jueves, 14 de mayo de 2015

Adiós a una calle


Nuestras calamidades, anteriormente, dichas para extirpar nuestras pedanterías vivenciales, acentúa esa encerrona que nos ofrece el ciclo sin fin, con estallidos etílicos dispuestos a experimentar la ciencia inconclusa del hombre indigente dotado de historias extraordinarias en Off.

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