miércoles, 31 de agosto de 2016

Confesiones Lacustres


Para enfermarse sin nombres propios el espacio público chileno, tiene sus límites y complejidades emergentes, a partir de la cual muerte es un ritual cósmico, pero la captación inmediata de su génesis, para los niños del Persa Los Morros, es sublime. No sólo eso, también piruetas milenarias.

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