sábado, 15 de julio de 2017

Miserias Patagónicas



Continuábamos observando para creer, por lo menos, eso me convenció de hacerlo, no obstante todo naufraga en el olvido. Para vigorizar nuestros anhelos cercenados, mirar la experiencia cotidiana de las hojas de otoño que proceden del ciclo natural de la vida. Además, pintarnos el inefable sonido de los mundos perdidos del silencio sin mayor adversario que Netflix. Sin embargo, éste ofrecía los buenos modales antes que la moral.  

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