miércoles, 31 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Hubo importantes empresas de significado de compartido, vivir en sociedad entre él y los demás, durante segundos provistos de novelas azarosas como de comentarios breves. Sirvió para acudir a cuanto fenómeno nos regalaba el ciclo sin fin.


A ciencia cierta, por decirlo de alguna manera, plantearse preguntas es formular un intento de transgredir aquéllas verdades de  las cuales somos adictos y burócratas de las inercias institucionales de una época de las pequeñas narrativas. Completando el ruin descalabro del instante anterior, la disolución permanente de plato principal, cada uno cree que es el suyo, sin embargo, generando comentarios podemos depurar a eso que llaman almuerzo.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Lo creyó tal vez al fragor de unas palabras caídas en desgracia, a saber, por indecibles afectos enlazados con un país en expansión  ¿los dispositivos móviles son momentos tecnológicos de una ilusión que evoluciona? ¿Por qué el silencio puede ser un criterio de orientación ética durante el relato de un almuerzo en ciernes? ¿El genoma humano podrá responde a la secreta elocuencia que trae consigo? ¿Alguien almorzó con la complicidad acuciante de un lenguaje ausente?


Ahora bien, siendo un hito genético de inacabadas conclusiones éticas, el iniciar el comienzo de un comentario al respecto, contribuye a mirarte al espejo para imponerte ante tus demonios internos cuya mágica aventura radica en lo sublime de sus actos, sin olvidar a esos protagonistas de anexos súbitos como de tener un nombre que juega a existir preguntando. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




Hemos creído, no sin antes haber nacido desde el lecho materno, con muchos comentarios relativos a biología de la vida entroncada con cada civilización tecnológica, que cada milenio trae consigo, en sus más diversas bondades pluricelulares y derroteros históricos, aún cuando ella continua accediendo al contenido mismo de su existencia singular. Hay algo más que seduce al silencio de Alberto, volver a preguntar.


Cuando buscas una expresión de realidad para mitigar aquello que no logra crear la educación formal, fue un hijo biológico de la Imprenta dispuesto a ser digno de sus propias aflicciones, desde pintar la realidad insuperable que aparece durante un día feriado en desarrollo, pero sabes de alguna manera que tendrás que asumir y adoptar ciertas decisiones que sacralizarán nuestros instintos más lacónicos porque las personas no cambian, a pesar que no he olvidado esas razonables comidas que acontecen. 

También lo impregna de contenidos humanos sutilmente relevante pero supeditado a los designios anónimos del interlocutor. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Sólo caminando para cumplir con el propósito de comprender los silencios de un hogar cualquiera,  de repente un ciudadano hizo aseo durante un fin de semana, intuyéndose un espectador repentino de milagros inesperados, en este sentido, siempre obtuvo un obsequio a través del sufrimiento, mientras el ADN sigue evolucionando.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste





La observación, volvamos a esa fabula, a medida que transcurrían los días, desde una esquina en la calle principal alguien puede envejecer con sumo glamour, era un interesante entrevista con los arcanos sagrados de la subjetividad hecha al andar por él, sin mediaciones ideológicas que aspirar, capaz de las más enigmáticas maneras de acceder a su calle. Todavía esperamos noticias al respecto. 

martes, 30 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



De otros sucesos humanos, espero hablar lo más pronto posible para entender lo que leí ayer, lo que nos queda es compartir unos cuantos capítulos a medida que la vida expande sus mandatos personales ya que ignoramos cual será el silencio que nos oriente hacia otros derroteros planetarios pues la evolución sigue observándonos y evaluando según su propia agenda de adicciones personales. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Continua una historia de amor, cuando él asumió su existencia anónima, logró estar habilitado para ir a comprar lo que sea con tal de saciar su momento, claro, en silencio, pero esas personas.


Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Ahora bien, él intuía que vivir es una fabula jamás contada por alguien, a veces, lo alternaba con señales suficientes respecto a que ésta es un gran chiste, por lo demás, estableció a duras penas un oficio que le durará unos 50 años y más con un habito temerario para proveer de diplomacia al sufrimiento, nadie quería ser indigno de esta lucha política entre risas y silencios, habrá que comprobarlo. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



De tanto en tanto, muchos de sus fabulas bien relatadas por alguien encadenado al querer, tanto el día como la noche asumieron la sempiterna tarea de observar a calles tal como existían, entonces, muy divertido aunque enigmático significó narrar silencios anónimos sin vuelta atrás sobre un glorioso pasado que ya pasó.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Lo interesante, de todo esto, son los acontecimientos que van coloreando y sazonando sus mutiladas subjetividades hacia abismos no estandarizados, aparentan total indiferencia con respecto a sus afectos, había cierta torpeza emocional en él cuando decía estar vinculado a dolores atávicos, sólo existieron juegos del destino a medida que entraba y salía de su hogar. 

domingo, 28 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Apareció una excusa impuesta por las circunstancias, ese nombre asignado a una persona que actúa en el ciclo de la vida, participará en una nomenclatura histórica de afanes cercenados por la deferencia del país en cuestión y la risa ofrecida por ese silencio que asombra, pero ignora la dimensión humana del sufrimiento. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




Después palabras sacan conductas indecibles que enriquecían al azar como el gran novelista, extrañeza y asombro dejó su conmovedora melancolía tras egresar de la educación formal.  

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



A pesar de que a Luis seguía siéndolo, alternaba la ruin degradación de una verdad incuestionable ante el holocausto del tiempo y resabios milenarios de una historia que no era de bajo perfil, sus trayectos de viaje nunca más volverían para justificar ensayos sobre “el entendimiento humano”, por lo que observaba y percibía que la mejor manera de constatar eso era reír junto a la ayuda maternal de un café de grano. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Configuraron una nueva forma de gobernarse desde la risa, como es posible que sea un tipo de metalenguaje cercano a los problemas humanos de esos capítulos, la que no pagó matricula para acceder a la educación formal, mientras tanto, los delirios subterráneos de un silencio acecha a alguien.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Cabe señalar también pues comprender a la risa, un poderoso instrumento de seducción en medio de una inhospitalidad de la vida urbana del país de las pequeñas narrativas, no pierde pisada a la atildada misantropía y su disposición a enterarse de la educación formal, de manera inconfesada conoció al protagonista de este cuento de 4 palabras. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



También despertaron milagrosos remedios para suponer que siempre estamos acompañados, a través de relaciones de manipulación y perversión, el lenguaje juega a que somos vanguardia andante de una expansión en ciernes. Todo vale para el guionista de esta observación ampliada.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Nunca olvidaré cuando asumí un silencio, recorrió mis afanes coloquiales y emblemáticos, según la revista publicada ayer, para ser fiel a uno mismo. 

jueves, 25 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


La constatación de una valiosa tontería adicionada a una sútil hidalguía que resume su vida intima, junto a miedos e incertidumbres que emancipan a sus pequeños dioses, dentro de los cuales había conflictos sin resolver, de modo épico, inacabado e inconcluso con la experiencia personal de una salida en busca de la calle perdida. Son imborrables recuerdos que atesora el corazón sin mayores estridencias mediáticas. 

Sin hacer más comentarios

"A fin de cuentas, todo es un chiste"



Porque cuando los eventos domésticos del silencio, durante varias tramas temporales esos capítulos iban creándose para llegar a esto, en el diario vivir de las relaciones personales traen consigo discursos hegemónicos entre las palabras y las acciones para legitimar sus propias radicalismos e ideologías viscerales, en una casa de familias vinculadas a una biosfera, ante locuras sin nombres propios, resulta conmovedor evocar la tiránica asunción de una institución simbólica que nos ha acompañado durante toda una vida.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Una familia compartía sus “demonios internos” apoyando y volviendo a su palabra inicial, otra vida decidió de manera no muy democrática que dejaba sin efecto a unas cuantas revoluciones de corte humano, después corrían algunos hijos de vecino asumiendo la condición de comediantes inesperados con respecto al silencio, los comentarios otoñales de la biología de la vida a través de una boca, la extraordinaria semántica del sufrimiento en los albores de una salida en dirección a la panadería de la esquina, decesos corporales de personas adictas a su silencio, los discursos hegemónicos de las calles previo a un capitalismo naciente, unas miradas que convergen hacia una nueva explosión, elevar cicatrices simbólicas tras la compra de cierto pan crujiente, perversas disputas existenciales entre los comentarios del joven adulto cuando engulle un dulce y sus móviles más inefables, un pacto tácito del fenómeno de la vida con esas penas que dignifican a un ciudadano y agradeciendo no sé a quién.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Uno de tantos días como otros que no hablan, había una latente consecuencia humana, para bañarse y limpiarse a través de refrescantes organismos pluricelulares, de repente era maravilloso vivir perdidos en nuestras propias secretos familiares, así lo diagnosticaron las galaxias adyacentes al país ya constatado, hubo innumerables oportunidades. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Esas personas, desde la A hasta última letra del abecedario, por si no lo saben, todavía estamos viviendo en una Tierra con humanos, modificaron sus voliciones supuestamente estáticas, siendo el origen de sus vivencias personales reconstruirse desde la libertad de expresión de una vagina que alguien permitió que evolucionara. Ojalá aparezca pronto el silencio, por favor. 

miércoles, 24 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


A cualquiera lo pudo pasar, pero las personas no cambian, esto es lo que vivieron los protagonistas que expandían sus enseñanzas de gourmet repentino, a medida que la vida sagrada de un desayuno desaparecía para cumplir con el mandato de cumplir acontecimientos, de modo que, su relato delirante de seguir caminando hacia lugares urbanos o, en menor medida, a espacios públicos semi-urbanos, generó esos raros móviles conductuales. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Habrá que seguir atentos a esa maravilla planetaria, donde compartir aventuras con personas enfermas sólo ensalzó una sinapsis, a partir de cierto silencio ellos se transformaron en unos genuinos desconocidos, y cómo, irremediablemente, su miseria fue una ilusión persistente y duradera. Además, comió carnes rojas y blancas.  

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste





Pero la comida, con muchos y a su vez pocos ingredientes, la calle abierta a ese país de las pequeñas narrativas, la incertidumbre creadora de un sufrimiento, la empresa anónima de un singular guionista de los capítulos junto a sus primeros momentos se encargaron de refrendar, el ciclo sin fin genera distintas palabras a las expresadas por nuestros muchachos y una educación que aún no encuentra su último eslabón. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Tiene una importancia milenaria como valor en sí mismo, se debe trabajar para lograr menguar el duro peso de los días, el creer en los breves comentarios.  


Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Seguía la evidencia concluyente del presente y el futuro, siempre y cuando fuera un acontecimiento fundador de las reiteradas observaciones e ilusiones hegemónicas de un desayuno que podía marcar la diferencia entre ellos o nosotros sobre cualquier asunto con olor a comentario, desde lo cuál hubo latentes escándalos gestuales sin temor a retroceder, donde apareció la sospecha de que las personas no cambian.


Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Estos refieren al nauseabundo suceso de jamás dar la pelea ante la adversidad, agregándole confusiones humanas, junto a una alta calidad de aburrimiento siendo un jugador imponente el silencio, la mayor parte de un día cualquiera a través de un viaje a través de sus pieces y ojos, significó el orígen de cuanta civilización legó su ciudad natal.


Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Cuando no hay comunicación ni suficiente autenticidad, el autóctono aburrimiento al fragor de progresivas muestras de adultez terrenal, provoca que su día y noche no existan, cómo uno quisiera creer lo contrario, hubo una constelación de breves comentarios al respecto.


lunes, 22 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Recordaban a partir de ciertos hitos de aprendizaje, cuando se pasaba todo el día diagnósticando las intimidades de su silencio, permaneció en una suerte de catarsis callejera de un deseo a otro, cuando era un joven ávido de acontecimientos suicidas creía saber el sentido último de la vida vinculado a su propio pan, pero luego las intrigas cronológicas y escolares entre mamíferos pluricelulares, así como el mutismo estridente llevado a cabo por sus silencios familiares, a partir de los roles que iban encarnando en la actualidad, incluso seguir almorzando de manera comedida, derivó a otro estado de cosas.
s� � a l �5 �s4 invierno.


Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


La historia en cuestión transcurre de manera ágil entre el presente y años que parecían cumplir ciertos mandatos familiares, esto mismo generó aventuras callejeras que se estrellaron con el secreto taller de la subjetividad humana, porque desde el orígen de su vida los sucesos convencionales de los ritos o rituales de Occidente serían una apuesta temeraria, incluso reía o lloraba de acuerdo a sus propios miedos o incertidumbres valóricas, siendo un importante aspecto a considerar esos recuerdos, no olvidó a su intuición, envueltos en el néctar de la crisis de creencias tal vez hubo distintas maneras de disfrutar un crujiente y saludable pan de invierno. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Cuando uno es joven tiende a olvidarse de que lo único que fluye permanentemente es el cambio y no hay más, sobre todo, cuando son historias transcurridas bajo el influjo de capítulos humanos progresivamente reticente a renunciar a su empleo bien remunerado. Por lo demás, esto es lo que les ocurrió a Daniel y a sus otros nombres en esta expresión de irrealidad cuando observa a los suyos, con mucha fragancia a tango o bolero.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Unas vidas paralelas, el día y la noche hablaron para quedarse en su singular existencia, que observan a diario cómo unas cuantas calles determinadas por el ciclo sin fin, progresan hacia otros momentos, hace unos segundos, descubrieron la inocencia salvaje de un silencio que sorprende. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Con el transcurrir de los segundos, minutos, horas, prejuicios arraigados y luego juegos escolares entre ellos, los protagonistas se transforman en la encarnación misma de una amistad condenada a un querer milenario, sus miradas apuntaban a que los deberes eran a su vez sus derechos, lo que puso en cuestión distintas formas de creación histórica. Cualquier calle ayudó a una persona a comprar pan.  

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



El frenesí cotidiano de los derechos y deberes de la vida y la muerte, junto a sus ventajas comparativas y aburrimientos sublimes, señaló durante complicidades domesticas por un desayuno contundente aún inacabado, que lo más genuino para el ciclo sin fin de la vida es seguir creando. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Aparecen encarnados como una precaria armonía y cruel dulzura a medida que progresivamente muestran, los silencios del joven artista, sus propios derroteros personales. Pero lo personal de algún modo es la manifestación plena de lo que va ocurriendo al descubrirse mutuamente de acuerdo a sus convicciones dialógicas, caóticas, silenciosas, estéticas, tecnológicas, urbanas, rurales, atmosféricas e incluso religiosas, no es necesario haber sido hijo biológico de la educación formal. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Solo podemos creer en lo que nos obsequian aquellos personajes teatrales adictos a emociones sugestivas, cuando todavía no logran hablar con su mapa genético, que siguen jugando a medida que se conmueven ante el silencio, hay un espectáculo conmovedor que genera momentos siderales a través de unos narradores incorregibles no obstante bondadosos: la vida y muerte

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Hay instantes que son finitos pero ilimitados que dejan huellas de nacimiento, seguimos hablando de unas calles humanas junto a la ayuda de sus amigos, por esto mismo, es necesario buscar en el mundo de las valiosas tonterías, tan sólo es cuestión de ver a unos personajes que despiertan y duermen a la vez, por derecho divino, Daniel es alguien. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Dicen que después llovió, no sé por qué surgió, y el joven en cuestión se convirtió en un anciano aprendiz junto a sus observaciones diletantes. Pero sus breves comentarios fueron una apuesta al infinito propio, ese silencio que jugó a vivirse sin piedad, también coincidió con el nombre de esta novela. 


Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



De un momento a otro, esas personas que viven para muchas escuelas inconclusas y desayunos, las que han narrado mucho de nuestros capítulos, observaron que el silencio ofrecía y entendía sus adicciones más superfluas pero necesarias, puesto que convertía cualquier minucia callejera en algo más útil y estético de lo habitual, de pronto, se convenció que era imprescindible y convirtió sus breves comentarios en valiosas tonterías que iban y venían al país de las pequeñas narrativas.

Pero el azar tiende a ser un gran novelista sin mayores aspiraciones mediáticas, de repente, la apuesta visceral del protagonista derivó en un callejón sin salida, empezó a observar que las personas no cambian.

Si bien logró encantar, asombrar y silenciar a las personas que corrían por su propia intimidad tanto genética como empírica, la vida en la calle configuró un nuevo paisaje de narraciones extraordinarias acerca de la legitimidad del humor como instrumento de seducción ya que todo volvió a ser como antes y sus amigos aparentes intuyeron que una incertidumbre creadora sin segundas oportunidades implica inventar aventuras maravillosas con respecto a lo que comió y observó.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Esas personas estaban inmersas en su agenda de adicciones personales respecto a las inercias institucionales de una civilización que seguía expandiéndose y adecuándose a milenarios sucesos históricos, dicen que durante esos días las 4 estaciones del año hablaban para silenciar todo indicio de bullicio generacional, trabajaban afanosamente para satisfacer al estomago, estimular el aburrimiento y crear eventos de alta probabilidad y bajo impacto, en un lugar que seguía apareciéndose a él y a otros más. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Cualquier historia personal puede contarse para vivir, después de una pregunta que apareció para reírse. Como la vivencia singular del protagonista, con distintas ante sus propias verdades, durante su viaje azaroso hacia dimensiones humanas muy duraderas, mientras existía una pregunta que lo legitimara, porque necesitaba convencer a sus propios incumbentes de las proezas mágicas de lo que traía consigo.

Todo podía acontecer a medida que ingresaba a su silencio, humor y sufrimiento sin pie de página, con un resultado interesante.  

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



El humor propuesto por él fue un acto revolucionario sin nombres propios porque asumió, argumentó y patentó, a fin de cuentas, que todo se reduce a un chiste, pero ¿sus protagonistas saben, a cualquier hora del día y ante la bondad siniestra de las horas, que lo único permanente es el cambio? O ¿hay respuestas sin preguntas que ayudan a crear risas y silencios para captar la conexión callejera entre él y las enfermedades de sus compañeros de ruta, incluso para su enigmática realidad?

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Continúa la historia de una persona con nombre y de otros seres protagónicos como humanos, nunca dejaron de relatar este instante transcurrido, desde un baño de ducha muy eficiente a cualquier hora del día pasando por comentarios de los mismos sin marca registrada, con la emergencia del humor para condimentar el relato del ciclo sin fin de la vida, por lo que una oportunidad se volverá indispensable para comprender el rol planetario de la risa ante el silencio de cualquier hijo de vecino

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Algunos dirán que esa epifanía conmovedora, silencios y sufrimientos juntos, para estar silencio no necesitan de un pasaporte para estar habilitado, alguien lo relató cuando seguían observando. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Aparecen unos protagonistas, pero hay otros que también ayudan a extraer la ordinariez de lo extraordinario respecto a ellos, que juegan con la secreta elocuencia de un momento, a partir de la experiencia cotidiana de un persona que observa a su vez el nacimiento y la muerte de desayunos sin nombres propios, desde donde construye diversas y distintas percepciones con respecto al acontecimiento fundador del sufrimiento, que encarna el reflejo viajero de algo sempiterno pero asombroso. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



A medida que las personas nacen para comenzar una aventura extraordinaria, esta epifanía de lo cotidiano afectó mucho a nuestro amigo, la primera noche acá en la biosfera implica adoptar decisiones radicales sobre algo, no obstante lo cual, seremos esclavos del taller secreto del querer humano.

Ahora, de vez en cuando, vinculados y entroncados al frenesí sugestivo de la visceralidad a diario, tanto la génesis de un silencio hecho llanto como un enamoramiento demencial a punto de hablar, divisé hacia el exterior de mi hogar otoñal verdades anónimas, en eso estamos.

viernes, 19 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Más silencios y menos comentarios estandarizados, a propósito, no hemos olvidado esos panes que compramos hace unos capítulos atrás, ayudará a captar que lo único permanente es el cambio. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Seguiré acudiendo a preguntas para recordar al joven protagonista. Sirvió para conducir a su historia en ciernes. La perpetua sorpresa de existir respecto a lo anterior, hace millones de años alguien captó el mensaje, pero no por dispositivo móvil, desarrollándose todavía con la belleza de un comentario originario. Siguió jugando a construir momentos en el sufrimiento.

La hidalguía prometedora de un momento que define una vida humana, siendo que existen innumerables lechos maternos en busca del comentario preciso, a fin de cuentas, todo es interesante.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




A continuación las enfermedades encontradas en distintas calles del guión preestablecido, una que se inventó para tener algo que decir, desglosada de manera gradual tras la puesta en marcha del país señalado, desde el amanecer que su narración es sintomática con señales crípticas pero a su vez encontradas en cualquier calle de la avenida principal, que nunca supo descifrar los móviles conductuales de Daniel, a saber, ¿si todos esos jóvenes de segunda o tercera edad que observan con suma adicción el espectáculo duradero del sufrimiento acá en la biosfera son nombrados como él?

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



De ese encantador fenómeno de la vida usé a la ilusión perdurable, nunca sería lo mismo tras millones de segundos muriendo, de los recuerdos atesorados por él. Sólo argumentó cierta libertad en la fatalidad para lograr bañarse con énfasis.  No hay énfasis que no pueda comprender el silencio. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Entonces, alguien recordó esa reflexión repentina, escribir para intentar percibir la faz resplandeciente del sufrimiento, ella sabe de convenciones familiares junto al origen de la vida, ésta es una pregunta inexpresable. Igual opté por plantearla ante el recurso milenario del ciclo sin fin, el silencio. Para continuar observado al joven protagonista. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



En cada conversación que logró inventar y a su vez una religión que sigue diluyéndose a través de exclamaciones envueltas en bolsas con pan sin propósito definido, con suerte, describirá un dolor.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Creer que la vida puede respondernos de manera adecuada es burlarse de la gran explosión, a la hora que uno quiera, no es comprender su secreta elocuencia. 




miércoles, 17 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Lo que está en desarrollo es la idea comentada de que ¡menos es más! cuando la otra afirmación ejerce su autoridad moral, más de algún ciudadano se bañó para estar habilitado, tal vez, para intentar guardar su propio silencio. Otro asunto importante, no hay que subvalorar al sufrimiento.


Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Poco a poco él, refiriéndonos al joven que intentó envejecer con bastante glamour, levanta e impone su impronta callejera, puede andar vestido con jeans y camisas deportivas, para dilatar lo que más se pueda la llegada de la muerte celular. Harto comentario ayudará sólo a reírnos pues es un poderoso instrumento de seducción.


Las decisiones humanas asumen una verdad entroncada con el empirismo salvaje de palabras que regalan evidencias al joven adulto, lo seducen hasta lograr que sea digno de su propio sufrimiento, luego percibe que estar en el silencio es extraer la ordinariez de lo extraordinario de una ilusión en ciernes. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Cabe señalar la bendita expresión ¡las personas no cambian!, su tono exclamatorio nos recuerda la diferencia colosal entre el paso de la química de la vida a la biología de la vida, porque acontece un juego caótico pero cadencioso suficientemente necesario para considerar la posibilidad de apreciar el fenómeno de la vida humana, por lo que leer dicha expresión lingüística y desayunar junto a crujientes marraquetas con paltas permite saborear el silencio elocuente de la genética. Ella nunca avisará cuando tendrá el privilegio de ir al hogar del protagonista. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Ahora bien, siguiendo en la senda dispersa de una experiencia que juega a enmudecerse sin aviso previo, lo que está en cuestión de manera clara y constante, es la vida útil del silencio a cualquier hora del día, de una calle amplia llena de fantásticas aventuras foráneas, alguna avenida principal con sus propias adicciones o plazas públicas carentes de educación formal. Pero hay que seguir conversando

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Tal vez se hacía cargo de lo ilusorio, de aquello que difundía el ciclo de la vida, sin jamás tomarse demasiado en serio, a decir verdad, continuaba observando al país de las pequeñas narrativas, éste encadenado al querer extraño de una persona que descubrió el fuego. Creo, por lo que han comentando otros hipócritas observadores, que no vestía de manera habitual.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Después de eso. Sabemos que seguimos actuando como mamíferos poligámicos en cuyo caso amplia el espectro de pequeñas narrativas. Muy indispensable para vivir perdidos.

Luego finitas consideraciones sobre la vida en medio de tantos muertos, sin perjuicio de lo cual, que alimentarse hará equilibrar los desmadres escolares del silencio, el fin de un ciclo amplió la posibilidad de ir más allá de los sueños, esto es, el universo seguía expandiéndose a pesar de la ingesta de cierto café de grano. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Así pues,  los mismos que descubrieron el fuego están perplejos y asombrados ante la creación de innumerables construcciones lingüísticas como de imputaciones éticas cuando llega el ocaso del día, a partir del cual, él es un hijo biológico de la sociedad moderna, ésta provista de ilimitadas teorías del significado para justificar la lucidez de sinapsis de los incumbentes, por eso mismo, cualquier desayuno u once significa un valor apropiado para describir la inescrutable sabiduría de la genética.


Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Cuando la mirada de enigmáticos años y conmovedoras religiones de un día llega al desgarrador sonido de un dolor inefable que provoca rubor y al mismo tiempo pudor, a veces, se convierte en una observación sobre lo que vive y diagnóstica, pero esa vida humana en ciernes se hace tolerable a través de su permanente perspectiva misantrópica cuya búsqueda frenética adopta señales de ritos y rituales oficiales, algo dijimos al respecto, siendo que han pasado miles años consensuando lenguajes humanos. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Trasciende la mera observación porque se enamoró del fenómeno de la vida, después se acostó para oír canciones de boleros milenarios y contemporáneos, algo de música góspel, las sonatas para piano de Beethoven y el arte conmovedor del jazz durante la década de los años 50 y 60 encarnados en esos seres callejeros dedicados al caos.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



La sabiduría multifacética de un desayuno o comida, era necesario decirlo, apuesta a la locuaz asunción a la ética que subyace, a cada boca que enseña un café de grano, a diálogos repentinos provistos de vidas paralelas. Agrada ser ciudadano y a su vez consumidor del silencio.


Nunca hubo atisbo de conversar con alguien más, así lo demuestran los humanos con su reverencial y profunda fragilidad ante cualquier comida que refleja imponderables familiares, optó por volver a regresar a la quietud de su habitación en medio de tantos silencios estrellados contra la narración de un país, solo existen ciertos destinatarios llenos de problemas personales y de sueños mutilados, creo que ese día estaban vestidos. 

Sin hacer más comentarios


A fin de cuentas, todo es un chiste



Será un asunto para los agoreros de la genética, biología de la vida y en cuantas lágrimas para legitimarse ante sus anécdotas que dice su silencio, sólo después de un momento puede que sepamos.


Asumir la maravilla alegórica de construir ese sufrimiento de crear diagnosticando, junto al café de las miradas oníricas e infantiles, desde entonces las personas no cambian. Él continúa observando la secreta elocuencia del silencio. 

martes, 16 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Con sus dudas radicales a medida que construía su propia cosmovisión respecto al trato lúdico que lo ligaba a las personas, eran señales sempiternas de algo que llegaba a su fin, para demostrar su importancia relativa, logró recordar eso que motivó las más alocadas utopías espirituales, no hizo mayores comentarios sobre el lugar del sufrimiento en el ciclo de la vida, porque el cambio es lo único permanente.  

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Palabras más o palabras menos, siendo cualquier hora para justificar al lenguaje humano, el joven adulto acusa el golpe impuesto por alguien que degustó paltas impregnadas de aderezos especiales y adoró la religión moderna de la tecnología móvil, sólo adecuó su miseria a la sinfonía de sonidos que ofreció la marraqueta que compró siendo humano.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Cuando aspira a encontrar algo, una vuelta a la aventura de la fe junto a sus demonios internos que suministran momentos, escribiendo la sugestiva expresión de irrealidad al observar a una persona que come bastante. Y el nombre del país en cuestión también fue un hábitat genuinamente interesante para el sufrimiento, pero no de la manera que ustedes creen.


La única creencia posible es compartir silencios a través de interminables fricciones entre las palabras y acciones, desde el primer capítulo existe un comentario al respecto, cuyo propósito es comprender la épica ideológica de la vida, protagonizada por él.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Si esto es así, compartir valiosas tonterías como ésta y otras más, junto a los aderezos de un suceso único, despierta recuerdos de infancia, éstos, pueden ser rebobinados pero jamás cambiados, entonces las formas de vida colectiva de las personas quedan desarraigadas hasta caer en la incapacidad de ir al origen mismo de los móviles que determinan sus silencios más elocuentes. Sin embargo, no olviden a eso que llaman país.

domingo, 14 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Las épocas históricas, cada ser humano la tiene, juegan su interminable complicidad ante cualquier civilización que se precie como tal, lo que no hay que olvidar es al suceso artístico de su silencio, tanto como intentar descifrar el lugar que le corresponde a sus amigos en el ciclo de la vida, mucho de ellos van a comprar comida a las avenidas principales del país en cuestión.


Ese comportamiento trae consigo manifestaciones geológicas que ha perpetrado la historia humana, de todas formas, ella no vislumbra tener entendimiento pleno respecto al protagonismo del silencio y al fenómeno que subyace, a fin de cuentas, cualquier Daniel a medio acabar puede concluir que tantas teorías no condimentan de mejor manera un pan con palta. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Hay acontecimientos, eso nos enseñaron desde que habitamos la biosfera,  que comienzan a dejar huellas de nacimiento de nunca acabar, y debes olvidarte que puedes cambiarlas, sólo rebobinarlas para lograr mayor cercanía afectiva con el cambio, entre humanos e historias que lo singularizan, porque ojalá alguien haya tenido la delicadeza de agregar servilletas con sus mandatos higiénicos. No asumió la responsabilidad de servirse más de café de grano. 


Asumir la maravilla alegórica de construir ese sufrimiento de crear diagnosticando, junto al café de las miradas oníricas e infantiles, desde entonces las personas no cambian. Él continúa observando la secreta elocuencia del silencio. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Aún no sabemos que habrá en el futuro, durante ese desayuno, con suerte, iré hacia adelante. 

miércoles, 10 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Es un riesgo necesario entender el aspecto indecible del sufrimiento humano, más aún si se trata en el espacio público de lo deliberado, despertar y dormir tras una dosis suficiente de ilusiones necesarias, también implicó comprender las valiosas tonterías de un desayuno, éste es de exclusiva responsabilidad de quienes lo crearon. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




Por medio de ritos y rituales que socializan con verdades cuestionadas de los desayunos constatados, a cada segundo transcurrido había opciones de repetirse la dulzura de un café de grano con esos panes familiares, incluso hubo recuerdos del pasado para los cuales no había un plan alternativo, pues todo iba a llegar a su fin, tal como lo sugirió Wilson semanas atrás.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



No es menor señalar la importancia de una vida dedicada a la creación de milagros inesperados instaurado por él, seguía y decía que alimentarse era darle ritmo al sistema inmunológico y al mapa genético que lo auspicia, le regaló un significado anónimo al sufrimiento, usar la risa como poderosa arma ante los sermones del ciclo sin fin. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Halla su sentido y significación a medida que el hambre acaba en la pesadumbre de unos kilos de más. De repente se aniquila la temporalidad fluyente del dueño del hijo de vecino, y con ello,  suscita otra mirada, su padre era militante activo del país de las otras narrativas, pero convierte en un acontecimiento fundador al joven silencio.


Con ello, la risa y las lagrimas aparecen a diario en la existencia anónima de cosmopolitas calles del país señalado, sin lugar a dudas, en cada una de las caminatas que desempeñan los individuos, cada singularidad humana trata con la realidad que aparece, desde la ficción televisiva a la que juega la civilización occidental hasta la entronización de esos rituales como sacralización de lo impuesto, hubo un adulto que siguió callado.  

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




El fenómeno planetario de decir y actuar, diciendo estupideces sin énfasis, eso espero, irrumpe como descripción cabal de una singular experiencia doméstica, las personas no cambian. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




La comida aporta vivencialmente al debate de argumentos y aseveraciones de distinta índole que inicio un joven pensador de absurdos escolares, se abocó a crear una amalgama de teorías al problema del silencio cuando las personas disfrutan de su inveterada carencia.


Denota un especial cuidado a los fines y propósitos de los cuales sus protagonistas reflejan una imponderable quietud de hipocresía secular y ferviente lealtad a los mandatos del estomago, dependiendo del lugar que se le asigna a cada uno de los panes terrenales. Entonces, la puesta en marcha del hambre puede estar cargada de fiambres, agregados salados, paltas condimentadas, dulces extranjeros y un posible olor a calle a medida que el capitulo se expande. 

sábado, 6 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




En este caso personal, ser como él, su capacidad de transformar el sufrimiento en desayuno bien dirigido respecto a las condiciones materiales de existencia que lo sustentan, intuía ser parte de un ritual sagrado, dialogaba bastante con el silencio a través de la vida y muerte de ciertas encrucijadas hechas en cualquier casa de vecino, o té o café, significó que la temperatura relativa en ese entonces tocaba hasta nuestra médula ósea. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



En reiteradas ocasiones, durante la experiencia conmovedora de vivir encadenado al querer, eso sí, destacando la incertidumbre creadora de esa calle que define el sentido de tú vida, a medida que el país de las pequeñas narrativas ejerce su papel de mediador, entre comidas y calles enigmáticas son familias endogámicas, para nunca más volver a presentarse.

Así pues, algo más de presentó en virtud de la cual lo escrito por sus observaciones dibujó una nueva forma de gobernar, a decir verdad, fluye hacia ínfimos sucesos planetarios implícitamente vinculados al país señalado, y siempre relatado durante un cuento de nunca acabar, es la épica enigmática del sufrimiento en sus diversas manifestaciones ciudadanas, no es sino una trama de fabulaciones disponibles para justificar una pan más para degustar.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




Más que oír a esos recuerdos que acechan a cualquier civilización occidental u oriental, la acuciante individualidad de los incumbentes logró saciar a medio terminar sus demonios internos en esas calles provenientes de unas épocas genuinamente lúdicas, por eso mismo, para que el lector sepa la importancia de comer y a su vez respetar al ciclo sin fin, irrumpió la ordinariez de lo extraordinario que entraña un silencio a través de miradas que acontecían, de buenas a primeras captó nuestro protagonista, pronto adoptó la escuela anónima de sufrir de manera sublime y extravagante, las personas atendidas sanaron para enfermarse con mayor lentitud. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Apela al relato conmovedor de las personas cuando comen, dispuestas a dejarse manipular respecto al juego del lenguaje de la naturaleza, pero él cree que la muerte es el mejor invento del ciclo sin fin, aunque no hay día que no se cumpla cuando el deber apela a su propio silencio, después seremos más empiristas si escuchamos el inicio de este capítulo. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



También hubo valiosas tonterías hace unos segundos atrás, en cambio, nuestro protagonista consideró que los años eran sinónimos de segundos. Por lo menos, no dejó margen de acción para que alguien le impute analfabetismo numérico sobre dichas tonterías mientras engullía 2 trozos de pan con palta. A propósito de esto, agregó a la palta aceite de oliva. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste


Son situaciones cotidianas que ensalzan el carácter alucinatorio del mundo de la calle, mucho silencio y escasos comentarios preserva la experiencia docente de la naturaleza, pues bien, se dice que ciertas palabras permiten mitigar la estupidez con énfasis.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




Dudo que exista una imagen fantástica en los hogares familiares, déjenme decirlo de esa manera, por favor, de buscar el énfasis cósmico a cualquier costo, la solvencia vivencial debe ser responsabilidad de aquéllos que comprometen solucionar el problema de la naturaleza con el lenguaje que irrumpe en una simple compra al dueño de la panadería.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



 Al fragor del instante transcurrido, éste puede ser un eco repentino del sufrimiento como narración bien contada de un joven que estudió más allá de lo permitido o la belleza sempiterna del sonido callejero del ciclo sin fin, que perpetra el horizonte de sentido estandarizado impuesto a algunas personas a medida que siguen viendo la hora en sus dispositivos móviles, quién sabe la importancia de enamorarse sin piedad de la naturaleza. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Estar observando la variedad humana de gestos o señales, cuando comes no hay verdad oficial, para jugar a eso que respetan tanto e inventar un silencio que resplandezca a cualquier hora del día, a saber, en la civilización occidental alguien podría considerar auténticamente que las personas no cambian, pero darse cuenta a medida que finaliza una comida al atardecer de su casa, seria respetar mucho más a la naturaleza de lo que se quiere creer.


Ella tiende a no suscribir acuerdos colosales con la educación formal, hija de la modernidad y de la Imprenta que se canaliza a través del cerebro patriarcal de una subjetividad sin mucho baño cuando le refutan, advierte ciertas señales que no son fáciles de descubrir, ya que las valoraciones éticas individuales de los que acompañaron a Alberto son un frenesí de estridencias callejeras, porque temen al discurso hegemónico del silencio. Ojala exista como si fuera un momento en un segundo.  

jueves, 4 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




No decir nada acerca de los asuntos humanos, sólo compartir sucesos históricos vinculados a las vanguardias anónimas que encarnan las enfermedades de sus amigos, y podemos radicalmente cambiar de una percepción a otra, porque no basta describir la magnificencia acuciante de la naturaleza, siendo que ésta no necesitada de mandatos ciudadanos para establecer el cable a tierra en medio de tantos organismos pluricelulares, a veces uno sufre con glamour. 

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



A fuerza de pasión, convicción e irreverencia ante el uso del lenguaje que emplean sus amigos cércanos, entonces la vida útil del niño significó guiar su trayecto de aprendizaje por unos comentarios genuinamente poderosos, siempre y cuando, la comida sea una epifanía a la mano de cualquier hijo de vecino

martes, 2 de julio de 2013

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste



Hubo que seguir caminando hacia otras latitudes geográficas para encontrar un pan más delicioso y gradual que el anterior, reconoció cómo las personas son proclives a conducir cambios como elocuentes ilusiones persistentes.


 Ayuda, claro está, alimentarse durante todo un año, es por decir algún número que ayude a enumerar miserias de fina selección, ignorando la propuesta narrativa del contenido nutritivo. Puede que sea un tipo de lenguaje.

Sin hacer más comentarios

A fin de cuentas, todo es un chiste




Que alguien intentará establecer una cierta verdad mutilada tras una boca que masticó un trozo de pan terrenal, a ciencia cierta, los personajes pueden invadir con mucho quebranto e influencia fantástica del país en cuestión.


Alrededor mío ocurren desorientaciones incorregibles y palpitaciones plausibles, desde el inicio del lecho materno de dicho país, son secuelas del cuerpo humano que no deja de hablarnos tampoco sugiere verdades escolarizadas sobre una taza con té, eso sí, a su propio ritmo biológico e ideología ciudadana, luego escasos comentarios tiene ante el rito imponente del origen de la vida.