sábado, 29 de abril de 2017

Miserias Patagónicas


Esa calle tenia algo. El olvido de Occidente que irrumpió. De repente, apareció un alguien encadenado a otro alguien. Por eso, la galopante irracionalidad de los turistas perpetró valiosas tonterías. Aunque el Hostal continúa existiendo, sus huéspedes mueren de a poco.

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