miércoles, 30 de noviembre de 2016

Así fue


Cualquier suceso humano aporta un invaluable progreso hacia nuevas hazañas capitalistas, ahora bien, imponen una dinámica propia que seduce al problema en cuestión, el torrente de experiencias de ensayos y error que configuran otras inequívocas preguntas que nunca han sido tan originales como degustar un café campesino de interesantes entrevistas con el ciudadano de a pie.

Así fue


También, en diversas ocasiones callejeras, las preguntas y respuestas se complementan para crear algo, tanto la muerte como el nacer juegan su propio juego ciudadano, por lo que alguien sabrá escribir su nombre en algún lugar sólido y con olor a frutos secos.

Así fue


Sin excusas típicas, algún día las diré para que puedan comprender a esas personas que orinan sentados, desde esa vez la vida humana no es precisamente aburrida, tal vez alguien quiere encadenarse a la observación de un diagnóstico humano. De esta manera, un soplo de vida aparece sin pedir permisos a la moral oficial para exigir mordiditas callejeras.

Así fue


Aparecen instantes precisos que la realidad capta rápidamente su labor en el ciclo sin fin y adopta una mirada distinta a la que patentó la educación formal escolarizada, nadie es para siempre, luego todos deben ser consecuentes, comerse esa marraqueta crujiente.  

Así fue


Un café más una marraqueta fresca crea impresiones fuertes ante la tribuna del desconocido, a saber, compartir empresas de significado en forma de libro de aventuras, y estar perdidos en la revolución silenciosa de Google. Entonces, hay posibilidad de ser menos miserable.