martes, 30 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Creo decir lo que observo para esperar algún pronunciamiento deliberado del cosmos, no basta manifestarlo si hay un genoma humano y un azar como el novelista militante, en ocasiones, sólo sirve rezar para entender la vida de los demás en este pequeño cosmos cuya mayor secreto es ejercer guionista de una interesante entrevista con las calles de un país joven. 

Historia de una calle

Poco a poco hemos recuperado la capacidad de asombro ante el Cosmos, un programa de divulgación científica como ejemplo de didáctica callejera, en resumidas cuentas, la misma aceptación respecto a la vida en Off de los demás interlocutores conlleva a otras consecuencias de las cuales uno mismo no siempre actúa a la altura, área y volumen de las circunstancias obsequiadas por el Cosmos. 

Historia de una calle

Antes de toser debo decirlo, mucho de los días en algún hostal hizo cambiar la mirada sobre el ciclo sin fin, que había construido tras años de éticas de rebaño y rumbos desorientados ante tanto ajo y comino en fideos frescos, sirvió reconocer que caminar es vivir. 

Historia de una calle

El ciclo sin fin de la vida transcurría sin cesar para convertirse en otros instantes de una calle, como una épica de lo cotidiano, tanto 20 de septiembre como el 2 de enero las personas discutieron respecto a la mapa genético de sus miserias en desarrollo. 

lunes, 29 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Con esta esperanza silenciosa, insisto en este punto de referencia, sin esperar nada a cambio, morir con la intuición de ser materia estelar, lo que nos permite mitigar el duro peso de los días, o sea, pintar los momentos ilusorios de la existencia humana junto a una ensalada de tomate con cebollas delicadamente fina y bien amortiguada. 

Historia de una calle

De la misma manera, al igual que muchos jóvenes que toman café helado en asientos de cuestionable cuero, agregándole a esto, unos adictivos rituales de Occidente encarnados en mesas de rectángulos ovalada, de un ambiente humano tenue y bostezos atípicos pero divertidos. 

Historia de una calle

Un nombre propio puede marcar tendencia, sin duda alguna, debido a los móviles habituales que determinan la conducta de la especie humana, si bien en tiempos biológicos adicionados a una sempiterna revolución tecnológica, ahora que su visión lúdica de interpretaciones “kuchen” sobre lo que quería ser derivó a postres con servilletas respetuosas del lugar que ocupa en el cosmos. 

Historia de una calle

Desde ser una ilusión persistente, cuando hablamos sobre la realidad del fenómeno de la vida, hasta la incomodidad de hablar sin filtro respecto a ella 5G, pero haber compartido con los secretos urbanos de un arrollado huaso con papas cocidas, entonces dejó una estela de tensas calmas y milagros inesperados, unas ventosidades con glamour. 

Historia de una calle

Nunca es lo que parece respecto a la belleza siniestra de enseñar, en menor medida, lo que decimos mediante las palabras de una boca ensimismada y dialogante a medida que hay pan para establecer una historia de una calle, y no nos olvidemos del ciudadano Horario Valle. 

Historia de una calle

Nadie, en su sano juicio, podría verbalizarlo sin las cadenas lingüísticas de nuestros actos de habla, en definitiva, el lenguaje humano no tiene que hacer absolutamente nada ante los instintos, que saca de paseo la biología de la vida por medio de unos cuantos vasos con whisky de Edimburgo.

Historia de una calle

Todo ocurrió al inicio de un mes X, según fuentes cercanas le llaman “¡sin hacer más comentarios!”, por lo que existió un avance cualitativo en la provisión de narrativa veraniega a los estilos de vida y móviles conductuales de anarquistas místicos de 3 letras, ubicados en los patios públicos de cualquier universidad estatal que vendan sándwich de soya, y que siguen envejeciendo.  

Historia de una calle

A través de las aventuras personales de bípedos ciudadanos, dice mucho sobre la inagotable capacidad de perplejidad familiar hasta lo medular de una calle impregnada de historia, con invitados adictos a Apple como Microsoft sumado a la información privilegiada de tener a disposición tazas con café, por si no saben, éstas fueron regaladas por las estudiantes de un liceo cota 400 (“medio torreja”).

Historia de una calle

Para lograr una mayor conexión con pequeñeces humanas, ante todo, recordar lo que aconteció durante miles de años, habrá que comprender el origen del pan de molde en tanto expresión callejera, imponiendo modelos a seguir. 

Historia de una calle

Pues bien, entre todos nosotros existió un espectáculo de relevancia ética, lograr construir palabras al fragor de una civilización en ciernes, y la invención de la agricultura generó menos ventosidades neutras. Después, tardé en captar su sutileza, supimos sin piedad que la esperanza de vida era superior a la actual. 

Historia de una calle

Esperaba aquel momento, eso espero, cambiar la corriente cotidiana de lo establecido por los rituales atávicos del hombre sedentario, demasiada escuela que interfiere en mi educación, más de algún amigo del Paleolítico captó la idea de perdurar en la incipiente civilización.  

Historia de una calle

De las tardes majestuosas revestidas de instantes repentinos, hay que percibir cómo estamos percibiendo las primeras impresiones de las estaciones del año, hubo un turista que no esperó nada a cambio y comió un trozo de pavo más porotos verdes y palmitos. 

Historia de una calle

Acepté con resignada emoción que sólo queda observar ante el fenómeno de la vida, a decir verdad, lo olvidé e intenté para intentar ser más tonto de lo que he sido. Pero uno, en verdad, no es editor de la evolución humana. 

domingo, 28 de septiembre de 2014

Historia de una calle

El viaje cotidiano relativo a otros derroteros gourmet como una historia hambrienta de impresiones fuertes cuyo aviso a las dimensiones anónimas del pensar humano, si es que podemos decir eso, puede ser llorar. 

Historia de una calle

No obstante esta breve digresión, era necesaria para creer en lo que soy, mientras todavía espero la fecha de vencimiento, que cambie a otra interpretación de un Horario Valle delirante, por esto mismo, el ciclo sin fin de la vida provoca delirantes diálogos con las regiones confusas de mi cuenta corriente. 

Historia de una calle

Continuará hasta acabarse, tal como un desayuno calórico en democracia, tanto haciendo uso de azúcar o endulzantes, con la complicidad mística de las horas cronológicas y la habilidad callejera del colesterol. 

Historia de una calle

Así, hablar de encrucijadas facilita la experiencia viviente en un baño, posteriormente observamos los rostros de un fertilizante imponente, a fin de cuentas,  la vida continúo burlándose de la subjetividad humana.

Historia de una calle

Unas semanas más tarde aparecieron y desaparecieron esas imágenes paganas de cenar sin permiso, en ocasiones, se diluía el pensar humano en juicios dispersos sobre cualquier menú, no sólo en Los Vilos, a través del  fenómeno de la vida humana. Éste tiene sus hábitos extraños. 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Historia de una calle

La importancia de la historia registrada de la Tierra, cualquiera sea su defecto estético, lo que implicó querer encadenarse a algún abismo que se presenta a diario. Fue un asombro crepuscular entre historias de una calle e historias de una calle con nombres propios. 

Historia de una calle

Seguir caminando, sin rumbos prefabricados hacia el momento ausente, el presente quiere votar pronto por él, para ironizar con la rareza de llamarse humano. Solo algún ciudadano generó espacios de socialización viviente y una comunidad de lirismos lingüísticos, pero no logró comer tostadas con palta. 

Historia de una calle

De repente, no es indispensable estar habilitados en el Registro Civil para responder la pregunta, hartas tostadas pueden cuestionar las leyes fundamentales de la naturaleza. Con ello, las luces y sombras de una violencia institucionalizada, vivir gregariamente con los demás para aprender de manera estandarizada, luego esperó mencionar algo más.

Historia de una calle

Un amanecer progresivo y constante que siempre alegró al joven artista, sin embargo, lo más importante significó penetrar todos los hábitos occidentales para seguir siempre queriendo, a ellos les encantó estar habilitados para vivir encadenados ¿Quién no ha sido afectado por un bolero bien interpretado y musicalizado a medida que vamos expandiendo nuestras calles íntimas?

Historia de una calle

Con la calidad, a veces, de vida de calle en Off, que ellos intentan sufrir para existir, estos inexpertos ciudadanos buscaban sin piedad encontrarse, su respuesta precisa de nuevas clases magistrales junto a la influencia de un café Juan Valdéz. 

Historia de una calle

La cuestión radica jamás tomarse en serio, por lo que he averiguado, los adultos poseen un intrigante vínculo con algo suyo pero invisible, que su niño es el padre del hombre. Incluso, gozan a medida que comen tostadas de pan molde con huevos de campo. 

martes, 23 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Los jóvenes envejecían según los cánones de la serie televisiva “Cosmos” de Carl Sagal, desde el inicio sorprendente de ser hijos biológicos de las calles con nombres propios y a su vez narradores transgresores de los heroísmos anónimos tras la despedida enfrente de Tierra del Fuego, no faltó la sabiduría práctica de un maestro sandwichero.

Historia de una calle

Bueno, debemos hacer ante el holocausto de percepciones ciudadanas que configuran distintos panes, a cualquier hora se improvisa, e incluía una calle de olores familiares. 

Historia de una calle

Luego iremos a observar el taller vespertino de la calle en Off. Además, la riqueza silenciosa del pasado, que dejó de ser, para cada uno de los protagonistas de William Shakespeare, provocó ciertos márgenes de miseria LED. Por lo visto, las personas son repentinas explosiones de silencio cósmico y con señales hacia una marraqueta crujiente. 

Historia de una calle

De interpretaciones sorprendentes a delirantes comentarios de nuestros amigos PYMES, a decir verdad, lo único permanente es el cambio. Alguien debía decirlo, para vislumbrar el frágil equilibrio entre hallullas y marraquetas. Posteriormente irrumpió el espectáculo atildado de evocar al baño.  Mientras más baño las personas suplican a Tierra del Fuego. 

Historia de una calle

Ahora bien, el hambre desatado por las cadenas de la libertad humana, haciéndose al andar respecto a tanta incertidumbre necesaria, teniendo a diversos mamíferos darse cuenta de las señales del universo, su conflicto de interpretaciones con los condimentos de unos PYMES dueños de panaderías de barrio. 

lunes, 22 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Sin llorar y sin esperar recompensa alguna, puede que los milagros existan y trascienda la realidad espacio-temporal del Horario Valle, por si no lo saben, esos personajes enigmáticos se bañaron ayer y en la mañana de cualquier día. 

Historia de una calle

Todos nosotros seremos comentarios repentinos para ulteriores evoluciones por selección natural, pero lograr indicios de locura resulta conmovedor y a la vez sublime, ahora alguien tendrá que describir la importancia de llamarse ADN.

Historia de una calle

Cuando hablemos de la vida orgánica de una calle, sin lugar a dudas, expresaremos una misión evangelizadora sobre cómo jugar con lo establecido por el azar, habrá que reír con la elegancia de una bacteria ubicada en el cuerpo humano. 

Historia de una calle

No hemos olvidado al inefable Horario Valle, pero mientras más anónimo aparezca habrá una mayor tendencia a comprender la distinción entre escuela y educación, que fue obra de hablantes ciudadanos. Sólo hubo que esperar el saludo del homo sapiens-sapiens. 

Historia de una calle

Desde hace unos 30.000 años que los seres humanos son hijos de cazadores y recolectores, el viaje sin retorno que representó compartir con milagros inesperados, uno de las tantas consecuencias hechas realidad por sus protagonistas, ellos captaron la ordinariez de lo extraordinario. 

Historia de una calle

Al considerar el término del ciclo de un joven yogurt, iba imponiendo su nueva forma de gobernar, todo cambio reside en la frágil estabilidad de los ingredientes, pero las mamás ofrecen algo más. 

Historia de una calle

El inicio de la vida misma carece de verdades oficiales, de todos modos, la edad de la infancia de una calle tiene fecha de vencimiento. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Un modelo a seguir, a la acuciante ventosidad de captar la secreta elocuencia de nuestra servilleta, en tiempos históricos cargados de verdades mutiladas por alguna historia de una calle. 

Historia de una calle

Cabe señalar, por de pronto, el inicio del drama humano, y darle rienda suelta a la experiencia de almorzar con énfasis,  si esto es así, puede ser un gran día para alguien especial. Por lo menos, me daré la oportunidad imposible de recuperar algo de sensatez comiendo pastas con Jorge Luis Borges. 

Historia de una calle

Resultó muy comentado extraer sucesos gourmet respecto a la visión elocuente del universo, cierto universo de calles aromatizadas. Entonces, no fuimos espectadores dóciles a medida que Galileo Galilei también degustó un intrigante torta de yoghurt. 

jueves, 18 de septiembre de 2014

Historia de una calle

De acuerdo a lo mencionado, hemos especulado con las muchas ensaladas junto a varios condimentos orgánicos. Luego, hemos convertido a nuestros desechos metabólicos en valiosas tonterías.

Historia de una calle

Reconozco que, en verdad,  la existencia callejera de héroes anónimos sin avisos previos, dibujan y pintan la realidad dinámica del universo del vecino de dos piernas y dos manos. Por lo que observé, él, no votó por comer congrio con ensaladas surtidas

Historia de una calle

Después de todo somos material disponible para aceptar los silencios familiares del universo. Por esto mismo, empezamos una historia cargada de hedores gourmet y aventuras milenarias. 

Historia de una calle

Todavía existe una moral en off para describir a organismos pluricelulares y bípedos ciudadanos tras un estallido de diálogos aromatizantes, más encima, los hombres temen a la condena ancestral de una libertad. 

Historia de una calle

Ahora, para vivir en la fatalidad de nuestra libertad, la maravilla subyacente de defecar con criterio deliberado, y no hay nada personal si lo decimos durante varios segundos a continuación de una llamada telefónica. 

Historia de una calle

Hace bastante tiempo que no mencionamos al baño como un lugar épico, pero que provoca pequeñas ideologías contraculturales,  ya que, sugiere que la subjetividad humana juega a sus propias experimentaciones domésticas a medida que evacuamos con elegancia. 

sábado, 13 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Las personas son complejas  en su ocurrir fecal, los demás estaban en otro lugar de relevancia ética, en los baños del primer piso, que la biología de la vida es un aroma intrigante sin respuestas evidentes.

Historia de una calle

De experiencias cotidianas a juicios torreja, la vida humana en una estación intermodal, de esta hora transgresora, apareció para colorear su sentido de horizonte valórico, vivir como si fuéramos seres infinitos, sin embargo hubo que reconocer las repulsivas ventosidades de carbohidratos heroicos. 

Historia de una calle

La historia de una calle de los comentarios repentinas, que todo cambio es permanente, una de las tantas verdades sin nombres propios, emergió para quedarse durante unas semanas deliciosas, nadie quiso arriesgarse a enjuiciar este gran asunto del Horario Valle. 

Historia de una calle

No he podido recordar la importancia lúdica pero ilimitada de asuntos humanos que perpetramos en las estepas urbanas del Chile Profundo, espero pronto caminar junto al universo sin el aporte de calles ideologizadas. 

Historia de una calle

Aunque seguía caminando alrededor del hall de una estación intermodal, la vida seguía con su historia personal, sin motivos civilizatorios pues compartía sus secretos con cualquier hijo de vecino que se preciara como tal. 

Historia de una calle

No olvidó el trato personal que encarnó el ciclo sin fin, estar caminando para generar mayor elocuencia de mis piernas, de la misma manera, la vida sigue sin ventilar su origen. 

Historia de una calle

Ahora bien, envejecer implica reírse silenciosamente de la vana condición humana, también jugar a cierto juego que perderemos a través de caminando por las cadenas del querer humano, unas cuantas personas jóvenes configuraron aquél espectáculo del cosmos para seguir comiendo materia estelar. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Todos aquellos protagonistas siguen encadenados al querer humano, solo diré que las palabras colorean cierto estado de cosas, a saber, el ciclo sin fin encarnado en el fenómeno de la vida encontró su espacio público, encontrar el silencio elocuente del Horario Valle. En eso estamos todavía, envejeciendo y generando obviedades gestuales. 

Historia de una calle

Voy a caminar hacia la mundanidad del comer sin miedos, desde la vereda callejera que nos regaló el país de las pequeñas narrativas hasta un negocio “As al paso”, por lo que no existió mayor sufrimiento que reír más allá de lo negociable. 

Historia de una calle

Se puede caminar apreciando las miserias corporales de los hablantes ciudadanos que envejecieron para captar el secreto comentario de una supernova.  Desde un saludo a una respuesta con énfasis. A partir de esto, los demás están incluidos en el juego siniestro del caminar sinuoso a una experiencia humana inexpresable. 

Historia de una calle

Hubo intentos absolutamente interesantes respecto al experimento llamado vida, pero con la inefable calle nunca sabemos si hemos aprendido. De alguna manera, supe que aprender es saber más y conocer menos, gracias a un hogar sumido en el horario, después caminé hacia una dirección edificada gracias al Cosmos. 

Historia de una calle

Como todos. Hay que ser consecuente con lo que se dice y piensa referido a cierta historia.  Por lo menos, estos 2 días en mi vida, hasta que lo descubrí, para una mayor facilidad de palabra, apuntó a un progresivo espectáculo de la naturaleza ante el universo. Además, el universo nunca ha votado a través de las calles de Horario Valle. 

Historia de una calle

Ahora millones de ciudadanos, que las observaron, asumen sin ambages mediáticos, mueren y nacen al fragor de una dirección, y nadie pidió ambos sucesos cósmicos porque es indecible. Desde entonces, para el universo, actúa como si fuera protagonista en Off, luego habrá que respirar para justificar nuestra existencia. 

Historia de una calle

Hay una vida y muerte, de todos modos, una calle ofreció una teoría del significado de acuerdo a sus propias exigencias humanas. Pero es lo que hay, sin comentarios repentinos, debemos seguir almorzando con algo de humedad relativa. Además, las nubes son nuestras amigas. 

sábado, 6 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Aquellas aventuras que ensalzan un creer, tanto en los diálogos dispersos entre los jóvenes universitarios a medida que despertaban mientras intuían sus teorías del significado en el espejo viendo sus rostros como las valiosas tonterías durante un almuerzo a cualquier hora, variados estilos de vidas humanos siempre fueron acompañados por un emancipador gesto familiar. 

Historia de una calle

Hubo un reconocimiento en enfatizar el carácter sagrado de la ciudad creada, cualquier calle como ningún condominio suministra, como actitud exenta de perfección y de alegrías pasajeras, cuando tratamos con las relaciones personales de los chef hay evoluciones dignas de ser corrompidas por una canción de bolero prodigiosamente interpretado

Historia de una calle

Unas cuantas manifestaciones humanas que enseñan a jamás tomarse  demasiado en serio, por decir lo menos, referido al valor analítico de una cucharada de  pastas con ensaladas, implica querer sobrevivir a tanta calle sin nombre consensuado. 

Historia de una calle

Advierto que, ahora mismo, irrumpe con entrañable conmoción nuestras miserias liceanas, si bien la mayoría estudió en calles de títulos históricos que evocaban potenciales conflictos versallescos, desde las cuales asumimos la tarea misteriosa de comer siendo ciudadanos viscerales, inexpresables y esclavos de la realidad espacio-temporal del hambre.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Historia de una calle

Cuando hemos vivido en sociedad durante miles de años, a saber, emerge un estado de escolarizada gula a su vez cierta violencia simbólica se convierte en la gran narrativa de los chef 5 G.

Historia de una calle

Ciertas afinidades que embriagan al sufrir humano sin comida eterna, esa puta sin nombres propios que configura la critica patriarcal junto a heroísmos anónimos estandarizados, lo que irrumpió como una noche siendo cena todavía, puede que el menú del día sea una redención muy difundida, en consecuencia, son deliciosas los almuerzos en solitario. 

Historia de una calle

Lo único que sabemos es la incuestionable obediencia del aceite respecto a los supuestos modales de los cubiertos y servilletas de papel neoliberal. 

Historia de una calle

En otras palabras, podemos definir el testimonio del pan como una apología gastronómica que satiriza momentos innombrables. A partir de esto, surgieron diversos y distintas manos que crearon más condimentos al fragor de una mirada que aconteció.