lunes, 5 de septiembre de 2016

Confesiones Lacustres


El asombro radical por lo humano tiene sus propias dinámicas callejeras junto al sufrimiento humano, de la misma manera, los jóvenes sureños abarcan singulares deseos profesos. Y a partir de esto, están ávidos por inventar tonterías valiosas para algo validarse ante los demás mediante un café cappuccino italiano. Ellos, durante unas 3 horas, no dejaron de plantearse el problema de la fe en medio de una plaza nevada.

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