viernes, 30 de noviembre de 2012

Las personas no cambian

Al infinito y más allá!
Toy Story




     Dejarlo querer algo que sea cómplice de los años luz de la interpretación humana, lo sabe, pero le complace intuir que el campo visual de las percepciones humanas es un sublime ingreso a la creación, por eso mismo, accedía a ingerir un vaso grande con café para mirar sinuosamente a sus educandos mientras llegaban a su oficina, no hubo lenguaje simbólico después para describir el brillo del instante aparecido.

    Apareces para existir envejeciendo y observas el letargo conmovedor de una historia de un amor, a Greg lo incentivó ser espectador activo de la sinapsis planetaria de la incertidumbre, eso sí, también el usar un bastón generó relaciones de poder e instancias de diálogo multilateral contra sus propias marcas de nacimiento, iba en directa proporción a la capacidad admirable que ejercía para cuidarse su higiene bucal, algo insinuó la genética en lo que cabe decisiones de amor.

     La quietud avasalladora que instante deja, con la complicidad del universo, no obstante trayendo consigo la historia personal del ciclo sin fin desde una dimensión novedosa en forma de pregunta, tal vez él pudo esgrimirla también al momento de su estar en la oficina ¿si te conoces a ti mismo puedes acceder al origen del sufrimiento humano desde la dimensión planetaria que diseñó e implementó el ciclo sin fin?

    Nuevamente la pregunta juega a los juegos del lenguaje, creo que alguna vez la Tierra fue infestada con el fenómeno humano de la evolución, después todos fueron empiristas. Incluso uno puede emocionarse al considerar la posibilidad cierta de que la evolución pueda regalarnos diagnósticos médicos.




Las personas no cambian


Al infinito y más allá!
Toy Story




     Acudir al llamado del ciclo sin fin y definir la palabra “adulto” desde la singularidad andante de un doctor que analiza cada una y todas las relaciones de poder y manipulación gregaria de las personas como una predisposición genética hacia el abismo, por de pronto, suena indispensable reconocerlo como tal y que no tiene un valor en sí mismo.

Las personas no mienten


Al infinito y más allá!
Toy Story




Múltiples acertijos para limitadas decisiones humanas. Había que, de una vez por todas, aludir al carácter familiar de la ilusión efectiva entre pacientes-ciudadanos, cada capítulo humano merece una última oportunidad, porque asumir conductas relativas al sufrimiento son una lúdica entrevista con el enigmático país de las lágrimas, la no felicidad podía ser un pasaporte a la éxtasis supremo para nuestro joven adulto.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Las personas no cambian


Al infinito y más allá!
Toy Story




Pequeños homenajes para los momentos que germinan a partir de los días, a fin de cuentas, que no consideran las alegrías o tristezas de un joven adulto que permite importarle a un bastón, solo el ciclo sin fin allana el camino hacia ese otro rostro.

    A mayor influencia vivencial instituida por él, la condición humana sufre conflictos no resueltos, lo decide sin pedir permiso a nadie, pues busca a alguien que se parezca a él. Lo está considerando indefectiblemente como un valor de verdad extra a sus demonios internos.

    Él apunta a perpetrar su visión temporal y cínica sobre el sentido del sufrimiento humano, pero tiene la suficiente hidalguía para reconocer que la realidad es una emperatriz y musa al mismo tiempo que fragiliza y pervierte hasta los más extravagantes procesos de creación gregaria durante una temporada en la Tierra, y permanentemente lo deja muy claro a través de sus interlocutores validos, todavía los estoy buscando.

    Adhiere a las contingencias históricas, sin orígenes oficiales o respuestas precisas, que vienen y van hacia horizontes planetarios, aun no resueltos por el lenguaje actual, solo precisó observar lo que percibía en el campo visual que le abría camino hacia otras respuestas, para las mismas enfermedades de sus pacientes, en este sentido, las personas le permitieron conectarse con las capas geológicas y napas subterráneas de su dolor, era más sutil a partir de la solución que proponía al acertijo.

Las personas no cambian

Al infinito y más allá!
Toy Story




    Consume toda su existencia personal como si fuera un ínfimo paréntesis entre abismos glamorosos que individualizan lo que quiere atesorar, mucho dolor e ilimitada genialidad se alternan en los espacios públicos de los baños, cocinas, bares, iglesias, morgues, cementerios, estadios deportivos, avenidas de cuidada arquitectura contemporánea, escuelas, colegios, edificios estatales, casinos concesionados, burdeles de dúctil contenido sexual, hostales con franquicias tributarias y oficinas dispuestas a comprender los 7 pecados capitales, y con ello, intentar comprender el sufrimiento humano.