domingo, 28 de junio de 2009

supuestamente pienso mientras llueve



El habito prevaleciente del hombre, en tanto, sujeto dual que consume realidades significa la genuina necesidad de un propósito. Un propósito que sea intrinseco a la naturaleza etica del hombre por soportar la libertad en la fatalidad. Puede ser que vivir atormentado de sentido sea, desde luego, la situación de hecho mas pesada.

Ahora bien, la manera de abordar una supuesta realidad inteligida resulta ser un imperativo moral para asi perpetrar un cambio de mirada basado en descubrir o develar la naturaleza subyacente de lo pensamos. A propósito ¿de que hablamos, cuando hablamos de pensar?; obviamente es una respuesta de indudable valor epistemico pero de inclaudicable sujecion historica.

Además, en este caso, las ideas que van emergiendo, producto del proceso gradual de reflexion sobre esas verdades que cimentan la existencia del individuo como tal, mientras estamos inmersos en nuestra vacua condición humana nos instan, por cierto, a ser predicadores de la existencia individual respecto a lo que emerge a medida que vamos relatando nuestra biografía de carácter testimonial.

Sin duda, adentrarnos en el mundo paradisiaco del acontecer humano será una tarea gigantesca en lo relacionado a buscar el sentido de orientación existencial que fundamente el espacio sagrado del abismo pavoroso que significa simplemente vivir.

Ciertamente ir hacia la matriz conceptual la importancia del hombre en el mundo, o dicho de otra manera, el lugar del hombre como sujeto pensante imbuido de su fecunda vitalidad para modificar sus actitudes volitivas. Un conocimiento cabal del uno mismo resulta un imperativo moral para develar la naturaleza etica del hombre, en tanto sujeto contemplativo en acción.

Un regalo para Junio


.....dudando se fornica nuestra existencia originaria.......



Somos hermanos. Lo cual significa el dar desinteresado de la vida a esa belleza llamada vida A esa niña de la sonrisa tierna y pensativa que se diluyen en estos escasos años de un otoñal mes de Junio pronto acabarse. Cuando la vida misma, manifestada en un laconico Junio, era niña y adolescente corría apresuradamente al vientre materno de su amigable dormitorio creado por tu incondicional madre. Diarios de una pasión de nunca acabar cuando callas.
Esperas sin cesar el aparecer radical de esa boca que pronuncie tu universo femenino. Para ello, ese juego caótico cuya vida te ofrece una ayuda personal: te escucha y te acoge. Y lo hace a través de esa revolución silenciosa llamado Invierno.
Un nuevo año se sienta a brindar junto a Junio por ese invento maravilloso que creo Dios: el amor. Un hechizo que suele acompañarnos misteriosamente. Tú hechizo ha cumplido innumerables años de luces y sombras, son tuyas, y, ante todo, un reto al destino. Incontables siglos de cinilizacion occidental y autorreflexion racional ..
Siendo esa hija que se sabe amada por aquellas mujeres, precisamente, dadoras de un camino que elegiste elegir. Y esos hombres que te intrigan.
Así pues, el pasar continuo y permanente de tus horas junto a tus anteriores años fueron un navegar por las aguas subterráneas de tu conciencia femenina, en cambio, ahora, estas, decidida a seducir a tus inexpertos momentos otoñales entroncados en años y, así, esperando actuar con lo que te ofrece con beneplácito la vida.
La vida y sus misteriosas complejidades, al mismo tiempo, tu Tiempo te observa sin dejarse engañar. Estamos ansiosos por penetrar los sagrados misterios de cuando se quiere a alguien.
Sencillamente, danzar en esos instantes de celebraciones familiares en tu natal ciudad de Santiago de apasionadas vivencias personales, en este sentido, su protagonista va apurado cuando está de viaje: la amistad.  
Le das un obsequio a tus inclaudicables años que respiran el aire azul de la libertad. Acoges y observas irrisoriamente pero sin embargo.
Esas vivencias personales te acompañan para conmemorar al joven transcurrido en una adultez innecesariamente democratica.. Simplemente mujer. Envolviendo Junio el manto sagrado de su amanecer otoñal. En tus propias aventuras cotidianas que buscan en los divertidos pastos de una Universidad llamada Chile. Definitivamente busca, construye y escribe ese carnaval de experiencias personales junto a ese experimento llamado vida.
Gracias mi amante amiga y tus vasos vacios. A esa hermana menor que siendo exigente difunde el candor femenino de una sonrisa primaveral. Lo de primaveral sera un reto al destino para nuestro efimero pero exigente Junio.

sábado, 27 de junio de 2009

Perdidos en Tokio







Jugaba a estar en el silencio omnipresente de un gélido living de una atípica casa de clase media desorientada. Tras el estudio serio y acucioso de los libros sugeridos por Veloso opte por ir a la situación límite misma de mi curiosidad: Ver una película. Era un día sábado como cualquier otro en esta casa que acoge a un joven Jaime. Hacía mucho frio pero estaba atemperado por la comida dada por mi madre.

Tenía que ver, precisamente, cualquier película que fuera coherente con el clima de confusa desorientación que anidaba en mi mente subversiva. De subversiva era todo aquello digno de cuestionarse y criticarse. Para sí mismo y por mí mismo.

Deseaba convulsivamente verme sin piedad junto al inefable televisor de pantalla semi-plana junto a la imagen entregada por el indomito objeto estetico-espacial.

De repente ,en un canal que no recuerdo, observe, detenidamente, por de pronto, que esta película llamada ” perdidos en Tokio”, es una película protagonizada por la elfa Scarllet Johansson y el inefable Bill Murray. Esta era la pelicula que iba a permitir un entrevista con mis entrañas.

Estaba viendo una película que, en verdad, causo una profunda impresión en mi universo de abyecciones domesticas Definitivamente, esta historia que narra la existencia personal de la esposa de un famoso fotógrafo de famosos y aun famoso actor anglo promocionando un oneroso destilado para el Tokio contemporáneo.

En realidad, al estar en la niebla otoñal de un Junio jamás rendido a la estupidez del mal consumidor, esta película sumió mis sentidos corporales en un silencioso paseo de dudas y de reflexiones. Mucho énfasis en el no decir de los hablantes. Poco dialogo pero una maratón de lenguajes no verbales que anidaban en las mentes dubitativas de aquellas vulnerables existencias.

Un deseo eterno de jugar a los espejismos afectivos desde la miseria misma de sus pasadas existencias. Un lacónico verbalizar y un profundo mirar eran, sin duda, los instrumentos de dignidad afectiva que profundizaban la especial cohabitación de estos seres lanzados al Tokio cosmopolita. Ella esperando cualquier gesto de evidencia discutible en sus convicciones de veinteañera egresada de Harvard y, por otro lado , Bill seducido por la inocencia descarnada poco dada a los pateticos rituales de socializacion burguesa de ella misma, hizo, indudablemente, lo posible por acercala a su universo de perdiciones urbanas.

Fue un progreso de indefinida lucidez introspectiva haber degustado esta genuina pelicula de existencias adormencidas por las estridencias urbanas de un Tokio ahito en consideraciones alienadas.

Cohabitando con mis Viernes



Cohabitando con mis Viernes. Es un cuento de nunca acabar. Acostumbrados a expiar nuestros idiotismos intelectuales o memorables mediocridades historicas a traves del erigirse como las eternas victimas de la realidad que les toco vivir, incluso avasallando toda sujecion familiar en ese experimento llamado Transicion. El peso de saberse responsable de esa incidencia llamada vida. Una politica adormecida por la disoluta tension de los disensos decimononicos.


Estoy encontrando a ese Dios que se ausenta y, con ello, me regala ese valioso libre albedrio. Un donar desinteresado por los caminos inescrutables de la vida. Una aproximacion concreta de la realidad estando en ese bizarro pero conservador hogar llamado Usach. Esto ayuda a trabajar, arduamente, contra la corriente del tiempo. Aca se lucha con la corriente del afan entontecedor y estupido de las relaciones humanas , lo cual, me permite intuir la veta mistica de los ignorados conscientes.


Ante todo, esos niños de fenomenos poco depurados idolatran, admiran y valoran todo aquello que vaya en contra de autoridad. Pero, precisamente, esos acratas de dicutible contenido afectivo fomentan el desmadre de la razon humana. La razon humana crea monstruos mientras estamos pensando. Pensando como poder depurar la experiencia muda que nos atormenta. Esos empedernidos tormentos cuando los juegos de la praxis y los juegos de la experiencia misma


Es obvio que, conforme a cierta edad de liviandad psicológica, esperan avasallar con cuanto fenómeno de responsabilidad humana les endilgué su carrera. Están adocenados por la lógica sanguinaria de la maximización de derechos en este país del divertimento tercermundista. Cansados de buscar el fin último de la historia misma que va tomando conciencia de si. La cuestión es zambullirse en la locura del comentario en off. Hay algo de eso pero se intenta, por todos los medios, ser fósil viviente. No se está haciendo muy bien el trabajo.


Siempre están cansados de estudiar, encuentran todo fome, sobre todo, los compañeros de cursos superiores pero, definitivamente, esto sucede por la minoritaria capacidad vocacional de los compañeros. Sin embargo, quien sabe, con absoluta certeza, cual es su verdadera vocación. Pero voy a cierta tendencia que indique el fundamento ultimo de su estar ahí. El aquí y el allá de nuestra penetración existente.


Una aproximación concreta a la realidad. Por supuesto, que navegan por las aguas subterráneas de una precaria educación propiamente constituida para convertirnos en reses domesticadas de realidades diluidas por la corriente del tiempo así como por las ruinas circulares de sus distraídas conversaciones en cualquier lugar atiborrado de un superávit de gregarismo tribal que les permita obtener reconocimiento. Es tener el reconocimiento de esa multitud anónima burocratizada en el asambleismo poco ejecutivo. Lo único ejecutivo son sus desahogos hormonales y el ser hijos pródigos de sus reminiscencias infantiles. De hecho, esas reminiscencias cohabitan con la enseñar mesiánico de cada Viernes de nunca acabar.


jueves, 25 de junio de 2009

Chile y SAn Agustin



Imaginar que el mundo es el peor lugar para vivir, pero no quiero morir. Estas perturbadoras palabras están , por cierto, presente asi mismo cargadas con el letargo generacional de una juventud, en el mundo actual, atemorizada por la incertidumbre teórica de las encolerizadas referencias bibliograficas de redes virtuales ,por la eclosión exponencial de los medios masivos de comunicación que confluyen en el paradigma explicativo del sistema de economía Neoliberal cuyas vetas historico-dialecticas suscita, por el ejemplo, en ese Chile de los conflictos mal digeridos y mal entendidos un gradual proceso de adocenamiento cultural. No se lee, ni se analiza ni se piensa en Chile. Tanto miedo a asumir los conflictos como motor de la historia.

Si bien poseo precarios conociemintos acerca de este genio filosofico , opto por avanzar sin transar por la utopia asimilada de mis demonios internos. Esos demonios me dicen que debo oir mi voz interior y amar la vida irracional y locamente.

Con el beneplácito de la intimidante disolución de la identidad nacional producido por innumerables motivos historicos se vislumnbra ,en cambio, la pereza intelectual de este entramado de jóvenes fervientes por el sano entendimiento humano cuando piensan. No piensan para jugar a ese juego llamado vida e ignoran la historia como sistema. Un veraz entendimiento por revelar la estructura fundamental del mundo y su relacion con la conciencia humana.


Envejeciendo somos conscientes de la vorágine del tiempo que nos permea sigilosamente al consumir realidades provistas de aparente certeza vital, de acuerdo a esto, siempre habrá, que duda cabe, un contexto de acción historico que nos permita vislumbrar asi como ser sustento verificador de procesos sociales, politicos, económicos y religiosos.

De este modo, la comprensión de los caminos de la memoria en lo concerniente a como explicar “ el como conocemos” desde una variable antropológica será primordial para ir en la búsqueda del sentido.


vuelvo a San Agustin



Por aquel supuesto año 2007 tuve el honor de conocer, someramente, la vida intelectual y la prodigiosa mundanidad de San Agustín. Un ilustre profesor llamado vida humana me exigió que debiera navegar por el mundo cristiano de la fe. La fe es un riesgo. Es la locura desatada por acariciar la rica singularidad de Cristo en el monte de los olivos. Es un reto al destino. Un viaje por los intersticios existenciales de anormalidades psíquicas. Un respeto reverencial a la miseria misma. Ese impacto por vivirse entre mucho más iguales que otros, esos otros que validan la nauseabunda excentricidad de creer en algo.

Necesitaba , delirando en el marasmo generacional de una vida dubitativa por los consensos de Transición adocenada, ante todo, quería comprometerme y devorarme con la sagrado misterio de ir a Cristo en mi actual mundo de exigencias posmodernas. Y seguía siendo virgen. Lloraba por el advenimiento de sucesos inesperados y de una vasta cadena de favores que, patrocinados, por la libertad harán dócil, mi entrega al misterio de la cruz ,desde el existir de sempiterno conflicto desde el dar humano.

Con estas palabras que, iba narrando.indudablemente la prueba de una belleza nueva, en esto, san Agustín de Hipona lo encarno en la constatación constituyente mientras iba devorándose a si mismo. Gracias por hace del mundo una atenuada ficción de experiencias mudas. La pétrea creencia de buscarse en ese experimento psicodélico llamado vida. Con Cristo, San Agustín indago la colosal empresa de la antropología cristiana. Fue al hombre mismo en sus derroteros crepusculares. Estaba dispuesto a dar un giro radical de mi conciencia constituyente y depurarla para permitir la sofisticada sin razón de occidente.

Es gigante de la historia del pensamiento. En efecto, resulta menester señalar que sus contribuciones intelectuales abarcan áreas del conocimiento, tales como la configuración de la conciencia humana como una necesidad de explicar el pensar humano, sus reflexiones epistemologícas, y ontológicas, el desarrollo de los fundamentos de la teología de inspiracion cristiana, su explicacion de la voluntad humana y de la libertad.

Un genio filosófico penetrador de laberintos religiosos. Intrigante deseo de escudriñar los pasadizos místicos de la fe cristiana junto a su fecunda historicidad europea. De Esos desquiciantes laberintos del misterio de la cruz.

Estoy hablando de Agustín de Hipona impregnado de una prosa poética e intensamente constructor de mundos paralelos basado en ir a lo insondable del bajo mundo del acontecer autobiográfico durante su existencial individual vivida que, inequívocamente, nos lego en su obra maestra de sus “Confesiones”.


Hay una necesidad de buscarse a si mismo. Nos aboca a decir que este “divulgador del arte develador de vivir en dios” nos deja una impronta profunda en lo que podria denominarse la concepción de mundo de la cultura occidental. La vida de San Agustín de Hipona transcurre durante los comienzos de un periodo historico denominado “ antigüedad tardía

miércoles, 24 de junio de 2009

dudando con Viernes



Dudando con Viernes. Dudando con Viernes es un experimenro cultural digno de ser vivido.Pero teniendo como complice a la poca ejecutiva decision de los jovenes que pululan en filosofia. En lo que concierne a los rotos fundan , caprichosamente, el abismo pensante de sus hipocresias generacionales . Y no van a la conciencia misma. Temporalidad historica de los desengañados " ponceos" . Una afectiva muy difundida , una ficcion antropologica. Todo emerge como un salvajismo civilizador. Es culpa de los rotos en su anarquismo mistico conservador. Buscan la radicalizacion de sus convicciones pero abdican cuando hay que sudan cuando existe la posibilidad cierta de trabajar afanosamente por el conflicto.


Todavia cualquier Viernes que se aparece en su forma dadora de sentido suscita ante todo una superposicion de penetraciones escolares. Es asi y lo viven como vivencia psiquica de su atomismo etico. Por lo que, hay harto de creerle a priori ,y, como admirable modelo a seguir, al amigo Okupa con sus desvaríos vacacionales, a la épica revolucionaria del “ blog de la Feña”, a la droga como motor de progreso histórico, a la intencionalidad bibliografica de los ciclos de charlas dados en el mundo de la filosofía, al veganismo harcodore de tocata multiprogresista, al roto con énfasis premunido de ojos en blancos y enarbolando el puño en alto ante el púlpito del cajón de lo “ valledor”, al inocuo yugo de la soya esperando su entronización metabólica en la mente de encadenados jóvenes con sus sueños de libertad, al fascismo afectivo profesado durante el día de los enamorados, a la musica de hippismo tribal que promueve la integración latinoamericana, al chato bipedismo posdictadura, a todo “ picunche” de hablar tardío y de universidad publica estatal creyendo saber lo que hay que saber para mejorar la educación, a la promoción popular de cada 1 de Mayo, al “ nunca mas” de los militares chilenos, a las federaciones de estudiantes universitarios con su leal no -quórum y su entropía financiera, al denodado absolutismo moral del Allendismo, a la diarrea Pinochetista de digresión histórica, a esa ficción llamada mundo, a la petrificación esquizofrénica de la izquierda chilena, a la enajenación viviente de la generación PSU cuando elucubra, a la no-pluralidad de la derecha chilena, al Siglo con sus aforismos sacados de Google, a la inconmensurable borrachera de idiotismo funcional de los gremios docentes, al adusto Mercurio con su despreciable complacencia con la dictadura militar, a la emergente Tercera, al sinsentido de un folleto disecado por los escombros de cada anónima pisada que impone cada persona al pasar por nuestra Universidad, a la condescendencia pedante y al fanatismo propalado por los recitadores Colectivos de 3 letras, al Comunismo y su petrificada concepción del hombre mismo, a los “ pedidos” de FM 2 y convertirse en revisionismo “ emo”, al descarnado progresismo de barrio Lastarrea y de café literario, a los filósofos “ hetero curiosos” en sus ansias de dominación axiológica, al intimidante coitó-centrismo predominante en su sexualidad entre los varones cuando adulan sus supuestos “ buscando a nemo” ante las desorientadas mujeres, la rareza prevaleciente de “ the Clinic” , a la revista Punto final en virtud de la cual nos enseña que todo es culpa del otro paradigmático y jamás de sus petrificadas ansias de totalización proletaria y el letargo generacional de cuanto barrio alternativo se expresa en términos de dar al pueblo las llaves de la democratización directa pero desde el ocio espiritual de su trago bien hechizado por la “ rota” consumista.

jueves, 18 de junio de 2009

Lucida expresion de un algo.

levantate hijo de puta, tu puedes


Fecunda sensacion de irrealidad cuando vivimos perdidos en Santiago. una eclosion de cuestionamientos de ilimitada mundanidad divina, cuya alegria por degradarme se simbolizaron en situaciones como, una transitoria adolescencia cuyas dispersas ideas acerca del amor como categoría estética en pura perdida , sexualidad reticente a erotizar artísticamente el abismo sideral del placer psicodélico, educación embriagada deliberadamente por la homogeneidad histórica de nuestra elite en pareceres fragmentados y de saberes anacrónicos en su problemática estructural , justicia social para recordar la sordidez deliberada de la desigualdad de oportunidades, tolerancia en contemplar la estupidez con énfasis, confianza en f e para creer en la encarnación del yo como mera ilusión e, amoralidad de la politica como influyo profesador de referentes idílicos , progresismo lucrativo en perpetrar realidades ávidas y sigilosas en ungir un egoísmo omnipresente que permita obviedad de las relaciones civico-militares, espiritu critico impregnada de incertezas causadas por un sentido visceral de existencia, vocación socavada por los consensos de mármol divulgados por la arbitraria bondad de vuestros padres, tenue idea de inmortalidad para contemplar la temporalidad del abúlico reconocimiento forzado, ser y parecer en el holocausto del tiempo, fornicar la existencia en las relaciones afectivas, acallar la religiosidad por forjar relaciones de poder en lo etéreo de creer, ser aprendiz consumado en la feria como en el aula magna, entre otros, significo un grito desgarrador del aqui y el ahora del verse como el existente que somos al observar.

Un estar en el camino que, significo estar descansando mas de lo previsto en la ciudad perdida en la cual estamos perdidos cautivamente. Lo cautivador es depurarse en la critica del saber especulativo constreñido por los idiotismos urbanos de una noche de Junio. Invocandose a la posibilidad cierta de crear realidades que permiten reflexionar sobre la consistencia que puede ejercer el silencio en este ilustre viaje hacia un acallamiento estremecdor de neustros propios demonios. Los hay cuando socializamos con el otro significante. Viva la temporalidad campante de oir la voz interior de los entresijos del alma. Es una fogata de inmaculada abyeccion huamna. Lenguajes que nos hacen vulnerables y palabras que emulan ficciones epistemologicas.

La gracia emperecedera de habitos socializantes que sigilosamente permiten disociar la intuitiva identidad de un amanecer existencial sujeto al avasallador sentimiento de autenticidad afectiva al autopercibirse locamente. Sofisticada decadencia de Occidente pero, quien sabe.

No obstante, esta lucidez por inculcar cierta consistencia al devenir temporal es importante para saciarnos de afectos subyugados por las formas canónicas y unívocas de Occidente

Junio y Jaime

Buscando, la imagen dialéctica de mi fecundo reír inmanente. Es engrandecedor tener la genialidad para tomarse por un simple artista de decisiones abdicadas. Estamos eligiendo, de cuando en cuando, en cada mes que para. Ahora. Junio nos presenta el abismo de superposiciones históricas con el enjambre de dudas visuales. Junio, definitivamente, ayuda a pensarse, lo cual, acoge todo aquello que proviene de la vivencia personal de mi acoger existencial. Sencillamente saludando a la vida. Intentando superar la oscuridad de la experiencia como divinidad mítica.

Este invernal mes suscita, en mi, la idea de escribir en la inconsciencia de un autodidacta consumado, en tanto, la intención por crear mundos inconexos hará aplacar el caos balbuceante de esos ilusos apetecidos por la perplejidad condescendiente de su familia. Hubo semanas que determinaron ausencias ostensiblemente estructuradas en la intuición galopante de ficciones embalsamadas por la nativa propensión al dialogo del inseguro Jaime y la patética sensación de desconfianza durante esas instancias de conversión emancipadora que vislumbre en aquellos místicos momentos de estar en el silencio invernal en esa época de estudiante universitario. Preguntas que acusan entrañable deceso conceptual por perpetrar en el templo de las flagelaciones existenciales un enseñar que permita acrisolar una pluralidad de sensaciones relacionadas entre sí, pero versátiles en estar al lado del camino.

Esa calma imperecedera por nadar a los confines del errante¿ recuerda que morirás conciencia del absurdo? durante ese caminar infinito que Alberto diariamente acudía a realizar en cualquier playa que reflejara su disposición de animo. Así pues, la bella condición mundana que exalta el vacío generacional que vigoriza “ un estar en la voluntad de poder permanente “, indudablemente, la densa niebla porteña que lubrica esta realidad hace fantasear la desenfrenada vocación del nacer para morir en la fugacidad de un ´´ despertares´´ siniestro en flagelarse. Destellos de acogedora libertad en la increencia de un Ahora que, Jaime preserva frenéticamente al invocar los caminos del azar, apetece cándidas instancias de conversión espiritual que propalan

Necesitando a mis dioses

.......bella como el sol de Abril.....


Por de pronto, navegando por barcos que se estrellan con la nada, un joven llamado Jaime asume el temerario juicio de la historia, significar un camino que venga de sus dioses que ya no estan. Necesitando a mis dioses. Todo sirve para esclarecer el sinsentido de no saberme uno mismo. Cualquier ráfaga de conciencia moral ayuda a desocultar a mis dioses ausentes. Lo Insinúa, esta situación limite, después del termino de clases, al fragor de su vasta inclinación al ocio espiritual, vislumbrar la tempestad colérica de las imágenes que, en su mutifaceticidad, significaba que el hombre no es, pues, sino disfraz, mentira e hipocresía tanto en si mismo como respecto de los demás. Cabalmente habrá una actitud acrítica respecto a la realidad.

Además, el descanso decadente de la esmirriada razón de las apariencias motivo a oír la voz de su conciencia del pasado. Un destino circular para el incansable tiempo como categoría estética. De manera extenuada, volver indefinidamente al campo sagrado de experiencias ingenuas. Un obsequio del peligroso realismo ingenuo acabado en sus respuestas tercermundistas. Fértil comedia de decesos conceptuales junto a la estupidez de creerse estudiante del pueblo como un permanente deseo de ser.

Sin duda, había que crear la manera de ubicar la realidad 'de la singularidad de la aventura humana cuando vivimos. Lo vivimos en la ciudad y las palabras. A cualquier costo, por lo tanto, para el joven Jaime era importante ser padre de su fugaz pasado para así provocar una constelación de cuestionamientos sobre las huellas que dejo su adolescencia en ese lugar de los desorientados. Y concentraba la mirada en sí mismo, contemplando fervorosamente su destino acogedor en los ojos abiertos y fijos de esta época folletinesca, que estuvieran llenos de sabiduría o de locura, que irradiaran amor o profunda maldad, daba lo mismo pensarlo.

No había posibilidad de elección o deseo. Sólo existía la posibilidad de desearse a sí mismo, de desear el propio destino. Eso pensó que era lo que le podía ofrecer la política, su política, esa política , como la amante empedernida reticente a dejar seducirse.

Ciertamente los requerimientos éticos para, revelar la necesidad de llegar a mis dioses ausentes, adecuar propiamente a esos amigos que nos hicieran olvidar aquel instigador balbuceo lucido de Jaime cuando este dormía su pedestre siesta, durante el día Domingo que precedía al decadente deceso conceptual de su incierta actitud ante el camino provocador del tiempo académico menciono. Y pensar que la gente cree que viene a este mundo a ser feliz , que gran error” , por ello, se creía firmemente que esos momentos bellamente vivenciados jamás iban a desaparecer.

Por lo tanto, la necesidad de asumir la brevedad beligerante de la disolución racional respecto al pasado hizo sentir al ingenuo Jaime un impávido narrador de relatos tutelares en el mirar fluyendo. Un relatar inmanente al atesorar mis impresiones existenciales, siendo, estas, un reto al destino y confrontando a mis dioses ausentes en este juego cómico llamado vida.

recorriendo momentos

Comprenderse en la postuma vastedad de nuestras mudas experiencias cuando pensamos reflexivamente. Reflexiono para penetrar realidades.Recorriendo esos momentos de inagotable fecundidad historica. Ir al momento mismo de la desintegracion vivencial. Y lo vivencial es el enigma de los enigmas. Pero tengo a mi martir de sucesos abisales: el Tiempo y su comicidad existencial.

Lo indescifrable del destino inmerso en la constante del imperativo critico por atribuir un sentido a su pensar vivido, probablemente lo intuia en la sujeción eminentemente embaucadora de la politica contingente. A ello, le agrego una dosis incandescente de amor, por lo que, dialogaba, ante esto, opto por dispersar sus ansias de ser un descerebrado funcional pos dictadura, por lo que, revitalizo la huida mística fielmente representado por el espejo retrovisor del inadvertido bus que, súbitamente, apareció en su percepción sensible.

Este intrigante medio de transporte urbano circulaba frecuentemente por la avenida principal de su comuna buscaba aleccionar al joven Jaime en sus contrariados recuerdos de consensual infancia adonde se dirigía la difusa diversion en que distendidamente disfrutaron sus vigorosos amigos, esmirriados en consideraciones m cognitivas, a medida que existía cierta confianza de intereses compartidos que, por cierto, no obstante lo cual su pensar concerniente a la politica era de una absoluta indiferencia. Eran fabuladores de estúpidas contorsiones dialécticas respecto a los placeres sensibles que ofrececon profuso beneplácito la sociedad del espectáculo.

Incluso, a pesar que Jaime quería querer hacer algo por su pais, ignoraba el modo mas apropiado de lograrlo. Sin embargo, de acuerdo a los sucesos domésticos que comprende cabalmente mientras considera abominable estar en mundos tutelares que erigen tanto los medios masivos de comunicación provistos de siniestras intenciones ideológicas como el candor descarnado de nuestros padres para conjeturar sobre el paraíso celestial del advenimiento de la advenediza democracia.

De esto, simultáneamente emerge intensamente como un rito de iniciación de inmanencia vivencial en esos años de escasa sucesión democrática tras la caída, mas bien, de modo señorial con fines multifuncionales, que de cambios cualitativos, del “ padre malévolo. Ante esto,resulta inverosímil la capacidad de acostumbramiento del hombre para adecuar sus convicciones o referentes conforme a las circunstancias incidentales, entonces esto, para Jaime ,lo insto a tener una desafección radical en cuanto a despotricar infundadamente la insidia menesterosa de las ideologías lúdicamente condimentadas por arrebatos viscerales.

Un cable a tierra para considerar, si es que lo hay, tanto el sustento epistemologico como teleologico de las dictaduras, sea de derecha o de izquierda.

domingo, 14 de junio de 2009

Curanto de juicios

Súbitamente, rememoran un acopio de recuerdos subyugados por el egoísmo proyectado de saberse maquinas pulsionales. Por de pronto, una confusa desorientación les anima a verbalizar, expresar e incitar sus experiencias personales confrontándolo con la adopción de dicha elección, para lo cual, aflora una serie de vastas inclemencias valoricas y, a su vez, se construye, una ambigua congregación de subtribus, incluso, dentro de exiguo espacio de miseria humana.

Aparece, en plena autocomplacencia contextual, una infusión de anarquismo místico no declarado, confuso, raro, excéntrico en su andar inmunológico y voraz en su inauténtica ilustración sobre la condición humana.

Recuerdan confusos momentos de cuando eran unos niños o, a lo más, cuando eran unos adolescentes, para comenzar con un enjambre de juicios dispersos superpuestos al clima de absoluta incertidumbre teórica y gesticulación visual que, se vive en ese lugar de los ilusos conscientes de antaño, insisto, en esos incontables viernes de otoñal consideración existencial. Te invitan, gratuitamente, a tomarte un “copete”, ignorando si le eres despreciable o le agradas por simple inercia emocional. Incluso emanan de sus efebos cuerpos de escasa leche y carne, en el caso de los hombres y de predecible voluptuosidad, por parte de las mujeres, sutilezas portalianas cuando, ambas especies, no están de acuerdo con lo que uno dice, no dice y observa.

Eso no interesa, pues la cuestión radica en significar esa realidad misma que viven al fulgor desquiciante de esperar algo que trascienda sus patéticas demostraciones de “mendigaje” afectivo. Y sonríen, descaradamente, ignorando que siempre estamos solos.

Somos angustia. Por lo menos, captar lo que subyace tras la proyección original que hace el hombre cuando elige. De eso, nada vemos. Esperamos un algo que llego a su fin y después todos son empiristas. Estamos inválidos por la insidia de la miseria acomodada a nuestras necesidades volitivas. Arraigados a la hipnosis de acondicionamiento social. De cuando en cuando, nos vamos acostumbrando a determinados decesos cultuarles y a definidos delirios sociologicos aparecidos misteriosamente durante los inocentes años de democracia representativa que engendra nuestro pais.

Dudando de lo que soy

Ante todo, siempre alguna estridencia auspiciada por la siniestra música de algún bípedo con cierta sinapsis estética permite, inmolar al momento mismo de cada uno de los compañeros, a otro mundo, al mundo del nativo aburrimiento, ir al otro por pura necesidad de poseer la enigmática subjetividad del otro afectivo. Bastante olor a pueblo post- caída muro de Berlín.

Aun cuando saber, en suma esencia, lo que significa esta eclosion de tribus urbanas clarificadoras del sinsentido del progreso de la razon, nos presenta un cuadro de las miserias humanas bastante fecundo en anarquismos identitarios. Imaginate, bipedo lector lo desorientador de saberse un joven situado en un espacio urbano cuyo fin es generar conocimiento. No es asi.

Especulando, conjeturando, dudando y estrilizando toda oportunidad engendrada por la naturaleza misma de la historia cuando habla a traves de las precedentes generaciones de balbuceante disolucion ideologica. Esto ocurre en los bares ficticios de la verdad Usach y en todo lugar que haya experimentacion cultural y mutacion de valores.

Creen estar en el paraíso de irrealidad personal. Beben de la copa del prejuicio tribal para dar a conocer su genuino carácter ante las situaciones límites. Destilan su sensibilidad política haciendo un uso exagerado de los avatares interpretativos de los apologistas de un acratismo sin presunciones de lucidez holística. Es cierto que toda interpretación de la realidad es un falseamiento de la misma pero, eso, no obsta a no criticar el marasmo generacional de los fósiles vivientes en que nos hemos convertido los jóvenes. Basándose en su particular visión de sus novelescas historias personales, al estar mirando la faz resplandeciente de un anochecer otoñal, con el caminar incesante del ruido de vasos plásticos acuerdan sencillamente vivir. Ignoran lo que eso significa pero estando ahí les ayuda a olvidar que, para muchos de ellos, su vida es una mierda. Un aura de despotismo afectivo yace en el epicentro del beber para vivir. Odian hablar de sus responsabilidades para acoger la absoluta libertad de construirse indefinidamente. Le tienen pavor al asumir riesgos pensando.

Viernes sucediendo en Junio

Es nuevamente Viernes.Mientras tanto sigo escuchando al maestro Veloso. Sigo en compañia de mi amorosa amiga Carla. Es bastante comprensiva y jodida. Una mezcla de tradicion y modernidad, asi mismo, es genial estar en el mundo de las intrigantes relaciones humanas, nutridas por la sala de clases.

He ido asimilando sus lecciones de vida para soportar la bestialidad peculiar que connota la vida humana. Lo cual me hace sentido mientras voy observando la genialidad diagnosticadora de mis rituales sociales llamados Viernes. Creo estar progresando hacia al destino de mis perplejidades mentales. Buscandome en la experiencia ciega de mis actitud natural ante lo que me ofrece este mundo que se me aparece.

Creo actuar del cielo a la tierra existe un infinito deseo de ser. Es la Usach de los consensos de épica revolucionaria desde el inodoro mismo de sus idiotismos urbanos. Una fugaz percepción de ser los depositarios de la verdad. Una verdad, por cierto, mutilada por la palabrería vacua, segada y antojadiza de cuanto bípedo vociferante buscando su espacio de novelesca pedantería identitaria.

Estar en la Universidad de Santiago es estar en una historia de nunca acabar cuando se trata de añadir una dosis de mitología revolucionaria a lo que se dice decir en los entresijos de nuestros gélidos pasillos e inefables salas de acabamiento consumado.

Ignotos mundos sutiles al alardear de notas y muchas notas tras años de acrisolados colectivos de frenesí popular. Respiran el fulgor de ser los hijos de la totalización histórica desde el trabajo ocasional que hayan en sus míticos persas de comunas de electorado envejecido. Proyectan su reconocimiento de éxito ideológico vociferando ciertos clichés de membresía bicolor o sazonándolo con el papel de “picunche” contenido visceral. Muy usado para optimizar recursos y, a su vez, para empatizar con la moral de rebaño de esos ávidos jóvenes por cambiar el mundo desde su absoluta penetración analítica, sin embargo.

De repente, conforme al espíritu de los bolsillos generosos del Estado chileno, muchos compañeros de origen social, discretamente, emergente especulan con los caminos azarosos de sus propias miserias vocacionales. Dan inicio al despertar de un saber olvidado: vivir locamente la fluctuante la aventura de experimentar esa alucinante peculiaridad llamada vida. Buscan cualquier excusas para evitar penetrar su flagrante laberinto de alocuciones existenciales. Culpan al sistema opresor de prevalencia económica, al imperialismo ideológico, al dogmatismo irresoluto de sus propios sistemas valoricos, a sus disfuncionales vidas afectivas, a su atomismo ético cuando hablan ante sus iguales en sus anodinas tribus urbanas, al mero divertimento espacial de estar participando en este ciclo de miradas paralelas o los deleznables rituales de socialización académica cuando hay que pensar asumiendo riesgos. Es así como la muchedumbre de vidas disociadas por el terreno infecundo de una realidad que les abruma. Casi aspiran al recóndito lugar de paradigma celestial de no hacer nada. Una tendiente obsesión de maximizar sus derechos humanos al diván de coloquios históricos y minimizar deberes que, simplemente, erigen a la libertad misma como un aparecida muy desagradable de escuchar.

Un viernes cualquiera en la usach

Todos somos rotos. Cruzamos la vereda del estremecedor eco de la loca moral compasiva que alberga ese envolvente nihilismo de viernes en los viscosos pastos de filosofía. Para promover el arrebato generacional de los jovenes combatientes dispuestos a producir documentales sobre su cualidad de eventualidad historica y popularmente legendaria. Suele hacerse en el canal nacional ese cruzada de catarsis valorica.

En estos instantes de corrosivo placer percibo, claramente,el fecundo fulgor de una noche de Junio en la USACH. De alguna u otra manera, estamos respondiendo a la insidia de un sistema transgresor y presor pero no asi prolifico en emprendimientos azarosos.

Ante todo, la sublime Usach cuando despierta, esta despierta por el uso continuo y permanente de la razon historica. Persisten esas dispersas ideologias de conmemoracion alienada. Alenada con la miseria misma de sus idiotismos axiologicos asi como sus supersticiones decimononicas.

Volvamos a lo viscoso hasta el aburrimiento. Pululando con los pies de bipedismo recalcitrante un sumido aburrimiento.

Algo de forzada curiosidad suscitan, entre la masiva comunidad de compañeros de los otros niveles de contrastante lucidez filosófica, estos jóvenes egresados de nuestra carrera que viajan hacia esos tiesos pastos de reses domesticadas y agitadoras de ingravidas peroratas tercermundistas, permite considerar que son los “gerentes” de la miseria humana.

Eso, por lo visto, ayuda a derretir el témpano de hielo de esas relaciones humanas. Su viernes es su viernes de trascendencia trascendida.

Fosilizando momentos. Lo que resulta divertido es la asimetría del dios Apolo para distribuir el fruto en esos niños de utopías afectivas. Esperan un “no se que” para conseguir algo de catarsis praxica para vivir.

Relatan, de cuando en cuando, sus contingentes angustias encadenadas por los caminos de la mente cuando amanece en un mundo. No van al roto mismo.

Piensan, o creen hacerlo, mientras muchos, de ellos, fuman perdidamente hacia la cordillera de la costa, al mismo tiempo, conversan, íntegramente, de cualquier tensa armonía que le permita escucharse a si mismos. A lo más, acuerdan con los compañeros de miserias afectivas, estar en un delicado divertimento de absorción vivida.

Procuran que alguien siempre sea el conductor de la agenda de adicciones personales del cual somos espectadores privilegiados. Pero nada es para siempre.

Un viernes como tal


Lo importante es cavar en la vereda demencial de lo que dice un Viernes cualquiera.Destellos de historicidad ciudadana y, ante todo, de una depurada desorientacion por ir al hombre mismo en la increencia de un Ahora. Furtivas instancias de conversión espiritual durante cada día Viernes aparecido,acogido y trascendido por la situación limite de buscarme. Buscamos freneticamente la condición fundamental de la historia humana de nunca acabar. Totalizar nuestras miserias humanas y convertirlas en el pan de nuestros decesos metafóricos. Mas encima, aca, en los pastos viscosos de la Usach hace frio y, eso, evoluciona la humanidad balbuceante de cada bípedo PSU. Cada uno de ellos, expresa la irrisoria sensacion de realidad cuando hablan.


Todo sirve para aducir pensamientos dispersos que propalan nostalgia al evocar mustios diálogos de errante posibilidad de trascender. De repente esperando la puta realidad de los asesinos de divinidades viscerales. Acogiendo la secuencia inmisericorde eventos inesperados que trocan con el significado etico de un Viernes en la Usach.


Trascendiendo mientras voy al abismo pensante de mitico quehacer mundano. Estallidos de suecesos soliviantados por lo pueril de sus cuestionamientos, al mismo tiempo, expreso en situaciones como, una transitoria adolescencia cuyas ideas acerca del amor como un ente corporal reticente a diseminar ebriedades morales cuya irracionalidad resplandeciente era sinuoso e para advertir los limites pavorosos del hombre, sexualidad reticente a erotizar un intimidante coitocentrismo imperante, educación embriagada de pareceres históricos impregnándolo de repulsivos dogmas conforme al holocausto del tiempo, la decadencia progresiva de no saber que siempre estamos solos, el humor analítico dispuesto a legitimarse en los viscosos pastos de filosofía, la inautenticidad absoluta de la miseria humana para confrontar experiencias limites, ignorar al hombre mismo y sus excentricidades mentales, tolerancia en contemplar la estupidez con énfasis, confianza en tener conciencia de ser mas tonto de lo que he sido, la singularidad de la aventura humana para ser una cosa cómica, hacer de la historia un vía crucis místicamente bien remunerado, progresismo lucrativo en perpetrar realidades ávidas y sigilosas en ungir un egoísmo omnipresente que permita obviedad de las relaciones cívico-militares, espíritu critico impregnada de incertezas causadas por un sentido visceral de existencia, vocación socavada por los consensos de mármol divulgados por la arbitraria bondad de vuestros padres, tenue idea de inmortalidad para contemplar la temporalidad del abúlico reconocimiento forzado, ser y parecer en el holocausto del tiempo, fornicar la existencia en las relaciones afectivas, acallar la irreflexiva religiosidad tras la caida del Concilio Vaticano 2 y dudar de la verdad de la realidad humana como motor de progreso , envuelve en lo embelesado de mi soledad sempiterma un corrosivo existir narrando.


miércoles, 3 de junio de 2009

Gracias Marcelo

Gracias por hacer de tu zurda talentosa un aparecer avasallador en ese arco rival que te esperaba temerariamente. Gracias Marcelo Salas por construir desde tu hermetismo emocional una genuina calidad de jugador dispuesto a confrontar al destino. Eras actitud, decision y conviccion. Viviste para celebrar junto a tu romantico viajero y tu amada camiseta nuemero 11 un enamoramiento que supero la sempiterna medicoridad de nuestro "picunche" futbol.

Cada gol convertido fomentaba, en nosotros, una esperanza que navegara por nuestra desconocida historia contemporanes. Ir al triunfo mismo. Eso lograste al triunfar sobre todos aquellos paises, jugando por los distintos equipos, que ,constantemente, nos habian derrotado. Pero, sobre todo, lo mas admirable y digno de respeto, fue tu mentalidad avasalladora para superar esos miedos atavicos de no estar a la altura de las circunstancias. Muy habitual en nuestro caracter nacional.

Algo bello, profundo y sencillo construiste al fragor de tus indispensables goles cuyo enfasis personal siempre estuvo en aniquilar al rival por medio de la habilidad, talento y la voluntad de poder.

Gracias Marcelo por hacer de tus goles una " belleza nueva"
Gracias al obsequiar tu existencia deportiva al destino
Gracias por permitir observar ese la libertad viviente llamada Wembley y convertirla.
Gracias por hacer del silencio de tus palabras un espectaculo de goles invocados.
Gracias por simplemente estar en tiempos done nadie escucha a nadie.
Gracias por la razon de vivir de tus jugadas limites.
Gracias por respirar el aire azul de la libertad.
Gracias por estar, eludir y convertir en el templo de tus jugadas crepusculares