domingo, 5 de febrero de 2017

Miserias Patagónicas

A cualquiera puede sucederle, de repente caen lágrimas humanas sin mayor cuestionamiento. Llorando porque la vida humana es un breve comentario legitimado en algunos cafés restorán de Puerto Varas y Frutillar. De este modo, es el encuentro de dos mundos divergentes pero acuciantes para sus propietarios. Después, piruetas patagónicas.

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