viernes, 10 de marzo de 2017

Miserias Patagónicas

Los  días son la imposibilidad de saber nuestras confesiones lacustres. Esas vivencias concretas de dinamismo cronológico describen el sempiterno devenir de la biología de la vida, en cualquier calle, que abarcó todos esos restaurant o cafeterías de Frutillar Alto. Ahora que lo mostramos, está habitado por personas de alto umbral de incertidumbre democrática, pero un día y esas calles contiguas al origen de la vida, invocaron el politeísmo transgresor de la Chocolatería EntreLagos. 

No hay comentarios: