martes, 25 de octubre de 2016

Así fue


De repente, raras emociones ante la solución final de sucesos humanos muy condicionados a un fin de semana o día feriado,  por lo que los nombres y apellidos de nuestros cómplices colegas son un acto de sacralización de lo aparente. Habrá perdurables consecuencias hacia el fenómeno de la vida humana, que hemos intentado entender a medida que usamos la razón. Por lo menos, eso dicen los terroristas del aula magna.

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