martes, 29 de junio de 2010

un dia en The Greenland School

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Un día en The Greenland School es renunciar al anecdotario de componendas teoréticas entregado por la Usach. Ese es el nombre de mi amada universidad. Un lugar costumbrista parea los observadores del Chile profundo. Le debo algunos años de inefables experiencias etarias.

Llevo 3 meses de decesos conceptuales mediante la cual he absorbido cada singularidad simbólica encarnada por las disueltas gentes que caminan distraídamente por los fríos patios de un colegio novato. Algunos años de vivencias históricas, al fragor de emprendimientos espurios.

Mis alumnos tienen razón. Alguna razón tienen cuando observan de manera perspectivista las cosas que suceden en sus permanentes sutilezas represivas, la educación formal, entroncadas con recuerdos de difícil asimilación pensante.

Fríos casuales, humedades peligrosas y oscuridades otoñales convergen en un conjunto de impulsos irracionales preservados como tal en cuanta actividad existente en este colegio. Han pasado inexorablemente los días en ese colegio. Estoy envejeciendo.

Este colegio particular-pagado ofrece distintas formas de destinos circulares. Una muestra patente de las esperanzas acéfalas de miles paternalidades dubitativas. Sus adolescentes están viviendo un espectáculo de inestabilidades emocionales, y vivezas criollas que giran en un mismo lugar. Son unos precoces autómatas de calificaciones diluidas en la constatación siniestra de sanciones universitarias.

De otro lado de la libertad humana, en estos meses de prácticas pedagógicas, están sucediendo muchas cosas. Rarezas humanas acompañan a la sinfonía cotidiana realizada por los niños del primer patio. Llenos de energía y de inocencia salvaje proponen un proyecto ético a sus contemporáneos amigos, los adolescentes.

Continuaran estos antecedentes humanos.

domingo, 27 de junio de 2010

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Una epifanía de la puta divinidad. Todavía estamos en Junio y siento esos horrores sagrados cuando pienso en que el Tiempo fluye implacablemente. Pero febrero 27 y el frio abrasador de Junio asumen riesgos. Son riesgos de considerable admiración humana.

Supuestas tentativas de revolución lúdica. Precisan tomarse jamás en serio para coger lo genuino de intentar entender al Otro. Eso creemos ilusamente.

Por eso mismo, esos 2 fenómenos introducen el cáncer de lo imperecedero y de lo fantástico a la letanía de vivir burdamente los supuestos culturales de Occidente. Aun considero oscuro decirlo. Hay mundo humano que sigue funcionando independiente de las excrecencias valoricas que ofrezcan los cómicos jugadores del ritual consagrado, el planeta Tierra.

Corroído por el sinsentido de pensar teóricamente asumí esos antecedentes humanos que ironizan la comedia humana en concreto, las sociedades democráticas y sus fueros éticos.

Aquí y allá aparecen distintos criterios de valoración para criticar el sistema de imposiciones vigentes, y Junio algo puede hacer. Insistiendo en los bellos experimentos valoricos cuando miro a esos perros de inspiración “picunche”.
Dios está ocupado para razonar caos predecibles. Pero existe momentáneamente un Mundial llamado Sudáfrica que confronta distintos mundos humanos. Hay tanto que hacer.

sábado, 26 de junio de 2010

Febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Cambiando el rumbo de nuestra conversación con las catedrales de insignificancias mundanas, existen unos personajes que actúan muy bien cuando se trata de observar momentos.

En cualquier día, cualquier lugar esos leales animales pintan la flor naciente de la miseria humana, el Tiempo. Son los perros de la más distinta estirpe callejera. Es una extraña fascinación por proceder a observarlos minuciosamente al estar diariamente en el paradero en que me corresponde esperar el Bus alimentador, la E-02.

Vivezas criollas de los perros callejeros con sus chamanismos epistémicos. Son divertidas expresiones de clamor visceral. Novedades y complicidades entre la decena de perros que confabulan para oler huellas de nacimientos, a los Otros. Mientras tanto, en las avenidas troncales del país dudoso, febrero 27 cuenta los días en la vida que le toco vivir.

Obsesiones sin resolver dijeron por ahí. Perros, calles y febrero 27 convergen por puro azar. Inescrutables universos cotidianos deben decir que esto es digno de ser verbalizado. Esos universos esperan su momento de fama, gloria y divertimento.

Salvo por los alaridos de los perros vividos como tales en las calles del Chile profundo. Son animales leales y abiertos cuadrúpedos a lo desconocido de entender a esos otros animales extraños, los hombres. Esos animales, los perros, ensayan sus dotes de virtuosismo simbólico e imponen necesidades afectivas. Curan las heridas de la gran ciudad.

Siempre están ahí. Llaman a los malditos y fracasos que el modelo no quiso escuchar. A lo que febrero 27 intento sacar ese diablo de tu corazón.

Irónicamente se adaptaron al frio sempiterno del consumo democratizador. Se llama comuna la Granja aquella que participa como nexo comunicacional con las profundidades callejeras y sus olores de inefable propósito terapéutico.

Vivo en esa comuna de las comodidades abruptas.

Febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Sedientos por cambiar todo aquello que se va. Y se va hacia el mes de Julio, pues pronto estaremos afrontando los horizontes invernales del mes de Julio. De modo alguno, olvidaremos a febrero 27. Acuden esos momentos de cuestionable racionalidad humana. Son los días que transcurren vertiginosamente ante los confusos espacios de comunicación humana. Muchos silencios cómplices.

Un modelo a seguir será convertir a febrero 27, con el pesar desinteresado de los meses del año, como un problema narrativo. Culminan tiempos históricos dados a las presunciones fundadas, fundadas para preservar prejuicios morales, y dogmatizar realidades humanas en concreto, con los idiotismos valoricos del caso.

Incapacidades humanas para depurar nuestra conciencia de la corrupta facilidad de las experiencias cotidianas. Hay que hacerla a hablar. Eso significa destruir un oficialismo epistémico de detestable sutileza callejera.

La misión ha llegado a nuestros repulsivos corazones gregarios. Un niño de grotesca honestidad quiso volver a su lugar de origen, febrero 27. Cuesta asimilar el holocausto generacional de lo acontecido. Palabras más, palabras menos y soledades que anidan en cada calle afectada por ese día.

Son espacios de activa corrosión ética. No hay rastro humano que haya quedado impune. Febrero 27 apareció para quedarse en los pobres conciertos de melodías gestuales.

Vanas eventualidades cotidianas cuando usamos el lenguaje humano para describir juicios de valor. Mis juicios carecen de legitimidad, dijo la noche incrédula durante un frio infernal de un Junio que tiende al Bicentenario. Noches extraordinarias han interactuado con las tórridas percepciones dadas por febrero 27.

Algunos la usan como excusa para gobernar con la revolución en libertad. Todos quieren dogmatizar el Verbo divino de febrero 27, la verdad sobre nuestra condición humana. Elegancias estilísticas para ocultar lo vano que somos al considerar al ángel de la soledad que nos legítima, la vida misma.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Durante los momentos de narraciones inesperadas que Junio traía a nuestro encuentro hubo convenciones sociales difíciles de desatar, porque las personas enmascaran sus realidades trágicas con la sempiterna burbuja de compulsión consumista.

Implantación de valores morales en la enfermiza sujeción de conversaciones con febrero 27. Eso sí, Junio algo tiene que decir respecto a lo señalado.

Siempre tenemos algo que decir. Sin embargo, el problema de los problemas con febrero 27, Junio y algo más es su poder de vileza gregaria para convencer a los seres humanos de que están felices llenos de incertidumbres narrativas.

Tengo mis manos heladas. De cuando en cuando, el frio que alberga al mes de Junio ayuda a descubrir cada sorpresa indeseada en los lugares simples de cualquier calle que se precie de tener cierta antigüedad histórica.
El calor humano de febrero 27 sigue su curso hacia un futuro que nunca ha sido previsto. Ni aunque febrero 27 acudiera a la “letra chica” desde su dimensión ética, lo seres humanos todavía no aprenden a vivir en la perpetua sorpresa de existir. Junio algo aporta a esa sensación de indefensión callejera.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Consideraciones intempestivas del amanecer cotidiano de las emociones humanas haciéndose al andar de febrero 27. Fue un día dado a los contextos culturales dados en la democracia de los afectos magnificados.

No se leyó mucho durante febrero 27. Al tenor de lo observado hubo que morir de asfixia moral. Múltiples instancias dialógicas con la culminación visceral de febrero 27, y sus palabras quedaron perplejas ante la incapacidad de percibirse.

La borrachera de un día sábado en la madrugada hacia saludable los ambientes confusos en las profundidades siniestras de los silencios callejeros. Pero todo despertó ante la decencia valorica de febrero 27 para autopreservarse como la luz indómita que nos acompaño en nuestra soledad. Ningún perro del barrio mío ladró.

Rezos innecesarios de las modernidades tardías. Molestias sagradas a lo extraño de sufrir con su contenido mundano.

Humanamente hablando estuve al mirar detenidamente el lugar que ocupaban las estrellas en el espacio secular del Chile profundo.

Tantas manifestaciones de repulsión humana cuando ambicionamos. Hoy queremos dedicar este esfuerzo de revolución insatisfecha en develar lo que febrero 27 no pudo hacer, que las palabras vivieran con el sufrimiento humano. Divertida sumisión a esas enfermizas consideraciones humanas.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Pensando que lo único genuino es estar al limites de nuestras posibilidades. Esas posibilidades adecuadas a la precisión originaria de Junio para captar eso que ignoramos, el libre albedrio con sus dudas vocacionales.

Lloro por lo raro que pasa en la vida. Es una apasionada fugacidad de extrañezas pluricelulares. Es una forma de vivir la de encontrar esas ficciones que engloban nuestra pasión por la verosimilitud de lo misterioso.

Es el circo de la vida bella que nos insta a reír con la injerencia de las leyes cósmicas del Universo. No nos damos cuenta de aquello. Vivimos enjaulados. Poco espacio para la genialidad diagnostica prevista por los obviedadaes discursivas interpretadas por nuestro silencios. Silencios adecuados a Junio, entonces Junio recuerda a febrero 27.

Son pocos años de existencia humana en cuanto a responder esas respuestas impertinentes. Uno, ilusoriamente, cree poner orden en su vida.
Ese orden que buscamos es para colocar coto a nuestras irracionales muestras de estallido pulsional e medida que nos encontramos en la conservadora experiencia del burdo subjetivismo de alta definición.

Sin lugar a dudas, el mes de Junio hace de inquisidor juez ante las alevosías conductuales de la Civilización Humana, aspira a proponer un proyecto ético de bajas expectativas humanas.

Es para el ser humano una experiencia dolorosa a su vez seductora. Más allá de los desencantos otoñales de febrero 27 algo condicionado a las inflaciones dialógicas de Junio, quiero saber quien fue el vendedor de almas humanas que derivo hacia lo trágico de no ser divinos ante el juego temerario del dolor humano. Y subió la tarifa del Transantiago.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Sigilosa bondad para mirar. Mirar hacia lo infinito de cada segundo transcurrido desde ese día hasta la entronización del dolor humano como algo indigno de ser ensalzado, según los cánones adocenados de Occidente. Junio no quiere eso.

Venir a besar cada estado de pasión humana que enfrentamos al dialogar con los horizontes otoñales de Junio.

Dificultades para vislumbrar el pesado hastío de nuestros días aletargados por éticas descriptivas. Ni reforma ni revolución pudieron responder a esas imponentes prejuicios morales.

Hay que ir al origen mismo de los prejuicios morales de Junio. Eso, “no lo sé” al estar existiendo como un frenesí de recambios generacionales.

jueves, 24 de junio de 2010

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Vinculados por mutaciones aleatorias, Junio y febrero 27, juegan a entenderse como usan sus respectivos lenguajes para explicar los asombros inesperados que corresponden al instante mismo del tratar humano.

Detrás de todo ocurrir intelectual estalla la verdad de toda interpretación humana.

Se hace interesante tratar de saber qué es lo que quiere febrero 27 del mes de Junio. En eso estamos.

Escasos días, ya estamos a punto de disfrutar un Mundial de Futbol, y febrero 27 se ha ido olvidado como sadismo periodístico. No es necesario seguir recalcando su importancia para ayudar al prójimo.

Una imponente sobreestimación del Pueblo Chileno. Entonces, Junio quiere recordarnos que la rapidez psicodélica del tiempo acontecido nos convoca a tener una visión integral sobre lo que queremos hacia el futuro. Un futuro que no quiere saber de razones republicanas.

Es menester señalar la molestia sugerida por la razón humana en lo concerniente a la incapacidad de explicar diáfanamente la genuina condición humana del Chile profundo.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


. Un día en Junio es cantar a lo absurdo de no pensar. Misterios sin resolver de la mente humana en cuanto a lograr su mayoría de edad. Las personas pueden desaparecer durante el mes de Junio junto a la concordia sugestiva de captar las referencias otoñales del mismo con el tratado de pasiones humanas que ha ido suscribiendo febrero 27.

La historia de las pasiones humanas, no es que sea patrimonio sólo de los grandes pensadores o de los Inodoros en Horario Punta, es una tierra fértil de coloquios intramundanos.

De esto no se escapa febrero 27. Fue algo digno de ser alabado por los dioses apócrifos del Olimpo helénico.

Pero las reiteradas muestras de sencillez rutinaria del mes de junio con sus fragancias a Pueblo no son sino una clara demostración de exaltación a lo raro de vivir.

Los movimientos extraños de al personas cuando hace frio, la inocencia consumada de perros al borde de la eutanasia callejera, los miedos patentes de las personas cuando deben reconocer su incomprensión lectora respecto al paradero troncal, la evidente excentricidad de los escombros en las calles y las muestras de displacer acumulado que reflejan las gentes cuando caminan.

Esto impone Junio con su genio diagnosticador y su penetración atmosférica.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.

En aquellos vericuetos que no ingresan las insultantes formalidades sociales ni las estratégicas esperanzas de religiones sin preguntas o las ideologías sin el sentido práctico de ver a la condición humana como un fin en sí mismo pero algo fragmentario en su actuar cotidiano.

No alardean de aquello que no saben. Hay un camino largo y sinuoso por recorrer.

El silencio de los inocentes cuando el frenesí del otoño anunciado, Junio, nos presenta muchos requerimientos mentales.

Poco tiene de viveza criolla. Solo nos queda rezar.

En este sentido, el mes de Junio comienza con su apertura hacia lo rupturista de querer no estar aprisionado a lo burdo, vacuo y decadente de aquello de lo cual nos convierte en meros fósiles vivientes.

Me gusta Junio. Ahora, está a prueba de todo. Alguien lo está mirando. Este, ríe siniestramente.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Un proyecto ético para febrero 27 significa ir al origen mismo de nuestros prejuicios morales. Es apuntar al principio de todas nuestras obsecuencias conductuales cuando, más encima, no confesamos lo que sentimos.
No aceptamos nada que no sea digno de nuestros experimentos culturales. Un cinismo al candor de lo propuesto por Occidente.

Lo difícil es convencer a la postura oponente de su cobardía felina. Lo oponente está en la magnífica complejidad humana haciéndose presente en cada esfera de la vida pública tras febrero 27.

Estamos ahítos en prejuicios”picunches”. Ignorancias resueltas mediante sucedáneos gregarios. Tenemos miles de años para verificar que ha sido asi como los planteamientos planetarios del poder humano.

Por lo menos, esas ignorancias humanas asumen su carácter de fugacidad epistémica y de ruindad emocional.

Es un éxtasis psíquico apuntar a mostrar que la experiencia límite de febrero 27 sirvió para, a lo menos, proponer un proyecto ético desde la mirada de lo desconocido.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Todo conflicto tiene su oportunidad, y sus intuiciones reveladoras.

Es muy distinto si no estamos capacitados para vislumbrar las oportunidades en cada tragedia humana que aparece coquetamente. Divinas demostraciones de vivir, misterios sin resolver.

Sin embargo, este aspecto ineludible, de considerar estar sobreviviendo, simboliza la cruel actitud de los seres humanos victimizándose ante sus propias decisiones. Es la única manera que tienen para robar a sus tiránicos principios de moralidad sus cuestionables criterios de dogmatismo teórico.

Pues bien, en muchas ocasiones, la realidad humana insulta declaradamente esas verdades en las cuales vivimos. Las golpea en su rostro de limpidez epidérmica. Solo apuntan a una visión monopólica de las relaciones interpersonales. Una pérdida de valores.

Ni vanguardia ni retaguardia sino algo de esclavitud axiológica. Triste actitud para entender cabalmente al mes de Junio. Sus uniformes temperaturas debaten con las conveniencias humanas. Múltiples intereses humanos que no pueden soportar la idea de la finitud psíquica.

Exaltaciones inmediatas de poder otoñal. Es patético saber que las calamidades de la condición humana anticipan opulentas decisiones crepusculares, el libre albedrio suspendió el juicio ante febrero 27.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


. Continua la tragedia de saberse encadenado a un querer ético vinculado a supuestos mentales enseñados en las aulas de dudar bibliográfico. Son indigencias informativas que te enseña la sociedad del conocimiento lo cual sirvió para refrendar el paraíso psíquico de febrero 27.

Nos confunden hasta convencernos de que solo existen ciertas realidades oficiales, en cambio, las que contradicen aquello son declaradas como “interesantes”, o sea, sutilmente, legitiman su feudo de tratar social a partir de esas discordancias humanas. Genuino, surrealista e interesante.

Un ser humano idéntico a las sesudas declamaciones de reflexionar cotidiano dadas al experimento vanguardista de reajustar la mirada después de ese fenómeno geológico.

El mundo de los fenómenos geológicos hizo dialogar a la experiencia muda del Chile profundo.

En suma, los estandartes del opinar desmesurado, los periodistas, asumieron una postura de valoración oficialista. Al especificar cada palabra con su significación referencial acorde a la situación límite de febrero 27 esas personas erigieron al sufrimiento humano como el motor del conflicto.

febrero 27 con Junio.

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


La súbita llegada del mes de Junio nos insta a pensar de otra manera lo que teníamos dispuesto para enfrentar la problemática de febrero 27. Algo significa.

Han pasado 3 meses desde ese silenciar geológico que nos dono consideraciones intempestivas. Si eso es así, febrero 27 continúa transcurriendo aleatoriamente alternando con los recursos retóricos que tienen los hombres de sano entendimiento.

Emergen dogmatismos teóricos que inhiben a Junio a mostrar su rostro más humano.

Junio junto a su soledad silenciada por los quejidos viscerales del Chile profundo. Las personas no saben vivir.

En otras palabras, la sempiterna soledad de las sociedades contemporáneas no te invita a vivir. Influencias desastrosas provocan la exacerbación de los valores del hombre febrero 27, indiferencia, individualismo y su expresión oral.

Burdas racionalizaciones del mes de Junio por cuento considera finalmente que la no-revelación de esas verdades que uno teme decírselas a uno mismo es un sano síntoma de terapia mental.

lunes, 21 de junio de 2010

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


En esto, el Chile profundo y el mes de Junio se corresponden implacablemente. Se necesitan. Genuina subversión a observar momentos otoñales. Ambos experimentos históricos les seduce la idea del misterio de recibir respuestas.

Existe una mutua complicidad con encontrar milagros inesperados en cada calle que se aparece mañana tras mañana.

Agudeza de la insania callejera. Despertar en un mundo humano sujeto a preceptos secuenciales. Dispuestos a obsequiar a Junio un laudable habito de hegemonía valorica, un método de sospecha contra nuestra agenda de adicciones personales.

Es la aurora de los conciertos fenecidos. Un luz divina toca a febrero 27, Junio accede a cuanto le proponen los adictos al mundo exterior, los hombres.

Aparentemente todo fluye y nada permanece. Pero el mes de Junio, acosado por los rituales chamanicos de Occidente y por las habladurías desatadas por su previa otoñal, considera que la vida humana corre definitivamente hacia un viaje sin rumbo. Sigue el Transantiago con sus resfríos republicanos.

Es un amanecer, decirlo, Y su otoño algo envejecido por el fenómeno de la vida anuncia la llegada del frio.
Sin embargo, este es un frio dispuesto a poner en cuestión todo el universo urbano que corrompe el origen de los prejuicios morales con su correspondiente jerarquización de los instintos humanos. Lo que será, será para Junio una fabulación bien adiestrada por el nativo silencio de un tratar humano.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Consensos y obviedades duermen cálidamente en los lugares republicanos de miradas que acontecen, no así, las discrepancias de supuestos ideológicos con al cual se quiere engañar a los tiempos históricos.

Todos Ellos abrazan al Pueblo pero de nada sirve eso cuando no han comprendido que el país cambio vertiginosamente.
Su psicología del subterráneo ha entregado en vigor desde la muerte de los bipedismos axiológicos, el Sí y el No, ha puesto en cuestión eso que antes algunos denominaban “en la medida de lo posible”.

Lo interesante a su vez lo problemático es que la medida siempre fue inefable en su propósito vital.

Es un mes que nos da la bienvenida a la lúdica aventura de enamorarnos de la singularidad siniestra de cada día que engloba a este mes.
Reflejos de un otoño tardío que cambiara a un invierno con residuos de un sano entendimiento humano.

Un mes que quiere recuperar lo perdido por los seres humanos, la capacidad de imponer la seriedad de cuando eran niños.
Inocencia salvaje que lucha con el trágico espesor de nuestros días. Días y días que confrontan con el perspectivismo seductor de la miseria humana, connotaciones sugeridas al mes de Junio.

Una tensa calma procede a manifestarnos este mes, más aun, a entregarnos información privilegiada sobre todo suceso humano que va más allá de la opulencia informativa de Occidente. Están ocurriendo cosas que perplejizan al destinador de lo dicho oficialmente sobre febrero 27.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Junio con sus fríos de “horario valle”. Nombre que nos deja entrever la inagotable capacidad de preludios invernales y de oberturas mundanas. Agotado de tanto pensar, en este planeta Tierra te lo enseñan de cierta manera , en una ética orientada hacia el futuro en lo que concierne a febrero 27 que opte por liberarme de los encadenamientos conceptuales del vivir rutinario que me ofrece mi país y los efectos cuánticos de febrero 27. Febrero 27 y su ética de las posibilidades.

Se abre un horizonte emocional tras la despedida obsecuente del Chile pre-resiliente, ante lo cual, febrero 27 anuncio su vocación de servicio público.

De la misma manera, Junio nos ayuda a entender silenciosamente el transcurrir vital de la condición humana en la sumisión “en off” que simboliza vivir en sociedad.

Digno de una belleza retorica es lo que ha transcurrido desde febrero 27 hasta la aparición repentina del mes de Junio. También siguen existiendo muchos “perros vagos” en las sofocantes calles de las maravillas exultantes llenas de temor.

Durante Junio nadie escucha a nadie. Hemos llenado con informes de una buena crianza deductiva todo aquello que tenga que ver con la ley de Reconstrucción.

domingo, 20 de junio de 2010

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Sinapsis de la disensión gregaria. Grotescas incapacidades mundanas que reflejaron una fracasada tentativa revolucionaria. No saben vivir sin sutilezas represivas, la civilización, pero sobreviven con la resignación de saberse los guionistas de una enfermiza obra de mandato circense ¿Quién habrá narrado febrero 27?

Con ello, sigue siendo febrero 27 un mar de contradicciones internas y de rarezas psíquicas.

Dándose un gran espectáculo con la desinformación ilustrada de los medios masivos de comunicación en tales realidades humanas en concreto del Chile profundo, no captan el principio tiránico que mueve a ese día para generar fuentes dispensadoras de sentido.

No hay fenómeno alguno que pudiere explicar el sentido originario del actuar precipitado de los protagonistas de la fugaz sombra autorizada. Respuestas sin preguntas suceden día tras día en lo vanguardista de febrero 27, su moral. Una ética descriptiva comporta aleccionadores recuerdos del sufrimiento humano.

Una enfermedad para febrero 27. La enfermedad sagrada de la indiferencia humana para evitar compartir las incertidumbres de un holocausto emocional. No estamos capacitados suficientemente los seres humanos en cuanto a la emergencia de situaciones límites.

En caso contrario, habríamos tenido una actitud de prevalencia inmediata en lo tocante a la ayuda, sin los vicios republicanos de la membrecía cupular o el sinsentido cerebral de autoinferirse negociaciones “en off”, a los ciudadanos del Sur profundo.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.



El hombre febrero 27 sigue bailando al son de silenciosas fuentes dispensadoras de sentido: La constante antropológica de consumir realidades urbanas con el absurdo de creer posible la redención a través del olvido. Énfasis en ese día alucinatorio para distinguir sucesos de praxis liberadora.

Palabras y acciones no se llevan bien en este experimento de emancipación mental. Psicología de lo subterráneo para expresar el sufrimiento humano durante febrero 27. Este hombre apunta a no revelárselo a sí mismo.

Ese anónimo miserable siempre es un ser humano revestido de repeticiones capitales, conservadurismos de una ideología no alineada con las democracias tributarias de tiranías gregarias. Envejece en su genética de lo extrañado.

Así es cómo vamos construyendo el laboratorio histórico de las ideas pasadas, o creemos estar pensándolas a cada rato o hemos encontrado el fenómeno que las explica haciendo uso del corrosivo poder. Acá, un acotado pesimismo teorético al intentar explicar el curso natural de la miseria humana entrelazada con febrero 27.

De sus conclusiones, algo de autorrealización queda. Nunca se mira desde afuera sin piedad, sin compasión, sin jamás provocarse huellas de nacimiento. Inexistente autocritica de los bípedos murmurantes cuando se trata de confrontar al destino.

Desquician al libre albedrio con sus incompetencias emocionales y balbuceos narrativos. Es tratar de usar claramente los modos de ser concluyentes, si se puede expresar así, esos criterios de referencia lingüística en lo tocante al devenir enloquecido de febrero 27 mediante la bestialidad pulsional de cada día que se va.

Buscando una manera de vestir con aprendizaje significativo el esclarecimiento existencial de febrero 27. Afortunadamente nos ayuda Junio para apuntar a ese objetivo. Hace frio.

Ir al hombre mismo durante la actualidad valorica de febrero 27 es ser desleal con los modelos de discusión vanguardista entregados por los adalides del progreso indefinido, la desmodernidad concebida como pueblo sobreestimado. Necesidad de ser conspirar contra la corriente del Tiempo compartida por la previa de febrero 27.

febrero 27 con Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Disensiones complacientes en nuestro país. Todos opinan como debe ser vivir en sociedad. Maldita actuación de los seres humanos cuando quieren algo más allá de lo conveniente.

Ese vivir gregariamente con febrero 27 supone un acto de sumisión libertaria. Nosotros imaginamos cosas inexpresivas.

Nunca la relación entre el lenguaje humano y nuestro país ha sido de evidente ascensión a otros valores morales. Somos unos malditos cobardes pero benditos cobardes en la consecución de conversaciones en la Catedral.

Puede que alguna vez, en los confines domésticos de un almuerzo dominical de sobremesa o de una bohemia de “picunche “dilucidación visceral que trasciende las fronteras del “horario punta”, la asunción de otros valores sean un indicio de pureza hipócrita. Libertades imaginarias cuyas deudas con la sociedad que acoge a los extranjeros después de una larga historia de dubitaciones republicanas.

Sin embargo, los otros respondieron a las circunstancias. Repeticiones de los errores humanos para conciliar el mundo de los fenómenos éticos. Un discurso de exaltación discursiva cuestiona los recuerdos.

Esos recuerdos éticos, haciéndose al andar, con cierta nostalgia por lo no realizado converge con la caótica percepción de estar incapacitado para entender lo que somos.

febrero 27 y Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Acercamientos a la medianoche de un caminar dubitativo, la historia moral de Chile, recién nacido y su lactancia valorica, anuncian un estado de perplejidad emocional. Vilezas tercermundistas cuando se trata de interpretar las intenciones morales de cada suceso o hecho que ocurrió tras febrero 27.

Afecciones culturales y determinaciones jerarquizadas de un día que logro hacerlo con los instintos de una vida plena de valores orientados al futuro, otros implantados ante sí. Pocos se dieron cuenta de aquello. Y sus consecuencias están a la vista.

Un día con febrero 27 es manifestar algo digno de ser sufrido. Pasan los motivos humanos y quedan los pecados otoñales. Fumando sentidos escatológicos cuando observo momentos. Descifrarlo es un acto temerario que amerita ser vivido. Referido a los efectos humanos de febrero 27.

Deseando los golpes del destino para aplacar los enemigos internos que tenemos al construir un torrente de normas, preceptos, y reglas de trato social en la tierra fértil de los coloquios intramundanos cuando compartimos en sociedad. Una situación gregaria, esta, que no da solución a las primarias expresiones de impulsos irracionales que emergen en las situaciones límites del hombre febrero 27.

febrero 27 y Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Limpieza étnica a febrero 27. Una manera de decir que todavía podemos reajustar la mirada de las ideas modernas nacidas a su vez seducidas por los héroes anónimos del Chile profundo. Encuentros cercanos con la soledad sempiterna de las sociedades contemporáneas.

Sus sueños de libertad están encadenados a las obviedades burdas de personajes que piensan con 3 palabras. Buscando un modo de meter ruido en la razón de ser de febrero 27.

Un día como ese embarga pasión, devoción, estar poseído y alucinar con la realidad subyacente de un proceso sin retorno, sin opción de repetirse. El circo de la vida de febrero 27 nos confronta con innumerables decisiones humanas.

Al tratar de darle una explicación razonable, si existe esa tipología de mitos sofisticados, a todo lo que ha sucedido en estos meses de fanfarrias corporativas y de dudas a la credibilidad del espacio público del gobernar republicano.

Nadie puede saber lo que sucede simultáneamente en las profundidades inefables del dialogar publico entre los poderes que construyen República. Están a prueba de todo.

También aparecen muchos criterios de valoración en los intersticios heréticos del Chile profundo. Viven con otras formas de observar humano. Posee una razón autónoma, genuina y atípica a las sugerencias impuestas por el Chile oficial.

febrero 27 y Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Nos entregamos a una juerga lingüística durante febrero 27 y sus consecuencias mundanas. Una propuesta ética que febrero 27 nos ofreció a todos los hombres de dudosa voluntad de poder. Se les acabo la fiesta a los inescrupulosos del vivir sin encadenamientos libertarios.

Volver a ser de repente tan débil como un lunes emocional. Es un mercado de prendas éticas. Un constante estado de coacción prolongada. Te ordenan, te sujetan y te mandan a imponer un sistema de inequívocos esenciales, los problemas axiológicos de febrero 27.

De problemas humanos a problemas de valores. Intimidante sujeción a ciertos estratos de realidad humana en concreto.

Eventualidades vivificadas a la sumo por el Tiempo crepuscular de lo realizado. Esas riendas del poder de hecho que llevan las riendas del asunto rutinario. Esquizofrenia de lo vernáculo de expresar palabras con significado de febrero 27. Cesantes por la salvaje naturaleza de las ideas humanas.

Humanizando a febrero 27. Risas de más allá, insinúan instantes de literatura fantástica.

Su significado es oscuro, pues existen millones de supuestas interpretaciones automatizadas por la corrupción empírica de deseos, placeres, percepciones, sensaciones y convicciones valoricas.
Depurar la verdad misma de febrero 27, si es que se puede desocultarlo, esclarece la ciencia cierta del instante acontecido.

febrero 27 y Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Una Teletón del tributo permanente que dichos orígenes de Occidental intención gregaria seducen a los plebeyos del perpetrar ruidos valoricos.

Ayudar a los desvalidos puede ser un acto de constricción de los impulsos originarios, primitivos y atávicos que contiene el ser humano al volverse carne en la realidad concreta de las situaciones límites que susurran a nuestro oído. La dualidad del abrazo decimonónico.

Un voto pétreo que encanta a las ilusas conciencias que no piensan más allá de sus traumas generacionales. Varias de cadas de prisioneros vivenciales, y no había modo alguno de refutarlo. Existía la tensa calma de los desesperados. Libertarias estrategias de clamor popular.

Los otros, personajes de torpeza emocional pero de grandeza monetaria, saben cómo construir un país impelido a escrutar sus ventajas comparativas. Así, almuerzan con sus jocosos mayordomos bien remunerados en el “off” del frenesí rutinario con lo que se precia este planeta Tierra.

Simplemente humano somos cuando hablamos. Una elocuencia herética ocasiona el hablar decidido de los seres humanos. Un estremecimiento visceral que connota decisiones que son humanas.

Esa cómica cosa llamada hombre al tratar de describirlo todo y controlar los problemas valoricos tras todo ocurrir intelectual, pensar, ha generado un manantial de saberes confrontados.

Esto suscita dificultades, pues emerge una visión fragmentada del ser humano. De tener conciencia de vivir, no mucho. Es oscuro

Ante esta situación de hecho, hablar de conciencia es hablar de una agencia de limpiezas epistémicas. Pero para febrero 27, el Ayer articulado del pensamiento humano no fue problema. Apareció repentinamente, y actuó en consecuencia.

febrero 27 y Junio

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.



La promoción popular del sufrimiento humano. Sin lógica amar la vida introduce un prologo de mustias reverencias psicológicas al terror de estar siempre solos. Su valor de verdad es poner en cuestión radicalmente toda moral, religión, ciencia, religión, historia e ideología de turno.

Una prueba de fe. El sufrir humano no se entiende sino desde la fascinación de ir a lo excepcional, a los sentimientos desmesurados. Una muerte silenciosa se acerca a los contornos vivenciales del expresar nativos momentos. Rezos para evitar dramas helénicos.

Fina actuar del desenmascaramiento de la psicología humana. No decirlo se sabe lo que hay que vivir. Hacer del momento preciso de excepcionalidad inmoral la locura. Decidirse tu vida por hacer una locura. Ser consciente de sufrir en lo que cabe a febrero 27 es una angustia ética así mismo una seducción sublime.

Actos humanos que se diluyen en el mar de contrariedades históricas. También dictaminan los ruidos cupulares del llorar siniestro de la moral eficiente un golpe letal a los indecisos utopistas del promover mundos paralelos. Miseria humana de las posibilidades. Diurna aflicción de lo desconocido. Aterrado en la indómita luz que oscurece mis voliciones cotidianas. Una medicina a lo mundano de vivir, que habla por ahí.

No nos sanan con sus métodos de clarificación cuantitativa. Éxtasis de lo repente que sucede. Provocadora inocencia salvaje que hace el dolor humano cuando ironiza.
Su mayor colorido lo fue febrero 27 con sus sanguinarias cadenas que nos ata al ramplón lenguaje humano del más ancho pensamiento.

Sin embargo, las concesiones vitalicias de la miseria humana encarnado en confusos representantes de la contingencia misma del vivir en trato natural con sus ciudadanos, de ahí, con las estructuras socializadoras de ambición comedida, las elites, no hacen sino bajar del Olimpo entender el eterno retorno del sufrimiento humano y su dimensión de elegancia siniestra.

febrero 27 con Junio.

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


No hay muchas risas que construir cuándo se han colonizado opiniones planetarias, y nadie apunta a la confusa percepción de ir a la observación misma de lo acontecido en la didáctica otoñal de febrero 27.

Para ser Mayor en estos tiempos de descubrimientos cósmicos es mejor apoyarse en estar habilitado para dignificar la encrucijada narrativa del sufrimiento humano.

Asfixiados por las escasas libertades individuales que tenemos a nuestro alrededor, nunca febrero 27 nos entrego un manojo de respuestas viscerales, solo nos queda rezar a Algo.

Incomprendidos por lo vertiginoso del inexorable holocausto del Tiempo. Conclusiones sin definir lo que nos paso aquel día.

Debemos comprender el significado del relato que mejor asume la moralidad de un febrero 27 investido con experiencias de aprendizaje significativo.

Mejor es tomar, si puede lograr eso, conciencia de nuestras insignificancias instruccionales. Lo veo como el circo de la vida que está ansioso por entregar conmiseraciones de difícil solución para la caótica de la razón humana.

miércoles, 16 de junio de 2010

Sudafrica 2010

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Marcelo Bielsa dialoga con las existencias tácticas del Chile profundo. Ionizo con las confusas opiniones de periodismos decimonónicos. Muy respetuoso de los costumbrismos renacentistas de Occidente. Un devoto analítico de su razón de vivir, el Futbol. Cierta enfermiza timidez al confrontar espacios públicos “en off”.

Le gusta dialogar sobre las insignificancias domesticas del diario vivir. Ama su manera de tratar con al realidad humana en concreto, un algo de minimalismo ético a partir de sus apariciones raras. Trata de no estar atado a los encadenamientos mentales impregnados en la opulencia descarada de als sociedades contemporáneas. Vive silenciosamente su permanente acto de constricción.

En contraposición, a la imagen de ese “loco” exhortando a sus jugadores a presionar sin rodeos a sus equipos rivales. Un elegido que llegó a obsesionarse con el Futbol. Un personaje pintoresco , y que condimenta bastante actualmente el estado adocenado del futbol chileno. Putea a cuanto jugador que proyecte una conducta pequeño-burguesa.

De no tener una predisposición ganadora, activa y ambiciosa. Detesta el boato del poder. Un nativo conocedor de las complejidades siniestras del fracaso humano. Simpatizante hermético de la Izquierda atípica argentina, Peronismo republicano. Poco dado a las charlas grandilocuentes de gula visceral. Detesta a los obsecuentes estatales. Aspira a trascender todo aquello que ha instruido, dar un sentido misional a su vida.

Consideraciones anómalas de un proceso de nunca acabar. Un tipo cuidadoso de las formas analíticas del lenguaje humano. Se siente perteneciente a la comunidad lingüística de los actores futbolizados. Hace uso de un lenguaje atildado, asertivo y fugaz en histrionismos de “horario valle”.

Piensa permanentemente en cómo dar una confrontación decidida al destino humano en términos deportivos. Su genio diagnosticador reside en la simplicidad para tratar a sus jugadores. Los impele a jugársela por ellos mismos y por su país natal. Genuinas huellas de nacimiento. Lo que tienes a su favor, es el fervor repentino del universo intrincado del Chile profundo.

Estas son personas sacrificas y muy heterogéneas en sus gustos socializantes, los chilenos que se han endeudado por varios años, escépticos de las actuales conspiraciones narrativas proyectadas por las utopías colectivas, hicieron de Sudáfrica 2010 una maratón de constataciones seculares. Incluyendo sus Vuvuzelas.

Sudafrica 2010

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Día tras día acometen los momentos de Sudáfrica con su fiebre mundialera, y en Chile no saben de otras razones tácticas. Un tal febrero 27 coincidió con la sempiterna demagogia de un juego dado a las sorpresas mundanas, el futbol sabe amar la vida sin lógica, sin razón.

Una voz interior acusa a Sudáfrica 2010 por sus ansias de dominación totalitaria. Pero Nelson Mándela dijo que No , magistralmente, a la cárcel atesorada de racismos espirituales.

Sin embargo, no es culpa suya asignarle responsabilidades atávicas. Solo que imputamos reiteraciones descriptivas de lo que hace un animal extraño llamado ser humano cuando celebra un gol. Algo sucede a los hombres de visceral realidad “picunche” mientras juegan a ser dioses de murmuraciones caóticas.

Repetidas situaciones humanas que duelen. Duele no saber vivir. Locuras asumidas automáticamente como reformas humanos. No sabemos comportarnos cuando aspiramos a poner orden en nuestras vidas. Creemos hacerlo al estar ocupados constantemente con idílicos enfrentamientos con los tiempos históricos. Una historia apresurada por los comentarios interesados de cuanto fenómeno humano emerge.

Sin embargo, ciertos eventos deportivos anestesian infinitas expresiones emocionales envueltas en tantas extrañezas culturales. Complejidades de la vida misma para explicar con palabras esos íntimos enemigos que alternan en nosotros mismos. La realidad ilimitada de sentir la vida con el mayor desenfreno posible, tanto febrero 27 como Sudáfrica 2010 acusa recibo de este experimento llamado sufrimiento humano. Determinaciones humanas cuando se trata de olvidar.

Las democracias liberales están exultantes de alegría al contemplar lo irrisorio de considerar a Sudáfrica 2010 una secuencia de absurdos mediáticos. Basta con llamadas telefónicas para narrar un saber inconcluso.

En el Chile posdictadura las pobres gentes viven el futbol como si fuera algo digno de ser recordado. Esos recuerdos fluctuantes que invaden nuestros miedos cotidianos a su vez imponen a febrero 27 un sentido originario. Insisto, en que febrero 27 y Sudáfrica 2010 bailan intuitivamente por los espacios raros de las sociedades contemporáneas, en la forma implacable del apso del tiempo. Ciertas ficciones ayudan a ambos fenómenos de la naturaleza a corroborar lo vulnerable que somos pero dispuestos a ironizar con las siniestras posibilidades del “ahora”.

Sudafrica 2010

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.


Desde Piñera hasta el indigente del Chile pre-resiliente por razones vocacionales degustan esos viscerales instantes de un ansiado gol. Cualquiera lo hace. Todos se sienten con el derecho a imponen sus criterios de infantilismos opinantes.

Aquello aspira a tomarse en serio las problemáticas significativas de compartir diferencias deportivas. Todos adquieren la posesión de erigirse como apologistas de sus propias visiones seculares. Aquí, la visión del Chile profundo y sus significaciones emocionales adquiere sentidos abisales, olvidan el lenguaje siniestro de la democratización del consumo.

Dura 1 mes esta fiesta de la democracia monetaria y de bipedismos profundos. Es el circo de la vida cuando escuchamos a los periodistas deportivos. Intermitentes muestras de elocuencia irónica cuando se trata de analizar minuciosamente el desempeño de la realidad misma jugada por el deportista chileno.

Enfatizan la miseria humana para expresar sucedáneos emocionales. Con los auspicios generacionales de instantes dados a conformismos culturales. Y los goles no llegaban.

Y algo nos dice que Chile juega en las grandes ligas de valoraciones deportivas. Y era hora que este experimento llamado Chile fuera un competidor digno de ser expresado.
Un hombre de evidente obsesión futbolística hizo del futbol para el hombre del Chile profundo una finita esperanza rutinaria. Había aburrimiento, pero ese aburrimiento colindaba con las atrofias mentales de comunicaciones humanas. Después del Mundial todos somos empiristas.

Harto prejuicio racial a la hora de analizar 90 minutos de sucesos intensos y de rarezas hormonales.

Sudafrica 2010

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Reflexiones cotidianas han aparecido en la amplia esfera de dogmatismos raros, opinar sobre el Mundial de Futbol realizado en Sudáfrica. Sus amaneceres Hasta los héroes anónimos de febrero 27 opinan enloquecidamente sobre las ciertas posibilidades de nuestro país para lograr éxitos fugaces. Un continente, según algunos hipócritas lectores de esa extrañeza llamada planeta Tierra, abandonado por Dios. No lo sé. Significa cuestionar todo el marco conceptual de experiencias patrimoniales de la humanidad autopreservada.

Pero apareció un personaje impregnado de la razón de vivir por su nación de constelaciones sufrientes y de dolores incontinentes cuyo vivir consciente le impuso un solo objetivo en su vida, libertad. Su nombre es Nelson Mandela. Un hombre que ama la vida sin la lógica del mercado histórico. No hay aula magna que pueda explicar su visceral sentido de convivencia humana, consensos vivenciales con resiliencia atípicas. Llego a su misión, penetrar los laberintos lingüísticos de los cinismos humanos, darle un sentido vital a lo asumido.

Este escudriña en las profundidades tormentosas de su país recién salido de aquel aborto sublime impuesto por los silencios europeizantes. Es un hombre temerario en lo que concierne s u modo de confrontar las peripecias abismantes de la condición humana cuando estos viven en sociedad.

Asumió el llamado de los dioses ausentes, y la belleza inconmensurable de violentar las estructuras hegemónicas de un país dado a las secesiones socializantes. Sus sueños de libertad hicieron de la miseria humana impuesta por los opresores blancos un evidente estado de caos ético. Algo se movió en la psiquis de los hablantes africanos.

Todo proyecto ético se diluía en pomposas ofrendas a los derechos humanos fundamentales, desde el confort mediático de la ONU. Cada átomo de sanguinaria actuación humana, en esos tiempos de apartheid, era la implacable verificación de que las instrucciones gregarias de buena crianza perpetradas por los burócratas de vivencias diplomáticas fueron un éxito para los esperpentos moralizantes de un tal Occidente.

sábado, 12 de junio de 2010