miércoles, 3 de mayo de 2017

Miserias Patagónicas

Las calles de la ciudad capital, durante un día paciente, no son tan desconocidas para algunos turistas, donde sus heroísmos anónimos son ejercer el menos es más, en virtud de la cual sus veredas están ubicadas con otras calles que seducen a un niño que come papas fritas impregnadas con aceite de trigo. 

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