lunes, 28 de febrero de 2011

un año

Perplejos, asombrados ante el ocaso de los días que ofreció el mes de Febrero. Esa incapacidad de los meses precedentes para no confesar lo que sienten. Culpas compartidas con la intersubjetividad de los participantes a este cuento sin retorno. A pesar de todo, eso decían los otros. Los otros continuarían haciendo de las suyas familiares.

Eran esos días pasados que estaban impresos en mi memoria. Una memoria inducida por los consensos lingüísticos de una historia inconclusa, su nombre era Jaime.

Mejores expectativas de vida tras haber sido protagonista del querer humano, sobreviví a cada dia devenido en cósmicos silencios encarnados en horas. Las horas, yo y la consciencia de mi existencia.

Esas horas estivales permitían representar imágenes paganas desde lo que hacía a los demás, observar. Observando podía preservar el carácter alucinatorio del mundo, y además leyendo desinteresadamente el propósito educativo de esas horas veraniegas. No quería ser mayor. En algo subsidiaban los segundos aportados por los silencios de Occidente.

Un día como cualquier otro nos respondió con otro tipo de silencio. Hizo lo adecuado. El silencio originario de los inocentes estuvo hecho a la medida por parte de esos días que configuraron una relación de vínculo afectivo entre la vida misma y sus dimensiones veraniegas. Un verano que se ha ido, nadie lo sabe. Ni el aula magna ni el Chile profundo.

Fue un inicio de bipedismos múltiples. Génesis de la disensión picunche. Breves comentarios consumidos por millones de años de evolución cósmica, la historia de la voluntad humana. En efecto, cada dia vivido era una exaltación a la totalidad aparente de historias humanas.

Su elocuente secreto es la infinita capacidad de conocer más y saber menos. La historia humana, por cierto, siempre se hizo presente para el mes de Febrero.

viernes, 25 de febrero de 2011

Egresando

La maldición de sentirnos solos. Invariablemente siempre respondemos la pregunta equivocada. Alguien nos acompaña silenciosamente en esta empresa humana. Resultó que le toco al mes de Febrero coexistir con este tipo de absurdos gregarios. Es gregario al saberse supuestamente omnipotente, cualquier ciudadano anónimo de mi país.

Pasan los días hacia una sagrada enfermedad, envejecer. Nadie capta la genialidad analítica de lo que contiene ese “envejecer”. Ni siquiera asumiendo la utilidad practica que significa tener 28 días.

Quejidos absurdos de los habitantes anónimos que visten a la moda nuestras necesidades volitivas. Estamos encadenados al querer. Una fuerza ciega, pulsional y narrativa plantea preguntas sin respuesta ¿nunca más vuelve Febrero como tal? Un terrible regalo conferido por el universo, tiende a observar momentos.

Puede que determinados momentos estén angustiados de tanta realidad, durante la existencia orgánica de los habitantes de nuestro planeta tierra, aquí, febrero 27 le obsequio un optimista tiempo de descanso.

Asfixiados valoricamente cuando tratamos de describir la realidad misma de lo transcurrido ¿Existe eso? Quién sabe, tal vez, alguien nos induce a comportarnos como si fuera el mes de Marzo ¿más oscuro todavía querer desentrañar lo expresado?

Miedos latentes y democracias hipócritas pululan caóticamente en los vertederos emocionales de los habitantes extranjeros que narran instantes pasajeros, los días de Febrero. Sus días comparten complicidades detalladas y percepciones mutiladas con la asunción, todavía lejana, de Marzo.

Días anodinos cuyos sadismos morales durante el presente verano se hizo carne a través del lenguaje humano. Esos días que describen complejidades humanas, ni Bio-Bio la radio lo sabe. En la medida de lo posible se enmarcan nuestros límites del lenguaje.

Hubo de aquello durante este verano 2011. Suceden secuencias indeterminadas de seres humanos transfigurados a meros sucedáneos vocacionales. No piensan, es un riesgo.

Egresando

Y sigo egresado. Constituidos por la totalizadora presencia, tanto del entendimiento, como de la sensibilidad, buscamos sublimes formas para encontrar lo bello de superar el misterio mismo de penetrar la eso que dice por ahí “estoy egresado”.

A pesar de lo cual, nuestros juegos del lenguaje, desde la mañana estival de un cierto mes hasta el anochecer progresista de un cierto dia, nos susurran que su humor analítico no carece de emoción lúdica.

También, por cierto, compite este mes en constante expansión cósmica. Se pierden las distancias melancólicas desde el suceso volitivo denominado “estoy egresado”.

Algo de absurdo hará bien. Eso creo. Tal vez aludamos a la política. Entonces, la democracia liberal, no es buena ni mala sino necesaria, consume sus últimos destellos de repulsión burocrática con su consecuente ceremonial estival cuando corre hacia aquello de lo cual nunca ha podido entender, los imprevistos de las circunstancias históricas con la congregada alocución de la civilización de Occidente para narrar nuestras propias fronteras ideológicas.

Basta esperar que transcurra el ocaso de cada día vivido para vislumbrar cierta intrepidez en retar al destino subversivo de cualquier dia que se trata como tal, Febrero observa, junto a sus contornos emocionales-vivenciales. Las temperaturas atmosféricas no saben de discusiones públicas, no obstante su peso emocional colorea las ulteriores experiencias atmosféricas del mes de Marzo. Congregaciones de irreductibles siglos cansados de tantos prejuicios morales, ir a esas heterodoxas horas que compiten con nuestro Febrero 2011, la moral no sabe de razones horarias. Indecibles minutos que cantan la voz de la conciencia con eso que alguien denomino “estoy egresando”.

Convertir la odisea de “estar egresando” en un torbellino de espejismos engañosos, y trasformar la tragedia humana, ser breves comentarios en la contienda del enseñar, en la oportunidad de negociar con los distintos actores sociales implica un nexo indisociable con los tiempos históricos. Extrañezas mundanas cuando debemos explicar la complejidad pintoresca de salir de un lugar, y después no saber quiénes somos.

Es lamentable darse cuenta de lo multifacético, punzante, hermético y predecible de la miseria humana HD cuyo apariencia de realidad hace temblar, incluso, a los más ingenuos tratándose de vivir egresado.

Así, constantemente, cruzamos los vientos anochecidos de un bicentenario en pura pérdida gregaria, los caminos sobre la cordillera alucinante de la represiva moral planetaria, Febrero lo sabe.

Egresando

De lo días calurosos con bastante humedad humana hasta los últimos extremos de los días de Febrero que evocaban situaciones límites. La superación de las situaciones implicaba darse por entero a la causa artística del vivir anónimo. Estamos todavía envejeciendo

Una fuerte impresión ejerce el saber que estamos condicionados a los imprevistos tutelares que provoca el mes de Febrero. Dicho mes es solo es pretexto para lograr emanciparme de mis valoraciones morales. Nadie capta el mensaje. También nadie quiere saberlo.

Cuestionarse el carácter alucinatorio del mundo. Ese mundo que aparece supuestamente humano al relacionarse con el fenómeno de la vida.

También. No hay nada que temer. Ahora estoy asumiendo. Decisiones. Eso es la vida cuando lucha con el carácter indestructible apreciado en la existencia orgánica de los seres vivos.

Por lo menos, algo tendremos que decir evolucionar y al considerar nuestras comunidades lingüísticas que proceden a mofarse de nosotros, observar los instantes de feliz hipocresía tribal que engendramos al insinuar acciones directas con nuestras propias estructuras mentales. Egresado, asombrado y observado.

Ocurren espasmos después del adiós vivido. Referido a miles de segundos vividos anónimamente bajo la mirada inquisidora de los prejuicios humanos. Un adiós vivido como tal de la misma manera como lo narro Febrero.

El mes de Febrero y sus relatos extraordinarios recalcan que estamos vivos entre tantos muertos, alguien tiene que ceder, o los tiempos biológicos precedidos de ubicuos sistemas de creencias éticas o las respuestas asumidas respecto a las preguntas equivocadas, planteo una forma de gobernarse. Después de esa lluvia aparecida hace meses, entonces el saber empírico del mes de Febrero genera relaciones dialógicas con la miseria humana.

Del mismo modo, esas relaciones dialógicas provocan encuentros cercanos con los días evocados por el mes de Febrero, mundos perdidos para mentes no caóticas, y seguía egresado. Estoy egresando junto a mis relaciones dialógicas con la vida misma. Por lo menos esos animales extraños, rapaces, idiotizados y esclavizados en sus modernizadoras formas de dominación mental, ¿no ayudarse a sí mismo?, creen saberlo todo sobre los estremecimientos vocacionales acontecidos a diario en la catedral del imperio gregario.

Las relaciones humanas dia tras dia, durante Diciembre hasta dilatarse en Febrero, proponen lenguajes subversivos difíciles de controlar. Son difíciles para la vida en sociedad desde la perspectiva patriarcal. Por cierto. Acá, mis relaciones humanas junto a sus representaciones simbólicas, humores cotidianos vinculados a sermones confabulados, estar presente para Febrero provoca tensas calmas.

Deben descubrirlo. Eso resulta muy obtuso de verbalizarlo a través del lenguaje humano hecho realidad subversiva en este planeta Tierra. Es mi planeta tierra. Juegos instituidos por el lenguaje humano, y la lógica de los sagrados idiotismos emancipadores de praxis veraniega.

Egresando

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Veranos actuales para decisiones humanas. Eternas decisiones que cuestionan a nuestros dogmas viscerales, dudar de que seamos maquinas pulsionales. Esas situaciones humanas que nos superan producto de la pesada densa temática descrita durante miles de años. Sin embargo, ahora, luces resplandecientes que proceden, acompañan al experimento valorico del mes de Febrero reflejado en sus nativos silencios, susurros del universo.

Volvamos, por el momento, a compartir riquezas experienciales con este mes para culminar un proceso. Ese proceso confusamente fascinante tras años y años de breves comentarios vocacionales, desde luego, en la actualidad, a fines de Febrero del 2011, puedo decir que estoy egresando ¿de qué?

Una simple pregunta que fomenta respuestas inconclusas. Es la inconclusion evidente de lo vivido durante muchos años. Si es que esos años fueron asumidos como tal, fugaces como un segundo, aquella pregunta compete al espíritu de los tiempos.

Con algo de azar s puede responder fragmentadamente ese fenómeno de la vida humana. En este caso, el fenómeno de la vida muta en un breve comentario susurrado con el nombre de Jaime. Un mero nombre para entender la locura de nuestro alrededor picunche.

Siendo une estudiante egresado de la carrera de Pedagogía en Filosofia, entiendo nos siempre con humor, que tras lo estudiado se deriva a un juego letal con el planeta tierra, que siempre estamos negociado. Siempre estamos negociando con la realidad, planeta tierra y con los espasmos ideológicos del universo.

Esa es la osadía, qué duda cabe, incluso con aula magna o sin de la misma, de estar negociando, con el saber veraniego erigido como “la realidad” del Chile profundo revestida de la insidiosa lealtad de aquellas líneas editoriales que juegan implacablemente con el dolor humano, incluye esa expresión de máxima vulnerabilidad posible, estoy egresando-

Egresando

Pasados que dejaron una impronta importante. Hace 10 años atrás era ese joven intimidado por las complicidades valoricas del mundo exterior. Temeroso, inseguro y poco glamoroso para captar la miseria humana HD. Egrese del Manuel Barros Borgoño. Es mi tierra, es mi lugar nativo de inocencia salvaje.

De modo tal, consideraciones humanas que surgen como intento de fuerza explicativa. La vibrante complicidad de mis amigos leales, implacablemente a la sensibilidad y al entendimiento ¿humanamente evidente en estos tiempos dados a absurdos veraniegos? Raras decisiones de una noche veraniega de tardía procesión vocacional

Ya no hace tanto calor como así lo fue durante el mes de Enero. Aquel mes insinuó espasmos ideológicos después del adiós. Emociones que fueron con sus determinaciones inconclusas.

Diciéndonos qué estados de ánimo pueden desarrollar las personas después del empirismo deliberado ocurrido durante el año pasado, pues egrese de la carrera que estuve estudiando, con notas sobre la media. Eso no quiere decir mucho. Lisa y llanamente es algo de ser dramatizado. Esperando que aquéllos estén a la altura del conflicto.

Pero tratándose de nuestros equívocos culturales, el Chile profundo y sus silencios elocuentes, acompañan mis ficciones emocionales desde la perspectiva histórica de un opinar provisto de convenientes interpretaciones ramplonas, alucinantes y republicanas.

Infinitas conductas humanas en perjuicio de la tensa calma que necesitan los otros socializantes. Cuestionar el origen mismo de los valores morales que acontecen y acontecieron durante determinados días de Febrero cuyos beneficios no alcanzan a costear las deudas.

Serán, y así debe ser, años de parodias a infinitos gestos humanos, durante mi estadía en Viña del mar así como mis vacaciones en mi hogar, escribí bastante, eso intente, como historia narrada coloquialmente, esa es la cuestión, porque se abrieron vastas avenidas de complacencia mundana. Mis mundanidades veraniegas como una enfermedad sagrada.

Egresando

Continuos humanos que permanecen. Apareen y desaparecen. Hasta ahora estoy viviendo complejas situaciones. Somos situaciones proyectadas hacia el interminable universo de lo conversado. Conversaciones entre Febrero y mis días pasados.

Esas tentativas humanas, vidas concretas que emergen, Las escuelas de aprendizaje Los días del mes de Febrero pueden totalizar momentos otoñales, sabiendo que todavía no sucede, para provocar al anónimo de lector nuestros silencios, el tiempo.

Es nuestro mes de Febrero que debe lidiar con aspectos cotidianos que corresponden a intentos sagrados por cambiar la mirada opresiva de lo somos. Incluso, aquéllos, paladines del murmurar quejidos valoricos, los días intentando totalizar fenómenos humanos, validan sus propias actitudes disposicionales.

Diciendo valiosas tonterías. Gobernándome durante Febrero. El arte de gobernar significa estar perpetrando permanentes transferencias de poder y de estar negociando con la realidad humana en concreto. Y la realidad siempre nos sorprende. Todavía estamos viviendo.

Viviéndonos bajo agendas de adicciones personales. Cuando Febrero acontece, las adicciones humanas navegan como breves comentarios. Son breves comentarios con respecto a la edad del universo, pero intimidantes ante el transcurso vital de la existencia orgánica que les acomete.

Existencias humanas que aparecen y sus palabras originarias que seducen. Aprender a decir la palabra, aquella palabra que permite la liberación de la realidad concreta de opresión difundida por los canales gregarios del diario acontecer veraniego, sin las cuales, no hay nada que hacer. Necesitamos penetrar situaciones humanas.

Inexorablemente el fluir siniestro del Tiempo, momentáneamente, radicado en Febrero, pronto se irá a Marzo, nos va deteriorando esos supuestos cotidianos, el olvido de las personas cuando tratamos al tiempo con la seriedad diplomática que se merece.

Insinuaciones factuales ante el experimento extraño, problemático y paradojal de la existencia humana, estoy egresando con sus huellas de nacimiento, subsistiendo con la impresión masiva de ese pasado que no se ha ido.

Egresando

El estar egresando de una etapa intensa que me acompaño hace poco resulta extraño verbalizarlo. Los verbos atípicos para describir mis estados emocionales. Sutiles esperpentos dialógicas afrentan a la bondad sin contenido de Febrero 27. Ese letal contenido significativo para los ilusos conscientes. Aquellos que creen que vivir es narrar valores impuestos.

Aludí a ese dia como mero arbitrio de lo cotidiano. El dialogo es, ante todo, sean meses veraniegos u de otro mandato, un acto de intimidad societal entre los habitantes de un lugar instituido.

Las personas, mientras el ocaso de Febrero se deja traslucir desinteresadamente, se congregan para compartir hábitos instituidos, conductas ritualizados por la historia humana y narran deberes impuestos. Es el mes de Febrero y sus letargos narrativos.

Ocurriendo situaciones concretas de malestar masivo, en Chile, expresadas en enconadas muestras de fastidio ciudadano hacia la vida política de algunos. Los ecos silenciosos de que no estamos solos. Y vivir atento a cuanta contingencia planetaria pudiera ocurrir. Los instantes veraniegos, todavía no se acaban, vulneran los derechos humanos fundamentales de las personas que juegan a jugar este “contrato social”. Un acto modernizador de la miseria humana.

Han sucedido incontables experiencias de temor identitario, jamás tomarse en serio, saber ese sentido de lo absoluto en esta vida planetaria, no sabemos cómo actuar en Febrero haciéndose al andar cronológico.

Violentas expansiones de pensamientos fragmentados dibujan una inefable crítica a los valores morales de cada dia acontecido o, dicho de otra forma, poner en cuestión la previa afectiva del día transcurrido, es comenzar con el largo camino de la dimensión desconocida, intentos de trabajo colaborativo entre las partes afectadas. Lo fue cuando el profesor Jaime existió para eso, egresar, y la búsqueda estridente de locuras egresadas.

Estoy egresando. Algo más. Anidan muchos prejuicios morales por los contornos cotidianos de semanas transcurridas como la enfermedad sagrada que vivimos intensamente en el templo de nuestras convicciones dialécticas.

Ese profesor Jaime junto a su compañero “egreso”. De repente surgen interrogantes sin signos de interrogación. Nos sobreestimamos, alardeamos, imponemos realidades sociales carentes de sustento narrador. Pero no sabemos quiénes somos cuando cambian abruptamente los consumismos humanos tras la caída de las verdades festivaleras. A quien creerle.

Pero distraídos por los espasmos ideológicos de un Marzo reticente a saberse conocedor de lo realizado. Muchos lenguajes quieren confrontar la pedantería condescendiente de las palabras tras el universo significativo completado por los habitantes sempiternos del Chile profundo. Con gestos profanos y conductas desarraigadas juegan a dejar huellas. No hay encuesta de opinión pública que valga.

Egresando

Cada día tenía su rol emancipador. Había que descubrir aquello. Por lo demás, los días mutaban en meros recuerdos antojadizos emitidos por alguien. Lecturas indagadoras de praxis. Hubo de todo. Desde brillantes evaluaciones académicas hasta mediocres encuentros con la pereza universitaria. Cada evento humano merece su oportunidad.

Había que observar. Nosotros mismos estamos al borde de espejismos engañosos que ceden ante el duro de peso de los días. Cientos de días buscando una forma de ser pero sus conversaciones. Es mi tierra, la USACH.

Siempre había tiempo para intentar estudiar o para perpetrar sucesos humanos de evidente sucesión valorica. Las valores establecidos son actos de coacción permanente que conducen a ilimitadas contradicciones identitarias.

Nos conducía una determinada manera de gobernar, de vez en cuando, había atisbos de conductas vinculadas a los rituales folletinescos de Occidente. Insignificancias conductuales comprometidas con las rigideces vivenciales del estudiar conforme a un sistema de creencias establecidas para cambiar de mirada.

Lo interesante es que la mirada esta asfixiada por la identidad narrativa del observador, cualquier día en la USACH, lo cual comprende la sabia diligencia de aportar al día con subsidios estatales.

Esa es la USACH, durante mis 5 años, que compartió eventos humanos bajo la hipnosis del confinamiento social de las representaciones vividas por anónimos jóvenes dados a evitar el complejo cultural de ser mes algo más que organismos pluricelulares.
No es solo aplicable a esta universidad. Existen millones de jóvenes universitarios encapsulados en formas caóticas de sumisión servil a las interpretaciones bibliográficas de los demás.

Mientras tanto, sigo haciendo de la vida misma, en este caso, la mía, un intento de sublevación valorica contra lo impuesto por los silencios afanosos del pasado. No puedo olvidar mis orígenes familiares. Son las sujeciones familiares que describen, construyen y satirizan un proceso biológico sin retorno.

Egresando

Sigo condimentando con mis relatos cotidianos. Un hecho humano de evidentes consecuencias personales, egresar no es nada personal. Ha sido un proceso gradual de desarrollo evolutivo a su vez de errantes criterios valoricos.

Transcurre a través del espacio moderno de lo tangible, diciembre lo supo. El mes de las confusiones navideñas y de los anarquismos valoricos. En diciembre del 2010. Estaba despidiéndome de un denso pasado histórico.

Estando viviendo en la galopante fugacidad del mes de Febrero con sus arrebatos humanos en cuanto al espíritu de critica que conlleva hacerlo, en ocasiones, confundía el norte sobre cuál debía apuntar.

Apuntar hacia la boyante diversidad de acontecimientos y de hechos concatenados, recuerdos del pasado con bruscos aprendizajes sobre lo que me ofrecía cada día de Febrero, era ir más allá de las apariencias letales de mi mundo.

Durante años pude observar, mirar, describir y coexistir con las íntimas experiencias de los días señalados en el calendario académico, desde Marzo a Diciembre, juegos extraños entre la comunidad universitaria y los silencios elocuentes del Chile profundo.

Ese calendario académico sujeto a los avatares vocacionales del mercado educativo chileno. Iras humanas y engendros culturales se construían día tras día en la USACH.

Un día en la USACH. Un fenómeno de la vida tendiente a experimentar los más variados signos de decadencia humana. Sin embargo, es una decadencia que se diluye en breves comentarios culturales, evitar al máximo la vejez, aprendizajes forzados de las miradas universitarias.

Los jóvenes chilenos ignoran su propia ignorancia ignorante cuando construyen su breve “contrato social” al deliberar sobre cómo establecer relaciones de poder.

El poder omnímodo de los gestos remotos, cuando los docentes sugieren pruebas formales, y algo de inestabilidad atmosférica condimenta sus haberes vocacionales.

sábado, 19 de febrero de 2011

Egresando

Estoy egresando. Eso aconteció hace 2 meses atrás. Decirlo implica poner cuestión el “contrato social” consensuado con los otros. Pero. La vida continúa para mí. Algo sucede alrededor de lo que observo. Los hechos humanos contienen un alto contenido de dilemas volitivos. No se pueden expresar. Alguien los sueña.

Encantos halagadores del momento que me ayudo a evocarlo. Evocaciones arriba en la cordillera de los desconocidamente cognitivo, egrese. El peso emocional que colorea mi manera de acceder a mi proyecto de vida inconcluso. Efectos tutelares con mis afectos. Algo. Sollozo. Sollozos que no quieren morir.

Memorias del subterráneo comenzar cotidiano, insistí en evocar esos recuerdos primaverales. Ocurrió en la primavera. En esa primavera en que los árboles despertaron de su letal humildad milenaria, verdades mutiladas procedían, en una ciudad absorta en silencios fragmentados.

Volvía a esa memoria intransigente con lo que estaba experimentado, indecibles comentarios de los demás, a cada rato, no te dabas cuenta, vivía bajo la extraña asunción de tu querer silenciado. Experimentando con la experiencia del tiempo humano.

Un amigo convencionalmente interesante es el tiempo humano. Accede a obedecer a las sugerencias repentinas del “contrato social” y a la lógica del vivir finitamente con complicidades éticas. Sus complicidades están a la vuelta de la esquina. No obstante que esas complicidades esculpen intensas veredas callejeras.

Ese amigo decía, en ocasiones, ¡hombre ayúdate a ti mismo! Ante lo cual esos recuerdos imprevistos, penetrar ese egresar, y nuestro amigo, hizo ver la desgraciada genialidad de no explicarlo todo bajo perspectivismos republicanos.

Su sabiduría popular, incomprendida en algunos círculos picunches, residía en su confusión para entender las regiones oscuras de la subjetividad humana. Era un amigo.

También un personaje que fomentaba los divertimentos cotidianos que anidaban en la memoria del joven Jaime.

Un joven buscando incansablemente la tensa calma. El joven Jaime intocado por las circunstancias humanas que le toco vivir durante 8 años. Supo atender a cada uno de sus fantasmas vocacionales junto a sus metáforas narrativas.

Egresando

Estoy egresando desde mi inexplicable Usach. Una institución educativa proclive a proponer descripciones humanas inconclusas. Una amplia gama de sucesos culturales así como de explosiones tribales enriquecen el haber emocional de cuanto estudiante “estudia” qué sentido tiene pensar.

Pensar es un riesgo. Sin embargo, la congregación de actores sociales inmersos en la constante picunche del existir universitario era un legado del sistema escolar de masas.

Es mi vida, decía la Usach a través de los actos de habla del joven Jaime. Ese joven distraído, apasionado, enamorado de la caótica realidad planteada por años de narraciones indeterminadas.

Esos años, entre 2006 y el 2010, ayudaron a configurar una cierta inestabilidad planetaria, en uno mismo, sirvió para buscarse en las excentricidades emocionales de cada semana que pasaba delante mío.

Pensamos que todo iba a ser distinto pero el duro peso del pasado narrado, observar cómo superas semestres académicos, condiciona todo aspecto de convención vocacional.
Hace unos meses apareció ese instante de cuestionada neutralidad moral. Una moral concebida como un engendro que navega por torrentes represivos. La represión de nuestras pulsiones humanas.

Un acto de locura encadenado al ocaso cautivo de este mes de Febrero que se inclina por jugar a ese experimento llamado vida. Un continuo inacabado de sorpresas humanas, estar egresando. Significa convivir con el mundo íntimo que yace alrededor mío.

El teatro del mundo intimo de ese acontecimiento humano, egresar, significo un avance cualitativo en las relaciones humanas. De las relaciones humanas a las legitimaciones simbólicas del ingenuo proceder veraniego. Fue mi Usach. Un interesante pretexto para dejar huellas en este experimento llamado vida.

Egresando

Su vocación de discípulo aplicado cumple el mes de Febrero, su único objetivo es entregar la banda presidencial al próximo mes. Ese mes se caracteriza por su escepticismo ante lo que observa. Pero siempre suceden cosas extrañas.

Egrese. Eso tuvo ocasión durante un día. Como cualquier otro. Un día como cualquier otro hace de las suyas opinables. La facultad de conocer las apariencias, opinar, actúa de modo omnipresente en la vida silenciosa de los chilenos. Es un silencio que simboliza encrucijadas candentes con los tiempos históricos actuales.

Esos tiempos históricos actuales comprometen todo quehacer humano que se precie de tal. Pero ante todo egrese. Coincidió con otro año. Un año con 4 números que acota el campo de aseveraciones vocacionales tras haber tomado tu decisión.

Este año 2011 encuentra su momentánea verdad en la dignidad de su cargo ético, complacer a la sociedad humana, de todos modos, sus indicios de nacimiento, están subsidiados por el modelo de realidad prevaleciente, el año 2010.

Ese año 2010 deja una impronta imperecedera para las ulteriores generaciones humanas, que somos un breve pasatiempo histórico respecto a lo que hemos creado, cuyas extrañezas adaptativas promueven próximos años. Durante los próximos años habrá un lugar para los que egresen. Un día más que fue para el año 2010.

Decimos adiós al año 2010 por confusas razones. Nuestra historia avala ese procedimiento lingüístico. Es nuestra historia. Los tiempos históricos viven bajo honrosas formas de letargo moral, de cuando en cuando, se presenta bajo distintas mascaras transfiguradoras de existencia.

Cada existencia humana, día a día, merece su oportunidad. La oportunidad de confrontarse ante lo que somos. Por lo que pude egresar.

Egresando

Sigue dándose la originalidad asumida por el mes de Febrero. Este es el mes. Escribo para vivir, más bien, intento escribir para ironizar con la patética posibilidad de tomarme demasiado en serio. Por lo tanto, apuntó a estas líneas de nacimiento impregnadas de impresiones fuertes.

Dichas impresiones fuertes han sido describir auténticamente un camino hacia el habla. A través del habla perpetramos realidades y pintamos la experiencia con nuestro propio peso emocional.

Mientras ocurrían los días de Febrero el peso emocional de mi experiencia coloreaba mis confesiones vocacionales sobre lo que estaba viviendo. Vivía inmerso en formas variopintas de explicar experiencial. Es interesante la importancia indesmentible de la experiencia para hacer a hablar a nuestra vida psíquica.

Continuaba este mes de Febrero anotándose discursos de legitimación estratégica, entregarle al mes de Marzo su poder simbólico. El poder simbólico de que nada es para siempre. Al no serlo, entonces la conciencia de existir mediante explosivas observaciones cotidianas, entender cómo funciona Febrero al estar predestinado a la disolución educativa de su vivir moral.

Cada día ofrecía unas ganas enormes de existir. Una súbita intuición de entereza ética, después lo capte, al comprender que iba muriendo para los otros, los otros son los recuerdos comprimidos en finitas sucesiones sensoriales. Quería existir, luego, recordé, nuevamente, haber egresado de la USACH.

La conciencia de existir como algo sublime de ser narrado. Es la rara dificultad de plantearse de si somos dignos de nuestro sufrimiento. Luego, comenzamos a imaginarnos la corrosiva libertad de ser dentro de la constante antropológica del mes de Febrero. Estamos a Febrero 19.

Multitudes humanas evocan tu manera de afrontar tus tensas calmas. Intentos de poner orden en nuestras vidas ¿Quién lo sabe? En nuestro caso, este mes de Febrero esta con información privilegiada, alguien egresó.

No te das cuenta cuando la vorágine del tiempo dibuja impredecibles silencios iniciales.

De un día a otro, millones de segundos han transcurrido, y el universo comparece ante sus diálogos colaborativos con el tiempo. El tiempo como el gobernante del universo.

Egresando

Dedicados al caos, insinuaciones factuales de dichas palabras, dicha por alguien, siempre resulta sublime hacer su irrupción momentánea. Hacer de esa expresión vivencial “estoy egresado” un acto de desobediencia civil. Lo logre.

Egresé en diciembre pasado, vale decir, durante el año 2010 con toda la carga geológica que ello connota tras el renacimiento de la biología de la vida de Febrero 27.

Alguien tiene que ceder, o la vida misma con sus perpetuidades generacionales o el universo con sus juegos vocacionales al anónimo destinatario, al mismo tiempo, alguien hacia las tareas humanas en cuanto a egresar, salirse de una institución humana para irse a otra, decía entre mis observaciones caóticas durante ese mes de Diciembre.

Situaciones humanas desconocidas, sin embargo dispuestas a confrontarse con los miedos transcurridos desde que nuestro mundo sensorial se hace camino al andar. Ese mundo sensorial apuesta a lo enigmático de construir realidades a partir del lenguaje.

Estoy egresando cuando evoco aspectos demenciales del teatro del mundo interno que aparece ante mí, años estudiando en la Usach. No es solo el estudio acabado respecto a un método determinado de fuerza explicativa, estudiaste para ser profesor de estado.

Ha sido una excusa bien determinada por los rituales de Occidente, estudiar conforme a un conjunto de espejismos engañosos. Confrontándonos a diario con ilimitadas formas de represión, educar o trabajar, esto, aparece muy bien descrito por las descripciones antojadizas que se hacen sobre “ir de vacaciones”.

Estoy egresando. Esa es la cuestión. Por lo que “ir de vacaciones” y “estoy egresado” son modos de ser de ese Chile no aparecido en la sociedad del espectáculo. Continua este viaje sin retorno, y no me avisaron al hacerse mero recuerdo de un proceso de nunca acabar.

Egresando

Es agradable esta sensación de leal soledad al estar egresado, porque estoy ante el peso de las circunstancias, penetrar los laberintos identitarios que adornan nuestro dúctil tiempo cronológico. Si bien estoy egresado también vivo en la locura de contabilizar la edad mía así como la del Universo. En la actualidad, estamos a Febrero con su adecuada dotación numérica.

Vidas humanas diluidas dentro del abismo duradero de la intimidad de los días transcurridos. Vidas paralelas mientras egresé. Vidas paralelas, el estoy egresando y su dimensión desconocida, configuraron un espacio de insoslayables breves comentarios. Es un modo de expresar situaciones humanas. Esos breves comentarios dibujan libertades mutiladas por nuestra identidad narrativa, estoy egresando.

Volviendo a lo nuestro. Algo que permee eso que hayamos solo en el origen mismo de la conciencia de existir, el sufrimiento humano. A prueba de todo. Dignidad narrativa verbalizada mediante la concatenación de años aprobados y de entendimientos pedagógicos, desde el año 2006 hasta el año 2010, hubo escuelas de aprendizaje significativo.

Aparece cierta comprensión de lo que somos, en este caso, egrese con la deliberada complicidad de un mundo externo. Un teatro de mundos íntimos, la vida humana que emergió ante mí. Un universo escatológico de sumisiones verbales, cada “paro” en la USACH era semejante, con la sumisión estridente de los grupos etarios que alternaban su trabajo muy bien remunerado, envejecer estando en “democracia”.

Una intimidante entrevista con la realidad. Esa realidad que pesa. Exhausto comportamiento de los hombres. Nos asfixia tanta realidad, si es entendemos el significado de egresar.

Un millón de instantes ideológicos, la eterna conmoción psíquica, expresó mes de Diciembre envuelto en multitudes subjetivadas. Es una ideología de la disolución. Algo pasa ante mí y ante los demás.

Esa ideología del navegar sobre los imprevistos inescrutables del nativo devenir aparente. Condicionados a los imprevistos humanos a su vez a los aspectos volitivos de la vida misma.

Algo debe ser que me permite decir esa expresión de fragilidad conceptual. Es la fragilidad de lo fugaz, pasajero y de lo desconocido. Un par de palabras hacen la diferencia. Del mismo modo, propone un criterio de valoración no asumida por el contexto cultural que emerge, las estaciones del año con las razones familiares del compartir experiencias personales dedicadas al caos.

Egresando

Estoy egresando. El universo lo supo antes. Nada de notas y nada de referencias bibliográficas secundarias. Nuevamente a jugar dentro de este drama que relata un anónimo héroe, la vida humana.

La vida humana baila bajo el fragor de desquiciadas apariencias educativas pero claudica ante los horizontes inescrutables del conversar asertivo del universo. Y de pasada estoy haciendo algo. Educándome para estar habilitado. Sin embargo, no soy majadero en agregarle adjetivos calificativos para fines revolucionarios. Estuve protagonizando algunas aventuras cotidianas durante 5 años.

Existente para propósitos educativos. No obstante que lo educacional, por ahora, alude a un proceso de evidencias callejeras. Lo callejero como imputación a la obviedad de estudiar para lograr un título universitario.

Es logro que prontamente lograre tras una década de narraciones indeterminadas, de gestos remotos, de frustraciones asumidas, de miedos latentes, de experiencias temerarias, de rarezas vocacionales, de mentiras ecuménicas, de pobrezas volitivas, de genialidades cotidianas, de erotizaciones silenciosas, de autoestimas dañadas, de epifanías fugaces, de sugeridos por el nuevo mundo de las regiones oscuras de la subjetividad humana, de esperanzas poco dadas a la revolución silenciosas del hoy, de idiotismos humanos al salir a veranear, de letales miradas que acontecen, de comentarios revestidos de condescendencias pedantes cuando había que entender lo que leía, y la mortífera sabiduría de la vida misma haciendo usos de sus sinfónicos silencios nativos.

No solamente he podido percibir acontecimientos humanos que se encarnan en estas narraciones diluidas con el transcurrir de los años. Fueron años extraños. Durante esta década de cambios cualitativos y de posibilidades ilimitadas. Lo entendí así.

Un día más y su habitación ruidosa. Obsequiaba sorpresas, divertimentos, locuras, miedos y negociaciones con la realidad. Eran esos días en que esl joven Jaime estaba excluido de su propio abismo pensante, recién lo supo en Marzo del 228, lo cual era un acto de absoluta irreverencia con la vida misma.

Cada día que pasaba era un torrente navegador de nativos silencios. Esos silencios inescrutables a los ojos de la educación formal. Esa educación formada por el lenguaje, política y existencia. Esos días correspondían no solo al mes de Diciembre sino que tampoco al año 2010.

Ante todo comparecen al complejo narrativo de los instantes que conforman mi existencia. Así es. Una existencia complejizada por percepciones mutiladas, voliciones latentes, conciencias incomprendidas por los demás, divertimentos cotidianos y la compasiva moral prescrita por alguien. Un bello entramado de opciones tutelares contenía cada día que envejecía. Por eso mismo, siempre está optimista.

Egresando

Estoy egresando. Adiós a los sinsentidos identitarios, hacer lo que uno quiere. Siguen las diferencias humanas al darse lo inédito de intentar comprender el sentido y significado de lo propuesto por el anónimo protagonista. Lo anónimo de vivir hará ensalzar la obviedad de ignorancia. Y sigo egresando.

Sigo existiendo a pesar de nuestros escasos años habitando este planeta tierra. La edad del planeta tierra es de 4500 millones de años, por un lado, la edad de los organismos unicelulares y sus consecuencias biológicas han habitado mayoritariamente este planeta tierra, unos 3500 millones de años, por otro lado, ahora bien, los otros 1000 millones de años aparecieron los primeros organismos multicelulares.

Es algo que genera un gran estremecimiento al saberlo al mismo tiempo una inclinación a considerar al mundo humano como el carácter alucinatorio de lo dado.

Solo en los últimos millones de vida multicelular, los seres humanos han hecho de su evolución una obra de maestra. Es la obra maestra de la ingeniería genética expuesta desde el último eslabón hasta nuestros días. Bellas mutaciones aleatorias y grandilocuentes paisajes cósmicos.

Es un egreso que genera consecuencias humanas. Referido a lo anterior, la vida en la tierra. Y así debe ser. Pues bien, saber la edad del lugar que habitamos nos sirve para narrar los milagros inesperados que se originan con solo conectarse con el otro. Los otros, qué duda cabe, invaden esos lugares sagrados, la misteriosa intersubjetividad humana, encarnados a través de los mamíferos en sus más distintas formas de especieismo.

Hablando de absurdos pintorescos, involucrar a 2 palabras. Me ayudan a egresar. La miseria humana HD. Ha estado desde siempre. Solo el lenguaje humano, ese problema de los problemas, complica esa nueva manera de gobernar. Gobernar las fuerzas salvajes de la psiquis humana. En eso estamos.

Entonces vamos existiendo conforme a múltiples ritos históricos cuyo ámbito de relevancia ética radica en la fuerte influencia cotidiana que perpetra nuestro planeta tierra. Vivimos enclaustrados en eventos automatizados por el devenir humano, que vinculados al hoy, complace los fugaces encuentros con el otro.

Egresando



Estoy egresando. Por fin. Era algo que debía hacer. Había cruzado fronteras ideológicas. Esa palabra con fragancia a tensa calma. Rara fragancia. Eso es lo que hacemos durante toda la vida.

Intentar poner en nuestra vida. Idiotismos ciudadanos emergen al estar groseramente vinculados a las castas sacerdotales del vivir en la idea de los demás.

Cada ideología merece su oportunidad, un día con su ideología que prevalece. Cuando hablo de ideología hablo de la dimensión desconocida que ofrece nuestro “contrato social” mientras vivimos en sociedad. Esa sociedad que sugiere, interesante irrealidad acontecida, un acto de constricción permanente. Este es mi mundo.

Creacionismos humanos mientras egrese de la universidad. El fruto humano por antonomasia, en ocasiones. Su historia de la voluntad humana se describió entre los años 2006 y 2010. En esta ocasión, el origen de la vida misma se llamo Chile. El fenómeno de la vida fomenta toda clase de identidades narrativas y de epifanías reflexivas.

Siempre te acompañan a cualquier parte. De repente construimos lugares que redimen a la mente humana, formas sofisticadas de represión, y egresamos de nuestras insignificancias precedentes. Egresos humanos junto a sus espectáculos psíquicos. Constantemente nos autoengañamos al responder la pregunta equivocada.

Es un momento de éxtasis, un misterio de amor, el seguir con otros menesteres vocacionales, pues estoy egresando. Un acto de coacción permanente si no hubiera sido en Diciembre, acá, se oficializo durante los diálogos fecundos entre el año 2010 y las interpretaciones humanas que se hacen de la misma.

Intuiciones éticas que giran en un mismo lugar, estoy egresando. Verbalizadas bajo el clamor popular de los días transcurridos, las fuerzas inconscientes del mes de Diciembre, aportaron una fuerza explicativa a lo existente. Ciega comprensión, inescrutable observación y temores evidentes a partir del breve comentario que somos al habitar este planeta tierra.

domingo, 13 de febrero de 2011

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Ese dia aparecerá. Pero Febrero 14 desaparecerá como una gota de agua en la vastedad dúctil del inodoro. Bohemias ciudadanas comportan como si la biología de la vida no hubiera cambiado.

Cambia constantemente. Mayorías veraniegas ignorantes de sus decesos conscientes, sin lógica, sin razón, promueven una excesiva gravedad sobre la voluntad de vivir en democracia.

El mes de Febrero contiene predicamentos cotidianos. Su autorrealización reside en jamás darse por vencido. Su empirismo lo avala. Nuestro mes vive dentro de un espacio gobernado por organismos tanto unicelulares como pluricelulares, el planeta tierra sigue superando el principio originario y volitivo de estar cambiando, eso siento mientras envejezco.

Siento, miro y observo cómo se conducen las fuerzas ingobernables de la vida misma, en ocasiones, sirve para cambiar de mirada. Estamos volviendo, si no se dieron cuenta de aquello, al frenesí anecdótico de vivir en sociedad, una experiencia muy dolorosa.

Pero, acá, en Chile nos regocijamos con persuadir idiotismos demagogos, creer que la vida humana se puede etiquetar.

Siempre estamos negociando con la realidad. Entonces. Febrero, las acciones humanas y su lenguaje cotidiano. Y hegemonizar el lenguaje humano como foco infeccioso de enfermedades éticas, con ello, dándose un concierto de sobrenombres volitivos e imponer un sentido fraudulento a la riqueza psíquico-melódica de Febrero 27.

Navegamos por las aguas turbulentas del diario vivir que nos presenta dicho mes, si discutimos con la ficción misma de lo que pasa insensatamente cada día, que se diluye en la majestad inconmensurable de nuestro proceso poco consensuado, mediático e infinitamente susceptible de resiliencias atípicas.

Hablando sobre resiliencia. Resistencia al sufrimiento. Tiene una relación vinculante con el lenguaje, la existencia humana y la dimensión moral del acontecer humano. Es un navegar entre torrentes.

Podemos alcanzar una interpretación moral de los fenómenos morales imputados a Febrero, pero no saber la razón misma de los fenómenos morales de ese día. Eso pensó el dia precedió al otro durante el mundo veraniego de Febrero encarnado en el trágico ocurrir de sus fieles días.

|Lo demás seria engañar, pues toda interpretación de la realidad es un falseamiento de la misma. Interpretaciones humanas bajo el influjo esclarecedor de los días aparecidos como tal.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

El mes de Febrero nos dice cosas. La democracia silenciosa de los lugares sagrados de Febrero 2011 continúa con su maratón de raquitismos reflexivos. Todavía estamos en Febrero que comparte protagonismo veraniego con los imprevistos humanos del sempiterno devenir valorico.

Palabras, más palabras y algo de de instinto misional tras la caída de las utopías colectivas encarnadas en “el dia de los enamorados”. Nuestro Chile profundo no sabe de sinsentidos lingüísticos, solo sabe de la realidad empírica de un humor adictivo, el duro peso de nuestros días que se viven al azar.

Tratándose de estar a la moda, tolerando sus originarias formas de progresar raramente, los sistemas de creencias masificadas por el holocausto del tiempo condimentan nuestras caóticas significaciones vivenciales, y acceden al amplio espectro de confusiones intelectivas, siempre y cuando, versen sobre el prologo de un dia que yace en los anales de la “rota” humana.

Nuevamente con los tejedores de ilusión, Febrero perpetrando cósmicas realidades superpuestas a códigos históricos cuya aplicabilidad se realiza solo en la noche. Un continuo de valiosas tonterías accede a mostrarse.

Las valoraciones morales se diluyen en simples encuentros con el escepticismo concluyente de las calles de Chile. Están pasando muchas cosas en este Chile de los bipedismos extensivos.

Es la noche con sus aspavientos conductuales. Existen ilimitadas experimentaciones valoricas dentro de la noche como tal. Una noche que puede asumir la máxima expresión de virtud humana, confrontar a febrero 27 con la inocencia salvaje que nace de la historia evolutiva genealogía moral humana impuesta por uno mismo, tal vez.

Todos mienten, salvo Febrero 27, a este, le interesan sus prejuicios pero no sus conversaciones. Ante todo, la cuestión es saber hacia dónde vamos. Vamos directo al abismo vocacional de lo transcurrido durante un año. Quedan algunos días para rememorar esos sentidos geológicos junto a sus proposiciones humanas inconclusas.

Comienza el réquiem para un sueño, interesantes negociaciones con la realidad que muchos chilenos ignoran cómo vislumbrar su legitimación estratégica. Esa legitimación pudo lograrla intermitentemente Febrero 27.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Seguimos envejeciendo. Gran gusto por enamorarme de la realidad de Febrero. Sus efectos generacionales alcanzan su clímax estético cuando los habitantes del Chile profundo hacen un uso gregario del lenguaje.

Encuentros de cada dia con los instantes humanos que dejan huellas. Dejan huellas durante este mes de Febrero. La loca aventura de la fe humana, estos días, queriendo muchos personajes de comedias picunches, interpretar los costos valoricos de Febrero 27, no hay interpretación que valga.

Todos quieren extraer la esencia misma de lo sufrido por todos nuestros compatriotas ¿existe la naturaleza humana mientras el sufrimiento de la misma hace de las suyas familiares ?

Medios masivos de comunicación, sociedades radiales difundidas por frecuencias milenarias y redes sociales ávidas por encontrar miserias republicanas así como dogmatismos volitivos. Un dia que fomenta conversiones dialógicas en cada universo significativo que observo al andar. Son delirios salvajes, espontáneos, pulsiones decididos a embarcarse en este viaje sin retorno protocolar. Lo protocolar en cuanto a saberse consciente de lo que somos durante este mes de los festivales vivenciales.

Mis soledades que las veo desde ese día pero que las convierto en sucesos de omnipresencia incontinente. Puede que acontezcan antropologías históricas en el actual decurso de nuestros días, y algo de éxtasis callejero. Tan solo con mirar a mis vecinos de al lado, sus perros que todo el dia están buscando narraciones extraordinarias.

De la tierra al sur de chile, excusas valoricas convergen en nuestro Chile profundo, bellezas nuevas que proceden. Errantes miradas ambulantes preceden a Febrero 27, son los héroes anónimos de nuevo amanecer, para intentar poner orden en nuestra vida. Es algo profundo, hermoso y sencillo.

Adiós a las valiosas tonterías de imperialismos éticos y de sacras fabulaciones instituidas por la corte dialógica por excelencia, conversar con los otros. Conversar sobre la realidad veraniega del mes de Febrero. Hay tanto que decir.

Tropezamos con las eventualidades domesticas de un Chile inicial dado a arraigos generacionales. Hacerse de la caótica realidad de febrero, desde el horario valle hasta el horario punta, una epifanía.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Abismos pensantes adquieren una dimensión desconocida cuando se trata de vivir en sociedad. Amo los paisajes internos de un mes de Febrero orientado hacia su norte. Un no sé qué abierto a la aventura humana.

Destilando instantes otoñales, porque pronto ese mes de Marzo nos da la bienvenida por esa proeza de la madre naturaleza. Insinuaciones cósmicas de la miseria humana en lo alucinatorio de vivir. Estaba descuidado de mis instancias frívolas con Febrero 27. Sin embargo, seguí escribiendo.

Es un mes de siniestros estivales, incluso, de confusiones identitarias. Es una maravilla vivir conforme a lo procurado por los caminos residuales de semanas cercanas al Chile profundo, es la segunda semana de Febrero.

Encapsulados en esas agendas de adicciones emocionales, ahora, pronto a aparecerse la región oscura de la subjetividad humana, Febrero me acompaña en este espectáculo de irreverencias cósmicas. Ahora, nos entrega su propósito ético, reformas humanas más libre albedrio en las regiones supuestamente irrespetuosas del Chile actual. Es un mes que vuelve a descifrar siglos de caóticas vivencias conscientes.

Son los costos valóricos de describir nuestro mes de Febrero. Perdida de ideales. Idiotismos humanos compartiendo escenario con los fenómenos de la vida, un destello de locuaz indecisión cósmica.

Este mes nos regala valiosas tonterías. También más cosas. Esta difuso en sus malditas sutilezas volitivas encadenadas al bello aleccionamiento de sistemas sociales errantes, no obstante su pintoresca razón de vivir. Mi mundo es mi representación y su terapéutica filosofía de la experiencia, con esto, asume su obsecuencia valorica con Febrero 27.

Totaliza momentos veraniegos, brotan sucesos morales, recapitula el árbol multisecular de la conciencia humana, los días anónimos de Febrero, al tratar de conversar con la miseria humana y procede con sus inefables silencios de observaciones perdidas.

Este mes de Febrero concurre a los rituales olvidados por décadas de sacrificios históricos y de intrépidas manifestaciones de fulgor modernizador, dárselas de rupturistas siendo solo bípedos con finitas consideraciones bibliográficas.

Opciones que no escatiman en esfuerzos diligentes en cuanto a la verdadera capacidad de dicho mes para perpetrar realidad humanas en concreto. Pronto empezara, en unas semanas más, el Festival de la canción de Viña del Mar, y habrá que sonrojarse de los intentos de totalización humana que harán algunos personajes. Envejece nuestro abril junto al regionalismo filosófico de Febrero 27.



Despues de la lluvia todos somos empiristas

Ganas de narrar. Eso estamos haciendo. Envejezco como ayer y asombrado como lo que no fue. En efecto, calumniado por extrañezas emocionales que cada día tributa como tal.

Esos días misteriosos, extraños y nostálgicos de un Pasado que no nos olvida tan fácilmente, cuando seamos protagonistas de un planeta tierra, el universo construye pasatiempos vocacionales, ese origen de la vida que yace ante todos nosotros. Pero también Chile será un país digno de ser narrado.

Observe, sude y reí durante esos días de transición otoñal, todavía estamos en el mes de Febrero, fueron esos días en que hubo lluvia y moderada humedad relativa, cuando las temperaturas oscilaban entre 25 y los 30 grados, inexorablemente, la vida continuaba.

Para los habitantes de la comuna de Maipú significó un acto de redención con sus dioses pequeños, eran 7, sus estaciones de Metro.

Habitantes nacen y habitantes mueren. Pero las personas incrédulas ante las fuerzas inescrutables de la naturaleza optaban por consumir relatos utópicos mutilados, desde el descanso aparente de los 7 pecados capitales durante estos meses de sexualidades estremecidas por el lenguaje humano hasta la puesta en escena de millones de instantes que confabulaban para que uno mismo no pudiera poner orden en su vida, alguien tiene que ceder a eso.

Orinando pensamientos, creencias e ideas sobre cómo vivir. Incapacidad, respecto a esto, de procesar la información disponible del mundo exterior. Solo queda seleccionar esas observaciones de buena crianza planetaria, jamás dejar de ser curioso.

Pensar. Un acto humano inclinado a la aceptación de la originalidad como verdad indiscutible. Penetrar los estados letales de la modernidad critica cuando apela a un complaciente estado de la educación formal. Somos devenir jugando a sobrevivir en este breve comentario.

Dentro de este breve comentario, la vida humana, incluyendo sus novatos milagros indeterminados emergidos, al ritmo de la vida, estamos confrontado la tensa calma de la voluntad de vivir. La voluntad de vivir proclive a encarnarse en seres humanos. Lo digno de saberse un mamífero pluricelular superponiendo interminables guerras con las faranduleras ramificaciones sobre nuestras propias ficciones emocionales.

Pero Febrero 27 nos obsequia el nativo aburrimiento de los pequeños momentos de abismos pensantes.

jueves, 10 de febrero de 2011

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Emociones diversas tras el paso de los días pasivos, Enero no tuvo su Febrero 27. Es un acontecimiento valorico estremecedor. Esas valoraciones éticas que son un estado de coacción permanente masivamente relacionadas con el entramado narrativo que ofrecía el universo a partir de sus preguntas formativas ¿Cómo se origino la vida?

La infinita expresión de conmoción emocional al mismo tiempo pavor sagrado al buscar incesantemente el origen de la vida a través de las distintas formas de pensamiento creador, las verificaciones empíricas más evidencias concluyentes.

Estar en este mes es solo un pretexto para decir cosas. Cada dia de Febrero es una deliberada oportunidad para responder, de alguna manera, a las preguntas hechas por los protagonistas de instante apreciado, los científicos.

Llorando por lo que acontece y riendo por los silencios nativos de sus no respuestas. Son miles de millones de años que han evolucionado sobre la faz de la tierra. Por distintos periodos de la historia del planeta tierra, encuentro y desencuentros de los tiempos geológicos, que implican preguntas sin respuestas y teorías científicas insatisfechas.

Lloro por no impedir la fiel conspiración del tiempo humano en cuanto a su elegante docilidad en cuanto a la demora de saber lo que implica el origen de la vida.

Según Febrero, este mes, la vida como tal, sus silencios nativos intuyen, que dicho origen confronta con el significado de buscar la verdad sobre lo que nosotros somos como organismos multicelulares. Misterios de los misterios para el hombre contemporáneo.

De organismos unicelulares, hace unos 4000 millones de años, a la chata realidad de las revoluciones virtuales que ocurre al lado del camino, mutándose en organismos pluricelulares ¿Cuál es la labor educativa de Febrero?

Nacidos para morir pero ingeniosos para perpetrar realidades. La vida misma, Febrero 2011 y algo de ese dia 8.8. Es un congregado de temerarias proezas planetarias nacido bajo la feliz hipocresía de correlatos históricos.

Un nombre arbitrario, cualquiera de los 3, lo es por mi gula semántica, para describir miserias humanas HD. El petróleo y el poder significan telefonía satelital con mayor frecuencia gregaria.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Somos prisioneros de nuestras adicciones psíquicas y dóciles cómplices del lenguaje humano cuando verbalizamos emociones. Todos aprecian la verdad silenciosa del mes de Febrero respecto a esto. Solo es cuestión ver la vida de los otros, Marzo intuye.

Desigualdades que giran en un mismo lugar. Ni democracia ni dictadura han estado a la altura de las circunstancias. Incluso, ese dia llamado Sábado expresando un determinando número del azar matemático, posee las mismas frustraciones que cualquier otro dia.

Las determinaciones veraniegas de Febrero último con sus resiliencias incomprendidas hacen algo indecible. Aman sus propias credenciales vivenciales.

Sus éticas del discurso, intentos revolucionarios de comunicar valoraciones dialógicas, una fecha que se acerca, se diluyen como “tu primera vez”. Patética sensación de estar con los otros personajes de Febrero último, sin discursos de legitimación valorica.

Tras el dia anterior este Febrero concede situaciones límites. Son experiencias fugaces de la misma cuyo tratar democrático muta en diversas alternativas cósmicas.

Interminables encuentros dialógicos entre el universo y el fugaz Febrero. Sin embargo, eso no significa incomprensión. Ante todo aporta un aspecto de indesmentible contenido alucinatorio. Juegos del lenguaje albergan en nuestro Universo a su vez propone proyectos de adicción inconcluso para los expertos en ese lejano planeta tierra.

De repente, estaremos hablando de cosas extrañas. Esas extrañezas inefables que entraña cualquier mirada más allá de los determinismos biológicos del querer humano. Ahora ocurre. Durante Febrero precedido de un largo comentario generado por el universo y un a narración indeterminada del Chile profundo.

Un eterno viaje hacia lo intrincado de nosotros mismos. Jamás las visiones adictivas sobre el mundo exterior nos ayudaran, en suma esencia, a encontrar un contrato social digno de ser narrado.

Imposibilidades vivenciales al vivir en sociedad, si lo vemos desde el lado amable del universo.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Escándalos existenciales de cada rincón propuesto por los consensos básicos de Occidente, un estado de constante cambio histórico, la perplejidad de no captar los cambios cualitativos de las sociedades humanas, eso favoreció a la expresión vivencial de Febrero 27, estar constantemente viviendo.

Vivo con los dogmatismos natos de una realidad que circunda por los contornos viscerales de un dia cualquiera siquiera alrededor de un mundo circundante lleno de instantes no descubiertos. Son supuestos estéticos, valoricos y religiosos poder descubrir esos instantes que condicionan vastos intervalos de nuestro quehacer humano. Dia a dia, convergencias cotidianas, este mes es un amera excusa irrealista, no hay excusa para no vivir así.

Hice lo que pude para estar atento a esa especie de crispación psicológica cuando estaba observando una de los tantos millones de instantes veraniegos emergidos desde la provincia nativa de Febrero. Pero Febrero también muere. El siempre estamos muriendo encima del universo cotidiano de Febrero resulta atrayente, ese fenómeno de la vida ensalza al mes de los pasatiempos valoricos.

Cuando la realidad humana hace muy bien su trabajo, pensar sin riesgo. Es un pensar que agota la burda complacencia de los horizontes humanos, ni reforma ni revolución, en las calles de Chile.

Están pasando cosas tras Febrero 27, más bien, este día telúrico perpetro las condiciones adecuadas, apropiadas y irónicas para entrevistarse con los demonios inenarrables de la condición humana. Un entramado de relaciones de poder, de comercios lingüísticos y de construcciones psiquiátricas inconclusas.

Una burda utilización de la pedantesca academia universitaria sobre cómo imponer un estado de cosas gregario, medios masivos de comunicación haciendo e la realidad aparecida un falseamiento de la misma pero agregándole valor agregado a los miedos latentes de sus respectivos interlocutores, con la complicidad deliberada de la sociedad del consumo.

Días de Febrero. Esos ansiosos por llevar la “buena nueva” en cuestiones terapéuticas pero guiados por las tentativas revolucionarias de un verano tardío, comienza el Festival de la canción de Viña del Mar. Ingenuas acepciones de un ritual olvidado, tiránicas tradiciones, divertimentos espurios. Para estos efectos Chile cambio cualitativamente, algunos pecaron por omisión.

Un continuo de impresiones humanas configura una plataforma de proyectos planetarios, ir más allá de las apariencias. Sucede cuando envejecemos. Harto de sobreexposición mediática y de idiotismos gestuales padece este mes de Febrero cuando callan los otros.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Este mes de Febrero junto a sus aprendizajes significativos intentan construir relaciones de vínculos afectivos con las cosas humanas. Decirlo es casi una locura. Hambre de besar a la vida, sin lógica, sin democracia discursiva. Aun cuando su discursos sea el de alguien escéptico de los colectivos éticos.

Tengo todavía algo que decir sobre las ventajas comparativas de Febrero, envejecer conforme al cambio. Me interesan las rarezas atmosféricas de Febrero pero no sus conversaciones.

Aprendizaje forzado en cuanto a todo lo asimilado durante la osadía de atreverse a decir cosas extrañas, esa extrañeza que cuestiona principios de razón suficiente, así es como navegamos hacia un mes de Marzo que cada 4 años dice “interesante”.

Comienzos anónimos de acontecimientos humanos, viajes sin retorno para los seres humanos, se visten como si fuera a vivir eternamente Febrero, dilatar los pecados capitales sin el suficiente riesgo veraniego.

Mi mundo es la representación interminable de Febrero. Oscuras consciencias humanas se tratan en la catedral de lo asumido, observar al mismo tiempo transcurriendo vidas paralelas con las suyas familiares de muertes simbólicas.

De cuando en cuando, terminan los días de Febrero. Un mes y sus errores no forzados. Sine embargo, alguien considera lo contrario.

Han ocurrido muchos imprevistos domésticos, sigo vivo. A propósito de rítmicos complejos culturales, se acerca Febrero 27. No obstante otros ven futbol a través del CDF premiun, y no votaron por Frei.

No hay forma de romper el contenido caótico de una latente resiliencia entre los habitantes deseados del Chile profundo. Dejó a sus hijos predilectos, la reconstrucción y la ética de la responsabilidad, con mutiladas percepciones humanas. Siempre criticaran los personajes de miedos predecibles.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Viviendo en lugares extraños. En la ciudad anochecida por sus observaciones capitales, las apariencias engañan. No podemos explicarlo todo. Llenos de complejos culturales para intentar comprender la evolución del pensamiento humano, sus eternos prejuicios morales para explicar sus teorías progresistas. Conociendo los religiosos pasatiempos de Febrero. Ante todo, eso sí, esta nuestro universo. Estamos contenidos de material cósmico. Un hecho concreto para encuentros porteños.

Mi vida y yo. El mes de Febrero y sus ficciones humanas. Como si la vida humana fuera un pasatiempo pasajero en el cual cada emoción esta preestablecida por ceremoniales éticos. Ganas considerables de saber la relación establecida por el mes de febrero como espacio de interacción cotidiana y sus arrendadas verdades mutiladas por las narraciones extraordinarias de los hablantes.

Los seres humanos se engañan complaciendo a sus mentiras atávicas, hacia un hoyo negro dado a los juegos del lenguaje encarnado en epopeyas veraniegas. A pesar de todo, continúan el flujo incesante del mundo humano en esa enfermedad sagrada llamada planeta Tierra.

Enamorarme existencialmente como un acto desacralizador. No entiendo a la vida misma y sus mentiras verdaderas. Somos destinatarios de indeterminados milagros repentinos cuando anunciamos nuestra primera vez costumbrista. Esos costumbrismos adecuándose a la feliz hipocresía del tiempo atmosférico desarrollado por Febrero.

Decadencias otoñales, pronto a aparecerse por acá, le dicen el mes de Marzo, alegrías conversas en recuerdos extraños, vivirse a cada momento. Todavía queda mucho por hacer respecto a eso.

Días y más días de profesiones valoricas. Historias anónimas, revoluciones que saludan al juvenil tiempo histórico transcurrido en esta faja de pragmático planeta tierra, miedos ritualizados a través de la vida litúrgica del consumir conciencias, proezas humanas de bajo voltaje mediático y rarezas republicanas. Dudosas medicinas de buena crianza. Occidente es un rio de sobrenombres secuenciales.

Despues de la lluvia todos somos empiristas




. Mis evoluciones cotidianas confrontan a los ausentes dioses del querer humano, el lenguaje humano. Verbalizando explosivas realidades volitivas cada dia que pasa. De momento, nada personal con este mes.

Estaba algo distraído cuando quise recordar, nuevamente, ese preguntar sin orígenes precisos, Febrero sucede. Pasan los días, y el estar presente sigue siendo un negocio de lejana ganancia. Alguien se queda con ellas. Es la misión que debo cumplir.

Miedos transgredidos como tales. Continúa la labor secular del mes de Febrero criticando una nueva forma de gobernar, eludir la responsabilidad individual de saber cómo adecuarse a la biología de la vida.

Al igual que todos los millones de habitantes que soportan su eterno cautiverio afectivo, el planeta tierra sabe de la existencia del mes de Febrero, pero la única diferencia radica en que pasaran millones de instantes desconocidos por nosotros. Escasos instantes para emancipar a la mente de sus encadenamientos encantadores.

Asume el riesgo de jugar con los artificios burocráticos del poder humano. Selvas de ambiciones capitales así como de enigmáticos torrentes conductuales desde la vereda de la opinión humana.

Celebraciones humanas y acontecimientos inconclusos. Ironías coquetas que nos trae la historia universal de la voluntad humana, desconfianza de las fuerzas irracionales de estar humano, con sus cotidianos dramas generacionales.

Decadentes espectáculos surgidos desde Febrero 27 junto a sus alegatos gregarios que no consideran una abultada historia de misericordias revolucionarias. En efecto, nuestro país es un espacio sagrado para enfermedades sagradas, olvidar.

Cambió la transferencia del poder y la propiedad de las ideas prologadas por un cualquier pariente de Febrero, las condiciones atmosféricas contra las estables contradicciones humanas, y apareció hace un año atrás ese pretexto republicano.

En búsqueda constante. Durante Febrero los días florecen incansablemente hasta lograr la autocompasión de las pasiones humanas. Un simple gesto puede profetizar un silencio estremecedor para este mes de Febrero.

domingo, 6 de febrero de 2011

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Inconclusiones humanas por todo aquello que no sea de su casta preservadora de hibridas utopías en “off”. Alguien considera atípico celebrar la escéptica resiliencia de Febrero 27.

Fue un antídoto de impredecible digresión veraniega, saber qué hacer cuando aparece Marzo.

Sin embargo, todo ocurre en los días siniestros de un anatematico Febrero, es así cuando no asume una dócil actitud ante las visiones republicanas del dolor humano, queda poco para que se cumpla un año.

La verdad contra sí mismo, el planteamiento democrático de Febrero 27. Su peor enemigo no es la mentira, sino su convicción. Habría que apurar más a esos organismos pluricelulares de irrealidades campestres, el capitalismo veraniego en todas sus variantes mordaces.

Con la complicidad momentánea de mis estados de conciencia, modos de decir, inestabilidad emocional y algo de locura valiosa asisto, a un torrente de decesos simbólicos, están ocurriendo cosas extrañas durante Febrero. Cansado de tanto andar por ahí.

A pesar de mis escasos 27 años, si me comparo con la edad del universo. Con la edad del planeta tierra, también espero que sean escasos. Incluso, eso mismo, me resulta indeciblemente potente al atardecer del dia cumplido.

Sin embargo, apelando a la lealtad imperecedera de la costumbre humana, dándose día a día en estas situaciones límites, unos días de Febrero juegan a jugar con las vanguardias sempiternas la evolución cotidiana.

Despues de la lluvia todos empiristas

Acontecen situaciones extrañas en Febrero. Decadencias absolutistas bajo el halo de emancipador de concesiones televisivas, y sin televisión digital. Un dia más para narrar hechos humanos. Un progresismo veraniego que duda de sus propias credenciales democráticas cuando aparece Febrero 27.

Con todas las subyacentes ideologías de acción penitente, comentarios valoricos bajo la presión de Febrero 16, sucedió lo que tenía hacerse, eso es interesante. No hay nada que hacer, en aquello.

Sin perjuicio de los fósiles vivientes en constante procesión discursiva, los habitantes del Chile profundo observan. Hablan descaradamente de obviedades veraniegas sin mayor indicio de sus obvias discusiones autoinculpatorias.

Envejeciendo junto al mes de Febrero, confrontando a mis dioses paganos con la sofisticada poesía del desconocido, el momento, construí un remedio contra el corruptor espacio del cinismo recatado de nuestro país. Este es mi país.

Una superstición muy difundida esas raras jugarretas del destino cultural de mi país. Lo inefable de diseminar un mundo mejor, si es que existe un significado para esa palabra, en caso de que, alguien se le ocurra hacer algo delirante.

Lo delirante de estar enfrente de la sagrada herida que alberga tu nacimiento.

Todo es una maldita mentira cuando penetramos los laberintos semánticos de cualquier opinión nacida bajo el mandato valorico del mes de Febrero. Sigue habiendo empleos eventuales a la forma de adquirir experiencias personales. La experiencia humana y el mes de Febrero.

Odios circunstanciales al saber lo incorregible que somos los seres humanos por consiguiente nada es para siempre cuando interpretamos universos afectivos de vasta hipocresía identitaria.

Un tema de nunca acabar ¿hacia dónde vamos? ¿Qué hacer ante la irrupción desmedida del tiempo en la vida de las personas? ¿Qué hacer con las palabras durante el mes de Febrero?

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Tenía hambre cuando confluyo hacia las postrimerías de Febrero 14, de vez en cuando, ocurren con los desgarradores deseos de vociferar momentos telúricos. Pero el fenómeno de la vida vinculado a todas sus empresas familiares, haciendo presente lo pasado, modela imprevistos domésticos a cuanto consumir exista.

Ante todo una experiencia descrita para dia señalado. Una rica agencia de reputaciones bibliográficas y de agudezas históricas. Misterios sin resolver a través de las palabras humanas. También alberga una fecunda asunción humana.

Vacaciones veraniegas, prejuicios psicológicos, caos planetarios, mafias educativas, fotografías incomprendidas, vacaciones enrarecidas por la playa, ansias de dominación totalitaria mientras se envejece, sexualidad humana en constante cambio pélvico, revoluciones democráticas en Oriente medio, opiniones sobornables al haber alcohol, creacionismos gregarios, acusaciones políticas, represiones valoricas, educaciones cuestionadas, medios latentes y consumismos aplicados en nueva forma de gobernar.

Se acerca ese dia. Ese dia que cambio el mundo de las percepciones detalladas de Febrero 27.

Ahora, vivir dentro de lo que nos impusieron, todo cuando se trata de distribuir deudas desde la perspectiva de nuestros pecados capitales.

Golpeado por las rarezas vivenciales del dogmatismo desatado de interpretaciones ilimitadas, desde medios radiales hasta la bohemia atormentada del los medios oficiales de la moral oficial, acometen en contra de cualquier cosa. Aparece, pronto a cuestionarse, Febrero 27 con ganas de dejar huellas.

Reconstrucciones acompañadas de miles de interpretaciones picunches. Un mes como gobernante del tiempo.

Muchas personas opinan sobre lo que aconteció mediante obsequios radiales u opulentas documentales superpuestos a conversaciones cargadas de barbarismos epistemológicos.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Adiós a los hechos consumados. De alguna manera, han sido acontecimientos humanos revestidos de complejas formas de entendimiento humano, besar en la intimidad misma de Febrero 14, no hay nada que hacer ante la explosión demográfica. La explosión demográfica y los miedos contenidos de las parejas humanas. Alguien tiene que ceder.

Últimos momentos para decir algo. Es un dia que ya fue. Sin embargo lo escribí hace varios días atrás, esos raros instantes nuevos. Eso nos impone la corriente del tiempo. Palabras, lenguajes humanos y miserias contraculturales. La duda, como cualquier dia habilitado para conversar, dentro de los 365 días del año, hace su ingreso a Febrero 14. Podemos solucionarlo, fomentar el silencio de los inocentes. Vuelven las preguntas.

¿Qué significa ser de izquierda en este tercer milenio, de percepciones anquilosadas en sublimes espejismos igualitarios, febrero 14 sabe? ¿La derecha es un instante de arrogante significación histórica en cuanto al fenómeno mismo de la propiedad privada al mismo tiempo ese dia sigue haciendo su labor doctrinal? ¿Existe un anarquismo cotidiano sin previo aviso humano? ¿Qué es más temerario ser un protagonista de pololeos vinculados a negociaciones de libre competencia o soledades influenciadas por el caos de vivir? ¿Cuando uno equivoca el rumbo sobre ir hacia los laberintos lingüísticos de los días señalados? ¿Existe un lenguaje privado para el “dia de los enamorados”? ¿Todos quieren preservar el poder, y concebir el querer humano como un Todo colectivo para Febrero 14? ¿Ser de Izquierda en el “amor” es necesariamente tu pasaporte a la adultez histórica? ¿Cuánto hay de cierto en saber si existe Febrero 14 ?¿la derecha en el “amor” es un simple manojo de egoísmos societales?¿tanto Bravissimo como los regalos de ese dia intentan poner orden a lo caótico de vivir fosilizados por el hoy?¿besar durante ese dia, la primera magistratura del erotismo primario, es estupidez maquiavélica o es ser un gobierno de engaños democráticos?¿qué dice el amor al respecto?¿quien dice que los seres humanos se convierten en el pie de página de Febrero 14?¿las palabras y las acciones en el discurso erotico prevaleciente de aquel dia dice como descubrir el sentimiento dramático al despedirse de dicho dia ?¿hasta qué estrato de la realidad humana podemos dilucidar si ser amado u odiado ese dia permite saber que somos?¿febrero 14 tiene su filosofia del perspectivismo?¿Cual es el mayor secreto de Febrero 14? ¿Somos maquinas pulsionales sugeridas por la audacia de Febrero 14 para consumir objetos mercantilizados por la necesidad de cumplir con el ritual? ¿Vivir en sociedad es un acto permanente de constricción, una aventura estremecida de ese dia? ¿Vivimos sumidos en automatismos de eventualidades emocionales cuando alardeamos del lenguaje siniestro de Febrero 14?¿qué dijo el Universo cuando aconteció Febrero 14?

Finaliza un capitulo atípico de este drama humano. Un drama humano precedido de ciertas preguntas que van dirigidas a la capacidad infinita del ser humano para ir al otro. Es el problema de los problemas que no ha sido develado. De otra manera, también se puede describir.

Caminar por los contornos de Febrero 14, la información privilegiada que produce nuestro tiempo, es la forma de esfera que contiene una rítmica galaxia llamada Vía Láctea. Esa galaxia ignora los pasatiempos revolucionarios de Febrero 14. Solo apuesta al riesgo añejo de saber quiénes somos. Lo demás, es verso sin pecado capital.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Innumerables preguntas bañan a ese dia momentáneamente llamado 14. Son preguntas surgidas bajo el alero de la incertidumbre. Esa incertidumbre que condiciona estados de ánimo y emociones establecidos por el “contrato social”. Es un dia como cualquier otro, confusamente rutinario.

¿De qué sirve la democracia en tiempos de bipedismos veraniegos? ¿El pueblo durante Febrero 14 genera cinismos eróticos? ¿Estamos ávidos de psiquismos no ritualizados por los imprevistos domésticos del tiempo en una tragedia como ésta? ¿la política del dia e de los enamorados es la puta del libre albedrío?¿la moral y el lenguaje humano son primos hermanos de una sofistica tradición milenaria, celebrar el “dia de los enamorados”?¿ qué hace la democracia en tiempos donde la tradición planetaria del querer humano permea todos aspectos del acontecer humano?¿el querer humano y sus tradiciones veraniegas, por ahora, permiten decir que son vecinos que se respetan pero que no se quieren?¿la democratización del mirarse sin piedad más las desigualdades sociales y la culpa como obsequio de la modernidad perpleja son bromas inconfesadas del contrato social proyectado al dia de los enamorados ?¿no sabemos vivir cuando estamos encadenados al querer antojadizo de un Febrero 14? ¿de qué hablamos cuando hablamos de un dia confrontado con sus propios dioses pequeños, la bilogía de la vida y el consumismo?¿ somos juguetes del destino cuando danzamos con el momento mismo de nuestras mentiras cronológicas, ese dia nunca más vuelve?¿somos cómicos “breves comentarios” en busca de un sentido primigenio para lograr entender el “dia de los enamorados” ?¿ ese Febrero 14 se hizo al andar con el duro peso de nuestros ceremoniales días de individualismos culturales?¿ Todo es hermoso, lo vivido en estos miles de años de profusión mundana, y no cuesta nada no pensar durante Febrero14?¿por que vivimos automáticamente en “dia de los enamorados”?¿existe una forma de vivir cuando vivimos permanentemente con la sensación de perderlo todo? ¿Acaso sabemos cuáles son los momentos valoricos de Febrero 14?

Es la lección adquirida por observaciones que van más allá de la franca discusión de los pecados capitales, ante todo, penetra milenarios lugares de sujeción empírica, entregar regalos con un fin predeterminado.

Valores morales sujetos a determinaciones represivas, encantos fugaces del dia como tal y vivir conforme a un algo.
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Despues de la lluvia todos somos empiristas

Ausencias humanas provenientes de la acción inconmensurable del universo. Tenemos material disponible del mundo exterior. Somos polvo cósmico y algo más ¿acaso lo sabía Febrero 14?

Su inocencia salvaje para construir sus cambios de mirada. Indujo a observarnos intensamente por aquéllos espacios de rarezas emocionales, el encanto embelesador durante unos 18 meses, luego, la biología de la vida le ofrece el beneficio de la duda a la condición humana, interpretaciones sobre el Chile profundo.

La suprema opción estética por contemplar en acción ese dia llamado Febrero 14 se contrapone con las obviedades de dialógico proceder radial. Nunca hemos podido develar los sustratos supuestos de un dia como tal. Misterios sin resolver.

Embelesado por verbalizar la implosión de sentido inefable, el dolor humano no tiene tiempo que perder, incluso, las ganas de vivir alternan con aquel dia manifestado.

Tienen que ir a la corte mundial de la miseria humana, el libre albedrio asumiendo su catarsis en “off”, sin embargo ese Febrero 14 sabe de visiones apocalípticas.

De este modo, gestos humanos por ensalzar el carácter alucinatorio del mundo a partir de sus propios ropajes mediáticos. Las palabras no quieren saber nada de expectativas virtuales durante Febrero 14.

Mirando eso que trasciende nuestras consciencias subversivas, pensar es un riesgo, una aventura sin vuelta atrás. Un sublime tratar humano al mismo tiempo un temerario riesgo hacia lo desconocido saber lo que subyace a cada dia pero sobre todo a Febrero 14 ¿pololeos cósmicos o libidos autistas?

Nada es para siempre, dice la vida a través de sus silencios atmosféricos. Mis silencios atmosféricos alegran al diario complacer de lo caótico, amar la vida ilógicamente y sin morales profesionalizantes. Buscando el peso de los actuales análisis emocionales tras la lluvia de los empirismos sísmicos de un Febrero 13.

Desiertos psíquicos regocijados de ver tanta indulgencia humana. Mirando esos espacios raros que nos entregó Febrero 13 mientras caminábamos con la sensación de perderlo todo, ilusionado por saber que todo lo cambia el momento.
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sábado, 5 de febrero de 2011

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Penetraciones a la realidad imperceptible de los demonios angelicales del otro. Viste como un caballero de alta diplomacia urbana, y de alta letalidad pagana.

A veces, hace de encomiable comediante en la intimidad pasajera de lo manifestado, en cambio, en otras comparece ante el peso de las circunstancias.

Un dia. Con otro más habrá utopías decesos veraniegos. Lo saben. Poderosas fuerzas secretas gobiernan nuestro ser. Saberlo implica cuestionar los cimientos establecidos de nuestra democracia cognitiva.

Algo de democracia existe durante este año. Algo supone saberse destinatario de sinsentidos lingüísticos, si tratamos con día como ese, la tensa calma de Febrero 14 cuyo intento de decir ¿qué mundo maravilloso? se contrapone con la realidad letárgica de un 2011 encadenado al querer humano. No se sabe vivir así.

En ocasiones, segundos de narraciones extraordinarias, asumen sus propósitos terapéuticos, sumar contenidos espirituales, hablar a los silencios de Febrero 14. Ir a un patio de comida rápida seria diseminar la insufrible decadencia de los dioses epistolares.

La potente rueda humana habituada a conversaciones cotidianas. Significados humanos, ahora, precedidos de un drama humano. La revolución silenciosa dada a conocer por Febrero 14. El brillo misterioso de lo acontecido por Febrero 14. Es imposible mejor, saber qué hacer.

La audiencia femenina para Febrero 14. Deseos profundamente salvajes, nadie lo supo durante el año 2010. Es como un diamante progresivo con su calma tensa.

Siempre aboga por la quimera de totalizar esos momentos que nos puedan humanizar.

Alguien quiere totalizar esos imperceptibles momentos de Febrero 14. Hace lo que se debe en el salvajismo inocente de un Chile profundo inseguro de sus constricciones occidentales, latentes miedos generacionales, entonces hablar de Febrero 14 es hablar de un tenue reflejo crepuscular de lo ausente.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Penetraciones cotidianas en búsqueda. Inexorablemente ignoramos lo otro. Una sociedad humana fiel a sus principios tiránicos, hacer del cinismo un estado de abismo absoluto. El abismo arbitrario de Febrero 14 quedándose en la nostalgia del querer sin susurros momentáneos. Búsqueda insaciable de querer humano.

Un bostezo en la vida. A cualquiera le puede ocurrir. Emergen situaciones límites de la vida misma que atañe a Febrero 14. Un dia con aroma a cambios históricos. Ese dia en mi vida ironiza con las significaciones domesticas de lo que supuestamente enamoran, Febrero 14 juega a jugar a los negocios con la realidad.

Encadenamientos humanos a nueva forma de gobernar, gestionar autoengaños volitivos con los cuales encarecen el curso de un vivir picunche. Un dia como cualquier otro. Se hacen compras masivas para anestesiar ese vértigo sin glamour, ansias de reconocimiento momentáneo, y compartir predecibles miradas de ritual costumbrista ¿amor, que hacemos ahora?

Preguntas éticamente plausibles durante este ámbito de sumisión vivencial, el calendario observa sin nada a cambio. Un dia como cualquier otro pero con la inclusión estridente del negociar afectos, la irracionalidad ha perdido peso corporal.

Hombres y mujeres, en este Chile profundo ha sido tocado tangencialmente por el crecimiento económico, por lo que los movimientos eróticos mutan a algo lógicamente sobornable. Infinitas palabras fugaces, miradas sin ambiciones pélvicas, complicidades musicales mientras conversan sobre “algo”. Cualquier lugar, espacio o ubicación configura un reto al destino

De repente, en algunos universos valoricos escépticos, conscientes que estamos sumidos en un proceso mutilado, de nunca acabar, se tarta de cualquier dia, solo cambia la versión añeja del “estamos muriendo”, y algo de relevancia ética trae consigo esa afirmación audaz. Ellos no han ido a comprar al “bravissimo.”

Deseos siniestros de los hombres en cuanto a ventilar sus cavernarias muestras de relevancia libidinal, besar esa boca orientada hacia la irrelevancia ética, cuando Occidente condiciona el cómo hacerlo.

Estructuras de mentalidad patriarcal que barbarizan las repentinas muestras de excentricidad gestual que acometen las parejas desde la manifestación de su silencio nativo, lo celebran distraídamente un 15 de Febrero del 2011.

Otros experimentos valoricos acontecen durante Febrero 14. Miradas enfermizas sumadas a lenguajes inconexos, condimentos veraniegos, mientras están las parejas descubriéndose al andar las horas de Occidente.

Despues de la lluvia todos somos empiristas



Para algunos de acerca el “dia de los enamorados”. Dichas aprovechadas por un capitalismo entronizador, provocador, embaucador y asimilador. Es aplicable tanto al “horario valle” como al “horario punta”, tal vez, nos anuncia también la manifestación plena de una sexualidad indecible para el lenguaje que usamos desde la mirada patriarcal que tenemos a la mano.

Aproximaciones a la realidad dispersa de Febrero 14. Caos, dispersión, entretenimiento y negaciones herméticas. Todos bailamos al son de las inconstantes apariencias pélvicas, dice el amanecer de Febrero 14. Aun estamos viviendo en cierta democracia sui generis sobre la cual se permite, sobre todo, en “off” emancipar a los demonios latentes del querer humano.

Alguien gasta durante ese dia. Hombres, mujeres, alternativos estéticos. Todos juegan a ese juego presenciado por algunos millones de habitantes. Enamorándose ¿de qué? De un sistema de espejismos recíprocos, de voluntades vulnerables dispuestas a develar esa duda latente que aparece cuando vamos al otro.

Un fenómeno de la vida tendiente a generar altas expectativas y pocas negaciones a la voluntad de vivir. Es el problema de los problemas conocer al otro amante.

Creemos creer conocerlo a base de matrimonios posmodernos, pololeos fugaces, excitaciones mediáticas, silencios nativos, monosílabos eróticos, recuerdos por asimilación, intereses consumistas basado en automatismos identitarios, mutuas miradas que acontecen, segundos tras segundos de ficciones orgásmicas y las embelesadas experiencias de los demás. Harto empleo tiene Febrero 14.

En cambio, para otros el universo sigue haciendo de las suyas familiares. Un dia confrontado a la previa discursiva del universo, miles de millones de galaxias asumen su patrón de comportamiento estratégico. Ni siquiera a los enamorados del enamoramiento proyectado por los rituales de “occidente” aportan con un sequito de locura planetaria

Momentáneamente aplicable a Febrero 14. Significaciones humanas inconexas, paradójicas y progresivamente indecibles. El lenguaje enamoradizo de Febrero 14 comparte criterios de valoración atematico, la razón humana desvanece.

Parejas en cualquier lugar en ninguna párte. Ese dia de vastas confusiones afectivas y de cómplices cuestiones volitivas. Miles de parejas tentados a asumir riesgos, besar en cualquiera de las 2 mejillas.

Nuevamente se acaba el silencio de los inocentes, las palabras de Febrero 14, incitan a las posibilidades letales del mentir conforme a legitimidad monogamica.

Se hace uso del cuerpo como motor de progreso. Complicaciones gestuales que dicen nada personal ante la estridencia melosa de una realidad embriagada de lenguajes obsequiosos.

Obsequios predecibles para idiotismos encarecidos ante la manifestación de automatismos consumistas. La tensa calma incomprendida por este dia. La totalización de espejismos engañosos cuando se trata de penetrar al otro.

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Individuos confundidos caminan por la calle de cualquier parte del Chile profundo. Eso, hace que podamos captar sustentables formas de intuición, o sea, ir al abismo espontaneo de caminar por una vereda revestida de escombros históricos.

Habría que decir que gravar el acto mismo de la miseria humana, de vez en cuando, un fenómeno de HD, con todos los ropajes de aprendizaje significativo, sería bastante interesante para mantener las asimetrías republicanas de este experimento llamado Chile.

Pero la santidad perenne de Febrero 2011, desde su primer nacimiento, hasta su muerte arbitraria, provoca un estado permanente de asombro ante lo que observamos. Candidatos a ser breves comentarios con instancias de genialidad incompresible asumiéndolo como un pesimismo bien informado.

Pesimismos u optimismos. Valiosas tonterías expresadas. Ocurren también durante el transcurrir vital del mes de Febrero. Somos observadores activos. Anatomía de un mito, observar a Febrero en democracia.

Tantas experiencias nacidas bajo la autoridad del “ahora”. Visitas de la “madre naturaleza” de cuando en cuando, días que rupturizan con la arrendada verdad de lo aparecido. Alguien estableció. Es el arrendamiento de lo establecido por Occidente, el supremo progreso de la razón humana.

No hay experiencia humana que no carezca de complejidades vivenciales cuando pertenecemos a una comunidad lingüística con inclinaciones a la totalización de las singularidades personales. Todo el mundo miente, a saber, que existen supuestas perspectivas para todas personas que quieren querer legitimar sus actos de habla.

Hay de todo. Cercanías con el dia a dia. Sujeciones a la lógica del tiempo planetario, vivir para envejecer, entre medio, los desequilibrios pulsionales, volitivos, celulares, éticos, culturales y revolucionarios de los animales extraños.

Un claro de luna puede cambiar de mirada si aceptamos la transversalidad cotidiana que extrañan las conductas humanas tras Febrero.

Dejando huellas en Febrero. Poetizando contenidos verídicos en el misterio mismo de las conspiraciones diplomáticas, lenguajes dispersos junto a obviedades gregarias, maldita cobardía de las personas para confrontar al destino, el confuso sentimiento de desagracia sideral. Bipedismos forzados durante el mes de Febrero.

Diciendo que toda filosofía de la experiencia, los efectos tangibles de cualquier dia en mi vida, por ahora, acá, en Febrero acudieron a la mesa de aderezos vivenciales. Mirando hacia al cielo golpeado por las palabras.

Penetre intensamente esas impías preguntas sinsentidos, sin razones. Mi vida durante este mes ha sido el lugar de encuentros furtivos con las vecinas “preguntas”. Lo impertinente son sus respuestas.

Necesitaba confrontarme con el lenguaje vernáculo del aburrimiento, la emergencia ciudadana y el tiempo de la reconstrucción. Reconstruyendo a Febrero.

Por lo menos la actitud y la convicción de ayudarme a si mismo permitía concesiones estético-valoricas a la miseria humana. Un mordaz instante de modular sentido vivido.

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Prejuicios que seducen, y opiniones que aburren. Es interesante, acá, que Febrero 27, pronto a cumplirse, como cualquier situación humana, insta a discutir los aspectos controversiales de sus posteriores interpretaciones respecto a la miseria humana HD.

Un gran lugar para encontrar el sentido extraviado, saber quiénes somos, en estos tiempos históricos dados a confundirse con los tiempos biológicos. Extraño, letal y confuso.

Todo lo cambia el momento. Ahora, incluso, vivimos en ceremoniales éticos simbólicamente representados por este mes y los que vendrán, una lucha desatada entre la realidad humana en concreto y sus caóticas subjetividades dispersas producto de lo que le han narrado.

Narrando contenidos veraniegos ¿si no lo hay? Por lo menos intentos de descripción minuciosa cuando se trata de pensar contra sí mismo y contra los martirios de los dogmas establecidos.

Decadencias vivenciales al conversar con los otros, subió la tarifa del Transantiago. De vez en cuando, este mes de Febrero asume su condición de puente.

De decadencias gregarias a descontentos ciudadanos. Espasmos de una verdad muy discutida. Esos hipócritas de ceremoniales surtidos y de alevosías mentales.

Aportamos hechos a la causa de Febrero. Un mes actualmente trabajando contra las rarezas subjetivantes de la corriente del tiempo. Es el tiempo.

La vida, el tiempo y el mes de Febrero. Ocurren siempre cosas, meses trascurriendo. Ahora bien, momentos infinitos pintan esa realidad cargada de contingencias cotidianas con las cuales las personas rompen su sentido de pertenencia con los muros de la moral oficial.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Silencios iniciales, palabras gastadas y febrero haciéndose. Continuemos. A pesar del refractario deseo de considerar que el silencio calla y la vida actúa, con sus propios componentes planetarios para decir que todo es hermoso, estamos alertas al juicio final de cada uno de los días de Febrero.

Acontece la sagrada maravilla de amanecer. La vida es bella hasta lo indecible de nuestro quehacer onírico y de errantes coincidencias cósmicas.

Dudas razonables al portador. Puedo seguir a mi manera, mi libre albedrio se esconde tras la apariencia de verdad del discurso otoñal, todavía no lo es, cuya “verdad” escapa a la arrogante modernidad de lo mediatizado.

Muchas verdades arrendadas por el portador misterioso del tiempo. Somos unos malditos cobardes que no asumimos nuestra misión de intentar hacer cosas.

Observaciones generales del verano narrador. Momentáneo descansar en ese mes. Ahora le tocó a este mes de Febrero.

Experimentos valoricos que se manifiestan masivamente en todo lugar que haya pacto social, oficialismo o no, durante estos días que corren como algo que no tiene vuelta atrás.

Un irrepetible mundo humano sobrevolando por ese mes que recuerda revoluciones silenciosas, más allá del lenguaje cotidiano que usamos para construir relaciones de poder, representaciones estratégicas a cada rato, las personas acuden al llamado del presente, creen saberlo todo acerca de todo, sin embargo.

Efectos generacionales a cuanto observamos. Existencias fugaces a cuanto desempeñamos desde dentro del vivir humano. Un vivir humano compuesto por múltiples personalidades ávidas por dejar huellas.

Al estar las cosas así, con un Febrero haciéndose al andar, apostar al éxtasis ético de la fe, es jugar con el latente caos convertido en valiosas tonterías.

Aparecen fenómenos. Huellas imperceptibles, miradas olvidadas, memorias diluidas, resentimientos de bajo voltaje diplomático, complacencias democráticas, idiotismos picunches, mitos valoricos, éticas descriptivas, rarezas inefables, melodías cotidianas e incorregibles relatos pulsionales. Todo fluye en Febrero. No obstante nada permanece hay indicios de lo paradójico que significa estar viviendo desde y dentro de los demás, intentos de entrevistar al ritmo de la vida.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Ahora vayamos hacia lo eterno de Febrero, sus permanentes digresiones seculares junto a esa admirables demostraciones de poder cotidiano. Lo cotidiano construye opciones a los que han evitado confrontar a su propio destino.

Alguien lo prologa. Una filosofia de la libertad se intuye venir hacia esa empresas cotidianas por proceder. Procedemos. Cierta experiencia en emancipar días, meses, épocas y milenios inexpertos. Proyectos humanos, sus situaciones históricas y embarcadas azarosamente en complicidades planetarias.

Aquí vamos. Abiertos a las heridas directas ofrecidas por cada relación humana perpetrada, dia a dia, hora tras hora, mirada vinculada a otra mirada, con lo cual hacemos vida en la cúspide de la caída. Son las caídas humanas, nuestro Chile profundo algo sabe de certidumbres geológicas, de una vulnerable capacidad para considerar eventualidades caóticas.

Días calurosos con sus prejuicios tutelares. Aparecen los sempiternos comentarios sobre cómo actuar conforme a la comedia multifacética del mes de Febrero. Febrero alerta, existen esperanzas de dejar huellas. Los jóvenes solo entienden de bipedismos afectivos al mismo tiempo de nativos aburrimientos encadenados al siniestro saber de estar vinculados a algo insuperable.

Y de profusa emoción repentina a su vez de letárgica conmoción improductiva. Muchos jóvenes, de diversa riqueza etaria, aportan contenidos de humor atematico, ironías contra la fidelidad de Febrero a los pronósticos de los expertos. Esos expertos que sufragan por todo aquello que emane a utilitarismo ético con bajo voltaje valorico en cuanto a entender el caótico mundo de las relaciones humanas.

Unas relaciones humanas capacitadas para dejar su evidente impronta de lucidez veraniega, en confundir vacaciones de verano con cualquier playa con olor a aspiracionales aburrimientos, nadie está libre de eso.

No obstante siempre nuestras vacaciones, sea Enero o Febrero, condicionan a las relaciones humanas transformándolas en tenues instrumentos de legitimidad represiva, ignoran algo que llego a su fin.

Finalidades humanas. Carentes de un absoluto sentido de la agudeza. Nos enfrentamos asiduamente con diversas problemáticas que refieren a la manera de enfrentar nuestros miedos. Los miedos y el mes de Febrero.

Descubrirse en cualquiera que se presente a la fiesta de las mascaras engañadoras de praxis, solo saben de obviedades volitivas y de “preocupaciones” republicanas sobre como afectar a los demás. No obstante siguen veraneando miles de personas en nuestras playas del litoral central y a lo largo de todo el país, subsidios al libre albedrio