viernes, 18 de marzo de 2016

Confesiones Lacustres


Incluso, algo divertido resultó, desde el punto de vista callejero, porque nadie asumió la importancia del reloj respecto a la intimidad singular de una calle, solo continuaba nuestra existencia acumulando preguntas sin respuestas, y su vida debido al silencio de un desayuno. Éste compartió sus memorias con la ausencia de las tortas de trufas de chocolate.

No hay comentarios: