miércoles, 23 de marzo de 2016

Confesiones Lacustres


Tiene un significado simbólicamente relevante, cuando se trata de manejar, no de controlar, las corrientes subterráneas del joven adulto que, sin lugar a dudas, convierte todo discurso oficial del descanso veraniego, en un pantano de menús deliberadamente minimalistas. Para saciar nuestras supuestas aventuras fecales. Si hay caca, entonces ojos en blanco.

No hay comentarios: