jueves, 30 de septiembre de 2010

40 minutos

despues de la lluvia todos son empiristas



Solucionar las opulentas dificultades que entraña al pensar dentro del campo minado de la mente humana. Sus respuestas no se dan de un dia para otro. Por lo que, estar pensando, durante un dia domingo, Septiembre 19, y encontrar en una salida hacia cualquier lugar, un fuente de emancipación, apuntó a buscarme en la fragilidad de los segundos. Fueron 40 minutos de valoraciones dispersas.

Es un amasijo de laberintos lingüísticos, trataba de encontrar puntos de referencia, unas fiestas patrias que no me convencían, esas ficciones Bicentenarias, locuaces pero desorientadas, cuyo aspecto esencial es la disolución de las certezas evidentes en tanto a la comprensión cabal entre sucesos mentales y sucesos corporales.

Siempre el resultado del pensar en cuestiones apunta a una dimensión propositiva respecto al problema de lograr entender el problema del mundo, mente y cerebro, divagaba con la percepción de perderlo todo pero sin el arrepentimiento de no estar haciendo nada. Solo quería caminar.

Un claro ejemplo de eso, es lo que ocurre con la eclosión de las fiestas Bicentenarias, que se ha convertido en el paradigma cualitativo asimilador de modelos etílicos a seguir, y aplicarlo funcionalmente al inconsciente colectivo de delirios generacionales, ante todo, ha sido un holocausto de complicidades gregarias.

Es solo una aproximación a lo acontecido por la historia de las revoluciones anónimas, un Chile desconocido para muchos, respecto a los infinitos detalles de momentos de realidades humanas aparecidas en cada avenida del tratar volitivo.

Lo volitivo apareció en esos 40 minutos de espejismos paganos y de bellezas atípicas. Esa es la cuestión. Así pues, ese dia con sus minutos construidos, un espacio de melodías emocionales, compartió recuerdos difusos con las experiencias mudas que segundo tras segundo emergían en aquel parque Padre Hurtado.

Un lugar de esparcimiento, la maravilla de pensarse en el riesgo, se estudia la mente en sí mismo, no lo sabemos. Puede que nos estén engañando.

40 minuitos

despues de la lluvia todos son empiristas



Mis revoluciones adoctrinadas
Cada uno tiene sus dulces condenas
Elegimos emancipar pequeños detalles vivenciales
Esas formas sofisticadas de represión
Algo hemos asimilado, absurdos de éticas descriptivas.

Millones de seres humanos mueren
En la ubicua soledad de un tal planeta Tierra
Frágiles como hormigas durante el Invierno
Temerarias alocuciones del Hoy
Estar vivos es estar en lo desmesurado del tiempo.

Las edades de los segundos transcurridos
Recorridos valoricos de un Octubre emprendedor
Básicas consideraciones gregarias
Construcciones mentales a proceden
¿Existe la mente como cualidad subjetiva?

Los conciertos melódicos de un despertar adulto
Disquisiciones de cómo vivir mejor
Nadie se da cuenta de aquello
Sin aspavientos, el motivo para vivir se convierte
Sinfonías de llamadas silenciosas.

Delirios humanos condicionados a silencios
Pasan las personas, pasan sus habitaciones
¿Cuántos Octubres han vivido en civilización?
Estamos con sed de penetrar laberintos
Un curioso espacio de psicodelias republicanas.

Este Octubre tiene sed de vivir
No sabe de las razones cínicas de un tal Chile
La soberanía popular y sus decesos conceptuales
Pendencieras formas de comunicación
Balbuceos bibliográficos de títulos didácticos.

Habituales conversaciones con el tiempo
No nos damos cuenta cuando apretamos “mute”
Indómita lección de sufrimiento humano
No ser dignos de nuestras propias miserias
Dadores de un ritual olvidado.

40 minutos

despues de la lluvia todos son empiristas



Octubre comienza a susurrar
Encuentros con los paisajes primaverales
Docencias cultivadas desde la inexperiencia
Melodías repentinas que seducen
El tiempo nos entrega contenidos silenciosos.

Comienzos dubitativos de la razón humana
Esas tales prácticas de esfuerzos vocacionales
Son semanas de tormentos benévolos
Mis alumnos adolescentes solo quieren mirarse
Agradecimientos al juez inquisidor, los caminos del azar.

Secretos paraísos escolares
En cada gesto de emancipación gestual
Miradas guiadas hacia el abismo
Consensos tácitos de los otros
Cagadas con evidente expansión cósmica.

Lloran los tiempos escolares
No hay modelos a seguir
El chile profundo apenado
Incomprendido en sus orígenes históricos
Pero Octubre quiere trascender las obviedades cotidianas.

Desde un cielo que susurra silencios primaverales
Culmina con espaciales encuentros íntimos
Cada dia de Octubre tendrá sus muertes simbólicas
Los oscuros deseos de los animales extraños
El vasto pensamiento del amar ilógicamente.

Ese mes que hace de las suyas lujuriosas
Maquinaciones emocionales en cada esquina del saber instintivo
Las personas inician sus derivaciones hacia su muerte
Seamos consecuentes ¿Cómo a todos?
La omnipresencia de seducir al libre albedrio.

¿Será una porquería el mundo?
Octubre observa con activa certidumbre
La tensa calma de los modelos a seguir
Indicios de una civilización enferma
El desmadre de la razón progresista.

40 minutos

despues de la lluvia todos son empiristas




Veía un temerario destello de letal inocencia en cada vereda que cruzaba. Bastante despejadas, limpias y acogedoras estaban las veredas mientras caminaba hacia el poniente.

Fue una apoteosis de la asimilación primaveral. Las veredas hacían eco en mis incertidumbres reflexivas entroncadas con ese ¿No es bueno estar vivo?.

Luego, respire por el favor concedido, comenzar un nuevo viaje hacia la otra vereda que subsidia la avenida Francisco Bilbao, tratando de argumentar a la realidad que aprecia el sentido de estar vivo. Estar vivo es estar en los desmesurados momentos de concordia otoñal. Inconveniencias cotidianas del lenguaje humano para explicar las experiencias humanas de por qué estamos vivos.

Quizás, había algo de siniestra asimilación de lo que sucedía en aquellos intervalos de muchedumbres pensantes, lo vivía. Melodías de silencios acallados emergían al mirar distraídamente las casas que configuraban un espectáculo indigno de sonreír.

Una dignificación a la belleza de vivir, ese vivir comedido de biológicas enseñanzas melódicas. Solo en una ocasión, el viaje se hizo tedioso, cuando pasaban los buses del Transantiago. Un lenguaje difícil de descifrar signos, sin ser obsecuente ni A la búsqueda del sentido, dicen los elocuentes silencios callejeros de septiembre.

Fueron fecundos momentos de inocencias salvajes en donde la sola acción de caminar, Av. Francisco Bilbao con diversidades urbanas, podía cambiar los destinos distraídos de azares adulterados.

Minutos enfrentados a la insidia del tiempo. Esos segundos que proponen fragilidades psíquicas. Incapacitados para saber lo que hay que hacer cuando se diluye el abismal campo de diálogos tutelares.

Un éxtasis ético, tiempos modernos cuestionados, al confrontar dogmas de espurias obsecuencias republicanas. Ni buenos ni malos, somos incorregibles.

Siglos y siglos de búsquedas científicas, saber algo. La cadena de los viajeros cautivos, los seres humanos intuyen deseos pulsionales.

No sabemos vivir ante la odisea mundana junto a sus ironías oníricas. Estamos sedientos de encontrar respuestas. No hay vuelta atrás cuando tratamos de pensar sobre principios de incertidumbres. Cada oportunidad de incertezas cotidianas, cada habitación de experimentaciones valoricas.

Lo provinciano de dar respuestas a supuestos estados de cuestionamientos humanos ¿será necesario?

40 minutos

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.



Son maneras dignas de ser narradas, cuando las formas humanas de expresar sentimientos no son personales, apuntan a horizontes indeciblemente silenciosos.

Cada caminar humano era un espacio de fragilidades emocionales. Todo Septiembre se iba de contrayendo a la par con las percepciones humanas de opiniones inacabadas.

Seguía pasando el fenómeno de la vida por delante de nosotros. Las corrosivas ilusiones de encuentros encadenados al querer, celebrando nuestras fiestas Bicentenarias, compartían complicidades éticas. Esos números de fraudes emocionales, 4 días de juerga gregaria y de inacción inefable, se mostraban en su total fervor costumbrista.

La vida hacia de las suyas planetarias. No nos damos cuenta de aquello. Solo adoptamos la postura de olvidar rituales posibilitados. Septiembre vinculado a los desmadres de la sumisión ética, una ética aprobada por los consensos patriarcales de pisadas anónimas, estas, convirtieron a las fiestas Bicentenarias en una ficción muy difundida por las sátiras de un dios mutilado.

Compartiendo decesos humanos, y esos no se dan cuenta. Los “yo” y los “nosotros” juegan en este universo de experiencias significativas difíciles de explicar cuando nuestros silencios carecen de acciones delirantes. Un cesante Septiembre, poco trabajo colaborativo con las profundidades psicológicas del vivir humano, reza por las indómitas miserias de desolaciones bien remuneradas.

No quiero volverme tan loco, dicen las soledades adictivas del tiempo transcurrido. Y las risas silentes de transcursos vitales, la vida misma acude a ese dia acontecido, difunden historias anónimas. Ir al origen mismo de la vida resulta asombroso, y entenderlo es incorregible.

Continuaban los aspectos esenciales de septiembre 19, las confusas realidades humanas superpuestas a diálogos forzados. La única manera de forzarlo es estar con la embriaguez de bebidas alcohólicas con algo de ingenio progresista. El interminable espacio de verdades disolutas en borracheras sin sentido temático. Vividas expresiones de miedos históricos que daban inicio a los espasmos ideológicos de un almuerzo dieciochero.

Ignorábamos el sentido mismo del hambre pero para ese Chile Profundo nada era verosímil, estos 200 años han sido atomizadas experiencias vivenciales. Alguien quiere opinar sobre el acontecer histórico de nuestro país.

Los minutos de cansancios ensayados, los días de Septiembre cualquiera, alcanzaron el clímax de lo posible, considerar las estrategias de narración volitiva, vivirse en el límite de los sentimientos desatados, esas situaciones cuyo destino es siempre delirante. Hay tanto qué crear siendo anónimos emisores de ficciones planetarias.

domingo, 26 de septiembre de 2010

40 minutos

despues de la lluvia todos son empiristas


Los errores humanos sedimentados en vastas experiencias vivenciales, cada anónimo amanecer en estos mundos humanos, nos insta a vanagloriarnos de poder construir acontecimientos. Ese dia no es ajeno a este carnaval de rituales anómalos. Tantos destellos de perpetuar impresiones fuertes. Esos destellos imprimen constelaciones de sentimientos desmesurados.

Logre caminar pronto hacia la estación de metro más cercana al lugar señalado. Era un extraño dia domingo con evidentes emociones encontradas. Solo estuve acompañado por la ropa puesta, documentos de valor gregario y el móvil. Nada más.

Me dediqué a observar detenidamente cada asomo de gratuidad simbólica entregada por el tiempo. El tiempo hacia de las de las suyas familiares. Angustias aportadas por la incapacidad de los animales extraños-los seres humanos- para entender lo que acontece.

Los medios masivos de transporte público hacían más interesante la puesta en escena de segundos anónimos. Solo caminaba hacia el encuentro con un Chile Profundo puesto en cuestión por los bipedismos bicentenarios, urnas o no urnas.

Éxtasis ético al bajarme de la estación de Metro Francisco Bilbao, y enfrentarme con congregaciones de poderes seculares. Esos poderes son lo que fecundan la libre disposición de instantes gregarios. Luego, esperamos en el paradero troncal, el bus que permitía llegar al Parque Padre Hurtado, la 504.

Mientras tanto, esos 10 minutos de espera, fueron un juego con mis recuerdos y con mis fugaces manifestaciones de amor hacia lo extraño de no conocerme, reía solitariamente al son de los sonidos arrítmicos de los automóviles.

Inicios de un atardecer cotidiano. Eran las 17 hrs. Y llego el ansiado Bus. Miradas dispersas y guerrillas de moralidades mutiladas. Otros pasajeros hacían uso de sus audífonos para ignorar los decesos simbólicos de la realidad del mundo exterior.

La sociedad y la cultura, ese dia domingo, aparecían intermitente para anunciar enigmas históricos. Esos enigmas históricos que nadie sabe expresar. Solo los exponen haciendo de la ingesta el alcohol y de drogas, su secreta elocuencia.

Balbuceamos contenidos temáticos que versan del significado mismo de estas conmemoraciones humanas. Cierto calor ponía en evidencia las rarezas planetarias de pronósticos en “on”.

Sed de aventuras impredecibles apuntaba mi salida hacia ese Parque. Entretenido estaba observando los signos de los tiempos, las personas no confiesan lo que sienten. Inventan espejismos de instantes gestuales. La especie humana y el fenómeno de la vida.

Muchas parejas decían cosas insignificantes para la oficialidad histórica pero incentivada por el desmadre de la razón bicentenaria. Decirle cualquier cosa es un acto de efusión “picunche”.

40 minutos

despues de la lluvia todos son empiristas




Esos minutos cuantificados son un honor. Esos minutos fueron una emancipación mental hacia un pasado poco dado a reformas sin revolución. Inducidos por la sempiterna opción de un joven dado a buscarse. Cuando nada te parece digno de ser narrado, y las palabras ya no sirven.

Lloré ante el raro despertar de horizontes primaverales, caminar indefinidamente hacia los pastos silenciosos del Parque Padre Hurtado.

Eran días de cinismos bicentenarios, y algo de alegrías volitivos. Esos chilenos que no saben expresar sus ideas. Había que estar a la altura de las circunstancias. Una gratuita invitación me permitió elaborar un proyecto de inconclusion humana.

Dicho proyecto era ir al Parque Alberto Hurtado ubicado en la comuna de las Condes por el sector del inefable universo de lugares raros, Av. Francisco Bilbao.

Fue un dia domingo plagado de silencios cómplices. La gula había hecho de las suyas. Ese dia las discusiones familiares habían acabado en un brindis por la vida misma, almorzar con muchas ensaladas.

Innumerables gestos de valiosas tonterías administraban mis sentidos corporales al tratar de controlar ese dia propuesto. Dioses aburridos de tanto letargo callejero.

Cada dia del Juicio Final, así lo fue, verificó cuan desorientados estamos. No solo de nuestras ficciones Bicentenarias sino también de nuestras decadentes estructuras de civilización patriarcal que se autopreservan implacablemente en cada asomo de “terremoto” al seco.

Asombros atípicos cuando se conversa con momentos preciados. Ignoramos los imprevistos domésticos, el clímax de decisiones humanas. Estaba indeciso. Hubo días de evidencias concluyentes, el peso de las horas, con lo que percibía alrededor.

Errantes estados de ánimo que caminaban lentamente hacia cualquier cosa. Estaba algo decepcionado de las muestras de historicidad ramplona dictadas por la carga republicana de los Otros. Los Otros y sus muertes simbólicas. Volvía al muro de mis respiraciones internas, mi dormitorio que compartía con mi hermano Felipe.

Creacionismos humanos a cada instante de plenitud acabada. Un dia domingo y sus conflictos no resueltos. Sin embargo, algo de paz interior me proyecto ir a ese Parque de espacios amplios. Necesitaba conectarme con la salvaje naturaleza viviente del Chile bicentenario. Una dialéctica de lo desconocido.

Con la venia de los efectos culinarios, reposé unos minutos de larga duración humana, vi un capítulo de la serie Dr. House. Ese capítulo trataba de “contrato social”. Luego, termino el capitulo y asumí el riesgo de dibujar decisiones, salí ese dia domingo.

Anonimos

despues de la lluvia todos son empiristas




Gracias, Jaime
Haces de cada renovación de instante presente
Un lugar sin límites
Miradas que acontecen y palabras que seducen
Esos predicadores practicantes, mis silencios.

Esas multitudes que engendran demonios colectivos
Vivencias personales asombradas de tanta información
Una información que enlaza con incertidumbres físicas
Los contenidos temáticos de la miseria humana
No sabemos vivir, dicen los “héroes anónimos”.

Caídas envueltas en horas encadenadas
Irrepetibles emociones humanas
No hay respuestas para explicar conflictos
Las napas subterráneas de la psiquis humana
Evoluciones del origen mismo de la vida.

Captando experiencias humanas y sus complejidades conceptuales
Intersubjetividades dispuestas a mostrarse
Al esparcimiento de instantes fecundos
El minuto de gloria epistémica
Un viaje sin retorno hacia Allá.

Anónimos develos aventureros
Inexplicables preguntas primaverales
Afectos humanos infinitamente perplejos
Cambian nuestros códigos valoricos
Un golpe estremecedor a nuestras Soledades.

Miradas de animales instintivos
Coloquios enfrentados con afectos repentinos
Asumiendo los costos de haber nacido en esta Tierra
Insinuaciones de hacerse dignos en el sufrimiento
Una lucha libertaria, costosa pero inefable.

Anonimos

despues de la lluvia todos son empiristas


Aprisionados por nuestras agendas emocionales
Adictos al caramelo de besos paganos
Esos que Occidente erige como explicación
¿Todo tiene una explicación?
Obvias dificultades para entender a los seres humanos.

Tocando fondo cuando compartimos
Sociedades humanas en encrucijadas
Conspiraciones que van en contra de sus pulsiones primarias
Preguntas sin explicaciones
Democracias cínicas, algo tienen que decir.

Deportaciones de las alianzas primaverales
Las estremecidas cadenas de presentes momentáneos
Enredándose en furtivos experimentos surrealistas
Las realidades humanas pueden hacerlo con su ancho pensamiento
Diminutas condescendencias de un septiembre atenuado.

Detienen a mis prisioneros psicológicos
Cada féretro emocional, cada instancia dialógica
No existen explicaciones para entender al Otro
Solo encuentros de congresos “en off”.
Tentativas de complicidades planetarias.

La feroz opción del vivir humano
Impurezas de tiempos históricos
Engaños de religiones con Dios
Las palabras embelesadas de irracionalidad
Nos vamos enredando en circos de indecibles silencios.

Anónimos comportamientos vitales
Esos bípedos de cósmicos coloridos viscerales
Alumbran los despotismos ilustrados
De sus mecanismos de defensa, misterios
Una constante antropológica que perpetra confusiones.

Secuencias de delirios cotidianos
Cuando la escuela se interpone en la educación
Desenfrenos de la razón iluminista
Un relativismo cultural que no cesa
Algunos ignoran las verdades volitivas del presente.

Los muros de un cuento de nunca acabar
Retrocesos de valoraciones gregarias
Durante cautiverios socializadores
Todos mienten sobre cómo decir
Psicodélicas tempestades con conversaciones en la ciudad.

Anonimos

despues de la lluvia todos son empiristas


Los tiempos modernos y su fundamentación confusa
Liquidas percepciones humanas
Calles de conflictos planetarios
Cada miseria tiene su oportunidad
La creatividad imaginativa del Tiempo.

Las cantatas de esas opciones cotidianas
Una música de lo desconocido
La vida sería un error, sin ella.
Perversiones psicológicas cuando automatizamos momentos
Unas cuantas verdades que las sociedades contemporáneas ignoran.

Enseñanzas letales del amor
Un abismo de coloquios vitales
Convicciones de intérpretes enloquecidos
Una narración del desasosiego
Muy interesante.

No me dejan salir
Años tras años de hipocresías enfervorizadas
El país de los idiotismos de Alta Definición
Febrero 27 hizo de las suyas
Sus viajeros espejismos engañosos.

El árbol de todo conocimiento
Con sus dulces condenas y problemas sin respuestas.
Sinfónicas sensaciones de desmadre volitivo
Necesidades humanas, disertan
Verde asunción de situaciones límites.

Cambiando el mundo para cambiar la educación
Infancias y su saber instintivo
Solitarios juegos lúdicos
Pensar es un riesgo
Algo digno de ser narrado.

La ley de los tontos conscientes
Genuinas obediencias al mundo exterior
Delirios a lo extraño de ser humano
Un misterio de opción y de oportunidad
Quiero estar en el límite de mis posibilidades.

Sonidos monstruosos de la indiferencia humana
Sin documentos, sin mentiras
Enfermedades silenciosas emergen
Pocos remedios para equilibrios planetarios
Oníricas actitudes de hegemonías Bicentenarias.

Anonimos

despues de la lluvia todos son empiristas


Olvidos de las personas de un “tal vez”
Somos unos malditos cobardes cuándo se trata de crear
Quejidos valoricos de cuando en cuando
Complicidades de la vida gregaria
Benditas conspiraciones de la Civilización humana.

Los latidos del corazón delator
Ficciones Bicentenarias inician
Sus delirios de promoción popular
Penetrando circuitos de reflexiones cotidianas
Un diagnostico medico que duda de Occidente.

Estando insatisfecho con lo hecho
Patriarcales tentativas de pensamiento creador
La inmisericorde paz de las realidades humanas
Estudiando aspectos de gruesa calidad sarcástica
Risas de un desastre silencioso.

Proyectos humanos inconclusos
En la cárcel de la incertezas biológicas
El principio de las incertidumbres nos motiva
La dimensión enigmática del conceder humano
Un dia, una habitación.

Abrazos de un ritual olvidado
Durante 12 años nos imponen decesos
Nunca vamos hacia nuestros prejuicios morales
Desintegraciones significativas aleccionan
Indigencias vocacionales de la miseria humana.

Un dia con sus decesos conceptuales
Fantasmas de adiciones humanas
Bellezas corrompidas por el lenguaje
Rezos de recuerdos lejanos
No sabemos cómo el universo ironizó.

Tempestades y sacrificios
Los temas favoritos de los segundos perdidos
Dejarlo todo por esta soledad
La dimensión desconocida de una conciencia individual
Epifanías furtivas de un mes que se muere.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia, todos somos empiristas.


Escuelas de pensamiento confuso
Aparecían en mis confesiones desatadas
Materiales disponibles para vivir al límite
Esos sentimientos desmesurados por provocar
Unos sonidos de incontinencias vivenciales.

La agonía de los días invernales
Un escéptico septiembre que se acaba
Tanta realidad que nos asfixia al despertar
Discusiones solemnes con el fruto humano
Animales extraños que conforman cosas cómicas.

Fragilidades humanas al clamor de segundos dispersos
Heterodoxas horas que logran contenidos significativos
Las duras cadenas del destino
Resplandeciente serenidad del Idiota
Evanescentes mundos y sus anchos pensamientos.

Inclaudicables decesos vocacionales
Adolescencias de una civilización patriarcal
Luchas sanguinarias entre vidas paralelas
Enhebrando instantes de fecundidad psíquica
Un sentido buscándose en el Otro
La conmoción de una emoción anónima.

Pensamientos acostumbrados a no pensar
Aquello es lo más difícil del mundo
Oscuridades que se estrellan con los muros de nuestro querer
Juegos siniestros del universo humano
¿Qué sabe el saber humano cuando siente?

Compromisos leales con el tiempo humano
Una transcurso vital que fluye
Son paraísos estremecidos por estructuras cerebrales
Los dioses están a medio terminar, dudan
Esos años que descifran signos de incompetencias humanas

Pensar y pensar, en anónimos minutos
Dicen hacerlo para minimizar los costos emocionales
De verbalizar secretos valoricos
Esos prisioneros de esmeros vivenciales
Cariños del drama humano.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas



Provocadores gestos de la libertad humana
Responsabilidades de una dulce condena
Divinas manifestaciones de delirios emocionales
Muchas palabras quedan atónitas
Encuentros incestuosos con la incertidumbre.

Cambios de un lugar de sinsentidos pasajeros
El origen del Universo siempre está latente
Etarias expresiones de angustia presente
Esos silencios omnipresentes de un cielo expansivo
Risas dramáticas de la especie humana.

Sollozos de la historia humana
Enfrentamientos con el abismo pensante
Intermitencias éticas del lenguaje ordinario
Acompañamientos que asumen decisiones
Incertezas concluyentes de un mundo perplejo.

Confabulaciones humanas al despertar
Sus muertes simbólicas se potencian
Locas aventuras conductuales
Confusas experiencias humanas
Están pasando cosas extrañas.

Inicios de una primavera muy movida
Conciencias individuales dignificadas
Cuando aprenden a pensar
Es lo más difícil de nuestras vidas
Transcurren nuestros saberes instintivos.

Acabándose el septiembre invernal
Indicios de infinitas procesiones
Muerte y vida han tenido esos días
Una manera de ser del presente vivido
Orquestas indecibles en los segundos del hoy.

Pecados capitales ocurren en el Chile Profundo
Negociaciones de alto nivel histórico
Los engaños del holocausto Tiempo
Espacios de comunicaciones mundanas
Esta permitido volar, septiembre sabe.

viernes, 24 de septiembre de 2010

ficciones bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas


Ayer fue un dia raro
Esos días de cerebros humanos ansiosos
Atmosferas cotidianas por proceder
Molestas distinciones entre el Bien y el Mal
Alguien jugó a mentirnos atávicamente.

Decimos que educamos
Evaluamos cada respuesta como un reto al destino
No entendemos lo que sabemos
Alianzas peligrosas entre realidades humanas encadenadas
¿Se acabo el recreo?

Los ruidos deliberados del transcurrir emocional
De un tal septiembre, suspirando
La fugaz inocencia del Hoy
Discusiones entre el entendimiento y la racional
La vida sospecha de fraudes históricos.

Depertares en la corte imperial del Tiempo
Destinos humanos escépticos
Universos valoricos dignos de ser narrados
La fragilidad de sentirnos asumidos
La irracionalidad del pensar humano.

El mundo humano y sus incertezas fascinantes
Esas incertidumbres cósmicas
Las matemáticas silenciadas por nuestras estructuras cerebrales
Proyectos de pensamientos planetarios
Silencios que buscan el sonido del pensar.

Sinfonías cósmicas del vivir cotidiano
Fenómenos mudos que envejecen
Los orígenes abismales del entender
Septiembre solo observa instantes
Mi enfermedad, intentos fecundos.

Vibraciones primordiales del corazón humano
Músicas elaboradas de una antropología
Un cierto animal extraño abstrae silencios
Filtros emocionales que penetran realidades
Gustos súbitos y miradas que acontecen.

ficciones bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas


Ayer fue un dia raro
Esos días de cerebros humanos ansiosos
Atmosferas cotidianas por proceder
Molestas distinciones entre el Bien y el Mal
Alguien jugó a mentirnos atávicamente.

Decimos que educamos
Evaluamos cada respuesta como un reto al destino
No entendemos lo que sabemos
Alianzas peligrosas entre realidades humanas encadenadas
¿Se acabo el recreo?

Los ruidos deliberados del transcurrir emocional
De un tal septiembre, suspirando
La fugaz inocencia del Hoy
Discusiones entre el entendimiento y la racional
La vida sospecha de fraudes históricos.

Depertares en la corte imperial del Tiempo
Destinos humanos escépticos
Universos valoricos dignos de ser narrados
La fragilidad de sentirnos asumidos
La irracionalidad del pensar humano.

El mundo humano y sus incertezas fascinantes
Esas incertidumbres cósmicas
Las matemáticas silenciadas por nuestras estructuras cerebrales
Proyectos de pensamientos planetarios
Silencios que buscan el sonido del pensar.

Sinfonías cósmicas del vivir cotidiano
Fenómenos mudos que envejecen
Los orígenes abismales del entender
Septiembre solo observa instantes
Mi enfermedad, intentos fecundos.

Vibraciones primordiales del corazón humano
Músicas elaboradas de una antropología
Un cierto animal extraño abstrae silencios
Filtros emocionales que penetran realidades
Gustos súbitos y miradas que acontecen.

ficciones bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas


Gracias a las huellas de nacimiento
Ritmos galopantes de percepciones humanas
Una física de las incertezas vitales
Indagaciones acotadas de la condición humana
Fluye el éxtasis ético de una dimensión gregaria.

Inventos humanos cuando hacemos historia
¿Podemos crear historia?
Ecos bibliográficos que discurren por allá
Septiembre y Algo
El principio de todas las cosas delirantes.

Experiencias vitales superpuestas a prejuicios humanos
Intimidante captación de la realidad
Un carnaval de imposibilidades tutelares
Teologías de pensamientos vividos
Dogmatismos en franca decadencia diciochera.

Cualquier dia y sus conflictos no resueltos
Las personas no transgreden sus muros de feliz hipocresía
Decadencias endulzadas con encuentros
Autoengaños auspiciados sobre los pesados días
¿Qué hacer con las palabras cuando se sufre?

Notables aspiraciones hegemónicas
Pequeños universos humanos
En la adolescencia emergen determinismos ciegos
La sala de clases promueve locuras condicionadas
Vocaciones olvidadas por los profesores.

Esos repentinos días con sus muertes simbólicas
Nacimientos emergentes alrededor mío
Una identidad desconocida conmueve
Esos espacios de libertad mutilada
Quebrantos del disponible material humano.

Ignorancias infinitas al considerar historias
Anónimas experiencias místicas
En cada avenida de calles inesperadas
Experimentaciones valoricas asumidas
Llantos del continuo humano.


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas



Resfriados de primaveras republicanas
Nadie sabe para quién trabaja
Tormentos humanos al existir
Engaños personales cuando hablábamos
Esos silencios que saben de verdades mutiladas

Vivencias desatadas del hermético Hoy
¿Qué septiembre puede captar realidades?
Un tal experimento valorico
Ávidos por vivir impresiones fuertes
Estoy haciendo mi práctica profesional en The Greenland School.

Una moral que llora suavemente
En los paisajes tenues del dudar humano
Enamorándonos de diligencias éticas que fluyen
No nos avisaron cuando embarcarnos
Largas esperas de un dialogar sinuoso

La errante asunción del pensar humano
Septiembre con sus conflictos no resueltos
Sin dios ni ley
Ese Chile Profundo perplejo
Reminiscencias éticas de un país abortado indeciblemente

Hechizos deliberados de la miseria humana
Ni siquiera e lenguaje puede ayudarnos
Poner orden en nuestras vidas
Es como considerar la posibilidad de ir a la feria un lunes
Bellezas siniestras que satirizan psiquismos atomizados.

Septiembre al unisonó con los milagros inesperados
Proezas de epifanías domesticas
Conversaciones con ciudadanos del fugaz Chile
Susurros del sollozar humano
Confesiones temerarias al otro.

Raras realidades humanas
No nos entendemos al vivir en sociedad
Plagas de remordimientos históricos
Un amor en pura perdida “en off”
Brindis del exultante Tiempo
Ese sinsentido que embarga surrealismos callejeros.

Los segundos se mofan de nuestras ficciones Bicentenarias
Somos frágiles
Estamos condenados a soportar tribulaciones acuciantes
Son días de fugas gregarias
Hacia un caminar indecible, pensar.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas



Días envejecidos por celebraciones masivas
Un sentir vulgar de las Pobres gentes
Una dulce condena cuando pensamos
Lo más difícil del mundo
Septiembre asombrado ante tanto asombro simbólico.

Inicios de un desmadre de la razón patriótica
No saben cómo vivir nuestro pasado
Tocamos fondo, y nadie nos avisó
Letal sabiduría del Tiempo histórico
La educación no nos enseña a compartir complicidades cotidianas.

Esperanzas humanas diluidas en fondas capitales
Unos pecados capitales revestidos de momentos republicanos
Ficciones Bicentenarias no escapan al Hoy
Sensación de irrealidad en este Planeta Tierra
Espacios raros, ríos de recuerdos fugitivos.

Explicaciones no consensuadas
Esos rituales de Occidente nos aletargan
Repentinos cambios de fondos humanos
Sueños de libertad al usar un lenguaje
El misterio de los misterios.

Silencios primaverales acuden a septiembre 18
Nadie entiende a la historia con sus ironías bibliográficas
Esos delatores del sinsentido humano
Celebrar indicios de hipocresías bien digeridas
Limites de un aborto sublime hecho en Chile.

Iluminando realidades humanas
Angustias empobrecidas por bailes gregarios
Las personas nos entienden lo que hacen
Balbuceos de coloquios etílicos
Malditas demostraciones de miedos sin estilo.

Los materiales disponibles de un Chile narrado
Alegrías raras y diálogos aciagos
Las oligarquías éticas han hecho bien el trabajo
La condición humana ha sido sancionada por su inexperiencia
También comen asados en la noche de un tal Septiembre 18.

Problemas escurridizos en la Tierra
Un Universo que se mofa de las rarezas psíquicas
Del tiempo humano cuando fluye
Algunos quieren cuidar ciertas fechas que dejan huellas
Se acaban los residuos de humanidades decrecientes.

martes, 21 de septiembre de 2010

ficciones bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Esa excentridad conceptual por subordinar fines a proyectos humanos inconclusos y plasmar un correlato histórico condicionado a lo aciago de ser mera sombra de un espejo consumista en constante procesión a la Moneda.

Un ¿quién soy yo? mancillado por la hecatombe educativa que alcanza niveles de exagerada estulticia consumista. En estos tiempos históricos dados a experimentaciones valoricas.

Se inhibe el acto pensante de ser un inconsciente autodidacta y escribiendo en la docilidad del " yo entiendo" cuya incompetencia moral por abstraer del deber ser o de un virginal sentido teleológico son interpretados o explicados proporcionalmente por ilusas utopías patriarcales e intentos intempestivos de sistematizar desde la vereda de la razón iluminista.

Padezco cierta incredulidad por la silenciosa evolución del etéreo devenir dicieochero ¿por qué?; Ciertas respuestas expelen a una mítica densidad del ser ahí.

Esto evidencia la esperanza extenuada por vivir y, acontece cada instante de humanidad patriótica. Pero es intimidante tener una visión planetaria de las cosas acontecidas durante los días de un Septiembre digno de ser vivido a través de fuentes dispensadoras de sentido.

Vayamos hacia las dimensiones esto independiente de toda consideración fáctica o alegoría a lo abstruso por claudicar, jamás dejar que mis estúpidas debilidades patriarcales hagan bien su trabajo.

Invocando la dosis de locura que se requiere para atribuir la finita flotación silenciosa por conocer un signo evidente de piedad junto a ese devenir temporal que simboliza un algo absorto de sí y para sí.

La morriña, en estos días de locuras Bicentenarias, donde todos celebran algo pero estamos incapacitados para verbalizarlo. Siglos de miserias históricas y de negociaciones deliberadas para no tener miedo. Son muchos los miedos que nos embargan.

Vivencias personales de unos días de Septiembre junto a sus conflictos no resueltos, nos impone una empresa humana de difícil expresión emocional. Buscamos muchos lugares en donde podamos evitar el conflicto. Y no es así. Un propósito dispensador de crítica punzante y provocadora. Es cierto.

De momento, es momento de callar...........

viernes, 17 de septiembre de 2010

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas



Esta dicha por percibir la nostalgia de ser un algo en constante gradualidad ética con sus suyos emocionales. Todo lo cambia el momento. Nos vuelve tan inocente entender las cosas extrañas que ocurren a nuestro alrededor.

Chile con sus esmeros históricos vuelve a Septiembre como un diamante fino. Melosos recuerdos de un dudar cotidiano, que amistoso en las diatribas de esa convivencia humana que significo el advenimiento estético del misterioso viaje a lo injurioso de nuestro Hoy, aporta un fecundo instante de decisiones humanas.

El lacónico Hoy que precede a la idílica brisa, en cuanto, al fenómeno que expresa la imposibilidad de cosificar vivencias acrisoladas de siniestras danzas transfiguradoras de existencia, cada dia de Septiembre, alguien lo sabe.

Pero errantes en la versatilidad de esmirriadas apariencias sucedáneas del éxtasis callejero, este Septiembre 17 estuve comprando empanadas, que con fruición ejerce la vastedad divina en la increencia del lenguaje ordinario.

Aquel parentesco filial con el inconsciente estado contextual que ocasionó un letargo delirante en la brevedad sempiterna del inquisidor escepticismo, un escepticismo que besa los alrededores patrióticos de un país asombrado.

Esas vehementes ganas por conectar los sentidos corporales con el regocijo desgarrador, la activa impaciencia de Septiembre, que implora la abdicación del saber desconociendo.

Estas espeluznantes bondades del aprendizaje significativo, en lugar de sollozar realidades, adoptó el descontento letal de los tiempos biológicos de Septiembre aconteciendo, las calamidades etarias de los placeres mundanos. Harán subyugar todo atisbo de contemplar ciencias exteriores que intimidan al anónimo receptor.

Durante este anónimo relato, desde un Algo que conmemora al hombre extraño, dirigido por la astucia de los sentidos que enajenan al sí mismo, observó la irrisoria libertad de un joven desconfiado a ignorar el goce redentor que significa conocer el intrínseco universo de emociones declamatorias.

Por tanto, esa advenediza humanidad que se da cada segundo vivido en las complicidades consumistas de cuanto Chile aparece. También los niños combaten junto a sus adultos corrompidos.

Se concretiza en la frugalidad de ser abyecta existencia en cuanto a su absurdo esperanzador eyaculando en el rio fluyente de la nada vivencial de 18 y19 de Septiembre.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas


Ficciones Bicentenarias andan haciendo de las suyas. Con ello, caminos quiméricos de la ficticia opción humana que permite caminar al locuaz silencio de Septiembre obsequiando intangibles soledades, mientras envejezco.

Apariencias de consistencia sepulcral para oprimir la incompetencia ontológica de Occidente. No solo de eso se alimenta este Septiembre 2010, y lucha por mundo mejor.

La expresión irrisoria por eyacular sentido de conspicua apariencia. Si las apariencias carecen de entidad entonces imagínate el holocausto existencial, Fiestas Patrias y algunos pecados capitales, que evoca la insípida razón.

Una razón humana atormentada por tanta realidad que se le aparece a su vez las decisiones humanas acontecidas durante Septiembre 2010 es un canto a la inagotable capacidad de darse cuenta.

Aducir opiniones sustentadas en la ruptura de un Pasado que vigoriza la iracunda objetividad de los ilusos conscientes en entelequias portadoras de balbuceos morales. Son números puestos en el santoral de las victimizaciones valoricas. Alguien tiene que ceder.

Viviendo en el éxtasis de felices desgracias consumistas. Acasos será una forma de ser en lo que cabe a entender lo que pasa. Cuesta penetrar en la mirada misma del Chile y sus ficciones Bicentenarias.

Un misterio de sus oscilantes consistencias ficticias a consumir, denodadamente, adulaciones, esperanzas radicales socavadas por la vanidad humana, consumismos delirantes en un dia que Septiembre propone, de trascender por medio de nuestra sanguinaria agenda de adicciones personales, dichas adicciones se convierten en avenidas de infinitos primaverales, esa mentira que hace feliz.

Una filosofia barata y conflictos no resueltos, Allende y Pinochet, son niños de letales inocencias, cuando opinamos sobre las miserias descalzas de un Chile abortado

Un esplendor fascinante en huir a la poética de la Nada que inhibe un estado pausado de disoluta reflexión rutinaria. La rutina de saberse espectador de una constelación de depresiones vivenciales, entender al libre albedrio. Cada dia trae consigo su Juicio Final, y algo de éxtasis ético.

Indecisiones concluyentes al ver la ruta de una historia humana cooptada por mitos de majestuosidad opinante. Es el Chile de paraísos abortados y de significaciones fugaces.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas




Categorías humanas que perduran
En las actualidad prevaleciente del nativo aburrimiento
Aspiraciones hegemónicas de inmortalidad
Un compromiso de dudosa reputación dialógica
Pero tienen mala prensa en esas sociedades humanas.

Actualidad vociferante de sueños
Exaltación del incompetente mercado
Dadores del sin sentido
Comulgadores de una profana madurez
Infancias que cambian de mirada al observarlo.

Depresiones humanas concluyen
Proyectos adolescentes nacientes
En el estupor de darse cuenta
La colérica asunción de mundos adultos
Un tal Septiembre 16 acude al drama bicentenario.

Emociones enrarecidas durante este coloquio
Proyectos de pensamiento planetario incentivan
Hacen la vida humana más lúdica, interesante y de una tensa calma
Septiembre 16 y pensar es un riesgo
Intimidante encuentros con nuestros demonios rusos.

La lógica de los desorientados humanos
Una compleja empresa histórica
Locas aventuras de aprendizaje significativo
Ese purgatorio psíquico
Seguimos viviendo, sin embargo.

Enamorados de la realidad de Septiembre 16
A pesar de las muertes en este planeta tierra
Un pesimismo esperanzador
Intentos de un lenguaje cotidiano
Culpas compartidas, dicen los muros de la moral oficial.

Caídas humanas con sus milagros inesperados
Un septiembre 16 que actúa como ángel asesino
Nos depara frágiles segundos vividos
En mi vida, algo acontece
Miradas nacientes de un bicentenario apresurado.

Estamos dispuestos a considerar valoraciones
Sin la osadía de la irracionalidad del sentimiento encarnado
Es un amor en pura pérdida consensual
Nos enseña a sonreír a pesar de cualquier cosa.
Iluminación de lo desconocido de sentir.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas



Bienvenidos a la alegría que viene
Ironizando con esos cuerpos valoricos
Una tiranía de las calles mundanas
Inexplicables decesos humanos, y algo más
Parece que Septiembre tiene harto trabajo.

Caminando por la vereda del discrepante Ayer
Afectos que desangran la ansiada adultez
De opiniones que mutan en Destino
Aquella permeable redención de existir
Encadenados a los gritos del locuaz Tiempo-

El domestico fenómeno de un Fin
Absorto en sus efectos generacionales
Crepuscular huida del arcángel teoría
Al fragor extasiante del diseminado vivir
Ese vivir ama la irracionalidad del Otro.

Adolescente dispersión de vocación
Genuino estimulo de mis encausados padres
Sigilosa búsqueda de agraviar
Los intersticios de letargo abismal
Surrealismos cotidianos convoca Septiembre 16.

Aquel sueño inmaculado de ser
Monólogos profetizadores de intención
Amante intensidad temporal
Indicios de un lenguaje dubitativo
Un misterio sin resolver para las éticas humanas.

Intacta sensación de vivir
Viviendo esos coloquios ambientados en Septiembre
Ficciones Bicentenarias ganadas por muchas urnas
Ausencias que sintonizan con el devenir
Realidad de un elocuente secreto.

Delirios que navegan con la Nada
Imponente constelación humana
Oscilante sentido de pertenencia
En los albores de un más allá
Septiembre carga con las palabras de Febrero 27.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ficciones Bicentenarias

Despues de la lluvia todos son empiristas


Desnudas experiencias del decir humano
Mudas demostraciones de verdad asombrada
Depuraciones gregarias
Los adultos no lo saben
Los niños acusan con sus inocencias salvajes.

Bailamos en la inconstancia de las apariencias
Opiniones humanas en “off”.
Un Chile Profundo que capta ironías callejeras
Ese Septiembre 15 asombrado
Susurra el fenómeno de la vida.

Genialidad para diseminar realidades confusas
Las verdades de Occidente carecen de sentido lúdico
Vivir es sufrir, dice el Tiempo
Un tal Septiembre lo asume como algo sin retorno
Seamos dignos de nuestro sufrimiento.

Septiembre 15 y Jaime
Están buscando sus identidades
Ignorancias enaltecidas por nuestros laberintos psíquicos
Ironías de mis epifanías cotidianas
Sollozos de versos indecibles.

Amo enloquecidamente cada segundo de vida planetaria
Con ella es un Juicio Final
Desde la mirada de sentir estremecedor
Un hermoso viaje hacia los miedos de habitaciones deshabitadas
Tendrás una vida, y solo eso.

Septiembres enmudecidos
El Universo continúa con su proceso de emancipación mental
Los niños captan sus proezas
Dignos exponentes de una Tierra sin humanos
Seguimos envejeciendo.

Dudas radicales de los días
Septiembre y sus encadenamientos atmosféricos
Un reto a la magia de vivir
Confesar todo lo que uno siente
Y somos mutaciones aleatorias.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas



Vuelve Septiembre, vuelve el ocaso
Al pasar al rio del Tiempo
Mundanas imprecaciones tercermundistas.
Maldita percepción de realidad
Todo está permitido.

Agitaciones del lenguaje ordinario
Evoco la risa del fugaz beber
en las antípodas del uno mismo.
Veo, miro y observo
Miradas de un invierno tardío.

Amamos esa realidad que nos pesa
El sideral crepúsculo de las cansadas palabras
Exigencias emocionales del fenómeno de la vida
Septiembre despierta
Incluso el 11 “suspende el juicio”.

Adolescencias nacientes
Bellezas traslúcidas en horizontes Bicentenarios
Ficciones intimidantes
Importa el proceso mismo de pensar
Tensa calma.

Amores siniestros y silencios elocuentes
Vivo por ella
Su realidad, su vida y junto a mi
La respiración de Dios
Son muchas coincidencias.

La protagonista de la vida
Conflictos que generan creatividad
La moral queda cesante
Enamorándonos de la realidad
El ancho pensamiento de la miseria humana.


Por debajo de la bondad letal
Sufrir y llorar le dan una estética de lo abismal
Entender a los seres humanos
Un juego de compleja respuesta
Silencios cómplices con condimentos psíquicos.


Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Estamos indefensos en lo que concierne a interpretaciones de un Chile que se acabó. Es así, cuando esperamos certezas absolutas revestidas de costumbrismos patriarcales, sin embargo algo se aparece indefinidamente.

Son dudas radicales, el sentido último y el aprendizaje significativo de fenómenos históricos, que no hemos enfrentado con la máxima libertad misional.

Constantemente se acaban los fecundos instantes de hedor emocional en cuanto a la manera cómo enfocamos nuestro mirar histórico. Hacemos “como si “fuera normal explicar el transcurrir vital de una historia humana dispuesta a ser descubierta por la secreta elocuencia de diagnósticos bicentenarios. Un diagnóstico proclive a voliciones humanas y a prejuicios morales.

Es una historia provista de rodeos democratizantes, de adolescencias emergentes, de míticas revoluciones, de tentativas éticas, apariciones mediáticas, de enclaves bibliográficos, narraciones corroídas por el velo de ignorancia, vivir conscientes en el sufrimiento mismo de gobernar con la realidad del mundo exterior y de sinsentidos humanos al tratar de conducir la historia desde la mirada ínfima de un héroe anónimo.

Los únicos héroes anónimos que existen son los miles de chilenos que acudieron al llamado de la evolución humana en tanto expresión de deliberada opción de vida, ante lo cual, han ido asumiendo sus respectivos roles de segundos históricos.

Somos tan frágiles como un segundo. Dentro de esa fragilidad, nuestros héroes anónimos, proponen un confuso proyecto de vida, perpetuar la especie.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Acude, a este mes, un holocausto de sinsentidos psicológicos, descontentos adocenados, estéticas callejeras, presagios revestidas de sofisticadas represiones gregarias, dudas radicales al usar el lenguaje humano, enamoramientos antojadizos con la realidad del mundo exterior, colapsos etílicos sin clamor ominoso, tormentos adolescentes, mayorías silenciosas que no quieren asambleas tribales, depresiones etarias, burlescas manifestaciones del tiempo atmosférico, limpiezas históricas en cada sobremesa dominical del mes aparecido, tristezas corroídas de los niños ante el furor desquiciante del mundo adulto, ceremoniales patrióticos sin saber qué celebramos, sensualismos adormecidos por la ingesta de coloquios etílicos, propósitos narrativos en constante lucha con la sociedad del espectáculo, intensas celebraciones del Chile Profundo excluyendo al oficialismo simbólico de cuanta fiesta por celebrar y las extrañas decisiones de jóvenes inducidos a no pensar en lo que concierne al ocurrir abismal de nuestro país.

De la misma manera, este Septiembre, contiene un potencial vitalista para dirigir sus propósitos hacia los endemoniados experimentos de errores humanos, nadie les enseño a cambiar la mirada, y a despertar en este torrente de alocuciones vivenciales.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas


Desaparecen estados de ánimo, vivencias psíquicas, intencionalidades humanas y dudas radicales, sobre todo, experimentaciones valoricas en cada ficción bicentenaria que nos obsequia la esencia misma de todas las cosas históricas, Chile y sus interpretaciones “off”.

Conmemoraciones confusas y el fenómeno de la vida. Es un fenómeno que se hace presente ante todo en la exaltación dialéctica de momentos.

Un universo valorico vinculado a los mecanismos de defensa insinuados por esa historia de Chile algo aletargada por los reduccionismos bibliográficos de las “pobres gentes”.

La loca consideración de creer que entendemos los fenómenos humanos, no es así, pues hacer del actuar humano un proyecto de pensamiento planetario implica deshacerse de continuos valoricos, epistemológicos e históricos, en este caso, instaurarlo para explicar el estado de cosas de un Chile confuso, Septiembre sabe.

Es un mes provisto de héroes anónimos como de minimalismos subyacentes.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Cambiamos para erigir a la miseria humana de Alta Definición, y se ganó en las urnas, con su correspondiente ritual olvidado. Urnas o no urnas, esa es la cuestión. En todo caso, estas actuales celebraciones de un “Chile que cambio”, ficciones Bicentenarias, evocan enloquecidas tramas cotidianas.

Vivirse en la tragedia absoluta de entender lo que somos, sin nada que ignorar, al fragor de discursos hegemónicos de cinismo praxico.

Tristezas embellecidas por palabras embelesadas de irracionalidad, después de ficciones Bicentenarias, el diluvio de pensar.

Pensamos como infancias institucionalizadas y sentimos como abismos pensantes.
Vamos a relatar percepciones humanas ante lo que se aparece en nuestra rara comunidad lingüística llamada Chile. Un guion inconcluso, impredecible y volitivo.

Despertando en un lugar llamado Chile, y no nos llamaron. Es un estado afectivo de alta intensidad visceral pero de concluyente asombro gregario. Dicen que dicen que estamos de cumpleaños.

Estamos viviendo en la voraz experiencia de encadenamientos mentales, vivir en comunidad, y sumidos en condicionamientos de hipnosis social.

Desde la insania de dejar pasar todo transcurrir vivencial considerado por los instantes modernos de un país, que dicen “que cambio” hasta engañarnos con los supuestos históricos de un país dado a las negociaciones “en off”.

Acá, en este experimento llamado Chile, las cosas extrañas emergen como cósmicas expresiones de aventuras cotidianas. Muchas aventuras han ocurrido en nuestro país. La historia se habrá equivocado con nosotros.

No lo sabemos, pero los dinosaurios con sus relaciones de poder, exaltan y promueven, laberínticas consecuencias históricas.

Ficciones Bicentenarias

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Son mis ficciones Bicentenarias que recorren esos fantasmagóricos sucesos humanos cuando se trata de descubrir descripciones históricas. Una puerta abierta hacia lo desconocido. El temor a lo desconocido, las personas lo saben, acusa recibo de esta situación cotidiana. Algunos se divierten haciendo cosas extrañas. Cosa extrañas que derivan a conmemoraciones como las del Bicentenario llamado ¿Chile?

Son ficciones Bicentenarias degustadas por una mayoría que opta por la vivir su vida como estime conveniente. Lo han hecho.

No existe, aun, medidas cuantitativas y cualitativas que permitan señalar diagnósticos concluyentes respecto a cómo celebrar los chilenos estas fiestas de desmadre valorico.

Una historia que no se agota en bipedismos bibliográficos sino que apunta a la construcción de inventivas humanas. Es lo que nos queda por hacer. Pero es la protagonista de lo que da.

Sin embargo, las complejidades humanas que yacen en la realidad misma de compartir culpas gregarias, una causa de descontentos, vivir en sociedad.

Te enseñan lo mundano de celebrar bicentenarios en la brevedad intimidante del tiempo planetario.

Creacionismos humanos se verifican todos los días en los espacios emocionales de un país que cambio. Son obviedades significativas, esto es, evidencias concluyentes hacia un propósito modificador de licencias humanas. Esos tutelares escombros de fenómenos silenciosos que dejan huellas. Huellas de nacimiento, un Chile que bosteza realidades de mamíferos extraños.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Una empresa humana compleja saber dilucidar los torrentes históricos por donde caminar el ser humano tiranizado por los valores establecidos en un tal Chile.

Uno mismo se apresura a llenar vacíos existenciales cuando no se conoce la profanidad de ser constante flotación silenciosa mientras se observa en el espejo de su acogedor baño de soportable hedor navideño.

Intolerable levedad del yo cuando existe un adiós. La pesada carga de vivir atormentado de sentido.

Es crecer decididamente por los caminos remotos de la vida cuando adoptamos un aborto sublime acerca de nuestras miserias circulares.

No hay nada más embellecedor que construirse antípodas de uno mismo. En esto, la moral queda atónita ante el torrente de autocuestionamiento de lo decible. Esta bien saberse profanador de las plañideras sujeciones familiares que emanan de vanas ilusiones humanas.

Un sorbo de distracción ante el enigma quimérico de lo que significa un año nuevo en este Chile posdictadura adeudado por el descerebramiento funcional y visceral del bipedismo tribal así como por cinismo filantrópico de vastas consideraciones discursivas y sofocantes mitos de asepticismo moral.

Voy a luchar denodadamente por encontrar la misión en este puente de misticismo enigmático.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Incluso, desde la mirada de Septiembre, no es la excepción a este letal juego de la biología de la vida. Un fenómeno de la vida que deteriora los secretos paisajes de la racionalidad humana, no hay nada que hacer, y un deliberado ocaso hacia lo confuso de estar siempre solos.

Tormentos primaverales dados en un Septiembre Bicentenario, nada personal contra los presagios narrativos de ir al Otro.

Los Otros son los protagonistas de esta idiosincrasia denominada Chile con sus hipocresías contraculturales.

Sus benditos espacios emocionales, un Chile digno de ser narrado, en esta ocasión, han sido esculpidos por un tal 11.

Un número de inagotable calidad psicológica pero de siniestra inocencia interrumpida.

Dicho número aspira a un cierto orden vigente, a una tensa calma de inmaculados placeres bibliográficos, a una lúdica fascinación por las entrevistas en “off”, a simbolismos tratados como forma de vida, a discursos elocuentes en su valoración visceral y a idiotismos ramplones de la clase política ante incapacidad de solucionar dicho conflicto.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Desde las utopías colectivas de los grupos etarios que enarbolaban las activas certidumbres de romper con el sistema de valores establecidos en ese Chile consuetudinario hasta los sectores más conservadores y endogámicos, fueron años de libertades mutiladas y de estridencias éticas, un país dado a confrontarse con el ancho pensamiento de incertidumbres históricas.

Estamos solos en el Universo. Un evento de sublime contemplación en acción. Es una poesía de la irrupción intuitiva. Todo pasa y nada permanece.

Ciertas palabras con su activa incertidumbre gregaria. Encontrando la suficiente intimidad humana en la locura de cortar la soga y ser libre.

Un caótico comportar de los seres humanos cuando quieren estar encadenados a sus dimensiones psicológicamente complejas, no saben cómo vivir, este vivir no se esconde de los lugares sagrados de la miseria humana, cada esquina de Septiembre 2010 es el Juicio Final, y actúan como fósiles vivientes.

Y hubo de viajar a los insterticios existentes en las dimensiones callejeras de mi verdad vivida, evocadores de mi infancia. No solo la infancia se alimenta de errantes procesiones históricas sino que también las nacientes adolescencias que, alguna vez, indicaron un modelo a seguir. Modelos humanos y el fenómeno de la vida.

Tajantes desconsuelos de cómo pasa el ciclo vital del quehacer cotidiano en este mundo humano que se diluye en intimidantes secuencias fotográficas, envejeciendo.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Mostrarse y jamás darse por vencido. Es la convicción de lo promovido por las valiosas tonterías con sus impertinentes respuestas. Promoviendo la disciplina espiritual en tiempos donde nadie observa a nadie.

Estas expresiones de humanidad apasionada entrevé situaciones concretas durante el viaje transcurrido de Septiembre 2010. Un mes proclive a conversaciones polémicas con los hegemónicos prejuicios de historias oficiales.

Comporta, mágico Septiembre ocurriendo, un desliz de momentos fecundos. A lo más, en esta época de idiotismos concluyentes, las anónimas gentes del Chile Profundo, dialogan de sus momentos autoritarios.

Provocar un corrosivo despertar en términos de lo que se cree como verdad revelada en estos espasmos viajeros del Chile posdictadura. Esos viajeros ansiosos por trascender más allá de golpes valoricos. Llego Septiembre 11 para divagar de confabulaciones valoricas y de sadismos biográficos. Morfología de lo cotidiano, donde las personas intuyen sus más variopintas problemáticas existenciales, acecha a Septiembre 11 junto a anónimos comentarios humanos.

Todos consideran sentirse preso ante las percepciones humanas que barruntan los procesos históricos. La historia es el arte de descubrir modelos a seguir en cada estación de tiempo acontecido. Putas manifestaciones de candor popular al tratar de analizar juicios dispersos en lo tocante al Golpe de Estado ocurrido hace 37 años.

Resulta bastante complejo poder dar un análisis objetivo, integral, ideológico y teatral ante el fenómeno mismo de dicho suceso histórico. Existen tantos enredos gregarios así como intencionalidades humanas.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Insisto en esa fantasmagórica actitud prevaleciente de las personas para conmemorar supuestos eventos masivos que perpetúan el falso dilema de la catarsis colectiva. En realidad, un Septiembre que sabe de sinsentidos históricos, es como cualquier día.

El destilar convulsivo de Estados mentales letárgicos que roban todo ropaje identitario de lo que significa estar viviendo el paso insobornable del Tiempo.

Mientras tanto, el aparecer radical de mustias añoranzas tercermundistas seduce a cuanto homínido remasterizado nace de lo que emerge desde la tribuna de una comunidad lingüística.

Ante todo, tengo una sed insaciable de infinito. Harta nostalgia por lo que ya fue. Pero haré de esos inefables instantes de nativo aburrimiento psicodélico una belleza nueva. De querer, convulsivamente, escribir.

Todo aquello que ocurre alrededor del entorno significante del cual soy parte. Escribir es vivir en el abismo pavoroso de los límites del sentido que entraña la existencia humana. Es devorarse cuando se es protagonista activo del drama humano de conocerse.

No tengo necesidad de andar galopando por los espacios raros de mundanidad patriótica, septiembre observa. En ocasiones, es necesario disfrutar del goce desacralizador de hacer un brindis por los ecos que jamás volverán. Beber en los bares sagrados de la verdad dialéctica de Septiembre 11.

martes, 7 de septiembre de 2010

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas.



Despertando en Septiembre, expresiones de éticas intramundanas. Nos enseñan esas cosas a través de la educación. Sin embargo, cambiar la educación para cambiar el mundo es algo potente en su sentido significativo.

Es romper esquemas preestablecidos, y a la realidad humana en concreto le produce estremecimiento la idea de revolucionar aprendizajes significativos.

Aparecen los fantasmas de palabras no dichas. Ese patio entraña procesos de emancipación silenciosos. Nadie puede comprender las rarezas vivenciales de compartir la cultura humana como un acto de constricción permanente.

Siempre he tenido esa paz interior cuando iba a descansar, de momento, algunos minutos, tras haber estudiado o haber almorzado. Comer algo.

De los unos o de los otros, pero degustaba algo. Una suave melodía fluía a esos raros momentos invernales.

Un algo dispuesto a silenciarse momentáneamente. Muchos almuerzos con la secreta elocuencia de viajes sin retornos vinculados a la incapacidad de asir la vertiginosa realidad del mundo exterior.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas


Instaura un espectáculo de desquiciamientos lúdicos el cambiar la mirada en tiempos donde nadie escucha a nadie. Los arrebatos existenciales del mes de Septiembre para considerar sus finitos atmosféricos. Súbitas encarnaciones de pronósticos reservados pero que jamás ceden ante esa supersticiones de “horario valle”, la democracia.

No es atípico contemplar amaneceres vivenciales, cuando bailamos en la belleza misma de éticas descriptivas, se van haciendo al andar, desde paraderos de “Transantiago” hasta la sabiduría indecible de perros callejeros, nada es para siempre. Muchas personas con sus deliberaciones ciudadanas comparten intimidades patrióticas así como automatismos históricos.

No me interesa. Eso que llaman tomarse en serio ese experimento llamado vida. Solo espero que cada dia de Septiembre sea un repentino proyecto de pensamiento planetario en pos de un redescubrimiento de la experiencia misma que nos entrega Septiembre Bicentenario. Un dia en Septiembre es convencer a mis enemigos íntimos de lo sublime de vivir en permanente perplejidad psíquica ante lo vil de miserias consensuadas.

Solo mirar alrededor de mí. Somos pasiones ciegas mitigadas por la racionalidad humana, y transcursos vitales revestidos de fugaces protagonismos teatrales. Somos sombras dispuestas a transcender momentos de poética disolución cotidiana, Septiembre sabe.

El mes de Septiembre y el conversar mundano del patio de mi casa. Una tensa calma, la cosmovisión de mi patio, cuyo vivir curioso ha significado proyectar aburrimientos significativos. Alegrías convertidas en dudas humanas cuando se trata de cambiar el mundo. Esa palabra teñida con vastos aprendizajes forzados y con sedentarias ficciones humanas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Es así. Aspiramos a dominar el carácter alucinatorio del mundo humano, cuando confrontamos experimentaciones valoricas, y desde ese origen, laberintos psicológicos de discutible clamor popular. Suceden caducidades empíricas en cada acto de Septiembre Bicentenario.

De repente, nos aleccionan como vislumbrar realidades humanas provistas de embelesadas palabras cargadas de irracionalidad. Soñando la letal aceptación de que vamos muriendo ante lo implacable del momento.

La veraz incertidumbre de encuentros humanos entre las aventuras cotidianas de Septiembre despertando y los modelos a seguir sin que sepamos su naturaleza vital.

Camino, respiro y rió de lo que percibo mientras divago, distraídamente, por el patio de mi casa. Capta las soledades tempestuosas de abrazar la luz del amanecer siniestro del lenguaje humano.

En el patio de mi casa muchos antecedentes humanos aparecían. Ni la historia humana podía conducir esos antecedentes humanos. Los antecedentes humanos juegan a evocar realidades dignas de ser sufridas. Ser dignos de nuestro propio sufrimiento es algo de sublime humanidad desatada.

Es mi patio. Es un lugar de sinsentidos invernales a su vez una seductora experiencia límite. Fríos inconclusos con silencios acallados.

Despertando en Septiembre es una manera de cambiar la mirada. Reenfocar el norte de lo que acontecido. Infinitas expresiones de miedos latentes. La acción humana, despertando en Septiembre, conforma espacios sagrados de instantes gregarios. Un Golpe que condimenta vanguardias callejeras. Todos somos culpables de historias anónimas.

Una constante antropológica es hacer de la ética de Septiembre una descripción acuciosa del dolor humano. Hay una huella insondable, genuina y concluyente que apunta a ese dolor humano que diseminó sus fuerzas históricas, septiembre 11 encarnado en abismales consideraciones de “nunca más”.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Con enfado y con sospecha, divago en cada estación de Metro dirigida hacia el lugar de prácticas escolares, ante lo que emerge como absoluta certeza de pecados capitales, lujuria mediática más gula simbólica.

Ese “Metro te ayuda” sirve para olvidar los consensos patriarcales de modelos a seguir. Son los días de estridencias morales y de sinsentidos lógicos, implacablemente, el tiempo de Septiembre propone vitales proyectos de aprendizajes significativos, solo envejecer.

Los humillados y sus reseñas históricas, en ese Chile Profundo, comparten descripciones humanas del más alto valor legitimador, son de las entrañas “republicanas”. No solo de república vive el hombre sino también de toda informalidad vivencial que sale de la boca del Hoy.

La impaciencia incertidumbre de construir intimidades patrióticas. Un intimidante encuentro con los demonios internos de un Chile que cambio. Un país de los delirios idiosincráticos con sus novelas de pasiones adocenadas.

Un gesto de reverencial estremecimiento al evocar miserias históricas. Esos desgarros históricos cuando la educación formal es deshonesta para expresar la dignidad de sufrir.

Vidas humanas corrosivas en cuanto a diligentes estados de vivencias psíquicas. Un espacio complejo de posibilidades poéticas. Nosotros somos personajes que nos atemoriza la realidad, tanta realidad nos asfixia.

De la misma manera, construimos esquemas valoricos para penetrar laberintos como los de Septiembre despertando en desvelos humanos cuyos presagios gregarios hacen interesante vivir en este experimento llamado vida.

Nos apena el tiempo en su linealidad progresista. Vuelvo y no vuelvo, dice el tajante presagio de Septiembre 2010.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Cambios repentinos ocurren en este mes de Septiembre o, tal vez, te hacen creer que ocurren dichos cambios para imponer una determinada concepción de vida.

Lo habitual, entre los eres humanos, es vivir conforme descarnadas costumbres basadas en sucedáneos ciudadanos.

Profusas melodías entrelazadas con juegos del lenguaje, Septiembre y sus días, implacablemente, condimentan sus propias locuras cotidianas.

Días y otros días observan los límites del lenguaje en el país de las maravillas mundanas, Chile y algo de emancipación ciudadana.

Cosas extrañas suceden. Si bien corresponde ahora a Septiembre iniciar sus relatos atmosféricos, no es un imperativo moral entender el proceso mismo de la historia a partir de conmemoraciones invernales. La realidad de Septiembre tiende a la fragmentación, disolución y cocción de experimentaciones valoricas.

No obstante, la educación como proyecto hegemónico sigue su curso de desmadres didácticos. Cierta pedantería ética de la comunidad escolar cuando imponen criterios de acción histórica, pues toda interpretación histórica de la realidad es un falseamiento de la misma.

Las cenizas históricas de todo aquel enfado de adolescencias nacientes. Es la vocación de instantes etarios. Dolores de toda tierra humana. Una ética para el dolor humano durante el transcurrir patriótico de Septiembre “republicano”. Diversas palabras colorean la experiencia misma de lo que se percibe en estos 30 días de locuras cotidianas.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Posiblemente, es un mes de opiniones humanas, como todo mes que alberga el espíritu humano en este planeta Tierra, con algo de poesía culinaria. Es el año lleno de eventos genuinamente al límite de nuestras posibilidades humanas.

Despertando en Septiembre, nos siguen pegando abajo. Un canto al vivir delirante invoca el claro amanecer de Septiembre “bicentenario”. La hipócrita luz de conmemorar fiestas populares.
Décadas de democracias y de dictaduras. Un olor a rarezas gregarias y a vanguardias idiotizantes. La poca habitualidad de pensar. Pensar es un riesgo.

Sucesos humanos embarcados en poner realidades humanas en caóticos experimentaciones valoricas, Febrero 27 y los 33 mineros dialogaron con la secreta elocuencia de Septiembre 2010. Fue un evento de repentinas experimentaciones vivenciales. No hay aula magna que explique cabalmente el carácter alucinatorio del mundo.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Cuestionarse lo que uno hace es una epifanía. Hacer del saber cotidiano, los perros callejeros, una constante deliberación de epifanías inclusivas. Aman sus desmadres de conflictos sedentarios.

Los encuentras en cada esquina de comunas empobrecidas por la democratización del consumo cuyo mes ha sido digno de proezas históricas. Te incluyen en sus divagaciones instintivas. Una sabiduría literaria que corroe todo abismo pensante que no se sabe consciente.

Un despertar en Septiembre que evoca situaciones límites con sus respectivos fenómenos humanos. Siniestros antecedentes humanos ante un mes de constitucionalismos hermenéuticos.

Todos expresan sus miedos conforme a la normativa vigente. Un poco de república o algo de socialismo liberal, pero los Otros reformistas no están satisfechos con lo presenciado durante décadas de renuncias ideologicas. Olvidos humanos de las personas anónimas del Chile Profundo.

Todavía considero que me están pasando cosas extrañas, aun cuando, era ya de noche, cuyo silencio omnipresente para danzar errantes obviedades era desorientador a la vez durante el dia el férreo dogmatismo de lo días insinuaba decesos conceptuales.

Confieso que he vivido a la sombra de los rituales familiares que corroen la valentía de hacer locuras. Ir caminando por la odisea de respirar el azul de la libertad.

Le sumo el hedor multidimensional, integral, azaroso, corrompido, irónico, circense, republicano, entrópico y dialectico del concertacionista “metro te ayuda” en todas sus combinaciones viscerales.

Somos adictos al mundo exterior. Hasta cierto límite no hay vuelta atrás. Maquinaciones urbanas urdidas por la sociedad del espectáculo. Atormentado por las astutas ficciones que corren por los suburbios de mis experiencias liceanas. De ahí, añoro encontrar la lava vivida que me cultive en el silencio.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Llorar, llorar y llorar en un té para tres. Un acto de intimidad poética cuando veo la simplicidad de mi espejo. Nitidez y autenticidad. Un acto de gratuidad simbólica.

Da lo mismo, fastidiarse por sinsentidos humanos porqué la vida misma con su biología de lo desconocido nos enseña didácticas históricas. Aprendo, enseño y lucho.

Eso aprendí de mis padres y de la romántica vida del bajo mundo de las calles psíquicas del gran Fedor Dostoievski.

Despertando en Septiembre, y nadie me avisó. Rápidas percepciones humanas ocurren en un mes de confusiones históricas. Algo sucede.

Estoy envejeciendo ante la mirada inquisidora del tiempo. Pero espero nadar hacia eso que enamora mis ansias de dominación psíquica, vivir. El mes de Septiembre y sus fenómenos otoñales.

El ocaso de las utopías colectivas embellecen los hechos narrados que fecundan la bulimia generacional de los ilusos conscientes. Jóvenes y no tan jóvenes aspiran a autorrealizarse en todo aquello que no signifique confrontar el valor de los valores cuando se usa el lenguaje humano con el auspicio optimista del Tiempo, el libre albedrio.

No hay tiempo que perder. Tantos aspectos humanos susceptibles de ser penetrados, vividos y enseñados. En cambio, nuestro Universo incorpora sus propios instantes de tragedias griegas, el silencio omnipresente del ser humano.

Angustias del nativo aburrimiento humano. El tiempo se nos se va y se nos acaban los días. Algo ocurrirá en los espacios sagrados de la miseria humana de alta definición vivencial. Un errante interpretar lo que se vive en el mundo real.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Darse cuenta de lo que te sucede en los contenidos de la existencia humana a medida que vas escribiendo con el lenguaje humano, mezcla de brisa y tempestad. Se duerme en la activa incertidumbre de vivencias psíquicas cuando intentamos esclarecer problemas humanos.

Los problemas humanos y los fenómenos que lo subyacen. Ir conociendo lo recóndito de absolver miserias humanas.

Finalmente, ha llegado ese mes de las apariencias bicentenarias, Septiembre vitaliza obviedades gregarias. Cualquier dia, ahora Septiembre susurra, puede preciarse somos tal y enfrentar los fondos abismales de ir al Otro.

Beberme los espacios emocionales de cada dia transcurrido, eso si, con el incentivo estremecedor de asumir sinsentidos humanos.

Cuesta asimilar como la corriente del tiempo sacude nuestra inmovilidad acerca de nuestros propósitos vitales que queremos lograr. Limpio, espero y pienso. Eso hago cuando estoy sumido en ciertos dilemas morales.

Dichos dilemas amplían el ancho pensamiento. Es un morir sin morir cuando cuestionamos esas verdades que cimentan nuestro camino hacia la infelicidad.

Durante años se dan dado esos coloquios de situaciones límites, hubo de eso.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Tomo agua, bebo del sonido enternecedor de los gorriones que están situados en la casa del vecino y saludo al árbol sagrado que delimita con mi casa por hacer un brindis e invitarme a su momento, y a escucharme cuando estoy atormentado.

Algo de regocijo que entraña con ese enamoramiento de la realidad que amanece día tras día. De momento, buscando el cáliz de esa verdad que coincida con ese modelo cultural prevaleciente que subyace a esa supuesta realidad.

Puede ser, también que el acto de habla sea un poder engañador que aprisiona los encadenamientos conceptuales del lenguaje ordinario. Si bien suspendo el juicio acerca de esto, por lo menos, juego y me aventuro a tomar los riesgos que sean necesarios.

Juegos de seducción cuando dialogo con el otro. Encantamiento provocador respecto al otro, pues, así, logro vivir. Poco a poco llevo al extremo lo que soy. Es la única manera de devorarse.

Aniquilar las trivialidades irreflexivas así como esculpir en el tiempo el verbo de la palabra inicial acallada por el ruido de gran ciudad de los putos corazones.

Adiós al mendigaje afectivo y sus correlaciones egoístas que suspiran locamente ante el más mínimo ruido de vanidad tercermundista. Esa esencia es más visible.

Tengo claro lo que debo hacer en eso. Flotando entre espejos reflejos ante cada acontecer cotidiano en este mundo que se aparece repentinamente.

Nada es para siempre. Es irrisorio, en nuestro caso, como jóvenes, que nos cuesta entender eso. Todo fluye y nada permanece. Pero, lo patético esta en radicar nuestra agenda de adicciones personales como la tragedia griega que el otro debe limpiar rápidamente.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Un bello misterio es escrutar en los encadenamientos conceptuales del lenguaje ordinario, los suyos cotidianos de nuestro mes de Septiembre. Es nuestra manera de expresarnos con la satisfacción, en principio, de entendernos y comprendernos lo que decimos. Un pasmoso acontecer de dudas e incertidumbres.

Para ello, están la competencia de los hablantes para construir una teoría del significado por medio de un método efectivo. A nuestro favor tenemos la capacidad innata de pensar recursivamente.

Estaba en otra. Absoluta importancia a lo que sucedía en mi fuero interno. Una lava liquida hecha verbo. Arriba las estrellas y abajo el olor catártico del asado del vecino que, en realidad, le ocupo toda la tarde del día para lograr la satisfacción de saberse un respetable protagonista de la última cena junto a su “torreja” familia.

Nadaba con la decidida conmiseración de invocar plegarias herméticamente al pasado que no nos olvida.

Acompañaban a ese concierto de estridencias estivales mis amigos perros, eso si, estaban encerrados en sus respectivos patios de sus casas de clase media Picunche.

Ante todo, remotas estridencias navideñas daban paso al rió de asfixiantes espacios urbanos con su consecuente cinismo purificador.

De pronto, recordé, unote los tantos días que dibujaron innumerables muestras de miseria humana. Tan cerca de ser una área desvastada por los polifuncionales prejuicios de un etílico Viernes por la tarde en la Usach.

Por lo menos, existe, en este caso, un día mas de miseria humana con sus causas y efectos efectuando un adorable puente de ilustres estratos de lenguaje indecible.

Por cierto, gracias por venir a estas galopantes ficciones que giran en estrechos espacios ordinarios.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


De repente, no falta el incauto que sintoniza el televisión para sentirse protagonista de lo que allí sucede. Con ello, sus sujeciones melodramáticas lograron, en ese momento, un éxtasis.

Y miro lo que había en ese objeto de tecnología digital tardía. Era los fuegos artificiales lo que embellecían esa noche estrellada de la inefable ciudad que entraña y tributa la mística pensante del bajo mundo junto a un manantial de bipedismo de fértil emprendimiento vivencial.

Todo es alegría, desenfado regocijado con la savia generacional de un buen trago. Es importante que aquello ocurra.

Cuando transcurren los primeros minutos así como las antojadizas horas al fragor de la agenda de adicciones personales que nos proporcionan el enigma cautivante de los ecos que no volverán nunca más. También esperamos olvidar todo atisbo de drama o dolor humano en todas sus matrices vivénciales.

Pero tras la montaña humana de desvaríos etílicos y culinarios durante esa primera noche de aniquilamiento de los dioses antiguos del cinismo entronizador del mundo real se inicia ese astuto personaje que aparece en nuestro alegórico cuento, esto es, un nuevo año que vuelve a seducirnos con sus ínfulas de optimismo sideral.

Por eso, bienvenidos al mundo real de disoluciones racionales, y también a Septiembre 2010. Del mundo real es aludir a lo que nos afecta en nuestras propias aventuras rutinarias que danzan, psicodelicamente, en nuestro lenguaje cotidiano.

Si nos enteráramos de la naturaleza del lenguaje ordinario tanto para captar como dimensionar la eclosión de prácticas lingüísticas que se diseminan tanto del mundo en que viven sus usos significativos.

Emerge dia a dia, en la sociedad civil del bipedismo posdictadura. En verdad, si bien no hay claridad para eso, por lo menos, existen reglas que regula el aspecto lingüístico del todo orgánico que se construye en cualquier entidad societal y, así, comunitaria que se precia como tal.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.

Andaba confundido por tratar de explicar el origen de múltiples imágenes, recuerdos, hechos, acontecimientos, circunstancias, vivencias, sucesos sumidos en la rota del sinsentido, el aparecer radical de situaciones limites, burdas ilusiones sobre las relaciones universitarias y súbita intuición de un sentido misional en mi vida significo, indudablemente, un inescrutable estado de desasosiego absorto en la copa de soledades delirantes que bebía desinteresadamente.

Escrutaba curiosamente las inmediaciones de mi casa. Como si esto fuera un factor de inefable importancia para lograr encontrar respuestas a lo que aconteció en los hechos narrados por mi amigo el tiempo.

Es un denodado actor del banquete de la vida. Se fecundan en vastas crónicas de una función de teatro.

Sofocado por el fuego de estimulantes decesos conceptuales cuando observo desde el patio de mi casa una estival tarde a las aves que vuelan apasionadamente en busca del destino. Y agradezco a la vida por el nuevo día que me regala.

Rió deliberadamente acallando el egoísmo proyectado de mi indiferencia despreciativa acerca de simplemente vivir.

Tras lo vivido gesticulo mis manos en señal de agradecimiento a la madre naturaleza por el desengaño de actuar como fugaz protagonista de su obra vital.

Afanosamente, hube de aceptar las loas y el recogimiento habitual de un programa de radio cuya gracia esta, creo, en que exhorta a la rota emocional en lo relacionado a los hechos que, supuestamente, significaron un darse cuenta de lo vulnerable que somos.

No estaba ni ahí con el fetiche de emoción estremecida por los alaridos apoteósicos del puerto principal y la obsesión enfermiza de cantar, terroríficamente, la canción nacional como supuesta señal de una simbiosis afectiva con tu país natal. Increíble pero cierto.

Despertando en Septiembre

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Evoco esos aciagos momentos de exultante irrealidad cuando reía de los artificios crepusculares que navegaban junto a mi. Siempre navegan hacia el objeto estético que este a la mano. Se acabó Agosto, y emerge fugazmente Septiembre con sus deudas gregarias.

Mientras tanto, pensaba en los mineros pensantes y algo más iba a conjurar la unión familiar con el Chile Profundo, durante agosto 31, estuve viendo Dr. House junto a su pasmosa misantropía. Genialidad para describir la miseria humana dentro de sus vanas conversaciones y su obsesiva compulsión a vivir en la idea de los demás.

Embelesado por las personas pero no por sus conversaciones. Eso provoca, en mí, un estallido de insobornable hilaridad acerca de la estupidez humana. Es una terapia ver la serie, ya que, significa un darse cuenta de la vil abyeccion de verlos felices de dolor.

Algo llego a su fin y no hay caso. Debo asumir riesgos. Cree en ti mismo y sanara radicalmente tu vida. Hay que ser contemplativo en acción y vencerás.

Veo, miro y observo como una suave brisa del inaugurado año humedecía ese rostro de sujeciones imberbes.

Ciertas apetencias culinarias languidecían conforme los minutos pasaban. Creía estar volando a excéntricas dimensiones oníricas cuando abracé a mis padres tras el “cótele “existencial con sus respectivos consejos éticos. Curiosamente, estaba poseído por la fecunda indiferencia del clamoroso año nuevo.

Era una situación bastante agradable que sentia, fuere como fuere, dentro de la mística pensante que ofrecía mi hogar por aquellas horas.