domingo, 6 de marzo de 2016

Confesiones Lacustres


Hay una tendencia muy particular entre los humanos, creer que un café Expresso puede agrietar una verdad, lo que puede suceder indefectiblemente es el silencioso comenzar de lo nuevo: vivir es sufrir. Desde complejos morales singulares, el hambre en tanto monólogo interno, provoca desilusiones convenientes por medio de un café Latte. Si hay sufrimiento, recordamos a Shakespeare. 

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