domingo, 30 de abril de 2017

Miserias Patagónicas

Luego de observar inequívocamente el actuar del viento sureño, cada instante de reflexión es un logro  de la evolución, tal como el Lago Llanquihue construye sus narraciones extraordinarias. Porque ellos contrastan sus propias fragilidades con sucesos de fecunda expresión de desasosiego. Solo hemos visto, a veces, la fuerza impoluta de un café Moka en medio de tantos muertos.

sábado, 29 de abril de 2017

Miserias Patagónicas


Lo divertido y a la vez trágico de ir descubriendo nuestra radical condición con toda su carga de desarraigo valórico producto de la Globalización y una revolución tecnológica sin vuelta atrás. De este modo, hay excusas para llorar silenciosamente.

Miserias Patagónicas


Cada caso humano, puede serlo, asume su papel ideológico de consecuencias concluyentes. Por lo menos, para una parte del problema veraniego que mediante la ideología lacustre de comidas sin horario establecido, de observar con adicción, logra darse cuenta del frenesí artístico del Lago.

Miserias Patagónicas

logros fugaces convertidos en acertijos humanos cuyo fenómeno es observar, estéticas del desasosiego al evocar a sus demonios internos a través de una marraqueta crujiente con arrollado artesanal, las fuerzas explicativas que entrañan miseria humana en unos pub de nombres precisos y la entrevista permanente con la soledad en cualquier evento que acontece en el Lago. 

Miserias Patagónicas

los quejidos satisfactorios de jóvenes adolescentes  al darse cuenta que la vida es una encerrona, esas contradicciones vitales a medida que se conecta con algún dueño de una chocolatería en medio de Frutillar, ciertos idiotismos humanos que fundan en las calles de la marginalidad un país en encrucijada identitaria, 

Miserias Patagónicas

impresentables divertimentos de ciudadanos hipócritas a su propia hipocresía, reflexiones musicales tras el término del Muro del Berlín y La Gran Muralla China, la actitud infantil de unos bípedos pluricelulares ante la vida cotidiana de los propietarios de parcelas de una hectárea, unas verdades incomodas contra los ciudadanos que votaron por monosílabos,