miércoles, 24 de febrero de 2016

Confesiones Lacustres


Intentó jugar a ese juego, que casi siempre perdemos, y esos demonios internos que anestesiaban nuestra esclavitud milenaria, pero ese dolor generó consigo diversas formas de inmortalidad cotidiana: risas, ventosidades veraniegas, resfríos pasajeros y música iTunes.

No hay comentarios:

HABITACIÓN

Tantas exigencias a los héroes anónimos respecto a la educación formal Con la cual nos han engañado durante épocas históricas ancest...