domingo, 26 de febrero de 2017

Miserias Patagónicas


-->
Ignoré el duelo permanente entre naturaleza y capitalismo, a fin de cuenta, significó algo conmovedor a la luz de una calle vestida con  madera milenaria.

Miserias Patagónicas


La mirada perdida de una mujer europea en las islas vírgenes del Lago, la rabia sutil de un joven ante el espectáculo gestual de su amante, el sonido enigmático de las selfies siendo sus protagonistas Orcos, un miedo demencial de una mujer chilena a transgredir su moral victoriana, otro café repentino del magnate lujurioso, el silencio seductor de una pareja con sus dignos pecados, la letal presencia del pasado en cada uno de los turistas y unos coqueteos psicodélicos entre los héroes anónimos del Yate y el Volcán Osorno.

Miserias Patagónicas


Compartiendo observaciones pedestres sobre quiénes son paladines de los DDHH, en el Lago de Todos los Santos, porque es relevante enjuiciar a partir de una hipótesis explicativa de manera pragmática y prejuicios atávicos sobre la condición humana. Sin embargo, la estrechez mental y la frivolidad sempiterna de los comensales es concluyente.

Miserias Patagónicas

   Buscando sin piedad valiosas tonterías tras unas botellas de color oscuro, por si no lo saben, unos divertidos turistas construyeron momentos ficticios entre el bien y el mal. por lo tanto, hubo consenso que Fidel Castro y Patricio Aylwin son frágiles como un segundo, eso genera el sabor de una cerveza. 

Miserias Patagónicas

Cuando hemos perdido la noción moral de bien y de mal en el mundo contemporáneo, a decir verdad, buscamos deliberadamente la certeza de por qué adoptamos elecciones a diario en la modernidad. Pero ésta aparece en medio del bus, en el tour de los burgueses ponderados, para contemplar los Saltos del Petrohue sin bondad. Porque alguien compró más allá de toda expresión heroica cervezas australes.