domingo, 27 de marzo de 2016

Confesiones Lacustres


Si hemos recordado a un inefable personaje de palos de ciego, entonces podremos captar la maravilla imperecedera de una gota de agua envasada. Lo que ayuda, ante todo, es darnos cuenta de la conmoción radical del acontecimiento fundador que surge: los frutos secos penetrando nuestro sistema inmunológico.

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