miércoles, 22 de febrero de 2017

Miserias Patagónicas

Seguimos existiendo. Un instante de liberación otoñal que seduce a los tábanos. Durante una hora la experiencia ciudadana de los tábanos que infecta nuestra creatividad latente, ya que, en Cochamo existen lugares sagrados para orinar y defecar a la vez. Por eso, desde el amanecer hasta el anochecer, nuestras perplejidades existenciales son revoluciones de una muerte que no muere.

No hay comentarios: