sábado, 23 de julio de 2016

Confesiones Lacustres


El acceso a un aperitivo mejor, comer provisto de dudas, en la que las máximas decisiones son de alguien buscando su propio interés, porque el hambre es una sublime aventura ante el ciclo sin fin. Nadie puede excluirse, ni en Pucón ni en Santiago, tras el inicio del almuerzo ¿ Estoy comiendo para una pregunta o disfruto el aroma de la ignorancia?

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