martes, 31 de octubre de 2017

MISERIAS PATAGÓNICAS




Ante todo, la condición radical del hombre es saberse un ser para la muerte, desde cada esquina de una calle, los vientos sureños y los perros indigentes establecen una historia contra los rituales oficiales de una enseñanza escolarizada. Por lo que hemos observado, aquellos habitantes de las regiones australes, evocaron muchas imágenes paganas. Por eso, la expansión del universo no es tema de conversación para los dueños de los perros. 

MISERIAS PATAGÓNICAS





Penetrar la realidad humana en perpetuo movimiento, cuando hay que entenderla desde la inmediatez del darse cuenta, sin quitar importancia al silencio elocuente de la Patagonia, porque su condición radical logra llegar a una calle cualquiera. Sólo que una silueta ya nos sugirió lo siguiente: ¿ Un sandwich es un espectáculo demasiado sugerente para ser reducido al lenguaje humano?

MISERIAS PATAGÓNICAS



El acontecimiento fundador de una mirada que convoca a otra mirada, reinventa la posibilidad de dialogar, con las formas vivientes del tiempo y del mundo que conducen a los turistas, a los aspectos íntimos de otro Lago, cuyo comienzo está dado por los movimientos salvajes de la naturaleza. Sin embargo, persistió el afán hegemónico de una taza de café de grano con un sandwich de Barros Jarpa.

MISERIAS PATAGÓNICAS




Toda situación límite que ocurre para pintar los contornos de algo relevante, las calamidades de la existencia humana son necesarias para sazonar nuestro nativo aburrimiento, según el turista adscrito a una doctrina de la salvación, el Lago Llanquihue ayuda a no olvidarnos de las duras cadenas que nos regala la libertad. De cuando en cuando, algún turista negocia con la realidad. En caso que exista, avísennos para caminar de manera oblícua por la selva patagónica.

MISERIAS PATAGÓNICAS




Ilusorias experiencias vivientes de considerar, ya estamos aludiendo al último día de vacaciones, en sentido estricto, acudir progresivamente al frenesí redentor del sufrimiento humano, con la complicidad de un vaso con agua, no es poco. Si solo alguien pudiera pintar aquello que uno teme decirse a uno mismo.

ADIÓS, DR HOUSE LVIII

Hasta vislumbrar el temblor deliberado de una respuesta precisa, disminuir el umbral de dolor etiquetado y verificar la mentira que af...