viernes, 11 de agosto de 2017

Miserias Patagónicas






Acá, ese momento de desayuno y once merece una oportunidad, debido  a que observando los decesos simbólicos de nuestras hojas de verano, éstas intuyen la perdición sobre los asuntos humanos acerca de la religión secularizada de Google, a saber, un letal medicamento contra los idiotas de mirar pétreo y fluctuaciones pélvicas.

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