domingo, 17 de abril de 2016

Confesiones Lacustres


Podemos describir cierto estado de cosas, pero jamás tomarse demasiado en serio, hasta cierto punto ejecutar el silencio elocuente de un libro de clases, porque las personas son predecibles en su entropía moral. De repente, Don Arthur conmueve señalando su nuevo resfriado.

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