viernes, 31 de diciembre de 2010

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Todos quieren asumir la hegemonía farandulera del psiquismo humano respecto al discurso prevaleciente, celebraciones de fin de año a la más absoluta indefinición valorica, controlar nuestro libre albedrio a partir de generalizaciones empíricas inoculándolo con sesgadas interpretaciones melosas.

Toda interpretación de la realidad es un falseamiento de la misma. Se miente con sentido, y se conspira con intuiciones demócratas. Majestuosos hechizos artísticos, se constata la realidad del inefable Diciembre mientras sucede, sugeridos, insinuados, silenciados, observados, balbuceados por los instantes. Muchos instantes han sido un campo minado para el tratar humano. Se nos va Diciembre, adiós 2010.

7.Nosotros los redimidos, los impíos, los ingenuos progresistas, los solidarios durante 2 días, los predecibles en cuestiones de sensualismos ambulantes, los hilarantes ambulantes, los repulsivos pulsionales, los pies planos, los idiotas que creen perderlo todo, los pedófilos de mandato religioso, los dogmaticos renovados que balbucean de sus propias convicciones históricas, los audaces sin fronteras ideológicas, los vociferantes decimonónicos, los juiciosos republicanos divulgados durante esos tediosos días domingos, los eróticos junto a su decir coitocentista, los violadores de vanguardias contraculturales , los negligentes con vocación de servicio público, los deshonestos que objetan todo aquello que sea producto del libre albedrio, los ingeniosos estudiantes dignos de ser escuchados por el profesor Jaime, los autoritarios de bipedismos dictatoriales y de llamadas telefónicas, los miles de chilenos anónimos en su decir revolucionario, los consumismos holísticos de cada calle de mi país, los sagrados espectáculos éticos de Diciembre, los supersticiosos tanto en la secularización como la religiosidad, los resilientes con su sobrecogedora ascensión a los panes terrenales y algo de autorrealización histórica, destinatarios del “poder soberano” embaucados por afirmaciones de conspiración discursiva, induce a engaños de prominentes estados de conciencia.

A quién creerle mientras, sin duda, suceden importantes negociaciones entre la realidad aparecida de Diciembre y los recuerdos dejados por el año 2010. La vida continúa haciendo de las suyas vocacionales ante la impertinencia anónima del mes de Diciembre. Un joven denominado, según él, profesor Jaime, accede e imponen una determinada realidad preestablecida y sobornada por individuos de intencional adecuación ideológica. No quieren hacer creer que nos veremos con la vida cara a cara.

Todos mienten. Una bella palabra con cierto hedor a tinieblas desiertas. Antídotos contra la insidia del aburrimiento. Aburrimientos nativos deliberadamente concluyentes en estos tiempos históricos profanos, neopaganos y de descreencias ironizadas

Mis ansias de totalización veraniega que desembarcan en estos aciagos momentos de confusión psíquica alternándolo con éticas enrarecidas en sus propios idiotismos hegemónicos. Las necesitamos para sentirnos parte de un ritual humanista, olvidado y guiar nuestras endemoniadas contradicciones internas.

De alguna manera, intentando asumir la elocuencia insumisa de la injusticia histórica de un fenómeno sísmico de difícil decisión predictiva. Fuimos castigados ante la más absoluta subyugación de lo acontecido.

Una sublime indagación de la cual Diciembre y los efectos humanos respecto al profesor Jaime sobre la naturaleza del hombre significó estados de consciencia temerarios, inciertos y creativos. Caótica, impredecible y salvaje, sin obviedades consensuales. Un ensordecedor alegato del lenguaje, que se hace al andar, incapacitado para verbalizar la secreta audacia del dolor humano.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Leí unas cuantas páginas de “Crimen y Castigo” del maestro Dostoievski, después llore de tanta belleza siniestra ensalzada en una especie de hombre del subterráneo. Un artista pensante que disemina las tierras vírgenes del oscurecer humano. Es el pintor de las almas humanas. Aparecen instantes cotidianos. Entonces. Viví, envejecí y reí de lo hecho este año.

Absurdos significativos para Diciembre. Incluyendo al consumidor Allende y al compañero Pinochet, aquí, es hablar de la dimensión escondida de verdades sujetas a interpretaciones variopintas. Dimensiones biográficas que investigan dolores profanos.

Miserables dimensiones desconocidas cuando se construye el Contrato Social. Jugaron a imponer sus peculiares concepciones sobre la sociedad que querían masificar. Actualmente. Su potencial creativo radica en diseminar una exagerada voluntad de vivir

Recuerdos de muchos estragos anidan los sentimientos de caótica calma. Lo percibí. Cada dia que hacia morir a mis demonios vocacionales tras un encuentro intimo con la soledad latente en esos lugares silenciosos que impone observar. Observaba bastante a mis alumnos, colegas, personas o ciudadanos de la más variada estirpe volitiva.

Éxtasis. Un engendro didáctico. Un amigo provocador y obsecuente con los delirios cotidianos de la vida misma. Todo el mundo, alrededor mío, evitaba el éxtasis.

Afortunadamente pude traerlo a innumerables clases de filosofia. Pero la condición humana jamás se dejo convencer por esos pretextos siniestros, la disposición emocional y el universo valorico de mis alumnos, dispersos conductuales muy condicionados al estado del tiempo atmosférico. Un vía crucis a los incautos vivenciales, porqué no corrieron riesgos.

Hubo algo de autorrealización, algunos captaron. Otros, estaban buscando automatismos evaluativos de lesa humanidad. Dignos exponentes del lenguaje humano ante la insumisión de los tiempos históricos del cambio como tal.

Aludo a la tensa calma de estos hombres, con un sagrado terror hacia el futuro de los consensos contraculturales, adicionalmente, esto impone algo de mordacidad a la condición humana, en lo tocante a las palabras y sus propias significaciones, existe un permanente desarraigado. Un desarraigo a lo que hemos vivido como chilenos. Siguen los desarraigos éticos mientras enseñamos fraudulentas lecciones de vida.

Te das cuenta, respecto a lo anterior, cuando escuchas, lees y oyes a los medios masivos de comunicación, la prensa escrita, los espacios radiales, las plataformas virtuales, los estudiantes universitarios en su velada asunción analítica y los momentos caricaturescos de las encuestas de opinión pública, congregan una confusión de herramientas comunicacionales.

Mienten groseramente para hegemonizar necesidades emocionales adictivas, sus destinatarios son las personas de distinta índole encefálica. De alguna manera, todos estamos condicionados a una deliberada aceptación del falsear intencionalidades.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Mientras tanto seguimos viviendo, dentro de la vanguardia de sinsentidos ideológicos, una manera de entender el ciclo de la vida, lecturas equivocadas de los bipedismos volitivos tras las situaciones límites ocurridas en un tal Chile profundo, lecciones de vida. Esas lecciones de vida nos sugieren cosas como la suficiente libertad imaginativa y la letal sutileza social para entender los costos cognitivos de plantear visiones hegemónicas.

Miles de segundos influenciados por la reflexión cotidiana de Diciembre, el abismo pensante del profesor Jaime dentro de las temerarias visiones de su país. Un país que ama tanto en la repulsión histórica de lo aseverado como en la locura subterránea de lo susurrado.

Es mi país, mi tierra. Ese país del No indeciso, extenuado, escéptico y fastidiado con los idiotismos vanguardistas del pensar temerario de los bipedismos múltiples, sobreviviendo con la política. Sigue la política haciendo muy bien su trabajo a medida que los seres humanos persisten en su envejecimiento. Envejecemos cuando promovemos el olvido bajo la argumentación deliberativa de mantener el Modelo.

Mi país lleno de elusiones valoricas, abortos sublimes y mitos democratizantes. Incluso, todavía, en la culminación de un fugaz año 2010, la “democracia protegida” continua con su verosímil proceso de ateísmo deliberador.

Inexistente valor de la deliberación como sistema de ideas democratizantes, a lo más, una somera ficción para elaborar ensayos de acotado valor monetario pero interesante sesudez asertiva. Viviendo en el desmadre de la razón instrumental.

Embarcados en tecnológicas asunciones societales, los ciudadanos del Chile profundo, están desilusionados y ofuscados, de ver tantas muestras de incoherencias y de irrelevancias ideológicas. Es la exaltación praxica del gobierno de ladrones democráticos. Lo ideología como espacio sagrado para la toma decisiones en cuanto a la historia de las ideas humanas que ofrecen un proyecto de vida adoctrinado por determinadas concepciones históricas, culturales, religiosas, tecnológicas y partidarias.

Continuando con los irónicos momentos de claridad humana, la política como mediadora de del poder y la condición incorregible del ser humano. Perplejos y transformistas. Nunca miramos más allá de los idiotismos semánticos que ofrecen nuestras esmirriadas elites, por estar ocupado en cualquier cosa, estar atento a la próxima liquidación de ropa u homologar fiestas veraniegas con la pétrea observación de sutiles trajes de baños carentes de historicidad.

Ahora sigamos provocando. La política y el mes de Diciembre. Hace calor cuando intento poner tensa calma a mis juicios dispersos. Leo, observo y recuerdo que la vida es inasible.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Dichos humanos susceptibles a interpretaciones radiales. Comentarios extensos para deshonrar la ideología utópica del neoliberalismo, reduccionismos históricos de los bípedos termocefalos, insinuaciones factuales para evitar debates ideológicos, ironías dé poca monta histórica, resentimientos de cierta estirpe universitaria, sanguinarias apreciaciones sobre los discursos hegemonizadores del Chile actual, consumismos masivos vinculados a irrelevancias ideológicas, estudios humanos escasamente holísticos, cinismos radiales superpuestos a significaciones anarco-místicas y monólogos con intentos de narraciones extraordinarias.

Humanamente políticos pero íntimamente perplejos. Perplejos ante lo visto durante años de negociaciones de vasta gula reflexiva y de miedos institucionalizados. Hace 20 años. El ángel de la soledad republicana tuvo sus errores no forzados.

Fue un año extraño, frenético e impredecible. Anatomía de un mito. Enclaves autoritarios, dictadura constitucional, infatigable vocación del Chile profundo y decadencias progresistas. Muchas decadencias progresistas cegadas por el optimismo tecnológico de una modernidad poco asimilada por nuestro país. Esto, así es, se sigue manteniendo durante la ilusión veraniega de Diciembre.

Durante estos 363 años transcurridos ha habido una secuencia indeterminada de años nuevos, estados emocionales repentinos, letales experiencias callejeras, peligros humanos verbalizados, realidades inexistentes asumidas por nuestros paradigmas radiales, entrevistas temáticas desvinculadas del Chile profundo, miedos sagrados a la vejez, patética aceptación al fenómeno de la sensibilidad socioambiental tras Febrero 27, ignorancias carcelarias, prejuicios alimentados de folletines viscerales, prácticas pedagogicas erigidas como un reto al destino y comercios éticos propalados por los muros de la moral oficial.

Siguen otras múltiples secuencias humanas dadas a ironizarse ante el oprobio de actuar “como si”. Eso dejo el 2010, inconexamente, también apunto a la evidente ahistoricidad de un Chile pre Febrero 27.

Ahora ¿estamos en condiciones de cuestionar la realidad hegemónica del sufrimiento humano?¿cual es esa realidad hegemónica?¿febrero 27 pudo asimilar a través de los chilenos la indubitable narración del dolor humano?¿ el dolor humano puede conciliar experiencialmente con las palabras?¿ cómo se que esta realidad aparecida, no escudriñada, es lo que me toca protagonizar?¿ acaso Diciembre con sus coquetos días no es sino una encerrona?¿ mientras digo algo todo tiende al caos emocional?

Despues de la lluvia todos somos empiristas

La vida está presente. Estuve presente para este año 2010. Una lista de asistencia, los ojos del universo cotidiano, observando el entramado histórico de cada proceder. El profesor Jaime, sus prácticas pedagogicas e ironías letales de Febrero 27.

Presentes y ausentes, las reglas del juego, juegos con respuestas inconclusas. Presentes asumidos y humanidades ilusorias, ambos aspectos, son lugares sagrados dignos de ser relatados. Son instancias apetecidas por el mes de Diciembre en tanto espacio de perplejidades veraniegas y de nacimientos identitarios. Las horas de Diciembre tocan la tensa melodía de un proceso mutilado, de nunca acabar. Ello incluye la fugaz aparición del 2010.

Ame la oscura subjetividad de los días envejecidos del 2010, el optimismo “off” de mis alumnos, y los milagros inesperados del Chile profundo. Diciendo cosas. Conversaciones entre el 2010 y su abismo pensante.

También es menester decir que todavía gozamos de las fanfarrias atmosféricas de Diciembre 2010. Inseguros. Totalización del instante caluroso, a veces, ese instante cambia a la audacia de frescos otoñales. Interesante.

Caminamos hacia un futuro inexistente pues jamás captamos que de cada dia pasado podemos concebirlo como una especie de proyecto de pensamiento planetario. Es la dificultad de protagonizarlo. Famas inconclusas del pasado humano.

Otra vez la vida misma hace de las suyas familiares, convoca voluntades para ir escribiendo paginas en el infinito espacio de las interpretaciones planetarias. Admirable obra humana es, entonces la de interpretar sucesos planetarios desde el prisma del asombro sombrío, optimismo fugaz y el ramplón deseo de no morir.

Otra situación de hecho vivida en los minutos previos del vivir momentos, irrevocablemente, era lo que ignoraba el claroscuro de pensamientos ciudadanos, pronto a cumplirse, al teatral cambio de mando acontecido hace 9 meses atrás. Aquí, expreso, una situación de hecho, admirada o detestada, acontecida en la génesis propia de un país republicano, hubo cambio de gobierno. Un cambio de gobierno siendo escéptico para la Febrero 27.

La Derecha y Piñera ganaron en las urnas, sinsentidos populares, absurdos liricos y las esquizofrenias ideológicas de la Izquierda. Para estos efectos, los habitantes del Chile profundo asumieron pragmáticamente su intencionalidad soberana.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Despues de la lluvia todos somos empiristas

La vida sigue su curso evolutivo. Un ritmo de crucial disenso planetario. Por ahora, eso si, estoy en la vorágine entramada del Chile profundo, el mes de Diciembre y de las conclusiones mutiladas del 2010. Tal vez la vida humana de lo conocido, hasta ahora, en Diciembre y sus propósitos hermenéuticos sea un bosquejo docente. Docente en cuanto a la manera de asir nuevos contornos, propósitos y fines para explicar la inasible belleza de lo desconocido a lo que nos convoca las situaciones límites de Diciembre.

Nosotros somos un pálido reflejo que intenta entonar interpretaciones sobre el curso evolutivo del ritmo de la vida. Es una vida embellecida por el origen del Universo. Un fenómeno cósmico dado a satirizar la decadente ilusión de que siempre estamos acompañados. Acompañados. Angustiados por el estado experiencial de ilusiones ópticas, relaciones humanas, consecuciones de un vivir pasajero.

Bienvenidos al ocaso de Diciembre 2010, y a su letal venganza cotidiana, es un simple dia agobiado con la insania cósmica de los pecados capitales. Pecados capitales tienden a democratizarse con el paso del tiempo psicológico de las personas. De psicología solo sabemos la esfera de especulaciones mundanas sujetas a un canon de arbitrariedades bien olidas por los consensos de Occidente.

Un diario desafío insoslayable, la vida humana. Un ceremonial de insuficiente clamor popular cuando se trata de observarnos en su más proverbial observación significativa, ser adictos a la observación, de cuando en cuando, la presencia viviente el aquí y el ahora asumen su cátedra oficial, penetrar el sentido de cómo vivir. Cierro los ojos. De repente, están todos desaparecidos. Escuche a Miles Davis con su “So what”.

Ésta es una encerrona que construye didácticas humanas. Un feroz intento por penetrar integralmente algo. De momento, estamos en mi país. Chile. Un país absorto de tantas referencias bibliográficas pero sin alucinaciones vivenciales. Sin embargo, ocurrió eso.

La súbita presencia viviente de Febrero 27. Es el Chile post-Febrero 27, siguen muriendo y naciendo personas, siguen nuestros ciudadanos no entendiendo lo que leen, un rayo de luz a los confines inefables del sufrimiento humano.

martes, 28 de diciembre de 2010

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Penetró con todo su colorido valorico todo aquello que aprendí con mis alumnos en aquel colegio medio “Kuchen”. Historias anónimas de cada clase enseñada. Quedan ahora los recuerdos de lugares intocados por la razón humana.

Queriendo trascender lo hecho. Algo de trascendencia en cada heterodoxa hora asumida en la cosmovisión mental de Occidente. La historia cultural de Occidente perpetrando realidades alegóricas al mismo tiempo Diciembre 2010 es una interesante entrevista contra la salud silenciosa del Tiempo humano.

Silenciosas violencias en cada peso emocional que vertía en la animalidad de mis pensamientos vividos. Una voz entumecida pronuncia una advertencia de infinita inocencia sísmica.

Algunos poseen la inmanencia mística de ser dignos de su propio sufrimiento. Cada momento, cada lugar. Apunto a recordar todo aquello susceptible de ser tocado por la voluntad de querer. Una fuerza atípica que se disemino durante este año por todos los contornos y los contenidos valoricos del profesor Jaime. Ese joven, sonrisa y pasión por vivir.

Mis ficciones domesticas, si aprobaba mis ramos en la USACH o si estaba a la altura de las circunstancias para los momentáneos 27 años, nutriéndose de esos dignos días de ser vividos, atormentadas por no ser exultantes alegorías de milagros inesperados, y su objetivo es entrevistarse sobre la existencia súbita que aparece en cada experiencia muda mientras vivo.

Ayudo este día a su aleccionador viaje por los mudos paisajes de la conciencia. Es estar en el peligro de estar vivo. Vivos por algunas decenas de años, y después convertidos en adicciones vivenciales. A propósito, estamos todavía en el mes de Diciembre. El último eslabón de una sobrevalorada humanidad en caída. Y tus alumnos captan esa situación.

Cuestionables engaños del Tiempo en cuanto a su inclinación a corromper estados de ánimo. Los profesores no están necesariamente aptos para captar el carácter alucinatorio del mundo adolescente, las anotaciones al libro de clases solo promueven la decadencia bien fanatizada de los automatismos adultos.

Ese suplicio de cuestionarse todo aquello que va envejeciendo. Ese secreto de Diciembre 2010 y su demonio cotidiano.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Mi alumno Max Rousseau increpaba mis supuestos optimistas cada instante que podía pues consideraba una actitud innecesaria, sin sustento empírico. Una de tantas conversaciones logre tener con mi amigo Max. Duró un semestre. Siempre que conversábamos hacia ver lo incansable de encontrar certezas sobre el sentido del ser humano. Terminábamos ironizando con el tiempo escolar y su inexistencia horaria.

Tratando de responder a los absurdos competentes del tiempo que fluían implacablemente en el concierto de pensamientos considerados durante un dia en Diciembre, en este caso, acompañado por el año 2010. Libros, vivencias personales y pesimismos esperanzadores.

A la distancia somos raros espectadores de optimismos irónicos. Su majestuosidad humana radica en que aconteció, momentáneamente. Mágico, imperecedero y laberintico estando en la unidad siniestra qué corrompe bipedismos estivales.

Enseñanzas acogidas a rituales sagrados de socialización sui generis, inclusión valorica en los recreos. Me causa regocijo esa identidad desconocida, ese soy yo, se hacen indómitos esfuerzos emocionales, una tempestad sísmica apareció con sus traslúcidos sacrificios estatales, con las capitulaciones estéticas, valoricas, culturales, éticas, afectivas y cínicas del caso.

Mi año 2010 y el profesor Jaime, desde Febrero 27 hasta el radical cambio cultural de los chilenos para intuirse, situaciones humanas incuantificables, las tragedias dirigidas hacia el corazón de la modernidad, detalles escabrosos de cómo no saber quiénes somos.

Educándose en la opulencia de abismos pensantes, mis alumnos miraban, capacitados para abrir avenidas de absurdos divinos. La divina asunción de enseñar. Es así. Estuvieron al borde de la loca aventura de la fe qué apreciada sensación de irrealidad cuando observo cualquier cosa. Todavía percibo la sagrada enfermedad del tiempo transcurrido.

Decidido a entender porque nada es para siempre. Su duración, en la vida misma de los seres humanos, era lo que se demoraba una ventosidad en explicarse. Hay días dignos de ser vividos como abismos pensantes. Mi identidad velada. Intentos de revolución cotidiana, hacer clases en the Greenland School.

Un deslumbramiento de amar la vida, sin lógica, sin razón. Así es como debemos actuar confirme a lo que nos impone la vida misma, entender la gradual evolución de historias humanas inconclusas, círculos viciosos y universos caóticos, a un breve comentario.

Vivimos actualmente en este breve comentario, planeta tierra. Determinados rituales nos condicionan. Esos rituales de Occidente, estamos narrando, no entienden las alegóricas manifestaciones de poder místico que nos obsequia el Universo enumerando la infinita secuencia de construcciones humanas, en esto, con simples recursos cotidianos.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Dimensione, ese estado de cosas, con milagros inesperados acontecidos este año. Tiene que ver con las emociones que no están a la altura del conflicto. Un día de oscura obediencia sensualista, lo cual describía un lugar necesario, predicar con el ejemplo en cada clase hecha dentro del aula.

Ayudo hacer clases, A mi manera. Un The Greenland School dudoso de sus certezas monetarias durante la hora de almuerzo. Niños, adolescentes, profesores y acompañantes momentáneos de hora de almuerzo dibujaban dispersas palabras cargadas con absoluta irracionalidad, según la autoridad del tiempo estipulado.

Mientras hacia clases seguía nuestro país, Estación Central era el epicentro de la misma, siendo una republica atípicamente democrática. Cagando en la república de las ideas asesinas, el Hoy, obtuve un pasaporte al paraíso de los consensos libertarios. Una clase política vulnerable, que no trepida en imponer burdas sutilezas sociales

Mis ficciones narrativas, cada dia. Recapitulando. Un año festivo en milagros inesperados y genuinos formas de embellecer el dolor humano. Toda política humana trae consigo un sofisticado legado de sufrimiento humano. Vivir es sufrir. Pasan los días y permanecen las miserias humanas HD.

Estoy viviendo. En todo aquello que había vivido semanas atrás, en un país de los absurdos bioeticos y anónimos, con sus propias tratativas de farsa costumbrista cuando invocan al abstruso “Pueblo”, me ofrecían algo de autorrealización.

Decidí oír su voz. La de la naturaleza salvaje cuando habla. Mi Voz interior. Dios ha tenido extraños coincidentes conmigo, y la razón humana no sabe jugar ese juego de opulencias reflexivas. Muchos rumbos inciertos cuando hay que empezar a mirarse impiadosamente. Un terror sagrado a los pecados capitales de Diciembre, cualquier dia sirve.

Descubriendo lo temerario de saberse un especulativo personaje del mundo como motor de conflicto planetario. Demencias veraniegas cuando divagamos. Por lo menos, estoy vivo desde y para escribir, intentos de escritura, sátiras cognitivas, y susurro realidades. Esa experiencia de oscura asunción psíquica, si es que puedo denominarlo así.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Ahora describamos algo de dimensión política de nuestro Diciembre. No es política solo aludir al acotado campo de negociaciones partidistas haciendo a un lado a la deliberación ciudadana. Solo existe la deliberación ciudadana cuando vamos a defecar al baño, alguien cedió.

La puta necesidad de sentirnos vanagloriados por los rituales de Occidente, y del entramado alucinatorio de la educación formal. Seguimos todavía en Diciembre haciendo innecesarios tratados de pasiones humanas. Son meretrices ansiosas por fama, honor y divertimiento.

Ni la Derecha ni la Izquierda quieren volverse tan locos en cuanto a la necesidad de sentirse partes de un ritual no ensayado.

Días extrañamente cómplices con los estados de emoción atmosférica. Intentos de pensamiento significativo en cuanto más progresa la vida capital del mes de Diciembre hay algo de colérica sensatez de los silencios humanos.

Una afección psíquica corroe sus ambiciones desmedidas, ansias de dominación cotidiana, los habitantes del Chile profundo no pueden esperar. Sin embargo, el Chile profundo durante este intervalo veraniego, días y semanas, perpetra fenómenos de la vida poco habituales para las estructuras de poder prevaleciente. No es grato no negociar directamente con los distintos ropajes de aprendizaje significativo de la realidad humana.

Es la parte más pesada pensar con el suficiente riesgo respecto a los estados de ánimo cuando estamos navegando por situaciones límites. Indecibles situaciones limites por las que paso el profesor Jaime. Millones de palabras aseveradas bajo el velo de ignorancia ensalzado por las circunstancias y sus respectivos lingüísticos. Olvidos lingüísticos y problemáticas éticas inconclusas. Me duele como fluye el paso del supuesto tiempo.

Existe una frase vertida por el profesor Jaime. Es una afirmación súbitamente esculpida por los caminos inescrutables de la vida. Su afirmación sentenciosa “después de la lluvia todos somos empiristas” caló hondo en su embellecida narración gestual. Según algunos de mis compañeros de carrera, es la frase de nuestra generación.

Gracias vida, gracias miseria humana con glamour. Un glamoroso deseo hecho realidad veraniega, tanto por esa intima frase sentenciosa como por la constelación de complejidades emocionales que presento el 2010 como algo seducido por las tinieblas pavorosas del interpretar humano. Y sí que lo fue durante la concertación de imprevistos domésticos, basta su aparición cargada de automatismos libertarios, acá, en este Bicentenario con artificios conceptuales y resentimientos abortivos.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Hemos hecho del mes de Diciembre un resumen de posibilidades humanas. Es una buena persona el mes de Diciembre. Le interesa el dolor humano pero no sus conversaciones al mismo tiempo contemplan en acción la comedia humana, fiestas navideñas y el mentiroso “año nuevo”.

Eso, mientras tanto, su acompañante de momentos callejeros, el profesor Jaime, decía a través de su taciturna proyección estética de reluciente candor gregario todo aquello que el lenguaje humano no puede decodificar. Reía, miraba y meditaba alocadamente. Se movía con un alegría extrema y se mantenía quieto mientras duraba la canción junto a su amo de mandato progresista, la miseria humana HD con sus insinuaciones optimistas.

Su afán de verosimilitud significaba confiar al mundo humano sus boatos del poder minimalista a su vez la seductora escasez de tiempo le hacía sentir un profanador infatigable del mirar humano. Miradas desorientadas de mis estudiantes así como historias censuradas de mis colegas, y algo más. Este año ha sido un resumen de creacionismos pulsionales. Un auténtico aprendiz de opulencias lingüísticas. Quería a ese labrador. Acudía a los felices momentos de crianza irracional.

Sus amigos del barrio lo pueden hacer desaparecer, porque no faltaban los imbéciles de salarios neoliberales que despreciaban los equilibrios callejeros-melódicos dados en cualquier mes de práctica pedagogía, el profesor Jaime alucinaba con su bella alocución al Chile profundo. Cómica percepción de realidad. Quería entender las sinrazones salomónicas del vivir con sentido.

En esto, joven labrador, sabía lo que tenía que hacer, sentido práctico y enamorarse de la realidad. Hacía muy bien su trabajo. Me parecía que Dios está resignado a su propia omnipresencia vocacional. A pesar de su finita imploración a lo desconocido, nuestro joven agradecía la naturaleza salvaje de lo intuido, entender a las personas en caóticos estados de ánimo.

Intuiciones invertidas para construir momentos. Asumí la clara decisión, si se puede decir eso, que cualquier persona podía serlo, era un malvado espectador abstracto de lo que acontecía alrededor del barrio y, más aun, era un continuador de la obra caótica, verosímil y descriptiva del Universo. Lo admire por esa indulgente paciencia para tolerar el lenguaje privado humano.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Continúa la vida humana. Un arte de lo insolucionable, y la referencia habitual al estudio descriptivo del potencial creativo de lo que sucede. Suceden impactos de baja probabilidad y alto impacto. La tensa calma de conocer quiénes somos.

Volvamos a lo humanamente melodramático. Gobernar conforme a los engaños bibliográficos del lenguaje humano. No hay opción cierta para buscar el misterio de los misterios del vivir gregario. Mudas manifestaciones seculares en tiempos históricos intermitentes.

La deliberación ciudadana es una ficción masiva con cinismos bibliográficos. Vivir en democracia es vivir en la dimensión desconocida del actuar ético. Sin embargo estamos en un gobierno de ladrones democráticos. Ladrones en cuanto al evidente robo entre el “off” y el “on” de nuestras sutilezas republicanas. Republica, días de Diciembre y la vejez humana.

Una vida condicionada al “como” de su soberano quehacer volitivo, y con dogmatismos de la ilustrada cognición asumida. Muchos días subsidian al estar con instantes. Instantes pletóricos de divinidades mutiladas.

Un dolor humano que no se sabe entender desde la mirada intratable del tiempo. Un antídoto que no siempre capta lo inverosímil de ir a otro ser humano, El mes de Diciembre hacia de las suyas familiares.

Había un reputado aprendiz de anónimos épicos, los alegatos veraniegos de Diciembre en contra de lo que observaba indulgentemente los desequilibrios planetarios que ofrecían nuestras calles dispersas con juicos éticos perplejos. Tormentos humanos narran cualquier cosa. Las personas son unas estúpidas cómplices de un contrato social mudo.

Esos bellos momentos aparecidos durante este año, un joven profesor Jaime de apasionantes percepciones intramundanas. Lo intramundano de encontrar complicidades entre la experiencia humana y el Chile profundo.

Halagos a su atesorable capacidad de dialogo diferenciado, tanto los recuerdos de riqueza etaria, como con los extraños momentos de estallidos volitivos. Un hipócrita observador de realidades urbanas mudas, el hoy de cada dia transcurrido de nuestro acogedor Chile profundo.

Tiempos que han transcurrido con la rapidez infinita de un suave respira humano, las personas cambian. Hasta el profesor Jaime cambio. Un manojo de inconexiones vocacionales, dia a dia lo percibía, dentro y fuera de la sala de clases, solo bastaba con su prístina sonrisa para apaciguar su nativo aburrimiento.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Despues de la lluvia todos somos empiristas

La infinita dificultad de los seres humanos, su lenguaje está lleno de complejidades cotidianas, para encontrarle un lirismo enternecedor a lo que hacen. La burda expresión de divinidad humana se diluye en ficciones generacionales. Y sigue apareciendo el fragor veraniego de Diciembre. Nuestros zancudos se lo agradecen

Extraños organismos pluricelulares, los seres humanos cuando compiten, raras veces lo hacen con estilo, este año ha sido de innumerables muestras caóticas, de historias asumidas como tales, de incertezas olvidadas, un Chile perplejo. Caídas humanas dejan huellas de nacimiento. Un nacimiento a mal traer ¿Qué valor tienen los valores impuestos en Chile?

Diciembre sigue la senda inacabada de vivir. Nunca más volverá a ser. Y las personas mastican la adicción de lo superficial, nada volverá a ser como antes. Un antes provisto de asertivos discursos divulgados por las circunstancias emergidas desde el fenómeno de la vida y sus amistades erguidas como tales.

Pero, continuamente, esperaba que la fuerza indecorosa del corazón me ayudara a construir realidades de distinta matriz cósmica. Lo logre. Egrese durante el mes de Diciembre y sin estridencias mediáticas. Esa es la cuestión. Lo más anónimo posible pues así logramos la quietud demencial de lo desconocido.

Incapacitado. Suceden tantas cosas extrañas. Sin embargo, llegaba el momento de las decisiones finales. Cada decisión humana, tarea compleja cuando se trata de juzgar valoraciones personales, es un pistolazo a la vaguedad inconmensurable del reír republicano. Dadivas patéticas de dimensiones navideñas mientras tanto la realidad suele golpearnos selectivamente.

Barajar opciones para confesar lo que uno siente. Escribir es respirar oscilaciones volitivas de inescrutable proceder planetario. El lugar de los relajos cotidianos, descripciones humanas inconclusas, acude a las extrañezas valoricas de mese que ya no son.

Alucinaciones quebrantadas por mentiras atávicas, un país boyante en mezquindades identidades, no podemos olvidar Febrero 27 ni las obsesiones antojadizas del Chile profundo por pintar oscuridades republicanas, con su nueva manera de gestionar sufrimiento humano desde la mirada del conspirador anónimo.

Continuando. Mi vida es algo. Un tenue espacio de genialidades cotidianas. Con esos delirios de no poder describirlo todo, ese día estuvo embargado por largos pasajes de un anochecer intermitente, cualquier dia. Cualquier dia. Jamás dejar de crear.

Sin embargo las personas tienen mucho miedo a pensar. Pensar, diciembre y el Chile profundo.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Decir algo es ser esclavo de tus nativos silenciosos. Silenciosas intersubjetividades que no han sido develadas por la vacua racionalidad de animales extraños proclives a quebrantos utópicos.


Vendedores de utopías y vendedores de ilusiones pactadas. Gracias a este año por sus nativos silencios. No entender que son conexiones no hay acción en la vida. Al audaz influjo emancipador de la vida existen dudas razonables de la libertad humana. Disminuciones humanas acontecen durante el mes de Diciembre.

Fríos olvidados y enemigos estivales intimidan con la ciudad sin límites. Un país acostumbrado a los radicalismos dentro de la medida de lo posible. Hacía mucho calor al mismo tiempo convenía estar haciendo nada. Después de la lluvia todos son empiristas.

No existe una clara delimitación de lo bueno y de lo malo tras el término de los años academicos. Ganadores y derrotados, durante un Diciembre que se va, asumen sus estrategias afectivas. Encadenados a la falsa ilusión de amar la espacialidad misma de un tocar, nada es para siempre.

Negocian con la realidad psíquica en concreto, es decir, con aquello que no determina pero qué si condiciona las formas de vivir humanamente. Humanamente 2010 asumió genialidades ficciones gregarias, algo de autorrealización artística cuando se trato con la realidad aparecida ante cada mes nacido. No nos percatamos pero estamos muriendo simbólicamente para nuestro soberano devenir.

Un devenir pintado con la más absoluta sumisión ante el destino. Un destino que se hizo presente este 2010. Este momentáneo numero trabajo colaborativamente con las ficciones Bicentenarias narradas por miles de héroes anónimos.

Todo lo anterior dicho, lo trabajé con la realidad mientras defecaba silenciosamente en aquel instante de señorial sentido cotidiano, estará costado letárgicamente en el dormitorio que corresponde a nosotros. Algo de autocomplacencia cuando el olor mismo se diluía hacia la dimensión mundana de la ventana que aparecía por el lado derecho de mi visión humana.

Terremotos humanos y oxidados salvajismos éticos juegan este juego inmerso en ese experimento llamado vida. Inexorablemente, aparecen y desaparecen, las horas del tratar neoliberal cuyos efectos generacionales reorientan el sentido mismo de las decadencias y las retaguardias históricas. Amaneceres dudosos de su infabilidad vocacional y atardeceres tratados insumisamente como objetos de valor significativos para las miserias humanas sin glamour.

Acá, las horas, minutos, segundos, años, décadas, siglos acuden al lugar de los hechos consumados arraigados en las profundidades de mis inconfesadas sensibilidades socializantes, envejecer. Asumiendo decesos vivenciales por el solo hecho de compartir con la realidad cruzadas Bicentenarias.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Cuando observaba, antes de ir acostarme a mi cama, el reflejo del espejo de mí baño, estaba cansado de tanto redactar informes de prácticas, estos informes de práctica cuyo principio originario es conceptualizar la experiencia misma de lo enseñado dentro del aula, contenta por eludir responsabilidades “picunches”.

Días, días y más días con contenidos valoricos. Un claro de luna, mi cable a tierra durante cada envejecer diurno, podía observar epifanías cotidianas, y considerar que estaba habilitado.

Habilitado para penetrar las posibilidades humanas. No quería ser mayor para decir obviedades. Un resumen de fugaces vilezas auspiciadas por las leyes del Universo. Diciembre no se escapa de dichas leyes cósmicas.

Un perteneciente lugar a lo sobrevalorado que corresponde a estos tiempos, el contrato social. Termine de hacer mi práctica profesional. Pero ni siquiera Diciembre puede abstraerse de ese fenómeno de la vida. Debe soportar la enfermiza autodestrucción humana.

Observaba, veía y opinaba instantes humanos. Tenía miedos inconfesados pero me tranquilizaba esos equilibrios cósmicos del Universo por cuanto veía que mi propia vida se agotaba en ese único instante de amanecer estival. Quise llorar, no pude hacerlo sin mis borgoñinas ficciones liceanas.

Era esa noche de subsidiada pertenencia chilena, y de rarezas psíquicas. Un Diciembre cualquiera, este año, un día sábado y la noche estrellada era un trío de alucinaciones vocacionales. Mis interpretaciones ironizaban con mis finitas miserias circulares.

Jugaba a los encantos siniestros del lenguaje cuando observaba inefablemente las psicodélicas constelaciones de cuerpos celestes que caían a lo más extraño de mi ser, el patio de mi casa me sugería que estábamos en Diciembre. Mes de lo desconocido para el método científico, a lo más, presunciones fundadas en teorías inconclusas. No quiero volverme un predecible espectador de incertidumbres cotidianas.

Adicionalmente, un comentario aparte merece lo sucedido en los espacios físicos de mí alrededor urbano. Lo urbano está en consonancia al espíritu navideño de un Diciembre atípico. Diciembre, vida y el sufrimiento humano, vivencias personales dadas a confrontarse con lo fugaz del afecto planetario. El mundo del ser humano es un mundo de ilusiones abarcante y de activas incertidumbres.

Vivo en un lugar donde las ferias navideñas inician su prologo durante varias horas y pocos procesos silenciosos. Es la comuna de la Granja. Esos alrededores urbanos impregnados del siniestro aspecto de lo ilusorio en todo aquello que tenía vinculo directo con la creación humana. Un olor a “pueblo” atípicamente pobre, alegre y predecible.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Estaba molesto con los hombres. Era un dia cualquiera de Diciembre. Un indecible malestar producto de la encerrona acogedora de la vida. No hablo de la vida humana necesariamente sino de la vida misma. En este caso como el fenómeno por el cual el planeta tierra está habitado por integrales experimentaciones pluricelulares. De lo pluricelular pasamos a la puesta en marcha de temerarias teorías sobre el mundo.

Al baile del ritmo embelesador de la vida. No somos capaces de investigarlo, los seres humanos interpretan sobre la realidad, no la realidad misma. Un eterno lugar predilecto para los héroes anónimos que juegan a predicar reflexiones cotidianas. Continuamos en Diciembre. Un mes de percepciones evanescentes y de nostalgias mutiladas.

Viviéndonos en las postrimerías de nuestros inicios veraniegos. Un día que busca su destino y, ante todo, su libre albedrio. Un acogedor seductor de génesis volitivos. Fue un día en que la noche misma y sus vanidades cósmicas precedían a lo que iba a lograr, envejecer. Envejeciendo en este Diciembre 2010, y el profesor Jaime volvía a reconocer un siglo vivido. Una noche acompañada del infértil instante de nativo aburrimiento. Hacía de las suyas familiares. Hacía calor.

Mienten lo que dicen que Diciembre está dispuesto a no correr riesgos atmosféricos. La prevalencia de los pronósticos pesimistas sobre los pronósticos optimistas. Un respirar intuitivo aparecía después de cada Febrero 27.

Creí revelar algo de autorrealización al mirar todo aquello que se dibujaba, a esa hora, en el cielo. Un cielo despejado. Cada dia junto al cielo aparecido, ocurren cosas muy extrañas ahora, el aquí y el ahora, miedos latentes de los seres humanos. Probabilidades humanas superpuestas a existencias repentinas.

Salirse de sí mismo tiene sus sinsentidos liricos. Aquí, la razón y el deseo, eran unos héroes anónimos de la historia cultural de Occidente. Esa historia condicionada a cuanto encadenamiento afectivo sumergido en calendarios éticos de incipiente adultez modernizante.

Comenzaba un sábado de indescriptible clamor ético. Nuevos horizontes se abrían para penetrar avenidas de realidad. Millones de situaciones límites ocurridas sobre manantiales veraniegos. Esos veraniegos humanos llenos de aquello de lo cual inventé para amar ilógicamente la vida “después de la lluvia todos somos empiristas”.

De repente, aparecieron situaciones de difícil trato con la realidad domestica que compete a un día sábado, o cualquier sábado siendo Diciembre, que se precia como tal, verdades mutiladas que fluyen. Posibilidades salvajes anidan en nuestro salvajismo inocente, Chile profundo observa silencios indecibles.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Lo que ayuda, de alguna manera, a desarrollar este aprendizaje significativo es la experiencia misma de la práctica profesional pedagógica, y tener la simple visión de apuntar al problema de los problemas de la educación Chilena: disciplina académica y aprender a pensar con algo de irrupción volitiva

Algo temerario, riesgoso y complejo, si observamos cómo esta nuestro Chile y sus desequilibrios planetarios. Desequilibrando fenómenos humanos mientras queremos totalizar instantes con nuestra permeable racionalidad humana. Una racionalidad humana que jugaba a aparecerse y desaparecerse en la aventura loca de hacer clases. Hacer clases en un tal Greenland School con sus salvajes empirismos. Salvajismo de la percepción humana, y mis alumnos solo dedicaban a envejecer.

Pero ayudo hacer la práctica pedagógica, a obsequiar lecciones de vida a esos protagonistas de anónimas narraciones escolares, cada niño era una galopante complejidad.

La práctica profesional pedagógica realizada en The Greenland School ilustro formas diferentes de considerar cómo hacer docencia. Los meses trabajos eran un excelente pretexto para asimilar estratos de aprendizaje significativo. Lo significativo de mirar a mis alumnos a sus ojos. Enseñar a vivir. Eso no se termina nunca pues los puentes del considerar humano determinan escuelas de conflictos históricos, jamás podemos olvidar eso.

Tantas expresiones culturales expresadas durante este segundo semestre canalizadas a través de las distintas experiencias docentes que se viven en cada nivel académico transcurrido como tal. Todo acontecer docente visto desde la esfera de las relaciones humanas y sus conflictos gregarios.

Cada dia enseñando era un aprender acostumbrado a valérselas por sí sola. Un intento de subversión ante el nativo aburrimiento profesado por la percepción ilusoria de la condición humana. Por eso mismo, pasaba la lista de asistencia.

Furibundos deseos de cambiar el mundo. Mascullaba espectáculos humanos. Sugería entre mis alumnos ese predicamento visceral. Servía por lo menos para amenizar y darle un sentido lucido a las clases hechas. Hechas con el néctar del autocuestionamiento. Ninguna pregunta era impertinente, cuando estaba con ellos, solo las respuestas lo eran.

martes, 21 de diciembre de 2010

Despues de la lluvia todos son empiristas

Un dia en the Greenland School. Cada clase, una mirada diferente. Cada volición humana, cada consenso cotidiano. Cotidianas conversaciones en la catedral del tiempo, el libre albedrio. Ese ángel asesino que configura sombras imperecederas y enfermedades sagradas, seducciones y tormentos, vérselas con la vida cara a cara.

Nuestra decisión libre de ataduras ideológicas, imposible concebirlo, pero considerar a la educación denominada formal, un sistema escolar de masas condicionado a los avatares hegemónicos de los modelos explicativos prevalecientes. Los estudiantes están angustiados de tanta feliz hipocresía bien dirigida hacia al didáctica académica.

Educarse, en estos tiempos históricos, es una ideología subyacente, un instrumento de poder hegemónico que incurre en ciertas formas de sutilezas represivas. El problema de los problemas para el hombre moderno y al relativamente posmoderno es la pasmosa ingenuidad de ignorar la escasa complacencia que tiene el cambio en lo refiere al soberano devenir que narramos.

Cada dia, cada clase. Clases que generalmente se diluían en farsas bien institucionalizadas y bien intencionadas. Una dimensión de relevancia ética para fomentar la miseria humana de HD. En mis clases, eran un coloquio de críticas generacionales y de comedias humanas, ante todo, apelaba a la profesión de una sola ideología: pensar, pensar y pensar.

Esas sutilezas represivas eran una clara demostración de un contrato social acorde a los “tiempos históricos”. Un olor a absurdo esperanzador, cada dia que moría, mis estudiantes morían como organismos pluricelulares. Dia a dia hubo una convicción prevaleciente, guiarlos en la senda inacabada del vivir. Ese vivir lo observe durante este segundo semestre.

Educarse implica trabajar afanosamente por alcanzar los fines de una determinada manera de construir aprendizaje significativo ¿Qué significa el aprendizaje significativo en un planeta tierra cuyos habitantes bordean los 7000 millones? ¿Qué evaluar del aprendizaje significativo en tiempos dónde la educación formal esta cooptada por la sociedad del conocimiento?¿ la psiquis humana se puede decodificar a través de la educación formal?

Ese aprendizaje significativo apareció repentinamente en estos meses de prácticas profesionales y de abismos pensantes. Había una sutil domesticación de los afectos primarios que yacían en sus aletargados rostros de miserias humanas.

Desde 11 A hasta el 11 C, reflexiones cotidianas vinculadas a la pasión inconmensurable de vivir haciendo docencia lo cual es algo digno de ser esculpido por la disciplina y el rigor reflexivo.

Lo que ayuda, de alguna manera, a desarrollar este aprendizaje significativo es la experiencia misma de la práctica profesional pedagógica, y tener la simple visión de apuntar al problema de los problemas de la educación Chilena: disciplina académica y aprender a pensar con algo de irrupción volitiva

Despues de la lluvia todos son empiristas


El empirismo mata a la clara inconsciencia de Occidente. Es mucho más que una escuela de pensamiento filosófico, es un lugar sagrado a través del cual el quehacer humano intenta percibir los estratos de aprendizaje significativo que ofrece este planeta tierra al estar habitados por bípedos, una universidad del holismo valórico.

La experiencia humana y el profesor Jaime caminan hacia la ruptura de algo que llego a su fin.

Ha llegado a su fin. Ha sido un año cargado de situaciones atípicas que condicionan todo quehacer humano cuando se trata de cambiar la mirada. Miradas indispuestas ante tanta estupidez con énfasis.

Hablamos de cambiar la mirada cuando queremos cuestionar las bases mismas de lo aprendido. De ir más allá de lo previsto por los discursos hegemónicos de Occidente,  acá, la educación ha sido una fuente inagotable de reproducciones inequitativas.

Han sido años de efervescencia social en lo que cabe al rol que ejerce la educación como agente formativo de generaciones humanas. Un negocio lucrativo para los sofistas bibliográficamente agobiados.

Ahora bien, sobre todo tratándose de un país como Chile dado confrontar su déficit de capital cultural con pretextos históricos. Es importante apreciar las complejidades internas que encarnan los proyectos educativos desde la perspectiva socializante de la sociedad del conocimiento.

En esto mismo, acá, en Chile no ha habido una tentativa revolucionaria en cuanto a reconstruir el contrato social asumido como tal en la concepción que se tiene sobre la educación ¿qué hacer con la educación formal durante el mes de Diciembre?¿educar es ser indigno de nuestro sufrimiento?¿cuando hablamos de sufrimiento humano hablamos de estar encadenados al querer?¿después de la lluvia también se puede ser progresista ?¿qué hacer con las palabras del lenguaje humano cuando confesamos lo que sentimos, en esta realidad “torreja”?

Son distintas generaciones humanas, por cierto, en busca de la construcción del conocimiento. Nacen y mueren habitantes, entonces todo lo puede el momento.

Los momentos indigentes de la educación formal. Puede concebirse, la educación, como un proyecto intencional, consciente y deliberado en pos de fomentar situaciones de hecho que nutran la formación valórica y humana de aquellos que pertenecen a la variopinta comunidad educativa de vivir en sociedad.

Despues de la lluvia todos somos empiristas


Como marco introductorio de lo vivenciado en estos 8 meses de experiencia docente, términos empíricos para un año caotizado por fenómenos de la vida, un día en The Greenland School fue alimentarme de los horizontes metodológicos, procedimentales y actitudinales del cuerpo doctrinal de la comunidad escolar pero abjurando a la cuestionable sanción de eludirlo todo, contrariamente, asumí el riesgo de interactuar con los estudiantes en sus distintos estratos de aprendizaje valorico, afectivo y conductual. Aun no logro entender.

Estar en ese colegio fue terapéutico. Un encuentro con otros universos paralelos. Captar la incierta certidumbre de palabras adecuadas como tal para los estudiantes que hacían d de sus complejidades familiares un ministerio de temporalidades dialógicas. Sin embargo ejercer el rol de profesor en formación en The Greenland School significó observar simultáneamente diferentes estados de conductas, comportamientos y actitudes en las diversas secciones académicas existentes dentro de la comunidad escolar.

Han sido meses de prácticas pedagógicas paulatinas y graduales, con la ayuda dedicada del profesor Gabriel Peña en lo referido al desarrollo evolutivo que un profesor en práctica debe tener. Ese vinculo indisociable con el profesor Peña significo instaurar nuevamente la dedicación exclusiva que tuvo él con nosotros. Gracias experiencia humana por tus sutiles regalos navideños. Nos ha mantenido alerta a cuanto detalle, anécdota y situación atípica pudiera suceder dentro de la sala de clases. Esa sala de clases digna de ser pensada.

Es un universo heterogéneo de pareceres humanos, vale decir, la manera de ser tanto de los estudiantes como de los profesores, en los días de práctica, sucedían muchas cosas. Sus aspectos más interesantes radican en su capacidad de compartir sus singularidades personales con cada compañero que adhiera a sus propias convicciones valoricas.

Una experiencia bastante diversa acontecía cuando había que establecer una relación entre los profesores y los alumnos, cierta disposición de los profesores a impartir su especialidad docente más allá de las complejidades internas de tratar con adolescentes.

Es así como emergen ciertas patologías de rarezas conductuales, es decir, un lugar común entre los estudiantes, es la desorientación absoluta de que quieren en sus futuros personales, acá, los padres no han estado a la altura de las circunstancias. Una culpa latente aflora en los Papas en sus diversas formas de construir familia.

Las relaciones humanas y sus conflictos escolares tales en su formación de intereses contrapuestos que se desarrollan en nuestro país a diario fueron claramente una demostración de que los estudiantes buscan algo que le permite asumir referentes.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Un canto a la vida, después de la lluvia todos somos empiristas, es la forma cómo estamos dispuestos a cambiar la fuerza explicativa de lo aparecido, solo dedicamos susurros ideológicos al veraz empirismo. Adquirir conocimiento a través de la experiencia, el empirismo, es explicar aparentemente sucesos de gran audacia vivencial. La audacia de estar en este planeta tierra e imponer posibilidades epistémicas.

Intentos de pensamiento significativo. Al ritmo de la vida se puede lograr aclarar el clímax volitivo que cada minuto humano expresa como tal. Eternamente humanos pero finitamente volitivos. Esa lluvia que tras su fenómeno planetario hizo despertar al ser humano de su arrogancia constructivista. Debemos hacer hablar a la experiencia.

Mudos en cuanto a lo que son aparece a cada instante. Son instantes de conversión dialógica. Lo dialógico. Un aspecto indesmentible del ser humano cuando asumir proyectos vitales. Proyecciones humanas desarrolladas en un sagrado lugar, dentro de la sala de clases. Aquí, los estudiantes pertenecientes al The Greenland School asumen una postura curiosa ante el medicamento atípico de la especialidad a enseñar: Filosofía. Curiosidades no aptas a la razón humana.

Durante clases enteras, las prácticas pedagogicas estuvieron dedicadas a la motivación intelectual y la aplicación de los contenidos al Chile profundo con su correspondiente correlato didáctico. En ocasiones, la didáctica humana era una especie de clamor popular por hacer de las clases un torrente de diversiones cognitivas, no necesariamente una forma carcelaria de cognición. La cognición humana no reside solo en cuantificar evaluativamente criterios humanos sino que implica una ruptura misma con la realidad del mundo exterior.

Preguntas humanas necesitadas de reglas. Esas reglas que hacen lúdico el sentido originario de responder algo. Estudiamos muchos años para intentar revolucionar estructuras emocionales. Las emociones humanas son un espectáculo de elocuentes silencios, observando el suave candor de cada mes que transcurría al mismo tiempo iba asimilando contenidos atematico, y entendiendo la intimidante ilusión óptica encarnada en los seres humanos. Fugaces contenidos vivenciales. Un inefable valor tiene valor las percepciones humanas. Lenguaje y las preguntas humanas ¿Qué valor tienen los valores?

Siempre hubo experimentaciones culturales con mis alumnos. Cada alumno y su habitación valorica. Decesos conceptuales de los profesores al estar incapacitados para descubrir el silencio de los inocentes. Unos lugares inescrutables de la sensibilidad contenían por mis alumnos. Difíciles de comprender desde la visión constructivista del “aprender a aprender”.

Niños y niñas, emergentes adolescencias abdicadas de sus suyos societales, pensaban en positivo cuando estaban pendientes de lo que les iba a enseñar. Alternando instantes divertidos con rarezas humanas. Inconclusas respuestas de los estudiantes a las formas clásicas de aprendizaje significativo, cualquier mes percibió inestabilidades humanas, no alcanzan a formar un todo integral que minuciosamente analice y diagnostique aquello de lo cual permita entregar a los estudiantes cierta claridad a la vida misma que se juega en el mundo exterior al The Greenland School.

Miedos, observaciones y proyectos de pensamiento planetario en cualquier mirada que jamás se tomara en serio. Están desorientados, curiosos y convencidos de que la vida suele ser bastante impredecible e inescrutable. Cuando están orientados al futuro solo expresan respuestas automatizadas y silencios cómplices. Todos estamos llenos de miedos. Están pasando cosas muy extrañas entre los estudiantes adolescentes en The Greenland School

domingo, 19 de diciembre de 2010

Despues de la lluvia todos somos empiristas




Durante este año, un 2010 llego de delirios subterráneos que golpearon al Chile profundo, no sabemos leer fenómenos humanos, ese fenómeno de la vida se hizo poco a poco producto de las más distintas variables didácticas, escolares y emocionales. Transcurría el tiempo escolar mientras mis clases de Filosofia se ejecutaban con la pasión misma de querer cambiar el mundo. Cambiar la educación para cambiar el mundo.

Una titánica empresa humana la de familiarizar a mis alumnos de tercer año medio con la importancia extrema de pensar. Desde las unidades de aprendizajes hasta los ejemplos del Chile contingente, las clases de Filosofia se convirtieron en un campo minado de preguntas sin respuestas. Sin embargo, lograron una belleza nueva.

Lo que se le pide a la Educación que no sea la reproducción de las inequidades sociales que proliferan en nuestro país sino que sea una sociedad de las oportunidades que descubra la razón de ser de un país, educación en valores y poner en cuestión el sistema de valores morales establecidos en nuestro país.

Esa es la cuestión. Difícil comprensión integral imputable a los predicadores de éticas descriptivas, las elites, tiempos históricos actuales, conforme con el modelo de realidad prevaleciente.

Es un modelo de discusión valorica que involucra a los diferentes actores sociales, en este sentido, la experiencia misma de desempeñar una práctica profesional en un colegio como The Greenland School alberga genuinos patrones culturales dignos de ser revelados.

Además, la unión entre docentes, apoderados y alumnos implica algo ineludible para construir un sentido de pertenencia con la comunidad escolar que corresponde. Ha sido un proceso inacabado de discusión interna en cuestiones académicas, sociales, culturales y valoricas.

La dimensión reflexiva de la práctica profesional en dicho colegio entrevé un importante suceso humano de evidencia concluyente, que todo marco teórico enseñado se contrapone con los imprevistos académicos que acontecen dentro de la sala de clases, tanto en meses otoñales como en meses primaverales.

Durante el segundo semestre se aprecio esa forma de entender las cosas. Estamos inmersos en la constante comunicacional de interactuar con deliberadas maneras de tratos con los estudiantes. Aquí, el rol del docente juega un rol de infinito valor cotidiano.

Pues bien, ese trato con los estudiantes es asumir la función mediadora entre fortalecer la excelencia académica como patentar una educación en valores dispuesta a cuestionar aquellas verdades entregadas por los agentes socializadores, la transformación cultural se da simultáneamente con las condiciones materiales de la existencia humana.

Un empirismo salvaje acudía a mi, engendros creativos aparecían cada dia que amanecía, ironías de los silencios humanos. Mis alumnos querían querer un propósito en sus viscosas existencias.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

Incluso, tras innumerables conversaciones bajo el influjo lúdico de los recreos, los estudiantes intuían que su educación entregada durante años no les ha entregado las armas suficientes para Vivir.

Haber iniciado la docencia como profesor practicante ha significado cuestionarme las bases mismas de lo aprendido. Este aprendizaje significativo abrió nuevos horizontes reflexivos y otras preguntas sin respuestas. Esas preguntas dibujaron mi quehacer pedagógico durante todo el segundo semestre.

No es trivial hacer alusión a la matriz conceptual de lo impartido dentro de la sala de clases expresado en la habitualidad conductual de mis alumnos.

Los programas de estudio y las unidades de aprendizaje configuraron un paisaje de heterogéneas posturas humanas. Ante todo, cabe decirlo, el programa de estudio de Filosofia de tercer año medio está impregnado de un fuerte componente psicológico, sociológico y sexual en cuanto a las especificidades temáticas a impartir. Sin duda que el desarrollo de las ideas humanas desde la génesis del pensar filosófico no ocupa un lugar de privilegio teorético.

Durante el presente semestre el desarrollo evolutivo de la especialidad implicó enfrentarse a una secuencia ilimitada de imprevistos domésticos que acontecían dentro de la sala de clases, los destinatarios eran los terceros medios, y con los efectos generacionales del caso.

Un año de impresiones fuertes y de rarezas humanas. Después de Febrero 27 apareció este lugar educativo tendiente a mostrarme otro Chile, una realidad humana adolescente ávida de ser orientada. Este estado de cosas existentes durante el año 2010 en The Greenland School permitió un desarrollo paulatino del quehacer docente que asumí como profesor practicante.

Sus destinatarios significativos fueron los terceros medios. Si bien el 11 C era el curso al cual estaba a cargo, pude por diversas razones hacer clases a los otro terceros (11 A y B).

El programa de estudio y las planificaciones fueron algo dispensable para enfatizar aprendizajes esperados y enseñanzas extra-académicas. Sin embargo, ante todo, lo que siempre considere como indubitablemente misional, aprender a pensar.

Hacer clases de filosofia es hacer énfasis en la dimensión desconocida del ser humano, el pensar. Son viajes sin retorno a la esencia misma del ser humano, capacidad de asombro e insaciable curiosidad por penetrar los muros de la moral oficial.

Despues de la lluvia todos son empiristas

Un conocimiento cabal del saber humano vinculando a la experiencia limite del fenómeno de la vida. Después nacen los monstruos de la razón. Es una afirmación hecha con la pasión de ironizar con los absurdos cotidianos del Hoy. Después de llover aparecen los instructores de ceremoniales cognitivos que nos alardean caprichosamente de cómo debemos pensar el mundo.

El empirismo tiene sus pecados capitales, sin embargo, en estos años de mutaciones generacionales y oscuridades valoricas, esa afirmación dicha, durante la explosión primaveral del año 2007, significo nadar por otras vertientes cotidianas.

Veamos al empirismo aplicado a la sacra complacencia de occidente. Un año asimilado como algo difícil de interpretar. Toda interpretación de la realidad es un falseamiento de la misma. Dentro de esa falsificación, están mis alumnos The Greenland School.

Educar a los adolescentes significaba captar la constelación de confusiones emociónales que anidaban en sus orientaciones personales. Observarlos detenidamente servía para acogerse a sus difusas maneras de decodificación tribal, y algo más de autorrealización.

Mientras tanto, estas antecedentes humanos sucedían permanentemente los días que desempeña mi rol de profesor en formación, los estudiantes te observan, miran, y cuanta pregunta formulan respecto a cualquier tema digno de ser conversado. No hay cultura vivencial para conversar sobre las dispersiones valoricas que nacen de los precoces estudiantes.

Ellos proponen un tema que le permita controlar la fugaz situación, pues aspiran a descubrir los enigmas personales del Otro, en este caso, me toco a mí. Necesitan sentirse escucharse, observados, aconsejados, oídos, orientados, guiados, valorados y embarcados en un proyecto ético que les motive a trascender lo evaluados en sus respectivas aulas.

Conforme el paso inexorable del tiempo escolar, o sea, el primer semestre desempeñando en mi práctica profesional guiada, los imprevistos domésticos dentro de la sala de clases hacían ver la urgente opción de adentrarse en los conflictos internos de los estudiantes, los mismos eran una plena manifestación de los problemas que sucedían.

Ahora bien, el hecho de interactuar diariamente con los Otros. Los Otros eran los actores de la comunidad escolar junto a sus asunciones conductuales.

Muchos estudiantes aspiraban solo a cumplir con el deber académico de obtener buenas notas, aun cuando, esto, no fuera reciproco con la actividad prevaleciente de pensar. Énfasis temático en la excelencia académica de lograr los propósitos metodológicos de la PSU y el NEM. Saben qué es necesario hacerlo pero ignoran el sentido originario de “por qué” hacerlo.

Despues de la lluvia todos somos empiristas

despues de la lluvia todos son empiristas



Después de la lluvia todos son empiristas. Un olor a vida, dije para mi adentros tutelares. Se acabo un ciclo vital en mi existencia individual, adiós Usach. Los pronósticos humanos sobre los pronósticos silenciosos del Chile profundo. Coincidencias entre el Chile profundo y el egresado Jaime. Son sólo piruetas lingüísticas expresarlo con cierta claridad “picunche”. Debo llamarme el egresado Jaime.

Escasos 28 años describen este espectáculo viviente, contemplar la frágil alegría de estar despierto. Egrese de la carrera Licenciatura en educación en Filosofia, y nadie hizo aspaviento mediático de dicho formalismo legalizado por este planeta tierra. Estallidos fugaces de la condición humana superpuestos a estrategias lúdicas del estridente Tiempo cronológico.

Tengo unas ganas enormes de considerar “después de la lluvia todos son empiristas” como una verdad primaria en virtud de la cual nos permite girar sobre básicas estaciones de devenir humano. Nuestro soberano devenir. La belleza de las posibilidades vivenciales.

Posibilidades mundanas acusan el recibo en un nuevo egreso. Mientras sucede dicho egreso, nunca lo vemos, las intrincadas cadenas que ponen el destino produce un evidente estado de bienestar siniestro. Siniestro encuentro con la miseria humana HD. Es un fenómeno de la vida totalmente incluido en nuestra agenda de adicciones personales.

Creemos creer tener suficiente experiencia para sobornar a la verdad con simples fenómenos de interpretación volitiva. Apesta pensar cuando otros alardean de la “Ciudad de Dios” desde una postura lingüística. Eternamente humanos para buscar verdades vinculadas a su fenómeno subyacente. Estas situaciones, de hecho, rodeaban mi diario existir.

Un año, una palabra y un dialogo. Así ha sido mi vida durante este 2010 carente de simplicidades dialécticas. Hemos tenido de la tierna conmoción del ritmo de la vida. El dia a dia de nuestros dramas vivenciales están encadenados a esencia misma de encontrar una verdad que legitime a la experiencia ante lo que emerge en al realidad que vivimos. Usach, vida y experiencia.

Una Usach sorprendida que un joven bailara al son de milagros inesperados, intentos de sublevación lingüística, criticar los muros de la moral oficial desde la mirada del dialogar dispersamente.

Lluvias verdaderas aparecen en el horizonte emocional de los años elaborados por los tiempos históricos, sin Jaime seria asignificativo, en cuanto a la inagotable capacidad de escudriñar entramados valoricos. Luego, todos somos empiristas.

viernes, 17 de diciembre de 2010

El profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas



Un dia en mi vida. Dispersiones amatorias. Enamorándonos de la sabia pulcritud de un mes de Diciembre que fomenta mis ansias experienciales. Lo intento aplicar desde la inconclusion primaveral de un dia en Diciembre.

Todavía estamos en Diciembre, y el profesor Jaime recuerda amenos momentos escolares junto a tus estudiantes. Humanos decesos encadenados al frágil instante manifestado, salas de clases hacían su labor de control social, entroncado a la audacia ilimitada de las estaciones del año.

Dignidad profética del dolor humano cuando generamos eventos de tentativas revolucionarias. Lo revolucionario esta en radicalizar el estado de propiedad establecido a uno que en dicha propiedad muta a subversiones cotidianas.

Un dia no se puede penetrar, humanamente. Ritmos holísticos no confían en el sueño dogmatico de los días pasados, buscando respuestas inconclusas. La mágica inconclusion del profesor Jaime para intuir el ritmo de la vida, enamorarse de lo anormal. El ritmo de la vida vinculado a la forma como vemos el mundo pero la vida es mucho más que complejos culturales o humanos sino que es un mágico misterio de millones de años dados. De repente esos millones de años acuden a un instante preciso, hacer clases.

Miradas humanas, mis alumnos, confabuladas para gestionar expresiones de poder factual en cuanto al modo como asumen su propio aprendizaje significativo. Días semanas, meses y risas amenizaban el silencioso proceder del enseñar didáctico del Chile profundo.

Son lugares raros que después de cada clase realizada, el profesor Jaime, imponía un reto mayor al anterior. De terno vestido cuyas corbatas eran un canto al anarquismo místico y su caminar disperso configuraban un espectáculo digno de ser narrado. Una narración, sin perdón ni olvido, cuando su rostro era afectado por el estilo inmoral de su técnica de afeitado.

Una que otra huella de nacimiento, mejillas engañadas por esas manos de escasos comentarios republicanos. Humillados y enrarecidos, alumnos y colegas, tendían a observar la inexistente vocación prevaleciente en ese afeitar estremecido por los desvelos de cada mañana que correspondía a un dia en mi vida, hacer clases en The Greenland School.

Había que construir un remedio para amenizar las realidades caóticas de mis estudiantes de aquel colegio “medio Kuchen”, chato en sus relaciones humanas y predecible en sus ironías horarias.

La sensibilidad humana muda ante la torpeza emocional de la experiencia humana generada por los seres humanos encarnados en mis colegas momentáneos. Momentáneas intimidades humanas analizadas desde la frontera misma del desdén humano y el querer humano, es la condición que destierra. Cuando acontecía ese fenómeno de la vida, observa ese tajante instante de miseria humana

jueves, 16 de diciembre de 2010

El profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas



Mientras acontece el mes de Diciembre se siguen expresando variopintas formas de vivir humano. Una escuela de la analítica desconsiderada. Nacen y mueren, los seres humanos están al ritmo de la vida. La vida juega al despertar repentino de sus pensamientos subterráneos, el ciclo vital de las especies genera que la naturaleza imponga criterios orientadores de historias humanas. El mes de Diciembre y la vida están danzando al fragor descarando de la miseria humana. El pesimista siempre obtendrá buenas noticias.

Es una apuesta hacia el riesgo mismo de vivir, educar a jóvenes. Ciertos jóvenes enclaustrados con sus confusas verdades familiares e ignorancias no bendecidas por los instantes del Tiempo cronológico. Vientos de cambio significativo traía consigo las propuestas dispersas del profesor Jaime.

Un artificio conceptual de los ilusos conscientes, tratar de moralizar el planeta Tierra sin melodías consensuadas. El rol predicador de la educación formal, cada dia con sus quebrantos cognitivos, se diluye en indigencias informativas. No hay nada que hacer. Ese Jaime que vislumbraba esa tragedia humana pronto a implementarse en una realidad del Chile profundo alucinante, ¿Qué enseñar?

Un valor temático contiene cada clase enseñada a mis alumnos. Agrado o desagrado, proyectaba una tensa calma en sus universos valoricos, con frio o con calor, la felicidad de una belleza nueva, haciendo uso de la palabra “Chile profundo”, aportaba una dosis capital de intimidad didáctica. Olores fraudulentos con sus genialidades anónimas. Y las niñas con sus apuntes multipropósito, en cambio, los niños con sus letales flojeras gestuales.

Cientos de jóvenes estuvieron viviendo durante este año 2010 coléricos absurdos tutelados por la acogedora modernidad y la pusilánime visión de jamás ser afectados por la vorágine del Tiempo. Los jóvenes y el tiempo. Una ficción de la misma nos ha tenido como sujetos de procesos, ya mutilados, ya irreversibles. No hay nada que hacer. Nuestras sujeciones oníricas nos determinan, da lo mismo el mes en cuestión.

La juerga del vivir docente reside en oír su voz, esa voz de los estudiantes ávidos por encontrar Algo. Eran los tiempos históricos de los radicales cambios culturales. Adiós dictaduras despóticas, bienvenidas tiranías automatizadas por la técnica moderna. .

El profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas.



Las situaciones de hecho alimentaron el aterrizaje voluntario del profesor Jaime, desde Abril hasta Diciembre, hicieron de las suyas familiares, los puentes antojadizos del intuir humano, en las universales complejidades de calles desiertas, lugares sagrados, delincuencias compartidas, situaciones complejas, violencias psicológicas al otro desconocido, de miserias humanas con dedicación exclusiva, de desacatos al orden establecidos, de huelgas estatales, de fornicaciones embellecidas por el néctar del lenguaje humano, de complementos escolares improbables, de locuras incomprendidas, de desigualdades bibliográficas, de borracheras encausadas, de superaciones infantiles, de seducciones innominadas, de coacción permanentes, de democracias esmirriadas, de éticas progresistas, de contratos sociales paralelos, de otoños reconstruidas, estafas vivenciales, de absurdos liricos, de realidades caóticas, de mensajes de textos confrontados con la moral establecida del destinador, de bailes subversivos con el querer humano inspirado en “horario valle”, de optimismos fugaces, de corales melodías primaverales, de complejos culturales aniquilados por el oficialismo dialectico, de farándulas históricas, de espasmos ideológicos emitidos por el silencio elocuente de los meses pasados, de verdades mutiladas por el “off” cognitivo, de físicas cuánticas que siguen ironizando con la sencillez letal de un mes como tal, de ambiciones infinitas, de autoengaños humanos deliberados, de consciencia de existir al dialogar con alguien desconocido, de dictaduras despóticas estando en democracia, de derechos humanos coartados por el aquí y el ahora de la moral oficial, de pesimismos epistémicos cuando existe opción de ser libre, de ingenios humanos sorprendentes, de ataques estéticos protagonizados por la vejez, de Noviembres auténticos, de excusas humanas cuando somos mediocres, de incertidumbres mundanas cuando se construyen relaciones intimas, de pobrezas materiales en cada esquina del Chile profundo, de vilezas históricas, de mutaciones valoricas después del “horario Punta”, de olvidos interesados sobre Febrero 27, de poderes establecidos encarnados en una lujuriosa gula republicana, de palabras dudosas de su capacidad terapéutica, de felices instantes junto al dolor humano, de ilustraciones callejeras, de cárceles olvidadas, de gobiernos vivenciales incomprendidos, de tiempos biológicos silenciados por el devenir humano, de decisiones letales contra la modernidad, de ficciones circulares cuando observamos a la ANEF, de idiotismos implacables de los habitantes del Hoy, de enamoramientos profanos del Chile profundo, de sinsentidos lingüísticos orientados a la promoción de artificios vivenciales, de creacionismos humanos, de inercias sociales bajo el influjo emancipador del lenguaje humano, de valiosas tonterías consideradas, de esperpentos axiológicos al dirimir conflictos humanos desde la provincia, de inescrutables comportamientos humanos, de delirios musicales al encontrar la vida misma, de opiniones dispersas de mis alumnos, de ayudas cotidianas necesitadas de logros cósmicos, de espejismos engañosos de las parejas que intiman en cualquier calle de nuestro país, de adopciones sugeridas por Febrero 27 y de vínculos afectivos repentinos en The Greenland School.

El profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas .



Puede que sea un mero pretexto aludir a la afirmación “el profesor Jaime” durante este viaje hacia los fondos vivenciales de un año 2010 digno de ser prologado por los inesperados milagros en estos tiempos humanos desangrados, escribir. Intentos. Solo el escribir nos permite mantener acotado el holocausto de verbalizaciones obsesivas que padecen los seres humanos cuando deben tomar decisiones.

Decisiones al borde de un ataque de nervios democráticos. Lo democrático en cuanto a la dulce condena de elegir desde la perspectiva del pueblo. Un concepto ilegitimado por la comunidad lingüística de Occidente.

Un ser humano y su cosa cómica. La comicidad de saberse espectador exclusivo del torrente de historias superpuestas por el tiempo que sigue su causa revolucionaria.
Un titulo honorifico que entraña ternuras docentes, el profesor Jaime. La dulce angustia hecha constante realidad empírica durante meses de observaciones relativas al querer humano y sus imprevistos domésticos, enseñar a pensar, con adolescentes orientados a la dicha de los placeres mundanos y con una insípida consciencia de existir, un imponente aprendizaje significativo después de cada lista de asistencia realizada.

Aventuras asumidas como tales. Cada mes entrego sus propósitos humanos inconclusos y proyecto imágenes paganas cuando se trataba de estar sobreviviendo con Otros. Millones de segundos embargados de indecible comprensión dogmatica ante la prevalencia sugestiva de humanidades diluidas en ilusiones ópticas. Somos animales extraños.

Sigue el profesor Jaime intentando desentrañar “un dia en su vida” a través de la emergencia volitiva de expresar lugares vírgenes de la psiquis humana y las regiones oscuras de la subjetividad humana, simplemente vertiendo acontecimientos junto a sus circunstancias dadas a conocer por ese joven, ahora le toco a Diciembre. }

Tan solo fue un pretexto la actualidad ilusoria de cada instante descrito, no sabemos quiénes somos, pero hacemos afanosos intentos por poner orden en nuestras vidas, tras cada conversación con mis alumnos, de mañana o de tarde, surgía algo, la libertad imaginativa radica en entender el dogmatismo altisonante del ciclo de la vida, somos temporalidad.

Cualquier dia de una practica profesional era para Jaime un coral desprendimiento de sus vilezas doctrinarias, entonces comprendía el terapéutico devenir adolescente que yacía en las bases mismas del ciclo de la vida, fluían.

martes, 14 de diciembre de 2010

El profesor Jaime

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Anónimos meses y el profesor Jaime. Intratables muestras de inocencia humana explicaban, en los patios de los niños chicos, un interesante trabajo colaborativo entre los instantes escolares y las vocaciones docentes.

No existía ya la razón de occidente. Siempre observaba durante unos 5 minutos la comedia humana de absurdos bien intencionados por los cuales los niños de escasos 5 años iban cimentando poco a poco un espacio de transgresión mundana, decir lo que piensan. Dibujaban fenómenos humanos mientras caminaban hacia el casino. Había que almorzar. Llenos de sueños lúdicos y de salvajismos históricos.

Las estaciones del año condicionaban cierta disposición de ánimo para disuadir el ancho pensamiento de enseñar Filosofia. Un saber humano dispuesto a confrontar el destino humano. Pero lo logre.

El profesor Jaime dudaba, en ocasiones, de la efectividad valorica del cambio constante que tenia la vida misma, solo le quedaban los instantes cuya genialidad vocacional radicaba en el irrespeto a las normas de sujeción social.

Un dolor que entregamos a la ética. La ética se hace camino al andar con el propósito de censurarnos gradualmente. Estamos viviendo desequilibrios planetarios cuya escasez de responsabilidades humanas permiten nocivas formas de tratar humano. No está exento de pecado Diciembre con sus mutaciones consumistas y alucinaciones históricas.

Es interesante señalar la importancia de aplicar teorías en su más diversos propósitos teoréticos para preservar los equilibrios cósmicos pero limitados por la razón instrumental ejecutada por el ser humano. Es el caso de la explosión demográfica. Una historia de nunca acabar, la muerta diaria de la perspectivas integradoras, para pensar el sentido y significación de la vida humana, holísticamente.

A la deriva, los seres humanos están ávidos por el inconmensurable deseo de manipular, controlar y esculpir la especificidad de nunca acabar de la biodiversidad y socio diversidad entroncada con la tensa calma de la biosfera. Así, es como se muestra este lugar de los ecos cósmicos, Planeta Tierra, a lo sumo, condicionada por el entramado de intereses contrapuestos inducidos por el trato humano.

Para eso, existe un emergente pero evidente saber humano que permite dimensionar la cruda realidad humana en concreto y sus estratos de aprendizaje significativo. Es un introducirse al enigmático mundo de las aplicaciones éticas.

El profesor Jaime

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Nos excusamos de todo. Inexistencia de de un todo coherente que construya estructuras orgánicas de representación cotidiana, hacer tolerable el Contrato social, y diseminar experiencias mágicas para una verdadera profesión por lograr autenticas libertades individuales. Ante todo, la libertad es una condena. Una dulce condena provista de viscerales cadenas vocacionales. Aun así, vale pena vivirlo. Vivirlo en Diciembre con el profesor Jaime.

Está pasando. Los tejidos oníricos de una realidad que nos persigue pero que no podemos develar sigue su bello concierto dramático. Dramatismos urbanos con sus contextos humanos, la ciudad de Santiago. Sus cómplices amigos, la modernidad, la democracia lactante, la emancipación mental de lo cotidiano, la irrealidad cósmica y las desigualdades sociales, bailan rítmicamente al son del Tiempo perdido.

Esos amigos que endulzan y dramatizan la dimensión gregaria de los seres humanos cuando necesitamos estar encadenados a algo. Volver a Diciembre es volver a empirismos lluviosos. Lluvia de lo desconocido. Incluso, sus prácticas pedagogicas, con sus inocencias salvajes y diversidades gestuales, impregnaban un velo de ignorancia. Mes tras mes, segundo con segundo y docencias para mis alumnos.

Vivencias personales con mis alumnos. Un mínimo ético se aplico, una breve historia de la voluntad humana. Una voluntad humana condicionada al querer humano. El querer humano digno de ser narrado, mis alumnos y sus suyos extra-academicos, hicieron apasionante cada Chile profundo que procedía a realizar, haciendo clases.

Conocí, observe y aprendí. Fueron 8 meses. Agradecí a la vida, a la miseria humana y al color de mis ojos. Tantas historias anónimas que viví durante 8 meses en ese colegio, los jóvenes adolescentes acudían hacia algo inexplicable, formas carcelarias de cognición humana, un brindis por la injusticia de la especie.

Pesimismos decorosos y optimismos fraudulentos, coexistían a diario con personas de teatrales recorridos valoricos. Siempre hubo una actitud exultante, una apoteosis de la simulación momentánea, nada es para siempre, mis alumnos captaron el mensaje.

Había que adecuarse rápidamente al entramado de miradas viscerales. Ignorancias cavernarias de los seres humanos, los colegas apuntaban siempre al opinar descarando sin proyectos lingüísticos concretos. Risas de los estudiantes cuando un profesor hacia uso de sus propios códigos volitivos.

Ahí, esos momentos, la vida escolar se hacia más minimalista, profunda y tolerable. Se notaba inmediatamente en la manera como estaban distribuidos los estudiantes dentro de la sala de clases. Muchas relaciones de poder existían dentro de ese micromundo.

Un poder que se generaba por el solo hecho de la opiniones “en off”, los prejuicios morales, los coqueteos lineales, las calificaciones obtenidas por algunas niñas, los vicios divertidos de los niños, la excitación latente de algunos alumnos sentados al final de este cuento y las sugerentes vanidades femeninas de las mujeres tras el toque de timbre para salir a recreo.

El profesor Jaime

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Observando momentos. No cambies. Suceden demasiadas situaciones. Este planeta tierra perplejo por la insania humana de siderales esperpentos tecnológicos.

No han tenido la suficiente lucidez sistemática para encapsular ficción y realidad, los habitantes de muchos países no pueden esperar. De cuando en cuando un espacio para verbalizar problemáticas humanas, la explosión demográfica.

Es la explosión demográfica motivo de muchas investigaciones humanas. Por muy humano que sea no hay razón de ser para excusarse. Tal vez la tibieza del poder ha generado monstruos dialecticos.

Este monstruo, la explosión demográfica impone escuelas de pensamientos vividos. Un problema del cual nuestro Chile profundo, Diciembre y el profesor Jaime no están ajenos. Tocan otros conflictos.

Escuchar el ruido de anónima ciudad. Anónimos recuerdos electorales y emancipaciones mentales inconclusas. Buscándole un sentido a lo que hacemos. Suicidios de cada Año Nuevo acontecido tras el transcurrir cronológico de cada dia de Diciembre. Un dia cualquiera.

Un cuerpo valorico autocensurado en sus reflexiones cotidianas. De nada se puede hablar cuando estamos en presencia de problemas planetarios de ilimitada magnitud, ante la muerte simbólica de los dia transcurridos, cuestionarse ciertos problemas humanos es apuntar a la entronización de una enfermedad sagrada, pensar.

Risas repentinas en cualquier esquina confusa del gran Santiago. El profesor Jaime asume aquello, estar en diciembre y su pasado docente, como un espectáculo de percepciones evanescentes, nada de arrepentimientos solo optimismos dramáticos. La vida se ha presentado como el lugar de los elocuentes secretos, un temerario problema de se presenta, la explosión demográfica.

Distingos existentes. Tenemos que inexorablemente optar. Optar, ahora, significa hacer desaparecer el ancho inquisidor de la miseria humana de fina selección “picunche”. Susurros ideológicos que amenizan un dialogo, explosión demográfica durante diciembre, con el profesor Jaime dudando de las dudas fraudulentas del sistema escolar de masas.

lunes, 13 de diciembre de 2010

El profesor Jaime

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Cambiar la mirada implica cambiar nuestras clásicas formas de pensar el mundo. Si esto es aso, Diciembre es una excelente excusa para iniciar la peligrosa aventura hacia la desintoxicación de tanta diligente experiencia humana.

Poco a poco. Limpiarse de lo que nos corrompe en términos empíricos. La dimensión empírica de Diciembre tiene sus encuentros de fugaz colaboración humana con la postura hegemónica de la Globalización.

Un fenómeno planetario de magnitudes exponenciales que afectan al ser humano en toda su cosmovisión gregaria, estética, dialéctica, cotidiana e ideológica. Se puede describir también desde la perspectiva individual de una realidad humana concreta. Nos pesa la realidad, No hay escapatoria alguna a ese ilícito vivencial.

Nuestro mes enfrentado contra la verdad. La verdad es trágica, dice un dia en Diciembre.

Engañados ante miles años de pensamiento humano, teorías humanas con sus propósitos referenciales, hemos actuado conforme a disposiciones de ánimo vinculándolo a los supuestos perceptuales que entrañan dichas teorías. Disputas viscerales entre revolución y reforma, codicias humanas por proceder.

Cambiar la mirada. Pero cambiar la mirada significa penetrar el sentido mismo de vivir en sociedad, luego, vivir en sociedad se convierte en una constricción permanente sobre todo cuando existen formas de degradación colectivas que han ido permitiendo al hombre tener una actitud opresora contra la naturaleza.

Ahora bien, la vida humana se ha hecho dia a dia desde la perspectiva valorica del perpetuar la especie. Algo interesante acontece con el fenómeno de la explosión demográfica. Hablar de explosión demográfica es hablar de la dimensión desconocida del fenómeno de la vida cuando se aprecia en su inagotable fuente de desequilibrios planetarios.

Estos desequilibrios planetarios durante estos tiempos históricos (globalización, contratos sociales, dilemas bioeticos) han puesto en evidencia las precarias condiciones sociales, culturales, económicas, sociales, estéticas y ecológicas de los seres humanos cuando elaboran formas de vida a la mano con complejos culturales (revolución científico tecnológica).

El profesor Jaime

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Un momentáneo mes de Diciembre y la explosión demográfica. Un año que se va hacia un hoyo negro, el pasado. Distintas maneras para intentar tratar a la vida misma. Un toque de distinción decoroso posee el mes de Diciembre, y lo ha sido su situación límite.

Su situación límite ha sido la explosión demográfica. Sin embargo, a pesar de aquello, estamos viviendo Diciembre como algo fugaz. Fugaz es el espectáculo humano. Frágil canción volitiva para un Diciembre cuya realidad le resulta extraordinaria por el solo hecho que exista. Son problemas actuales para personas cambiantes.

Dentro de esas personas cambiantes el profesor Jaime aspira a descubrir la naturaleza salvaje del soberano devenir de Diciembre. Surgen cosas extrañas y tiempos históricos dispuestos a cambiar la mirada. Desde el carácter alucinatorio de lo cotidiano. Estamos viviendo en pináculos históricos que nos hacen ser vulnerables ante tanto fenómeno humano que discurre por los horizontes sediciosos conducidos por el poder del tiempo.

Esta segunda semana del mes de Diciembre (Teletón, cárcel de San Miguel, miles de autoestimas infravaloradas, valoraciones morales decoradas con el néctar de la endogamia, huelgas humanos supra cognitivas) ha sido un espacio de sacramentos vivenciales, desde caos vial producto del colapso de los medios de transportes públicos hasta la insania desatada de las personas cuando asumen la pesada carga de consumir para vivir. Hizo de las suyas familiares aquellos viajes hacia algo más.

La única manera que puedan desaparecer las personas es cerrando mis ojos. Es un segundo con pensamientos planetarios proyectados. Rio por esa incertidumbre activa. Cada cambio de andén, estaba en el Metro, es una interpretación al oráculo del tiempo. El tiempo azota la obviedad de ignorancia humana. Respiraba tranquilamente. Ese olor a Chile profundo para efectos de una mayor lucidez vivencial. Las personas estaban vestidas de acuerdo a sus estéticas repentinas. Un espectáculo sugerente.

Seguía siendo Diciembre. Un mes que no quería ser mayor. Indecisiones veraniegas. La fragilidad humana estando tanto en Horario Valle como en Horario Punta. Envejecía silenciosamente. Pero las personas se habían ido de mi vida. Un círculo virtuoso encarnaba. Todavía no podía descubrirlo. Pero sigue siendo Diciembre con los estados de consciencia en latencia republicana que proyectan las anónimas personas de cualquier calle del Chile profundo

domingo, 12 de diciembre de 2010

el profesor Jaime

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Envejecemos y hacemos como si nada hubiera pasado. Pero siempre pasan muchas cosas extrañas. Nos gobiernan. Pasan los lugares cotidianos de diciembre en el Chile profundo. Políticos de mierdas creacionistas, nada saben de negociar con la realidad.

Chile profundo orientado a una ética del futuro. El futuro como el presente tardío. Después del Chile profundo todos son empirismos de alta selección.

Susurros ideológicos a diciembre. Un soberano provenir angosto por sus valoraciones humanas. Humanidades sin esencias concluyentes ni heces de amplio espectro psíquico. Lo desconocido de “conocer al otro”. El árbol verde de la vida humana experimenta decesos simbólicos, la educación formal.

Te dicen, alardeando, que la vida humana tiene un orden. Un juego crucial se juega en los resumideros joviales de la miseria humana, vivir en sociedad. Alegrías y sollozos, aquel manantial de conversaciones inconexas, lenguaje humano y la ubicuidad cotidiana de diciembre. La cosmovisión “picunche” de Diciembre aletarga docencias humanas. Ese orden es un abismo pensante. Difícil solución ponderada.

Estamos actualmente en un país cuyo fundamento último es eludir los principios de responsabilidades. Nadie asume nada. Todos quieren encadenarse a la musa enfurecida del poder. Huelgas van y huelgas ironizan. Diferencias de opinión entre Noviembre y Diciembre. Envejece dia tras dia. Adiós a los escasos 27 años. Nadie le aviso a ese número.

Muchos Diciembre acontecen desde la aparición de la agricultura pero ¿se es profesor Jaime durante este mes querido?; respuestas olvidadas con resentimientos volitivos.

Un joven que limita con sus atípicos espacios temporales, estamos a Diciembre 12. Un dia como tal en cuanto es deja de ser cómplice de la vana condición humana. El diario quehacer de la comedia humana, mueren personas asi como entienden ironías cósmicas.

Absurdos liricos del quejarse republicano. Su buen humor disemina experiencias concretas. Concretando vivencias indómitas. Soportar la tensa calma del “Contrato Social”. Respira. Observa esos instantes disolutos. No hace tanto calor durante Diciembre. Un mes con sed de impresiones fuertes. Una serie de eventos insospechados ocurren ahora mismo, la personas no observan lo esencial. Lo esencial de liberase de las duras cadenas de la razón humana. Rarezas humanas, y sigo sudando.

Dudas, dudas y complementos humanos. Oyendo voces del más allá cotidiano. Un fenómeno humano con disfunciones educativas. Recuerdos momentáneos de aquel profesor y sus didácticas generacionales. Ruptura con la necia actitud de los Otros. No hay nada que hacer ante el dolor humano. El acto mismo de hacerse digno resulta embellecedor.

El profesor Jaime

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El continuo emocional del profesor Jaime es también el continuo cotidiano del extranjero Diciembre. Ha salido. Ese profesor Jaime quiere tomar decisiones que pongan en cuestión lo aparecido en este mundo humano. Amanece con un humor absurdo.

Se toca la ficticia barba de instantes súbitos. Su espejo acompañado por el baño miran silenciosamente ele espectáculo de saberse atormentado por aquello. Aquello implica locuras cotidianas.

Saludos y repuestas de aquellos saludos condimentan esas obviedades monosilábicas.
No hay lenguaje humano que valga. Debe ser un valor que dibuje horizontes valoricos a las tierras vírgenes de la perplejidad humana, somos algo.

Algo de calor propone el fenómeno atmosférico. La consciencia humana y sus estivales encuentros con las miseria humana. Sigue el profesor Jaime de buen humor. Un segundo en la vida. Y la vida es una encerrona.

Comedido ritual aprendido por los gobernantes del planeta tierra. Lugar donde la gente viene a preguntarse la perpetúa sorpresa de la existencia.

Elecciones democráticas asumen aprendizajes significativos. La historia misma se conduce así. Pero es un misterio con previas trágicas. No sabemos quiénes somos ante la súbita intuición de anónimos encuentros con los arcanos de la inconsciencia. Sollozos condicionados a los rituales de Occidente.

El Profesor Jaime debió resumir. Indecibles palabras para decibles comentarios en “on” de la democracia representativa. Se roba conforme a la ley. Maquiavelismos sanados por la corte imperial de la sociedad del espectáculo. Poder gestionado por la comedia humana. La naturaleza del accionar humano implora proyectos históricos inconclusos.

e

sábado, 11 de diciembre de 2010

El profesor Jaime

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¡Diciembre, eres único!
Ofreces tentativas revolucionarias y dispersiones valoricas
Desigualdad de oportunidades proponen las elites neocoloniales
Criterios depreciables del Ahora
Miserias y decadencias vinculadas, nadie puede con el lenguaje humano

Astucias humanas azotan a Diciembre
Días que inician sus decesos simbólicos
Encuentros furtivos con la existencia humana
Salir de sí es la parte más pesada
Amistades vinculadas a estados de consciencia.

Los tratados de las pasiones humanas
Desvinculados al querer terrorífico de la humanidad
Insinuaciones noctambulas del pensar
Pensamientos mutilados
Diciembre, Chile profundo y la vida.

Espectáculos adormecidos por la caótica del Tiempo
Descripciones de los seres humanos disuaden
Al querer mismo que generamos
Los sinsabores cotidianos del saber científico
Silencios dialógicos observan.

Una propuesta ética para Diciembre
Suicidios academicos de los instantes
Dudan de la legitimidad del dilatado pensamiento mundano
Heces de la bondad endemoniada
Acápites de un cosmos perplejo.

Eternamente sucesiones humanas
Diciembre sorprendido por sus bajas temperaturas
Pero la gente sigue no teniendo hábito de lectura
La absurdidad de consumismos navideños
Olvidos de una ética para San miguel.

Reflexiones inadecuadas del profesor Jaime
Dicen que dicen que pensamos
¿Un acto de ficción permanente o nada personal?
Meses con prácticas pedagogicas
Herencias alucinantes del Chile profundo.