viernes, 31 de marzo de 2017

Miserias Patagónicas

--> Al parecer contemplar, desde la vereda de cualquier calle sureña, para interpelar cualquier espacio sagrado de variedades humanas, para vivir a diario el tormento de volver al primer amor. De la misma manera, el sentido ecuménico de vivenciarlo sin que se puede expresar a cabalidad por el lenguaje, es bastante deprimente aunque muy bolero. Tras esto, el olvido todo lo puede. 

Miserias Patagónicas

Todos van a desaparecer, incluso esos dueños de burdeles lacustres, desde lo cual habrá que continuar buscando soluciones al problema del poder. A veces, el turista está dotado de actos de habla para validar su temporalidad finita. 

Miserias Patagónicas


De miles de conciencias individuales aparecen para creer que pueden sobrevivir ante la muerte de una pequeña narración, si es que existe un poder pastoral que violenta la libertad de los turistas. Por esto mismo, la modernidad mediante algunas formas de represión institucionalizada perpetra panópticos morales cuyo propósito es controlar a nuestros protagonistas.

Miserias Patagónicas


Un proyecto de modernización capitalista inoculó, penetró y permeó la autonomía personal de los ciudadanos, a decir verdad, tras cada árbol milenario contiguo a Puerto Varas, irrumpían los perros solitarios orinando como si fueran diletantes protagonistas. Además, cada día en el Lago es el abismo de la exaltación de ocasos ideológicos. Por lo menos, ocurrió.

Miserias Patagónicas

Cualquier turista cargado del peso intangible de la latente revolución silenciosa, no cualquier apariencia de realidad soluciona el problema de la subjetividad en la calle, tanto en una heladería de ingredientes orgánicos, como jugos naturales de adultos indocumentados, en el mundo del acá, el Horario Valle posee su valor de verdad.