martes, 30 de noviembre de 2010

el profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas


Risas contagiosas, el Idiota de la comedia humana, estar encadenados al querer propone proyectos humanos inconclusos, el Tiempo duda de su propia vocación cósmica.

El Universo solo relata un cuento de nunca acabar, no los sabemos, algo de astronomía reviste la educación formal, ante lo cual, nuestro finalizado Noviembre apela a que lo mundano de vivir hará intrincada la obviedad de ignorancia. Saludable estado de perplejidad existencial cuando construimos estados de complacencias ideológicas.

Existencias salidas desde la experiencia de lo desconocido, podemos solucionarlo, luchar incansablemente ya que no hay tiempo para miserias humanas de no Alta Definición. Acá, cuando Noviembre era cualquier dia, los rituales míticos de evaluar inteligencias indefinidas, mis alumnos con sus sujeciones familiares, configuraban un esperpento de didácticas subversivas. La lucha incansable de Noviembre.

Diversas manifestaciones de candor humano, sigue muriendo gente alrededor del planeta tierra. El tiempo hace muy bien su trabajo. Nuestro país Chile profundo esta desvinculado de la sociedad el espectáculo erigido por la cultura televisiva de la inmediatez.

Fenómeno de la vida intratada por los consensos básicos de una moral oficial que no se pregunta ¿qué valor tienen los valores?

No se llega al origen mismo de nuestros prejuicios morales. La repulsión deliberada atribuida a la educación formal en lo tocante a la manera cómo enseña distintas escuelas de pensamiento asignificativo. Lo asignificativo radica en los estados de consciencia sumergidos, por ahora, en las alucinantes representaciones de pavor sagrado del Ahora. Un objeto de seducción para los intratables decesos simbólicos de los días asignados por alguien. Sueños de libertad emancipados al desfundamentar radicalmente las bases morales mismas de un proceso irreductible, mutilado y sin retorno.

Continuos éticos sin diagnostico planetario. Puede ser que la respiración palpitante de sistemas ideológicos explicativos nos condicione a hipnosis de condicionamiento social pero no es menos cierta la rica diversidad anónima emergida de variopintas pautas culturales con sus hábitats mundanos, piensan en otros mundos.

el profe jaime

despues de la lluvia todos son empiristas



Un dia con Noviembre, respiraba hondo y observaba a niños jugar. Hacía calor. Un dia jueves que señalaba algo indecible. Mis alumnos estaban atemorizados por el mundo humano. No sabían explicarlo pero intuían desmadres gregarios. Termia el recreo. El profesor Gabriel me dice que no podrá hacer la clase, Expreso mi satisfacción por aquello, y quiero arriesgarme. Inicio de clases, Un dia y más. Repeticiones de un estado vivencial dispuesto. Dispuesto a penetrar las leyes laberínticas de la vida humana encarnada en estos adolescentes. Dispersiones reflexivas y opiniones atípicas. El profesor Jaime avasalla con esos rituales de Occidente. Ironía, timbre de voz y nueva forma de gobernar.

El gobierno de la unidad popular, hacer clases con las puertas abiertas producto del asfixiante calor de Noviembre. No hay ideologías bibliográficas que valgan. Revoluciones artísticas suceden, cuando estamos al borde de cambios radicales, de opinar pasamos a pensar, un intervalo de indudables silencios imputados, sucedió durante algunas clases, y no pase lista.

Engendros humanos trabajados despóticamente desde la perspectiva del observador escéptico. Cada segundo transcurrido, con o sin prácticas pedagogicas, verifica la caótica mental de encadenarnos al destino. La soberana sumisión del devenir humano.

Una palabra “mental” posiblemente sea un artificio conceptual, tanto en democracia como en dictadura, huele a error categorial. Dicha palabra como un eximio exponente del absurdo lirismo de perplejidades coléricas. Un absurdo lirico y sus responsabilidades históricas. Los seres humanos aprisionados ante el torrente de tuiciones vocacionales, la sensibilidad humana resulta indecible narrarla.

Estamos encadenados al destino, algo intenta hacer el libre albedrio, sus interpolaciones confrontar la súbita intuición de existencia dada en los contextos vivenciales de cada segundo fluido durante Noviembre.

Unos meses de noviembre sujetos a ceremoniales volitivos, prejuicios humanos vinculados a miedos indecibles. Tonterías indignas de dialogarse en el bajo mundo de lo dado durante “horario valle”. Allende y Pinochet con sus diálogos llenos de silencios.

Pero existen anónimos valientes. Han sido meses cuyas instrucciones humanas son superadas por el duro peso de nuestros días. Sin embargo, algo nos seduce. Eso le sucedió al profesor Jaime. La labor orientadora del profesor es encender el potencial creativo de sus alumnos. Es complejo en estos tiempos dados necesariamente a la uniformidad adulta y a la carencia de inocencia salvaje.

el profe Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas


Matemáticas de la disensión humana y miradas que acontecen intuitivamente. La vida misma ha estado en el sugestivo abismo de la incontinencia existencial. Con imputaciones afectivas hacia un presente viviente que nunca deja de ser.

Algunos, seres humanos, animales extraños, juegan a ser demócratas o a ser tiranos, en la concordia de éticas antropocéntricas. Dicen que dicen estar al lado de los vulnerables volitivos y de los oprimidos por los caóticos tiempos históricos.

Ideologías sujetas a desmadres bibliográficos así como a sagradas enfermedades dialécticas. Cada utopía inadvertida, un pesimismo esperanzador, alude a un gobernar consensuadamente con la realidad.

El profesor Jaime adquiere circunstancias históricas a través del consumir realidades humanas en concreto. Universo, ética y vida, los animales irracionales que cuestionan las bases mismas de loa prendido por ese joven. Un joven cuya genialidad es bastante atípica, no lo sabe.


Combate fugazmente los intentos denodados de la moral oficial. Duda de la profesionalización de la moral como experiencia fecunda de esclarecimiento gregario. Es un espectáculo visceral captar las rarezas cósmicas contingentes ocurridas dia tras dia dentro de la esfera de didácticas humanas, prácticas profesionales, cuando está dirigido a esos jóvenes de miradas difusas.

Unos escasos 27 años que sobornan al holocausto del tiempo, jamás deja de luchar tratándose de diseminar el néctar misionar de genialidades inadvertidas, Mas y mas practicas pedagogicas, y menos idiotismos republicanos. Eran 4 días a la semana.

Estar desempeñando la silenciosa evolución de las ideas humanas, a pesar que de si las ideas se han podido concretar, tal vez es la patética decadencia del ser humano cuando tienen que enfrentarse a los delirios contraculturales del hoy.

Muchas cosas extrañas fluyen inexorablemente. Pero el lenguaje humanos junto a sus referencias cotidianas, incapacitado de explicar su universo lingüístico-vivencial, cierta cesantía originaria, pero con mis alumnos cada clase estaba llena de silencios, esos silencios que tocan la realidad. Algo de realidad había. El profesor Jaime y un dia más.

Estamos llenos de miedos, desde la manera como abordamos la realidad subversiva del amoral oficial hasta la inmoderada inclinación hacia la inexistencia de modelos a seguir, se percibía en la inmediatez espacial de la sala se clases. Había una extrapolación con el Chile profundo, ambos personajes coexistían, ese país y las vivencias psíquicas de mis alumnos, continuaba el diario acontecer de cumplir deberes.

el profesor jaime

despues de la lluvia todos son empiristas


Días siniestros acontecen en el derrotero emocional de un momentáneo Noviembre que esta decadente al enumerar sus 30 complicidades primaverales. Envejecía la sin razón de saberse protagonista de romper el destino. Un destino plagado de buenas intenciones ¿Para quién? No lo sabemos cuando intentamos poner orden en nuestras vidas. Una vida que se juega en la belleza infinita de lo enrarecido por la razón humana.

SE va Noviembre al Olimpo de las sujeciones cósmicas, hacia una nada vivencial. Con la tenue complacencia de los días practicantes, una docencia emergente, hacer clases de Filosofia en ese colegio significó un mundo de impresiones hegemónicas. Muchas impresiones hegemónicas volvían hacerse al andar con tantos alumnos adolescentes encarnados en un Paul, Carolina, Daniela, Karla, Angy, Diego, Diego, Max, Miguel, Felipe, Sebastián, Katty, Piero, Paula, Anita, Roberto, Nicolás, Ariel, Hans, Camila y mucho más.

Dia y más días de discordias sutiles, los estados de ánimos modifican percepciones humanas, desde el andar volitivo de prácticas pedagogicas hasta imponentes minucias académicas, esa es la cuestión. Noviembre y sus 30 ficciones rutinarias, la comedia humana aparece.

Durante este mes de primaveras diluidas la bella compresión cínica de los seres humanos estuvo en conformidad a eso que no sabemos describir, la intersubjetidad del Otro. Un dia más, representaciones cotidianas que se repiten eternamente.

Desde la aurora de un querer, bostezar en la mañana hasta un ocaso ideológico, dormir. Reiteraciones que bailan con ese nativo aburrimiento que nos estremece. Con mis alumnos, un dia más, durante estos 8 meses de prácticas pedagogicas.

Un dia más, y la vida humana carece de un principio de responsabilidad. Ocasos ideológicos envuelven la misión imperecedera de los momentos primaverales de Noviembre. De repente, en un lugar asumido como tal en tanta educación formal predecible, The Greenland School, hubo un viaje hacía los abismos lúdicos del enseñar programas de estudios.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Esos profesores cuyos orígenes sociales tocan suavemente las contradicciones internas del Chile profundo, y la estética axiológica de los cambios de horarios o las horas de colaboración.

Inestables, más allá de lo admitible, compartían algunos profesores desde la seriedad señorial de cumplir responsabilidades sin un correlato salarial. Existía muy poco sentido del humor, que fuera irreverente sin la predecible decadencia de ser juzgar a priori.

Un practicante joven susceptible de ir a conversar repentinamente con alumnos agrupados en escuelas de pensamiento mutilado o caminar hacia el patio de los niños provenientes de la enseñanza básica para observar complejamente.

Tenía un ritual aprendido cuando estaba dentro del colegio, terminaban las clases de la mañana con lo cual se iniciaba la hora de almuerzo, caminaba en dirección norte hacia el patio de los niños del “infants”, estaba 10 minutos contemplando en acción sucesos de genial claridad intuitiva.

Eran esos niños desinteresados, intuitivos por excelencia, rompían ataduras didácticas y suscribían un acto de no agresión con los segundos transcurridos. Muchos corrían sin referentes adultos junto a su deteriorado balón, las niñas miraban y jugaban hacerse indispensable para sus pares y la letanía obligada de los profesores que estaban a cargo.

Me colocaba en un sector al rincón del pasillo y empezaba a mirar. Simplemente a mirar el cosmos repentino que renunciaba a las burdas sutilezas sociales. Lloraba silenciosamente cuando observa la activa complacencia de los niños mientras tocaban el suelo firme de sus inocencias salvajes. Le decía al vida “tienes que lograrlo”.

Hacia un diagnostico en médico en términos existenciales. Un fenómeno indecible, esclarecedor e ilógico, las dudas mías debido a lo fugaz de los momentos, se veía verificado cuando acercándome a los niños los saludaba y les decía absurdos momentáneos. Sentía que valía la pena vivir.

El profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Comer, dialogar y reír. Esa eran nuestras obviedades volitivas cada dia en que coincidíamos en aquel estrecho casino de subterráneo proceder.

Estaba el camino minado de saber cómo comportarme ante lo demás colegas. Era una situación pintoresca, pues muchos de lso colegas respiraban el azul viciado de la libertad “metro te ayuda”.

Era un respirar plagado de prohibiciones bien intencionadas. Eso era poco estético según mi visión desinteresada de las relaciones humanas. Existía una distancia sideral entre los adolescentes con sus enfoques atormentados y los profesores con sus trincheras vocacionales.

Idiotismos humanos junto a sus docencias gregarias, cada dia durante este segundo semestre, engendro muertes simbólicas. Un segundo aprecia vivencias psíquicas. Esas vivencias estuvieron vinculadas al entramado valorico de un dia en The Greenland School.

Asimilar el fenómeno de la muerte en tanto expresión de aniquilación del ser existente es jugar al juego de las voces “en on”. La asimetría entre pensamientos y acciones, no solo en este colegio sino en el Chile profundo y somero, son actos subversivos que ponen en cuestión toda misión educativa que se precia como tal.

Raras apariciones emocionales en los intervalos de horas académicas, la hora de almuerzo, todos los colegas van agrupadas de acuerdo a ciertas sensibilidades tribales así como por adecuaciones éticas lo cual observé siempre desde la vereda entrópica del profesor practicante. Una que otra risa, las colegas no entienden ilógica verdad de intimar desde y para las relaciones humanas. En cambio, los colegas asumen cierta propensión a felices hipocresías generacionales.

El drama humano de compartir escapismos históricos, de no saber quiénes somos y de estar buscando situaciones inesperadas.

El profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas




Profesores, administrativos, estudiantes, directores, desorientadores, recreos, pruebas de síntesis, desgracias confortables, llamadas repentinas, efemérides aburridas para los alumnos, comentarios atípicos esgrimidos por los colegas, profesores jóvenes, eternos prejuicios valoricos, niños hiperkineticos, patios de un colegio que conmemora los tres tercios y vacilaciones afectivas de los días pasados.

Es difícil asimilar esos instantes dialógicos sobre la cual la vida misma actuó como héroe anónimo. Almorzar como lo hice yo, ilustro cómplices miradas con los caminos inescrutables de la vida. Almorzar con sus descripciones humanas.

Si bien, la vida con sus experimentaciones vanguardistas nos obsequio paradigmas explicativos para cada ocurrir cotidiano que entrañaba el mes narrado, almorzar era, en ese entonces, un interesante compartir con los otros. Los otros significativos contenían una tensa calma cuya profesión de fe era estar llenos de miedos.

Todos los seres humanos tenemos miedos, acá, los miedos mutaban a variadas formas de sujeción culinaria o a movimientos temerarios en cuanto a tratar de socializar con el que estaba al lado tuyo. Centenares de niño y adolescentes acariciaban propósitos seculares, simplemente comer.

De mediocre habitualidad era la unión colectiva entre mundo adulto y los otros mundos pasajeros actuados tanto por niños como por adolescentes. Miradas cobardes cuando se trataba de socializar auténticamente con es héroe anónimo. Aquí, el psiquismo humano carecía de descripciones originarias.

Varias veces almorcé con Max. Ese nombre será difícil de olvidar, pues ese adolescente atormentado por la vana condición humana e imbuida por un corrosivo pesimismo de la misma, comprendía esos dispersos juicios valoricos que afirmaban al mismo tiempo que degustaba ese palto de comida entregado por vale de un colega indeterminado.

Reía, ironizaba y con ilimitado sarcasmo rendía pleitesía a la estupidez humana, iba en contra de lo establecido por sus contemporáneos. Solo negociaba con la realidad que se le aparecía, o nublado o soleados, los días para mi amigo Max eran la secreta elocuencia de la ilusión humana cuando estaba encadenada al querer.

No sabíamos vivir, según él, cuando estábamos encadenados al querer pasajero de las relaciones humanas. Tenía como manía escuchar su música mientras almorzaba. Le tenía respeto a algunas personas, solo le interesaba saberse fiel espectador de esta ilusoria voluntad de vivir.

Siempre estaba caminando en posición temerosa pero con la absoluta certeza de que algo de su universo valorico estaba en un proceso de expansión mundana, y llegaba al puesto en donde estaba sentado.

El profesor Jaime

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Seguían los comentarios dispersos de esos adolescentes en busca de impresiones fuertes y de críticas hacia un sistema poco dado a los ceremoniales de emociones facilistas. Y la verdad mutilada de Noviembre 28, era dia Domingo, correspondía a todo el mundo escolar expresado mediante olvidos diseminados.

El néctar conmemorado por mis alumnos de los terceros medios, dudas y más dudas corrosivas, algo miseria humana HD al inicio de cada clase asumida.

Meses e infinitos meses de caóticas emocionales. Ese profesor Jaime aturdido ante sempiternos coloquios colaborativos con la realidad estival de Noviembre. Las preguntas sin respuestas, los patios The greenland school observan instantes infantiles, del mundo adulto evidencian derroteros nauseabundos.

Un dia en la vida de Noviembre se confronta con las prácticas pedagogicas con el profesor Jaime. Un lugar sagrado dispersa segundos valiosos, la vida haciéndose. Cualquier dia era un reto al destino.

Desde las miradas hastiadas de los terceros medios cuando los docentes iniciaban el viaje sin retorno hacia la autoflagenlante moral compasiva, anotaciones negativas al libro, hasta el desmadre existencial dándose al observar los habituales sinsentidos didácticos del quehacer cotidiano cuyo reflejo de realidad radicaba en ironizar con cuanto imprevisto domestico que desempeñaban los mismos alumnos.

El malestar generalizado de mis estudiantes adolescentes al no preguntarles cuando la educación se jodio. Incapacitados para explotar verbalmente e ironizar con las palabras petrificadas del mundo adulto, es decir, intentar “hablar de corrido”, suceden innumerables muestras de pavor lingüístico.

Los tiempos biológicos de los seres humanos, en este caso, la manera de pensar el supuesto mundo de las percepciones escolares, Jaime y sus estudiantes, recorren un largo camino sinuoso para captar intuiciones domesticas, vale decir, entender el fenómeno de la vida mientras transcurre Noviembre.

lunes, 29 de noviembre de 2010

el profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.



Podemos pensar muchas cosas. Pero la hipnosis del condicionamiento social hace muy bien su trabajo. Tantas situaciones susceptibles de ser pensadas y de ser creadas desde otra manera. Sin embargo, estamos en otros tiempos históricos dados a la atomización de utopías colectivas y los susurros flagelantes de la gestión del conocimiento.

Decir, explicar y ejemplificar estos fenómenos que ocurren significa estar en una relación inclusiva con los alumnos. Es ir al problema mismo de lo que enseñamos.

Compleja aspiración de lograr la verdad absoluta en materias educativas. Eso es risible, lo es cuando te das cuenta de cada universo valorico que intentan verbalizar lso alumnos durante intervalos de tiempo acotado. Así se manifestó durante este semestre de mucho Chile profundo y de locuras cotidianas.

Esos niños de los terceros medios que supuestamente saben lo que quieren. Todos los días el teatral circo de emociones vividas, no todos los profesores estaban a la altura de las circunstancias para entender lo que simbolizaban esas icónicas expresiones de desorientación bien gestionada por padres medio “Kuchen”.

Nadie dice nada de los dilemas bioeticos que eso denota, por si acaso todo se interrelaciona, una manera original de ir al principio originario de nuestras reflexiones cotidianas con sus intuiciones inductivas.

Susurros a ecos del profesor Jaime. Escuchar a la vida. Un fenómeno de compleja solución reflexiva. No esperamos luchar contra la vida, solo diseminamos la sempiterna mediocridad de saberse un decadente espectador de la magnificencia del Universo.

Espasmos ideológicos después de un adiós incomprendido. Muchas expectativas humanas existen cuando se construyen afectos íntimos. El problema de los problemas, incluso afecta a Noviembre, durante este intervalo vital de desengaños cotidianos ocurrió cualquier dia de docencias emergentes.

Despedidas van y despedidas vienen. Los miedos acumulados por años de estridencias morales oficializadas a través del Contrato Social. Un Contrato Social impuesto, hegemonizado e ironizado por miles de millones de habitantes de este planeta tierra.

el profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas




Mis alumnos del 11 A, B y C siguen envejeciendo, y algo más. Son y todavía serán 83 humanidades dadas a no cuestionarse necesariamente la bendita miseria humana HD. Mundos inconexos con las tratativas valoricas por proceder.

De malditas ignorancias confortadas por la precariedad del lenguaje ordinario hasta idiotismos gregarios superpuestos moral de borregos tecnologizados. El derrotero de culpas y placeres, el eterno intervalo de complicidades colaborativas, entre el tiempo inexistente y la misión humana de ¿vivir?.

Son jóvenes desorientados, con miedos, con democracias tutelares, divinidades emergentes, estudios inconclusos, diferencias morales, voliciones cotidianas, hastíos bien remunerados, irrespetos intermitentes, vanidades pasajeras, llamadas telefónicas provistas de torpeza emocional, con notas indecibles, con gestos profanos, con risas disociadas, con llantos predecibles, con salvajismos etílicos, con sed de situaciones oscuras, con ganas de tener impresiones fuertes, con existencias automatizadas por el velo de NEM, con oportunidades exiguas para asumir la libertad, con Noviembres perplejos, con consumismos asumidos, con pensamientos temerarios, con incomprensiones vivenciales, con observaciones nostálgicas, con repulsiones bien intencionadas, con idilios vinculados al coitocentrismos de sentir, con historias anónimas interesantes, con instantes de docencias irresolutas, con misiones intratables, con miradas que acontecen, con eventos de baja probabilidad pero alto impacto, con educaciones sinuosas, con enmiendas viscerales, con actitudes arriesgadas, con condimentos éticos, con universos femeninos, con leyendas narrativas, con dignidades atípicas del Chile profundo y con una atípica “una belleza nueva”.

Usando la sensibilidad caótica de Noviembre considere narrar fecundado por los cargados días primaverales. Primaveras chatas y el gobierno de la miseria humana de HD.

Ese azar llamado convivencia humana comprende el ocurrir vital de inclasificables milagros inesperados y de adolescencias escolarizadas por la vorágine contingente del tiempo escolar. Un amor irracionalmente intimidante tras la lluvia silenciosa de emociones latentes en mis alumnos de un tal Greenland School.

domingo, 28 de noviembre de 2010

el profe Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas




Cada dia de práctica profesional era el elegido. Delirios literarios dispuestos a buscarse, conocerse en la mundanidad del ignorarse, pinta lecciones de vida a cuanto mes transcurrió mientras impartía mis clases de filosofia. Un intimidante reto al destino era observar detalladamente a mis alumnos con exagerado protagonismo de los estados de ánimo de los alumnos. Es así.

Saludos, miradas y gestos paganos configuraron una estadía en el paraíso indecible del Hoy, educar para cambiar el mundo. Ese educar anónimo dio cuenta de la más amplia coloración culinaria, papas fritas saladas hasta esas genuinas galletas Frac, hicieron ver ese estival dia de Noviembre 24 como una osadía contra el destino.

Algunos alumnos míos, ironías de la historia mundana de Occidente, solo compraron bebidas y jugos néctar.

La cultura entretenida de Noviembre 24 hizo su aparición protagónica en aquel colegio de mis prácticas pedagogicas, The Greenland School. Fueron unas 22 humanidades llenas de claras confusiones sobre su propio quehacer psíquico.

Hacía calor ese dia. Un Miercoles que se vivía en la fascinación siniestra de observar a las personas tras el velo de ignorancia atribuido a Occidente. Este Occidente acontecía innumerables veces al destino histórico de lo que pasaba. Estaban sucediendo muchas cosas alrededor nuestro.

Por ejemplo, ese Universo que nos atribuye algo de genialidad volitiva seguía el curso inclaudicable de su vivir cotidiano, seguía expandiéndose. Siguen apareciendo esas ficciones que vuelan hacia un mismo lugar, hacer civilización. Muertes humanas incrementándose así como variantes de pestilencia gregaria al hacerse al andar.

Así, era complejo dar inicio a la titánica tarea de pensar en ese experimento llamado 11 B. Había que coger algo por lo cual tuviera sustento empírico. Por eso mismo, surgió el Chile profundo.

Un país perplejo. Tenía que levantar a mis alumnos de la pasividad bien adornada con discursos legitimadores de praxis autoproclamadas por la vorágine del cambio.

Esos adolescentes dignos de ser narrados por docencias atribuidas al Chile profundo. Desde Max hasta Katty Thorton acudían al llamado de lo desconocido por la educación formal, arriesgar con el libre albedrio. Cada dia que estábamos juntos con mis alumnos significaba un trato con la realidad humana en concreto. Una realidad disolvente, antojadiza e incomprendida.

El profesor Jaime

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Un nombre llamado Jaime que juega con las interpolaciones existenciales del devenir didáctico de cualquier dia que duro su práctica profesional. Engendros didácticos con miradas lingüísticas que acontecen. Un niño alegre, atormentado, apasionado, narrador, hermoso, inocente, irónico, su humor absurdo, político, insegura y fuertemente un abismo pensante. Delirios psíquicos al tratar de conocer a los otros.

Una practica profesional dada a a las irreverencias contextuales de buen vivir. Buen vivir para cuidar ese tesoro inagotable de impresiones fuertes, ir al Otro. Días fríos y días calurosos, un dúo dinámico por conceder, somos tan fugaces como una gota de agua.

Noviembre 24 hizo de las suyas afectivas, incluimos al genio Campusano y al inefable Rousseau. El culpable de ese acto de generosidad temeraria se llamo 11 B. Fue una inclusión de humanidades condimentadas con el néctar del autocuestionamiento, Es un autocuestionamiento a su manera.

Era el 11 B un curso de los curantos vocacionales y de las intuiciones callejeras. Una sala cuya distribución espacial era especialmente angosta para los propósitos volitivos de mis muchachos. Por un lado, estaban las niñas junto a sus vanidades estéticas y algo de autorrealización gregaria. Eso sí, dentro de ese universo valorico que entrañaban mis alumnas, habían mujeres con distintas concepciones respecto a cómo enamorarse de la realidad.

Desde Katty hasta a Carolina, muchos ríos del tiempo danzaron para no perderse ese fenómeno de la vida. Otras alumnas eran abiertas exponentes de emociones limites junto a su leal amigo indeciso, el baño de Ellas. Muchos objetos tecnológicos poseían adicionado al plan de móvil lo cual aumentaba sus obsesiones hormonales.

Estaban también los hombres con sus arrebatos de fugaz irreverencia ética. Solían aburrirse, había distintas sensibilidades dentro de esa hormonal fauna. Inmaduros para seducir a la caótica femenina pero leales con los suyos adolescentes.

De Campusano a Miguel Martínez, un juego confuso pero de ricas manifestaciones literarias. Uno que otro, alumnos buscándose en la fugaz asunción de lo predecible, reflejaban en sus cansados rostros juegos íntimos con la “frutera”

el profesor Jaime

despues de la lluvia todos son empiristas



Ese dia que se vivió como algo disperso en su vorágine temporal coincidió con las típicas muestras de inocencia vulnerable que albergaba mi ser docente. Emocionado al evocar aquellos momentos disueltos en sabanas de advenimiento primaveral.

Llore simplemente mientras caminaba hacia la pasarela llamada Valle Verde. Sollozaba por tantos recuerdos que aparecían repentinamente. Y sabía que estaba haciendo algo grande.

Bueno, esos terceros medios, A y B, cumplieron con aquello de lo cual jamás hace la vida misma un acto de creación vivencial. Esas cosas extrañas que nos depara la vida con sus poesías bien encaminadas hacia la irrealidad del absurdo.

Esa encerrona que refleja vida al estar en la presión viviente de lo desconocido, intimar con otros. Un dia y su habitación. Un curso llamado 11 B con sus revoluciones silenciosas.

Ese curso tenia olor a cualquier cosa que dijera “adicciones humanas”. Al inicio de nuestro idilio dentro de la sala de clases estuvo marcado por la indisciplina, la revolución hormonal de sus miradas, la rareza emocional que aprisionaba sus sueños de fuga y irrisorias formas de expresión verbal del maestro Rousseau.

Cuando observaba el fruto del cerebro del 11 B había algo de letal humildad en lo que Vivian. Vivir es un acto fallido hacia el ciclo sin fin. Envejeciendo cada dia que pasa, vilezas emocionales proceden a engañarnos.

Estoy haciendo la previa vivencial para lo cual necesito narrar esos momentos en virtud de los cuáles deje huellas. Esas huellas que mis desorientados alumnos asimilaron a su manera. Solo hacia uso de mis confesiones indecibles.

Esas despedidas que están ocurriendo durante noviembre 2010. Son hábitos humanos que suelen hacer los instantes emocionales del hoy cuando existen ilusiones culturales.

La ilusión óptica de confirmar esas calamidades de la existencia humana, el tiempo nos intimida. Pero hacer clases en The Greenland School emerge como eso que amplía el ancho pensamiento del Chile profundo.

A mis alumnos del 11 B les encantaba dialogar con el Chile profundo. Reían, de buena gana, respecto a las implicancias vivenciales de un Chile que duda del avanzar sin transar.

El profesor Jaime

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Somos miles de millones de habitantes sumidos en la en el anexo vital de la biosfera. Es imposible para el tiempo cronológico dar con la absoluta verdad de la inconsciencia humana, escasez de tiempo, para los seres humanos buscadores de supersticiones bien engarzadas al fenómeno de la vida.

Angustia existencial al entender el fenómeno de la vida en toda su dimensión macro-sistémica. Las personas no saben vivir al ignorar las opiniones “en off” de los destinatarios del Tiempo existente, la miseria humana HD más la vida.

Azar, opiniones y vejez, los relatos tutelares de la condición humana. Incluyendo al profesor Jaime, sus escasos años, no son impedimento para comentar las dificultades estructurales para entender a los Otros. Cada dia más. Cada ser humano es una complejidad de conmociones vocacionales.

Los sucesos de reacción cotidiana aparecen, estamos en las postrimerías de Noviembre, desde los inicios educativos de una práctica profesional hecha azar lúdico por el profesor Jaime, enseñanzas incorregibles por sus alumnos The Greenland School y a cuanto alumno motivado en cualquiera de sus 2 recreos, coexistía con otros miedos latentes.

El principio de responsabilidad del profesor Jaime, hacer pensar a sus alumnos y familiarizarlos con la palabra clave Chile profundo. Seré presidente de Chile.

Un dia en mi práctica profesional. Disposiciones de ánimo oscilantes entre lo predecible de andar molesto por la escasa cognición mundana y la reverencial profecía de imágenes paganas. Silencios que se pagaban por sí mismo, no había nada que decir, solo autorrealización existía al observarlo. Niños, notas mediocres, profesores amargados, adolescentes apasionados, enseñanzas lúdicas y los almuerzos bulliciosos de los días viernes.

Fueron 8 meses con varios días de retraso. Siempre alguien tiene que ceder. Estupideces reverenciadas por todos los organismos pluricelulares habidos durante esos momentos, esperanzas rechazadas durante conversaciones llenas de silencios, miedos aterrorizados envueltos en distractores hormonales, conductas atípicas de los alumnos dándose cuenta de las regiones oscuras de la subjetividad humana encarnada en la ultima hora de clases, infancias de civilizaciones docentes inconclusas, picunches decesos simbólicos de los patios existentes, miradas coquetas de las niñas, torpezas emocionales de los niños, mágicos acuerdos considerados por los niños de Kínder mientras miraban su alrededor mientras caminaban hacia el casino para almorzar y las fecundas mediocridades.

Grotescos opiniones sobre las personas cuando no se encuentran, espacios raros de los instantes humanos ocurridos durante varios meses de represiones autoasumidas. Una que otra conversación, Mi amigo Max hacia de las suyas dialogantes. Otras niñas dialogaban de una u otra manera conmigo, miradas que agradecían al dios Apolo.

Divinidades en evidente decadencia pero existía un vacio ético al contemplar los momentos emocionales de los alumnos estando en la sensatez de algo inexplicable, indescriptible y algo inefable, confrontar a la vida misma.

El profesor Jaime

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Eran las 14.15 hrs cuando el profesor Gabriel me llamo a la sala del 11 B. Después, solo hubo complejos de intuición declarada. Un “profe, no se vaya” dibujo un presente viviente que jamás dudo de su verdad arrendada.

Desde un Abril 5 del presente año un momentáneo 2010 dijo “Jaime, solo levántate”, y alguien compartió esa afirmación, hasta un Noviembre 26, milagros inesperados influenciados por el duro peso de los días.

Una afirmación dispuesta a confrontarse con la realidad del mundo exterior. Asumir la encerrona que nos da vida. Sin notas eufóricas pero con vocaciones latentes.

Dentro del mundo de los despotismos volitivos. Este transcurrir vital de la práctica pedagógica comparte lugares sagrados con la vida misma. Esta vida tiene algo de insania generacional. El ciclo de la vida y The greenland school.

Discusiones intermitentes entre la educación formal ilustrada mediante los consensos didácticos de pruebas estandarizadas y las lecciones de vida anarquizadas por el influjo emancipador de los equilibrios planetarios, alguien tiene que ceder.

Esa afirmación se llama miseria humana de HD. Es una afirmación que perpetra lenguajes simbólicos concluyentes.

A mis alumnos del 11 B les encanto esa mezcla entre reflexiones cotidianas y de pesimismo bien depurado. Otros, esos otros predicadores de felices hipocresías oscilantes entre idiotismo a tiempo completo y sinsentidos de “horarios valles”.

Son unos jóvenes alegres, flojos, desorientados, apasionados, cariñosos, reflexivos, perplejos y llenos de voluntades latentes. Un pavor sagrado le provoca a ese curso saber lo que les viene encima, unos años más de incertidumbres vocacionales.

De Manuel Piriz, Manuel Cohen, Katty Thorton, Max Rousseau, Carolina, Daniela, la otra Daniela, el Leo, el Miguel, Sebastián, Paul, María Paz, Macarena, Javiera, Karla, Romina, Diego, Roció, Piero, y alguien más, ustedes han sido unos personajes de un tal Chile profundo. Cada uno de ustedes expresa un enfoque de cómo los afectos deben darse.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas


Las dinámicas simbólicas del hoy
Esperan y desesperan a los días de Noviembre
Primaveras asumidas desde la mirada
La revolucionaria religión del absurdo
Sentidos atípicos te enseñan por aquí.

Imágenes paganas y humilladas narraciones
No nos hemos enamorado de la realidad
Noviembre acude al lenguaje humano
Fervor en una anónima calle
La vida nos cunde al golpearnos.

Esa dictadura despótica de los minutos transcurridos
Esos que nunca volverán
Se asume la belleza vivencial
Aquello desconocido que nos estremece
La adicta incertidumbre de la miseria humana.

Comprendiendo lo nunca sabido
Es la historia de la voluntad humana
El germen de lo fenecido
Para Noviembre es un ahora
Escuela de vivencias dispersas.

Débiles compañías mundanas
Siempre están sucediendo cosas extrañas
Desde la naturaleza salvaje de Noviembre
Un trabajo colaborativo con la vida
Intentos, intentos y algo de Chile profundo.



Tantas repulsiones conceptuales entrega Noviembre
Sus confusos delirios históricos
Adolescentes primaveras adoctrinadas
Nadie ha podido saber
Las pérdidas simbólicas de la libertad humana.

Ni Horario Valle ni Horario Punta
Logran concluir el ritual olvidado
Acalladas poesías vocacionales
Alrededor de aquellos instantes repulsivos
Encontrarse con la oscuridad sempiterna de la consciencia humana.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Un dia martes envejeciendo
Ese calor que transgrede éticas prescriptivas
La revolución silenciosa en cargada a Noviembre
Vulnerables equilibrios emocionales
Arrojos humanos cuando atardece.

Niños, ancianos y jóvenes
Excusas repentinas para el tiempo
Proyectos planetarios junto a imprevistos días
Soluciones no dadas a preguntar momentos
Intratables delirios generacionales.

El despótico poder de Occidente
Desde sus propios absolutismos simbólicos
Ir a la ecuación misma de la nada
Esa estable inestabilidad, el cambio
Perdidos en Noviembre.

Sin miserias, sin drogas
Educando a adolescentes significativos
Es la chata realidad del Chile “en on”
¿sabemos quienes somos?
El universo puede arrendar nuestro prologo.

Persiste la elección del dia martes
Indesmentibles sucesos volitivos
Emergen previas estivales
Diagnostico republicano
Las situaciones pintan la realidad.

Evolucionando la humanidad de Noviembre
Existen tantas dimensiones místicas del silencio
Hacen entretener a la miseria humana
Imponiendo el sincretismo contemporáneo
Entre las horas y sus situaciones limites.

El rol terapéutico de los héroes anónimos
La escasa comprensión de la razón instrumental
Estamos todavía negando a Noviembre
Vida y muerte ha habido por ahora
Un proceso largo, sin retorno y legitimado.



martes, 23 de noviembre de 2010

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas.



Tímidas consideraciones ideológicas
Una gestión del conocimiento inadecuada
Este Noviembre observa reformas educacionales
¿son artificios valoricos o ironías lingüísticas?
Cansancio de los Otros

¿Susurros de un Noviembre apareciendo?
Estivales formas humanas
La realidad expansiva del presente
Muy bien su trabajo, algo más.
Incomodas conclusiones éticas.

Cambios repentinos del vivir disperso
Esas rarezas callejeras y sus didácticas humanas
Pensando que la vida deja ensayos fallidos
La sobrevaloración gregaria de Noviembre
Una presencia avasalladora seduce, el tiempo.

Hemos diseminado “mentiras blancas”
Enigma de los enigmas silenciosos
Tal vez un Noviembre genera artificios volitivos
Las epifanías cotidianas de los seres humanos
Enamoramientos primaverales de la miseria humana.

Esperas siniestras del hoy
Diversas esferas de aprendizaje significativo
La biología de la vida duda de su propia evolución
El ciclo sin fin, envejecer
Las regiones geológicas de Noviembre 21.

Vivencias psíquicas en cada esquina del Chile profundo
Ramplonas percepciones humanas
Algo llamado ideología goza
Desde la comunidad lingüística de los desorientados
Seguimos educando automatismos bibliográficos.


lunes, 22 de noviembre de 2010

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas


Ecos periféricos del Chile profundo
Imposiciones hegemónicas seducidas
Por los indecibles consensos de Occidente
Después de Noviembre todos son lectores
La experiencia humana quiere usar otros anteojos vivenciales.

Una reforma estructural entre al escenario
Un teatral espacio de instancias didácticas
No hay teoría que valga
Alegrías fugaces de un Noviembre envejeciendo
Siguen muriendo las personas, un planeta tierra lo protagoniza.

Una rápida enseñanza nos deja alguien
Total sunción primaveral
Inadvertidas experiencias humanas
Escritos fraudulentos de la educación formal
El aparecer radical de Noviembre y sus epifanías cotidianas.

¿Qué queremos decir con pensar?
Penetrar los ignotos universos
Del cerebro humano haciéndose
Inversiones valoricas de Noviembre y sus “peros”
Cada pregunta tiene su condena.

Conectándonos con la supuesta realidad
Tentativas circenses de unos días aquellos
La evolución humana disemina narraciones
Sublime captación del hoy, Noviembre 21
Ilustres negaciones con el inexistente tiempo.

Aquella bohemia emocional
Unos aconteceres apuntan al vivir
Divinas acusaciones y favorables asociaciones
Es un mes dado a la dedicación exclusiva
Un bendito miserable recorre el Ahora, Chile profundo.

Ilusiones de alta calidad psíquica
Nauseabundos engaños con el mirar
No sabemos pensar más allá
¿y si es un artífico circular?
Felicidades de la más mágica impermanencia.






Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Qué significa vivir durante Noviembre?
Simples imprevistos domésticos acontecen
Las inocencias letales de un dia caluroso
Familias, coincidencias familiares
Raras seducciones mentales.

Finitas epifanías primaverales
Andando con sus surrealismos callejeros
Inconclusiones humanas deliberadas
Presencia viviente de un inefable Noviembre
Qué hermoso mundo, la miseria humana

Caminando por ahí, interpretaciones falseadas
Cuando construyes percepciones mutiladas
Ciertos supuestos históricos transgreden
Fugaces ilusiones humanas
La voz de la comprensión volitiva.

Tantas discusiones melódicas
Albergan las insignificancias libertarias de Noviembre
Cada dia merece su oportunidad
La sola razón de lo inexpresivo
No sabemos vivir encadenado al querer.

La luz resplandeciente de lo raro
Incomodas declamaciones humanas
Pasajeros convencimientos de noviembre
Aspiraciones hegemónicas del hoy
Secretos inconfesados de una ética descriptiva.

Colérica perplejidad ante lo presenciado
Diálogos dispersos sobre caídas eternas
Abyectas ideologías costumbristas
Un sinfín de momentáneas observaciones
Tiranías acompañadas de sutilezas diplomáticas
Pronto vendrá Diciembre.

Existencia intuitiva de la nueva narración
Palabras con significados
Alguien tiene que ceder
Nuestro Noviembre acoge minimalismos momentáneos
Pero se interponen esos animales extraños
La ordinariez de lo extraordinario aparece.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Nombres y apellidos se multiplican
Hacia aquellos artificios conceptuales, los prejuicios
El maravilloso mundo de las impresiones fuertes
Un repulsivo romanticismo hacia lo desconocido
Noviembre y sus obviedades lingüísticas.

Miles de millones de humanidades fragmentadas
Un proyecto planetario de mudas decisiones
Las vivencias psíquicas desde lo cotidiano
Incapacidad para conocernos
Respondemos la pregunta equivocada.

Engaños vinculados a elusiones históricas
Estamos en Noviembre ¿y qué?
Una secuencia de milagros abocados
A las heterodoxas horas de Noviembre 20
¿Cómo no entender lo que nos sucede?

Malas influencias desde que nacemos
Esporádicos viajes hacia el tiempo
Inexistencia mental para comprenderlo
Acontecen gobiernos vivenciales
De contrabando, esa activa certidumbre.

Vuelvo a Noviembre
Acciones humanas encadenadas al aquí y al ahora
El eterno manantial de los héroes anónimos
Interpelaciones rítmicas del Chile profundo
Cuando Febrero 27, Noviembre balbucea.

Este ha sido un mes de perplejidades coléricas
Antojadizas series humanas
Sus tiempos biológicos agotan contenidos
Cada dia con su criterio valorico
Abismos cotidianos imponen sucesos históricos.

Exento de pecado ha dicho
“toda moral es un acto de conversión dialógica”
Esas inmanencias psicológicas cuando aplicamos
Un vago sentimiento humano
Su apellido esta hecho de la secreta elocuencia
Al mismo tiempo este mes observa
Inagotable convención humana.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Tiempos históricos precedido de múltiples espasmos ideológicos de un Chile silenciado, ironizado y bien gestionado por una coalición gobernante junto a sus encrucijadas vocacionales.

Hubo algunas de esas vocaciones acotadas a la simple reducción de la pobreza, pero en lo que cabe a las llamadas telefónicas hubo un temerario paraíso de utilitarismos éticos. Muchos tenían plan indefinido, sin respuesta del buzón de voz.

Los 80, el Chile profundo y sus charchas fenómenos de la vida. Esos fenómenos de la vida están siendo explicados en aquella serie emitida por un canal nacional. De repente esa fragilidad llamada familia Herrera se hace al andar con asertivas muestras de genialidad diagnosticadora.

Subterráneas formas de historicidad galopante, muchos movimientos sociales, hartos próceres renovados, algunos simétricos silencios anónimos y músicas apegadas al libreto “en off”.

Fueron años de comprensiones inconclusas, de miserias contraculturales e guerrillas moralizantes y de voces históricas. Un país sabiéndose abstracto espectador de la vana condición humana, no era necesariamente un digno narrador de su propio sufrimiento.

El Chile profundo y las ilusiones ópticas de acceder a la primera magistratura, y nada es para siempre. Cuesta similar la puesta en marcha de innumerables fenómenos ideológicos que juegan a ironizar con los prejuicios del bipedismo posdictadura. Un anatomía del mito, son ficciones Bicentenarias, modela el estado valorico de lo negociado con él.

Estúpidas conversaciones bajo el velo de ignorancia de la perspectiva lingüística de un país que, de momento, está en la caótica ficción de Noviembre. Risas lejanas de un aborto histórico junto a sus epifanías de gobierno de unidad nacional.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Cambiar la mirada para cambiar el mundo ¿qué mundo? Un espacio de evidente confusión significante. Podría ser maravilloso en un contexto histórico dado, aun cuando, lo dado está condicionado a la bitácora vivencial del sutil observador. Observamos conforme a la actualidad prevaleciente de una física de las posibilidades. La absoluta certeza de la incertidumbre.

Significaciones cotidianas del imponente valor asignificativo de imponer ideologías atmosféricas. Todavía no entendemos la dulce condena de vivir desde la provincia comedida del planeta tierra.

Sus raros momentos climáticos asumen sus verdades mutiladas, incluso, adaptándose a las evoluciones revolucionarias del hombre cuando construye resfríos ordinarios.

Sollozando realidades discurridas en los versos violadores de cuanto prejuicio alberga el Chile oficial. Un lugar bien ganado tras siglos de contratos sociales. Los 80 y los 90 han sido un prologo de previas históricas, culturales, vivenciales, didacticas, radiales, atmosféricas, evolucionadas, revolucionarais e ironizadas.

Ya se habla de candidaturas presidenciables en un Chile dopado por los miedos a esos errantes tres tercios.

Nadie entiende la constante del cambio, cuando estamos viviendo juntos, inclusiones para Noviembre 2010, y somos animales extraños. Humanizando al mes de Noviembre. En la política la dignidad de alta diplomacia se hace imperceptible ante el entramado semántico de vociferantes presentes primaverales.

Hay dolores que no se van con simples consejos tutelares y con democracias representativas, las personas optan por el oscuro problema de atribuir intencionalidad a la autoridad.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Otro Noviembre junto a sus inestabilidades lingüísticas. Muchas de estas inestabilidades dan paso a otros momentos de la historia natural de la moral. Cierta moral aprueba sus propias sujeciones interpretativas. Todo acto de profesión moral es un acto de coacción permanente. Cada dia con sus ahoras diluidos debe enfrentar el ocaso de sus ideologías oficiales.

Si esto es así, la luz aparente de Noviembre podrá hacer de las suyas familiares. Una familia llena de dramas humanos debido a las desconfianzas entendidas por un próximo mes pronto a manifestarse, el mes de Diciembre. Ese es un mes declaradamente mundano en cuanto a la manera cómo cambia la mirada.

La abierta opción de morir en el intento. Siempre lo estamos haciendo. Nos auto engañamos constantemente al tratar de eludir las crudas negociaciones que debemos suscribir con la realidad.

Perdidos en Noviembre. Una experiencia humana rescatada del letargo generacional de aparentes formas de certidumbre histórica, no es así. Incluso, para Noviembre el papel que juega la experiencia humana es indispensable para perpetrar un proyecto de pensamiento planetario.

Noviembre aconteciendo y la experiencia humana. Un suceso que ofrece muertes simbólicas a los días transcurridos, y las personas siguen muriendo en este planeta tierra con la complicidad de la explosión demográfica. Sin embargo, estamos perdidos estando en las profundas consciencias de un modelo a seguir. Inexistentes referentes éticos.

Escasas palabras necesitadas de humanidades acontecidas. Solo algo de delirio nativo esperamos contar con la ayuda de nuestros amigos. Los 30 días. La honesta inocencia de la miseria humana, Noviembre, un activo observador que vislumbra miserias epistémicas. Uno que otro sollozo para un saber mirar.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas


Cuantos noviembres han pasado debajo de nuestras complejas cabezas ante tantas situaciones límites. Son de la bella expresión de Occidente, te hacen creer eso. Creencias robadas por las fuerzas oscuras del tiempo transcurrido. Transcurren poco a poco como residuos de algo inacabado, sempiterno e incomprendido.

Un viaje directo a eso que llamamos vida con absoluta verdad de incertidumbres cotidianas. Elegimos estar a la deriva del azar. Ahora bien, el azar junto a Noviembre comparten distintas etapas de emociones dispersas.

Nuestras emociones están humanizadas por el néctar del autocuestionamiento gregario, idiotismos bibliográficos y utopías exánimes. Días y días alertados. Cómplices vocaciones estatales cuando se trata de hacer un buen trabajo, noviembre alerta.

La duras cadenas de Noviembre confrontan los criterios valoricos de cada héroe anónimo asumido como tal en los coloquios diurnos de un dia cualquiera. Noviembre y el circo de vida. Donde ese circo coloca su propósito vital, pone sus tentáculos de verdades mutiladas, en ocasiones, los niños captan realidades desnudas.

El pan y circo para el pueblo hasta cierto punto logra su objetivo vital, sin embargo hay cosas que se saben al solo vivirlas.

Durante este mes también somos tan frágiles como el segundo. El segundo nos hace plenos en cuanto a su secreta belleza insatisfecha. Insatisfacciones en pura pérdida humana al vivir en la secreta bondad de lo enrarecido, entender las relaciones cotidianas entre el libre albedrio y la existencia. Esta haciéndose al andar. Tentativas revolucionadas a lo mundano de vivir.

Es un enredo saber hacia dónde vamos. Intentos desesperados de pintar el alma humana, ese Bajo Mundo digno de ser sentido, el misterio de los misterios. Ignominias asumidas por los extraños seres humanos cuando conversan sobre cualquier cosa. Cosa codificadas por los encadenamientos conceptuales del lenguaje humano.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Menciono a este hiperkinetico personaje, pues simboliza fundamentalismos que relativizan los dogmas de “pie de página”. Piñera es solo la culminación de algo dado. Las irreverencias éticas de juzgar conforme al cuerpo valorico del anónimo destinador.

Tengo un pie en mi país, no sollozamos por lo que hay sino por lo que no se hizo. Un noviembre en donde ser maestro de la sospecha lo convierte en un ilustre tormento aleccionador de obviedades humanas.

Es fácil acudir a los argumentos por autoridad o a los argumentos por supuesta relevancia ética, desde ese Chile con inspiración allendista hasta el Chile con sus ficciones Bicentenarias, hemos logrado configurar un esperpento valorico.

Y algunos creen que pueden lograr sus sueños de libertad, sin concesiones cognitivas ni vacilaciones afectivas, un eterno disolver que deja perplejo al Chile profundo. Un país cuyas ansias de valoración cotidiana están lejos de cumplirse desde la vereda de los muros de la moral oficial.

Aparentemente son obviedades, a lo menos, que la genuina complejidad de entenderlo, al hombre, sea algo digno de asumirlo desde la vereda de dar cuenta. Un darse cuenta de que somos tiempos históricos y moralidades dadaístas.

Mi país y algo más. Las dinámicas sociales de mi país contienen el descontento de innumerables sucesiones históricas. Por ahora le toco a un Noviembre cambiándose de ideología inconclusa. La inacción domestica de Noviembre para llegar a la derrota breve de las elites económicas.

Dinámicos desconsuelos de las vulnerables gentes. A encontrar algún modelo a seguir que perpetre sustentos primaverales, aprender a vivir. Ese vivir escurridizo que fustiga los dogmas humanos de tanto finito personaje ficticio, la miseria humana de bajo voltaje psíquico. Son narraciones extraordinarias.

Pensar en la forma de encontrar esa idea que penetre la patética dimensión de lo mediocre, es ayudarse a sí mismo y exiliarse de esos fantasmas bien intencionados, encontrar la existencia rindiendo pruebas estandarizadas.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Dominios poco claros en cuanto al lugar que le corresponde al hombre dentro del universo. Un quejido ensordecedor del espacio sideral. Eso se ha ido dando durante toda la historia humana. Bueno, también es bastante cierto, que en cada dia de Noviembre habita la locura del amanecer de una historia humana.

Con la expresión inconmovible de las horas transcurridas, los silencios cómplices de las personas que caminan hacia la dimensión siniestra del querer, intimar con el riesgo de un resultado impredecible, el mes de Noviembre alberga momentos.

Esos momentos dispuestos a darse con la fecunda coincidencia de un dia soleado y con humedad relativa. La incertidumbre del tiempo humano, jamás existe ese horario que nos permita extrañar esas pequeñas grandes cosas.

Eres hermoso, dice Noviembre al mirar aquello de lo cual nos seduce, eso seduce con furias de libertad. Hacer del vivir cotidiano una escuela de pensamiento vivido ante todo significa abrir las avenidas de fragmentadas realidades “picunches” con la venia del pensar como riesgo indesmentible. La locura de la cruz bicentenaria, alguien lo sabe. Si nos retrotraemos a lo que Noviembre nos ofrece, no hay seguridad, verdad y ética que no lo valga.

Pueden haber días nublados o soleados durante ese universo valorico llamado Noviembre, nunca se sabrá como seria después la lluvia todos somos empiristas. Un acusador gemido del pasado humano, y ese Chile que nunca fue.

Jamás dejes de crear. Artísticas sujeciones humanas amenizadas por adolescencias sumergidas en delirantes mediocridades, es la previa generacional durante el gobierno de Piñera.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


A mi manera, dice Noviembre. Es una voz de alerta a lo vulnerable que somos cuando absolutizamos verdades. Estamos a la deriva pero queremos vivir eso que nos hará insoportablemente autorrealizados, el vivir viviendo puede que construya su anónimo nido en algunos de los días de este fugaz mes.

Una admirable afirmación de amar la vida, sin lógica, sin razón. Un lenguaje de las ficciones humanas. Así esculpiremos en el tiempo constelaciones humanas, Chile profundo esta como presencia viviente.

Inclusiones, desde el transcurrir vital del mes en cuestión, a los recuerdos fugaces de otros fenómenos humanos y al origen de la vida. El origen de la vida a partir de mañanas que amanecen en mi mundo. La dificultad por develar qué significa la palabra “mundo” nos insta a movernos hacia aguas subterráneas, el libre albedrio. Oscuros aspectos del lenguaje humano.

El mes de Noviembre y el calendario. Unos días configurados bajo la base misma del protocolo matemático, consensos básicos y de valoraciones acotadas. Pluralidad de días asignados por las otras gentes. Te miden el aspecto cósmico del existir humano, los días y sus descripciones estandarizadas.

Saber gestionar conocimiento es saber gestionar una manera de entender los tiempos históricos del mes de Noviembre. No solo de historia vive el hombre sino de toda bibliografía anómala que sale de la boca del Chile profundo. La deliberada excusa para argumentar de otras cosas aun cuando mencionemos a Noviembre.

Un mes sin aspavientos emocionales cuyo máximo honor es entender la dinámica social del Chile profundo, esa es la cuestión. Demorara semanas, meses y años captar la esencia misma del proyecto vital de algo configurado como Chile pero sujeto a los compromisos lingüísticos con el Hoy.

Un hoy que se presente en la corte imperial del presente. Están sucediendo cosas extrañas en Noviembre. El concierto de sinsentidos académicos no funciona para el Chile profundo, y noviembre ironiza lúdicamente. A veces tan de repente ocurren tragedias atmosféricas, algo de lluvia hace sobre la ciudad de Santiago.

Sigue las demostraciones de compromisos protocolares con la realidad humana en concreto, aquí, en el Chile a “su manera” en tales espacios raros de la ciudad de Santiago acompañada momentáneamente de Noviembre. Son esos lugares de contratos sociales acostumbrados a las narraciones ordinarias.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas


También Noviembre entraña instantes de gloria infrecuente, acoge a cuanto perro callejero que mira herméticamente. Algo de fecunda divinidad evidente genera el estar mirándolos con sus cuerpos llenos de herejías contraculturales pero son significativos al actuar conforme a su mirar vital. Son miradas aduladoras pero de comprensiones indecorosas. Un ladrar subversivo para Noviembre.

Gracias Noviembre, gracias a sus escasos 30 días. Cada uno de estos días principian modelos a seguir. Lo interesante de lo dicho estriba en la forma cómo los días aparecen haciendo una transmutación de los valores, y no nos damos cuenta. Alguien se da cuenta, los días de la semana, de la infinita complacencia del tiempo.

De Lunes a Domingo, conversaciones temerarias con el tiempo, reflejan un estado de cosas existentes, la luz resplandeciente del nativo aburrimiento. Aburridos pero somos maquinas de instrucción para aprobar exámenes. Muchas notas evalúan el desarrollo formativo de millones de estudiantes en el Chile profundo, lo cual no significa entender las rarezas excéntricas del Chile “en off”.

Dentro del régimen primaveral de nuestro anónimo mes se amplía la mirada avallasadora del tiempo. Azul y verde, son las voces melódicas de un país dado a lo groseramente predecible, algo distinto ocurre en el Chile profundo. Lo distintivo de cambiar de mirada.

Un personaje inexistente, para muchos gobiernos representativos, que deja su imperecedera huella, estamos aludiendo al tiempo. Genera imponentes expansiones humanas hacia una aventura sin retorno. Huellas de emociones inhumanas, cuando inhumano considera otras lecturas, y de nadie nos sirve rezar.

Apelaciones a tantas ideologías masivas, sin embargo las motivaciones del tiempo están por sobre de las motivaciones humanas. La confrontación de ideas, Noviembre con sus días y el Chile profundo, entre el tiempo y los infinitos cotidianos nacidos del contrato social humano.

Al estar incapacitados, en principio, los seres humanos, más bien, los singulares individuos del Chile no-profundo asumen la resignación de lograr vencer los ecos ideológicos del tiempo, por eso mismo, inventamos momentos con estelares sujeciones éticas. Ahora bien, hacemos de las grandes expectativas de los prejuicios humanos, por ejemplo, victimizarnos ante la caótica del tiempo, y comentar cualquier lesera asignada como tal por los borregos bien remunerados.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas




Estamos siendo en Noviembre 20, y nadie me aviso. Algo de fascinante tiene el intentar conocer las cosas extrañas que pasan a medida que interactuando con otros. Lo bello de buscar excusas para intimar con otro. Unos otros provistos de fecundas dimensiones desconocidos y de minimalismos mal mirados.

Sencillas muestras de asimilación momentánea. Ese otro suscita situaciones raras. Raros comentarios de las personas cuando apetecen sus sui generis pecados capitales. Noviembre con sus procesos de intermitente espiritualidad primaveral.

Buscarse y devorarse, esa es la cuestión. Solo tenemos el presente para considerar esa opción cierta. Pero el pasado y el futuro están bajo el influjo arbitrario de la experiencia humana. Valorar las cuestiones humanas es valorar la tensa calma de lo ignoto. Ignoto sentimiento del Chile profundo, no sabemos quiénes somos.

Las personas continúan viviendo. Eso por lo menos propone el ciclo de la vida, en rigor, el fenómeno de la vida disemina controversiales interpretaciones éticas. Una ética al muro de los lamentos, el horario valle genera vínculos volitivos. El “horario valle” invita a brindar por esa tristeza agradable, los días envejecen, a noviembre aconteciendo. Los gritos consoladores de Noviembre para cambiar la mirada, te está diciendo que somos tan frágiles como un segundo.

Furias descontroladas anidan en Noviembre desde su dimensión republicana, el calendario. Desde ahí un torrente de miradas entrecruzadas por la fruición carismática del cambio, modifica estados de conciencia, de ánimo y de percepciones mutiladas. Una geometría del nativo aburrimiento sucede cuando miramos el calendario.

Ese calendario que nos insinúa situaciones límites y relatos confusos al mismo tiempo van ocurriendo una secuencia indefinida de situaciones humanas desde dentro de este planeta tierra. Del Chile profundo a Noviembre sucediendo, letales espacios de divinidades abdicadas.

Ni el Chile profundo ni Noviembre entiende de fenómenos humanos cuyos estados de consciencia están en lo ignoto de la experiencia misma del mirar, un darse cuenta. Un vaso con agua para Noviembre.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Y volvamos a lo nuestro, nuestras posturas hegemónicas discuten cómo imponer sus verdades lingüísticas, semánticas, didácticas e ideológicas. Volvemos a eso que te hace pleno cuando lo desarrollas. La significante evolución de las ideas humanas alternadas con juegos lúdicos del lenguaje. En efecto, brindan espacios raros de emociones indecibles, y lo haces. Debes levantarse, tiene que poder- le dice la vida misma a Jaime.

Un dia para Noviembre es ir a la dimensión desconocida de la sinuosa sociedad humana engendrada desde la revolución sedentaria. Tentativas sugeridas por una mente brillante ¿cómo saber qué Noviembre 2010 puede promover la genialidad en cada dia sucedido? Otra pregunta dispuesta a esconderse tras el velo de ignorancia auspiciado por los muros de la moral oficial.

El amor al desnudo conversar de la miseria humana durante el entramado valorico del mes de Noviembre implica caer en la sana reiteración de que somos segundos entrelazados y un universo irónico. Irónicas complejidades habituales en el santo buscar de lo que consumimos a diario.

Diarios sentimientos con sus más diáfanos procederes inefables. Las condescendencias históricas de las individualidades humanas estando en el momento mismo de querer extrañezas primaverales.

Noviembre y sus primaveras estandarizadas. Brotan sugerentes problemas humanos, pues negar esa situación de hecho seria abdicar al sentido mismo de humanidad. Lo propiamente tal de Noviembre es algo que estoy buscando incansablemente.

Ánimos decadentes en la dura batalla que nos ofrecen los días, estos, dominios tutelares ofrecen al fértil espacio de cinismos bien conspirados, el presente dilatado de un dia cualquiera, considera momentos humanos.

Ese Noviembre que no se deja ver, ni la tecnología macro-sistémica puede hegemonizar la estructura verbal del planeta Tierra. Un diagnostico planetario inconcluso, incompleto y de eróticas ficciones. Argüir comentarios dispersos de los seres humanos durante Noviembre 20 es hablar de la caótica comprensión del mundo humano. Jamás ponemos orden en nuestras vidas. Es el ensayo fallido hacia la muerte.

Nunca llegamos al clímax melódico del presente. Realidad y apariencia danzan distraídamente en los contornos explicativos de un silencio.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



Hubo solo algunos días feriados ¿Cuál es el papel que cumplen los días feriados en Noviembre, en la vida y en el universo? Una respuesta de cuestionable decisión concluyente. Asumo que la vida merece ser vivida, tanto risa como quebranto. Continúan y continúan los enfrentamientos entre la miseria humana de alta definición y la belleza de pensar. Ambos se quieren, acá, el lenguaje humano está incapacitado para dar referencia y sentido al estado de cosas existente entre ambos.

Alturas primaverales miran hacia un allá. El allá del Chile Profundo. Ese es mi país con sus curantos tribales y con sus letargos tecnológicos, y algo más. Un querer encadenado a las furtivas miradas históricas. Adiós a la impresión de cavernas sofisticadas, nuestro siglo, pero queda un halo de modernidad pasmosa.

País de la más creíble expresión volitiva. Sus intentos de dominación histórica, los medios masivos de comunicación adicionado a los programas radiales y al “off” de cualquier lugar de convencionalismos gregarios, convoca a sumar voluntades delirantes.

Si, un Chile profundo difícil de sobornar, ni reforma ni revolución, solo está dispuesto a darse por entero a aquel que lo asombre. De momento, no hay parecido a aquello. Solo existe agenda de adicciones personales.

Un lugar de los desesperados coherentes y de los escépticos bien alimentados. Inicios complicados. Cuando dialogamos con nuestras propias complejidades vivenciales, no hay doctrina ideológica que pueda entender los confines internos de la psiquis humana, se pone en cuestión las huellas de nacimiento.

Un tenue querer hacia lo desconocido. Lo desconocido comprende traiciones y sin arzones de lo que “ellos” quieren. Este mes de Noviembre es solo una asertiva excusa para continuar con lo nuestro, abismo pensante.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas



¿Esta amaneciendo Noviembre 12?
Preguntas sin respuestas absolutas
Ni reformas ni revoluciones se asumen
Bellas consideraciones primaverales
Esos complejos culturales y sus infinitas epifanías.

Hacerse de la realidad cotidiana
Radicales propuestas lingüísticas
De repente somos Noviembre presente
En sus alucinaciones atmosféricas e ironías mutiladas
¡Siempre y nada! un Chile profundo escéptico.

Lógicas sociales sobre espacios raros
Aquellos espacios nos plantean narraciones extraordinarias
Absolutas incomprensiones humanas
Y nada sabemos respecto de la gestión del conocimiento
Vastos territorios de fragmentaciones morales.

Masivos consumos humanos
El devenir histórico del sagrado pavor planetario
Estridencias primaverales de un Noviembre
Vacua condescendencia
Amantes sufrimientos inexplicados.

Vamos a lo nuestro
Intermitentes conversaciones con Noviembre
El desmadre repulsivo de la razón gregaria
Algunos jóvenes cuestionan esa realidad
Un acto de temeraria intuición, la vida sonríe.

Cuando estamos viviendo
Estamos eligiendo sin sentidos significativos
Inventivas humanas pintan ficciones
Noviembre evoca el silencio de los inocentes
Aquellas personas han sido ignoradas por los muros de la moral oficial.

Un mes hambriento de situaciones limites
Se suceden los dispersos días
Esperando compromisos a diario
Cada partir es un letal convencimiento
Para las pobres gentes.

Chile Profundo

despues de la lluvia todos son empiristas




Frases surrealistas aparecen
Vidas paralelas cuando usamos
Los prístinos silencios de Occidente
El origen del entendimiento humano
¡un proceso de espiritualidad permanente!

Malditas obviedades didácticas
Acontecimientos duraderos vinculados a alguien
Genuina afectación de Noviembre
Sus días avasallan relatos colectivos
La inconsciencia repentina del Hoy.

Acontecen mis delirios suplicantes
En estos tiempos tan extraños
De momento, amanece mal, inacciones humanas
Pero vuelvo a mi profano Chile Profundo
Ni el más ancho pensamiento lo niega.

Perpleja santidad escolar
Los llamados telefónicos de una voz sin identidad
Ya no sirve para vivir para sufrir
Solo importa el cómo vivirla
Debemos llegar a esos lugares didácticos.

Aparecen y desaparecen mis prácticas pedagogicas
Bromas bien pensadas por él
Todos vamos a desaparecer
La sola inexistencia de mencionarlo
Fluyen tales efectos humanos.

El comienzo del fin
Constituyen los días de noviembre
Educarte es un placer
Un dia en The Greenland School
Una vocación que vino para quedarse
Mi nombre es Jaime
Agradecimientos a febrero 27
Entendió el significado del fenómeno de la vida
Sin embargo hace calor.

Chile profundo

despues de la lluvia todos son empiristas


Esa manera de actuar conforme a repentinos estados de sanación humana, conversaciones con la democratización del consumo, no funciona.

Estamos en Noviembre, un mes de los arrebatos atmosféricos, de letanías insidiosas, de tocatas didácticas socializadas, de intimidades inconfesadas, de complejos culturales, de obviedades republicanas, de alturas femeninas, de espacios radiales predecibles, de voces anónimas, de miradas reprimidas, de meses precedidos, de tiempos miopes, de izquierdas auto catalogadas como el paladín del pueblo, de derechas sui generis, de sensualismos profanos, de escuelas de pensamientos dispersos, de docencias afligidas, de ignorancias bien sofisticadas, de conversaciones en cualquier plaza de armas del Chile en off, de voliciones callejeras, de conspiraciones comunales, de flojeras universitarias, de músicas envasadas y embelesadas, de propuestas planetarias para adormecer al pueblo, de consensos corrosivos con el crecimiento económicos, de políticas publicas poco estéticas, de ladrones conforme a la ley, de divertimentos pélvicos, de comparaciones odiosas con el gobierno anterior, de resentimientos predecibles, de juicios valoricos atávicos, de enfoques humanos empobrecidos por el fetiche del tiempo moderno, de discusiones con al realidad misma, de aquellos que no dicen nada pero tienen voz, de mujeres decepcionadas debido al intimidantes coitocentrismos, de fragilidades masculinas al confrontar intimidades femeninas, de insinuaciones narrativas hacia las regiones oscuras de la subjetividad humana, de llantos asumidos como tales, de cafés a la vuelta de la esquina, de realismos crudos cuando usamos la democracia, de bipedismos valoricos, de Diciembres herméticos, de autoengaños matrimoniales, de ficciones memorables, de muertes simbólicas, de adolescencias recién comenzadas, de explosiones demográficas, de educaciones en cualquier bar porteño, de incomprensiones conductuales, de subterráneas sujeciones epistolares, de asesinatos metafóricos, de optimismos vivenciales, de saludables terapias deportivas, de rarezas del libre albedrio, de vivezas criollas, de luchas decidas ante el destino, de lecturas distintas sobre la miseria humana, de fondos éticos sin alta definición, de agradecimientos pasajeros de pasados olvidados, de bellezas siniestras, de días abdicando de Occidente, de silencios acusadores de palabras asignificativas, de un don en latente pasión, de subversiones culinarias, de desmadres constructivistas, de emociones indecibles, de locuras callejeras, de profanas escuelas de psicología, de tristezas asumidas, de altos cielos incomprendidos, de estrelladas multitudes laborales, de apariencias felices cuando existen almuerzos dominicales, de dudar “ a la chilena” y de todo aquello que cuestiona los consensos espurios de un tal Occidente.

Chile profundo

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Versos cotidianos alimentan nuestras ansias de totalización espiritual. Vivir conscientes para morir presentes. Mi mes, por el momento, ha hecho muy su trabajo bajo el propósito aleccionador de insinuarme señales, sueños de libertad aparecen.

Alturas inauditas para el entendimiento humano, de cuando en cuando, surgen interminables libros caóticos, la gestión del conocimiento humano se ha convertido en algo vertiginoso.

Esos raros razonamientos cotidianos, no salvan a la educación de sus errores no forzados. Noviembre y la gestión del conocimiento circundante. Sin embargo, consideramos esencial seguir estudiando con los códigos de la invención de la imprenta. Pero nada es para siempre. Alguien tiene que pensar ¿algún a vez se ha hecho con la infinita desafección con respecto a lo dado?

Miedos confrontados a sus mascaras transfiguradoras de existencia, los seres humanos aportan su cuota de vanas ilusiones emocionales, es jugar a jugar a ese experimento cósmico de la opción mística. Ese aspecto perturbador que nos hace tan frágiles como un segundo. La educación formal no ha podido aprehender ese segundo.

Lo místico de captar cosas extrañas desprovistas de pedanterías simbólicas.

Estamos abiertos a cuanta expresión profética de cuestiones valoricas, algo de ficción imperecedera contiene ese mes llamado Noviembre.

El secreto de la vida humana, sus calamidades están latentes en la mañana misma del sentir. En esto, el sentir humano es la historia de la voluntad de vivir. Un lugar de los quejidos domésticos, Noviembre observa el acontecer humano, impuesto por los consensos de Occidente. Son consensos traumatizados y perplejos al tener tantas opciones históricas. La historia humana y sus muertes simbólicas.

Chile profundo

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Las personas actúan como si fueran vivir de alguna determinada manera, y también le tienen un temor sagrado a la vejez. Recuerdos de alguien. Son situaciones límites cuyo candor letal de la especie humana al pertenecer al planeta tierra resulta de una vulnerabilidad creativa.

Continúan los conciertos emocionales de las personas durante el mes de Noviembre que ha sido catalogado como un mes repleto de interpretaciones contemporáneas. Lo contemporáneo, algo de quien afanarse.

Abundan minucias republicanas- urnas, parlamentos, representaciones, ONG, funcionarios públicos, empresa privada, iglesias polisémicas, conspiraciones de grueso calibre, universitarios etílicos, resentidos de “horario valle”, cinismos proféticos, tocatas periodísticas y salarios psicodélicos- en tanto expresión de formalidad histórica. No solo de eso vive el hombre sino que de la mano que sus
propias soledades le fecundan, Noviembre construye épicas callejeras.

Calamidades y juegos psíquicos abundan por ahí. Es la abrupta retirada de la razón científica, tiene cosas que decir pero no es la absoluta solución a los problemas oscuros de la subjetividad humana. Lo invocan nuestro Chile profundo, el mes de Noviembre y la miseria humana.

Hay una que resulta interesante. Es la transfiguración de la miseria humana en intervalos de diálogos colaborativos con el otro. El otro es algo que nos conmueve. Noviembre junto a sus sujeciones socializantes.

Es mágico estar toda una vida buscando ese alguien que te mira. No somos nada cuando creamos momentos lingüísticos, la intersubjetividad nos seduce al mismo tiempo atormenta. Lirismo del absurdo asumido, intimidad humana cuando se quiere. Es la dura cadena que nos ofrece el destino. Son tormentos dignos de ser protagonizados por los animales extraños.

Ahora Noviembre aporta interesantes discusiones a la alimentación espiritual de la vida humana, claro está, implica un ir más allá de la burda simplificación de monoteísmos omnipresentes, en cambio, cuestionar las bases mismas del origen del creer humano para proponer un desnudo meditar acerca de la importancia de buscarse en la autorreflexion de lo misterioso de ¿tener una identidad?

Chile profundo

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Nuestro lugar, enigmáticos jóvenes pero algo podemos crear, dejar huellas desde la irrupción repentina del amanecer primaveral de noviembre hasta el ocaso valorico de un “horario valle” asumido como tal. Sin perjuicio de que estamos sumidos en catastróficas reformas de gobiernos pasajeros, la democracia y su robar conforme a la ley.

Pobres revoluciones oxidadas, desde inorgánicas viscerales entre los fundamentalismos permeables de las complejidades partidistas, nos hace creer que los que manejan los destinos de un país son “necesariamente” de un determinada ideología.

Sin embargo, Noviembre capta la inexistencia de un enfoque macro-sistémico para entender el significado mismo de ideología. Te hacen creer que ese “necesariamente” asume la labor de relevancia ética y de volición hegemónica.

Generaciones etarias recién condimentadas con la miseria humana de alta definición y con algo de amor ilógico dirigida hacia la vida misma. Incomprensiones repulsivas sobre la culpa patente de la educación formal para construir maquinas pulsionales en términos de adicciones instruccionales para aprobar exámenes.

No captan el desmadre de la razón progresista, solo entienden las insignificancias poderosas de vociferar por realidades diminutas. No entienden el sentido último de negociar con la realidad humana. El “todo está permitido” sería una falta de respeto para este experimento llamado vida.

Noviembre aparece. Es un estado de locura permanente entender que el fenómeno de la vida ciertamente derivado de la manera como vemos el supuesto mundo humano significa arriesgar el capital espiritual, vivencial, cultural y artístico de lo recorrido al compartir con otros, así, la sola mención del mes de Noviembre no agota la riqueza multidimensional de lo dado en sus 30 instantes de agobios necesarios.

Un horizonte primaveral abierto a las hojas de miradas sujetas a azares cotidianos. Aquí y el ahora de una comunidad lingüística, cuando las personas dedican su tiempo a opinar de sus prejuicios bien fundamentados, vinculado a sus formas emocionales de creatividad atmosférica como tales en las vanguardias corrosivas de conversaciones olvidadas.

Y es de Noviembre. Ese mes de los prólogos emocionales, y la educación sigue siendo algo patriarcal. Enseñanzas para aprender locuras didácticas.

Un problema de los problemas que emerge caóticamente, y pone entredicho tantas verdades catalogadas como absolutizadas por nuestras audacias volitivas. Lo volitivo de vivir hará impredecible la mención de experiencia humana.

Chile Profundo

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Un dogma humano se hizo carne en mí, y lo aprecie todo por esta soledad de noviembre, fueron sacrificios leídos durante trastienda de un dia feriado. Solo 2 feriados aparecen en el conservador calendario de mi hogar, el 1 y el 8. Los días feriados tienen su riqueza volitiva así como sus letanías republicanas.

Algo de siniestra adicción tributan nuestros días feriados a la magnificencia avasalladora protagonizada por el universo. Los días feriados y el universo. Son temporadas en ele espacio sideral del asombro y de la asimilación didáctica.

También esos días feriados dedican sus tiempos de ocio emocional a la observación del fenómeno de la vida. Intuyen situaciones límites. Con una tenue pero mágica asunción de lo leído por miles de miles de años de convivencia humana, la conciencia de existir radica en la más coral comprensión del sufrimiento humano, un acto de epifanía indecible.

Dentro de este mundo de súbitos creacionismos, los días feriados, afloran enigmáticas negociaciones con la realidad humana en concreto. Entonces, las puertas del infierno y el paraíso, días de noviembre, conversan dialógicamente con el árbol verde de la miseria humana, hacer hablar a la experiencia humana.

Noviembre, por cierto, nos entrega también errantes manifestaciones de candor misceláneo, entender cada dia que pasa, propone innumerables historias humanas anónimas con la correspondiente irrealidad. Una irrealidad que pone en cuestión todo el saber del mundo exterior. Tiene sus costos pero es preferible asumir el riesgo de ese viaje sin retorno.

Acá, cuando los seres humanos intentan pensar, dimensiones éticas incomodas, un nuevo dia que envejece junto a sus dilemas bioeticos, para los jóvenes supuestos, desde la mirada rebelde que ofrecen al negocio de las verdades mutiladas. Un claro lugar para Noviembre siendo, seguir con el silencio de los inocentes.

Lo interesante de saber actuar conforme a las propuestas de proyectos de pensamiento planetario que anidan en cada rincón intacto del querer humano, claro está, la labor realizadora de Noviembre es saberse observador universal del estado de cosas existentes en un lugar cualquiera, insinuaciones intratables del Chile profundo.

Chile profundo

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Ni la democracia ni las dictaduras poseen la fuerza explicativa y la fabulación diagnosticadora para sacar a la luz la tensa calma del Chile Profundo. Es una expresión de bondad no depurada la afirmación “Chile Profundo”.

Tantas narraciones no descubiertas que asombran al estilo hermético de Noviembre, siguen sucediendo, ambos enfoques, lo humano y lo divino desde el Chile profundo configuran apremiantes esperpentos valoricos.
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Ante todo cabe señalar la digna actitud de Noviembre 2010 para extirpar toda clase de juegos macabros entre los prejuicios radicados en el inconsciente colectivo del votante silencioso y las consecuencias pavorosas de hacer uso del lenguaje humano para responder a las mismas.

Hacia un nueva forma de gobernar, el lenguaje humano entendido por todos y desde todos. Noviembre 17 y el lenguaje cotidiano de lo que acontece en off.

Ese país que nadie puede totalizar con sus fallidos ensayos asertivos, profesar una determinada ideología después universalizarla a través de imágenes paganas revestidas de la más incombustible sociedad del espectáculo.

Una sociedad humana, por ahora, no necesariamente la de Chile aborta cretinismos inocentes, decir que se viene solo a ser feliz. Un reto al destino haciendo tentativas de generalizaciones planetarias. Muy difícil hacerlo.

Ese fenómeno de inexplicables efectos generacionales ha sido una constante en nuestro país, no hay ni reforma ni revolución que pueda entender el significado vivencial mismo de vivir delimitados por una soberanía popular alternada con diminutos espacios endogámicos de elites dadas a no hablar muy “de corrido”.

Cada dia significa la muerte simbólica de alguien. Tenemos tanto tiempo de comprender el fenómeno de la vida en su vana, ilusoria pero fascinante propensión al aniquilamiento valorico. Valores impuestos por posturas hegemónicas, Noviembre sabe.

Acogiéndose a las ansias democráticas de conocer al otro, durante el mes de Noviembre pasan cosas extrañas, no hay lenguaje alguno que pueda develar todavía ese universo desgarrador en el secreto taller de lo sentido. Encadenados al querer no sabemos vivir a su vez se torna seductor y doloroso para el hombre.

Chile profundo

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Siempre existen reflexiones cotidianas difíciles de abordar. Esta situación nos sucede por la sencilla razón de que estamos embarcados en imponentes obviedades gregarias al mismo tiempo en encuentros cercanos con nuestras muertes simbólicas. Insinuaciones factuales del mes de Noviembre.

Todo parece indicar que la cuestión del sentido apunta a desarrollar la evolución humana de lo trágico, narrándolo se hace carne, alguien relata nuestra vida. La vida junto a sus infinitas dimensiones epistolares.

Epístolas a las vulnerables personas de un tal Chile, ese país de los contrapuntos interpretativos y de las depuraciones cuestionadas.

Despuntan afinidades primaverales en cuanto a la ansiosa elocuencia de Noviembre, incluso cualquiera de sus 30 ficciones lo asume, desde lo baladí de considerar que todo es para siempre. Son los ecos que no bailaran más con los atrasos sugerentes de convenientes primaveras.

Los días, escasos de lugares comunes, son de la intuición de Noviembre, un acto de verosimilitud constante, enfrentan sus miedos con el pesimismo esperanzador de que el tiempo es el gobernante del universo. En ocasiones, ese universo despierta de su perturbador silencio reverencial.

Desde el 1 hasta el 30, fugaces salvajismos cotidianos, excusas admiradas por el fugaz estupor de los segundos vividos, el nombre de Noviembre es una interesante excusa para darle sentido a esas soledades incomprendidas.

Aquellos días anuncian empresas humanas intratables. Mientras nos ufanamos de entender los complejos históricos que acontecen alrededor nuestro, no es trivial señalar la revolución surrealista de describir proyectos humanos inconclusos.
Es la decadente consciencia de un absurdo poco leído y poco observado, vivir en sociedad vinculado a las discrecionales formas de moralidad prevaleciente.

Indispuestos a ayudarnos a nosotros mismos pues genera considerables esfuerzos de disciplina mental y de ironías furibundas.

martes, 16 de noviembre de 2010

Chile Profundo

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De cuando en cuando comentarios extraños
Te enseñan a obedecer
Congregación de bipedismos éticos
Lo estudiamos para homologar miserias
Alta definición republicana

Contratos sociales surgidos desde el asombro
Escuelas de pensamiento significativo
Noches aletargadas en cualquier lugar del mundo
No sabemos decir la hora
No hubo consensos con el libre albedrio.

Dominio escénico de la moral oficial
Incluye a Noviembre 16 y sus espasmos ideológicos
Alcances lucidos superpuestos a juegos del lenguaje
Femeninas actuaciones pensantes
Un Occidente más resiliente.

Una nueva ética que piense a la vida
Misión imposible para el aula magna
Inexpresable explosión de sentido
De lo que no tenemos que hablar
Pero van a desaparecer esos Noviembres momentáneos.

Jugar a ese juego llamado querer humano
Una especie de espejismos engañosos
Conexiones atípicas con la supuesta realidad
Ese bajo mundo que pinta
Sucesos que secretan tensas calmas.

Ir hacia lo genuino de Noviembre
Sus pedestres formas de disolución racional
Matemáticas escépticas
Una constante procesión vocacional
Sigue la senda enloquecida del encontrar un sentido.

Respirar, observar y mirar
Cada persona del Chile Profundo lo hace
Imponente riqueza histórica
Crónicas narrativas condimentadas
Una derrota para “si”.

Chile profundo

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Bienvenidos al mundo de Noviembre 14
Es un lugar de las impresiones inconexas
Algunas cosas están permitidas
Cuyos paisajes mundanos se diluyen en místicas pensante
Eso misterioso mundo adulto.

Estando caminando por acá
Aparecen incontables sucesos humanos
Días de Noviembre y conversaciones dispersas
Atardeceres falseados por el duro peso de la realidad
El tiempo a la siga de formas mutiladas de verdad.

Divinas manifestaciones aleccionan mi vivir
Otras experiencias humanas que no han dado a luz
Con especial inversión valorica de Noviembre cualquiera
Un universo que permite vacilaciones cognitivas
Un segundo humano que sigue perdiendo especulaciones cotidianas.

Hace harto calor
En vivo y en directo las sujeciones de poder social
Por cada imprevisto atmosférico, un adiós incomodo
Verdades desnudas desinteresadas
De la inmoderada explosión de sinsentido humano.

Apuestas riesgosas al confiar en alguien
Unos confusos experimentos vivenciales
Alcanzando la redención en la pérdida de valores
Estando siempre en los límites del sentir humano
Una enigmática comprensión.

Compañías inesperadas pintan nuestras vidas
Consolaciones primaverales insinúan
Obvios componentes psíquicos
Que los consensos de Occidente evitan
Malditas alegrías de algunos curanderos narrativos.

Chile profundo

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Espacios raros multiplican el Chile Profundo
Paradigmas silenciados por la frivolidad del pueblo
Un concepto oxidado por los exilios trashumantes
Valoraciones morales incluidas en la cuenta anual del tiempo
No hemos olvidado a febrero 27.

¿Miserias benditas mientras dialogamos o cobardías sofisticas mientras consumimos?
Dilemas con sus encrucijadas republicanas
Ayudándose al ser humano, misterio de los misterios
Docencias deliberadas durante Noviembre 2010
Vida sobre reflexiones cotidianas.

Estudios repentinos acerca de lo vivido en Noviembre 14
Simples coincidencias volitivas
Complejas sujeciones mentales emergen
Locas complacencias conceptuales
Una revolución de la sin razón de Occidente.

Culpas atribuidas a la loca moral compasiva
Dadores del sentido histórico
Este mes de Noviembre acusa al golpe
Los juegos del lenguaje del mes mismo
Confrontaciones radicales y miradas dispersas.

Siempre estamos negociando con la realidad
Una imagen pagana que no quiere dejarse etiquetar
Números, lugares, conceptos, palabras y alguien ofrece a Noviembre
Cosas extrañas y sus vértigos primaverales
El ultimo eslabón de un domingo llamado Noviembre 14.

El hombre que vendió al mundo
Y un Chile Profundo dispuesto a pensarse
Sabemos la ignorancia declarada de la historia humana
Alguien descubre sus ruinas circulares
Algo hay en Noviembre cotidiano.

Transcurren los desacatos de Noviembre
Intermitentes espacios sagrados
Con la venia altisonante de amigos míos
La vejes y el tiempo, bailan apariencias
Entender la osadía de ir contra el holocausto de esos fenómenos.

Chile Profundo

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Dimensiones cósmicas del hablar humano
Sus silencios ironizan éticas ulteriores
Lo inexpresable de pensar sobre Noviembre 2010
Un análisis deshecho en estridencias idiomáticas
Risas del inconsciente colectivo.

La historia de la verdad cuestionada, un dia de Noviembre 8
Cada perro callejero asimila realidades caóticas
Sus espacios raros, paraderos deteriorados
Miradas delimitando con la moral en off
Susurran lecciones de vida.

Infinitas sucesiones humanas acontecen
Durante los días silenciosos vestidos con miserias didácticas
Una comunidad lingüística dice! Noviembre ayúdate a ti mismo ¡
Sin pena ni gloria, solo incorregible
Alcanzar el sano entendimiento creativo.

Creacionismos humanos compiten
A la deriva con los desequilibrios emocionales del hoy
Un fenómeno incomprendido y desinhibido
Encuentra sus falsas respuestas en el instinto gregario del opinar
Nuestro Noviembre no quiere estar encadenado a vanas ilusiones cotidianas.

Cuando bellezas repulsivas de un planeta tierra no dejan de crecer
Y esos santos momentos cantan a la vida
Pesadumbres momentáneas invocan
Las divinidades indesmentibles de Noviembre
Narraciones sublimes asumen sus actuaciones éticas.

Un mundo lindo amanece en cada dia que envejece
Amaneciendo con contenidos significativos
La tensa calma al cuestionar diálogos con el tiempo
Música de la disensión humana
Oír más allá de lo emancipado por Noviembre, soñar un pequeño sueño.

Chile profundo

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Benditas concesiones a lo aparecido
El rio del tiempo fluye en mí existir
Un salir de sí que conmueve
Entrevista con nuestros subterráneos demonios
Apelaciones a la locura de vivir.

Putas consideraciones mentales
Sus errores conceptuales al decirlo
La dinámica del cambio seduce a Noviembre
Atavismos históricos proceden
Tiempo después del tiempo.

Contingencias humanas y acontecimientos temerarios
Un réquiem para Noviembre
Incuestionables fruiciones estéticas
Estando desde la perspectiva de lo único
Cansancios de la pedante educación formal.

Estando relajado a cualquier costo social
Las apariencias intactas de Noviembre hacen muy bien su trabajo
Se alternan espíritus frágiles y azares repentinos
Desde plagas antropológicas hasta tecnologías obtusas
Diarios de una pasión planetarias.

Este país llamado Chile no está ajeno a los avatares cotidianos de Noviembre
Inconvenientes para entenderlo durante el “horario valle”
Algo de miopía vivencial propone el tiempo
El sano entendimiento humano, los medios masivos de comunicación
Todos se asignan supersticiones muy difundidas, el Chile Profundo.

Noviembre y el Chile profundo
Acallan esos encuentros cercanos
Donde de nada sirve rezar
Solo iniciar los idiotismos reflexiones de Occidente
Encadenamientos mentales al consumir realidades.

Un querer asumido por la vida misma
Sin infamia, honor y divertimiento
La infamia narrativa del Chile Profundo
Promueve psiquismos indecibles de un exultante Noviembre
Vacilaciones contemporáneas y sus ensayos humanos.

Chile Profundo

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Jaime es un personaje de narración
Pertenece al mundo de los dispersos momentos
Intentos de revolución inadvertida argumentan
Los veranos del túnel del tiempo
Vientos de cambio, un dia más de vida.

Lo bello de cargar con irracionalidades políticas
Un costo digno de ser vivido
Una ideología macro sistémica alardea
De su omnipresencia viviente
Inclusiones a la identidad desconocida de Jaime.

Almorzando en el ignoto despertar transcurrido
Divinidades incomodas con la moral oficial
Cada dia de Noviembre tiene su oportunidad
Un diminutos sueños, y tendrás una vida
Son misterios sin resolver.

Se piensa durante la alucinante asunción de Noviembre
Tanto en occidente como en Oriente
Solo existen inconveniencias bibliográficas
Latente esta el sonido desgarrador de los momentos
Muertes simbólicas.

Pasan los minutos coloquiales del silenciar palabras
Navegando con utopías colectivas
Desde dentro del vivir
Ni mineros pensantes ni Febrero 27 asoman como protagonistas
Burdas muestras de ofrendas valoricas.

Nuevamente ha sido Jaime aquel que narra juicios dispersos
Con la ayuda de sus amigos leales, el tiempo y Noviembre
Observaciones cotidianas que se entroncan con el Universo
Infinito idilio con sus abismos pensantes
Gracias segundos, gracias vida.