jueves, 28 de febrero de 2013

Las personas no cambian


Al infinito y más allá!!
Toy Story





     ¿Estamos capacitados para tener vida y muerte en nuestras vidas? Con aleatorias demostraciones de aburrimiento al mismo tiempo deliberados instantes de fruición volitiva,  dolor y aburrimiento, de vez en cuando, el humor y locuras dedicadas a buscar la felicidad, estar en ese país permitía toda clase de decisiones radicales. Por eso mismo, ya no hablamos de la libertad de expresión sino de la omnipotencia de la narración.

Las personas no cambian

Al infinito y más allá!!
Toy Story





De esta manera, en la medida en que la voluntad ciudadana de su país, por decirlo de alguna manera, se expresa en la vida armónica del hombre bajo la forma de un continuo deseo siempre insatisfecho. Entonces, el protagonista concluye que toda vida es esencialmente sufrimiento. Y aun cuando el hombre tras múltiples esfuerzos y narrativas recién nacidas, consigue mitigar o escapar momentáneamente del sufrimiento, termina por caer, de manera inexorable en el insoportable vacio del aburrimiento.

Una vez que se había trasladado todo el sufrimiento al infierno, sin narrativas oficiales que verbalizar, nada estaba para su cielo salvo el aburrimiento; lo cual prueba que nuestra vida no consiste sino en padecer dolor o tedio, cuando las personas cambian.

Las personas no cambian


Al infinito y más allá!!
Toy Story





     Para nuestro adulto joven su mundo está hecho del mismo material que el de los sueños, por ahora, la ordinariez de lo extraordinario hecho realidad repentina por una boca que quiere pronunciar el silencio. Solo existe una fuerza cósmica: la voluntad; que tanto hace nacer a las estrellas como enrojecer a los adultos o generar y perpetuar nuevas ilusiones familiares, desde la mirada del observador. Éste se ve atrapado en una dolorosa paradoja: no pueden resistirse al impulso de la voluntad ciega e irracional de su propio diagnóstico que muchas veces le acarrea sufrimiento, y a la vez aspiran a estar libre de él.

Las personas no cambian


Al infinito y más allá!!
Toy Story





    Los desasosiegos narrativos del ser humano, el dolor como tal, apuntan a mostrar el desgobierno reinante del ser humano cuando proyecta el constante deseo de mentir con énfasis.

 Además, cuestiona acaso al Universo con su concepción holística respecto a la voluntad de vivir, que barruntaba infinitos horizontes sufrientes desde la particularidad de lo observado, a su vez, tornaba seductor a esas enfermedades que ignoraban a ese país, los sublimes momentos engendrados por su conciencia inmediata.  

Un genio diagnosticador para dimensionar la importancia capital de la irracionalidad, a saber, la cuestionable autonomía de las personas, para controlar sus primigenios instintos pulsionales, de acuerdo a la última información entrega por organismos planetarios, no cambian. 

Somos maquinas pulsionales impelidos a actuar conforme a o encadenamientos ciudadanos del querer, la vida individual de cada uno de los seres humanos, jóvenes y viejos provenientes del mismo lecho materno, esta constreñida a una postura milenaria, dicha postura engendra demonios incomprendidos, el sufrimiento a la vuelta de la esquina. Por lo menos, en este país posee un significado ético y una narrativa histórica.

Las personas no cambian

Al infinito y más allá!!
Toy Story





Hay un mundo descrito por un país en el que no hay certidumbre ni tranquilidad posible: valle de abismos. Ese mundo coincidiría puntualmente con el nuestro. De impecable naturaleza salvaje, al más ilustre de sus moradores, al hombre, le son impuestos deseos que nunca llegará a colmar.

Todo el mundo al cual pertenece nuestro artista  es un impulso caótico, lúdico, que conduce al hombre sin pausa, a vincularse indisociablemente al sufrimiento; un juego infinito de valiosas tonterías sumado a sus relatos sucesivos. Un libro del desasosiego es el relato de cada biografía posible.

      Su vida intelectual y volitiva barrunta las profundidades del mundo humano. Acá, en el estado de cosas existentes, este valle de abismos, en el efímero intervalo de transcurrir vital, el carácter ciudadano del mundo se ve confrontado ante el microcosmos y macrocosmos, de lo divagado por él.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Las personas no cambian


Al infinito y más allá!!
Toy Story





     Incluso, el darse cuenta de este vivir como una enfermedad sagrada, de momento, ayuda la melódica música de las enfermedades, pintan y colorean el horizonte histórico del sufrimiento,  de alguna manera, no estamos ante el holocausto de éticas preestablecidas, el sufrir es el prologo de la más palmaria asunción cósmica que puede captar el hombre, ser el actor protagónico, en el proceso de estar subordinado a la voluntad cósmica, la esencia intima de lo narrado.