miércoles, 15 de marzo de 2017

Miserias Patagónicas

Bastante lenguaje corporal de Occidente, y menos lugar para el cuerdo siendo el más delirante, por la razón evidente de respetar sagradamente los rituales litúrgicos del capitalismo y, en menor medida, la modernidad. Por esto mismo, las hojas de la selva valdiviana juegan su propio juego de instantes ecuménicos. 

No hay comentarios: