martes, 29 de abril de 2008

Estar ahi


Cuesta expresar lo que sucede cuando uno conoce a una mujer y queda asombrado cuando éstas quieren ser escuchadas. Eso es importante saberlo y convertirlo en algo lúdico.
Siempre he tenido esa actitud de irrumpir con desesperación y conmoción ante lo que digo. Con el continuo pasar de los años, algo capté, que las personas no cambian.
El universo psíquico, de alguien que continua estudiando en una universidad pública y estatal, que emerge cuando vivo con énfasis, en el lenguaje, significa asombrarse del fenómeno de la vida.
Esa capacidad de sempiterna curiosidad ante el aparecer radical de las pequeñas narrativas, cuando estoy al lado de personas dispuestas a ignorarse en un mes como éste, es una alegría que ya viene. Entonces, todo fluye y nada permanece.
En mi vida personal, universos y multiversos que seducen, con sus múltiples estados de ánimo provocan una construcción de mi identidad personal, mientras tanto, creo esas realidades universitarias que se diluyen en la constelación de ilusiones estelares.
Inmerso en el quehacer universitario de vivir en sociedad a partir del lecho materno que apareció, durante esos momentos de observación otoñal, que se renueva para que sepa el carácter delirante de una tarde de abril. Por acá cerca, habrá valiosas tonterías.
En fin, es lo que hay. Y toda realidad mencionada conducente a devorarnos nos insta a ser protagonistas de nuestros cansancios crepusculares.

viernes, 25 de abril de 2008

Leyendo a Borges





Ignoro, en realidad, cual es sentido de comprender cabalmente una ciencia que está en constante proceso de expansión, esto es, aludir a la disciplina de la Física Cuántica.

Lo observo desde la vereda diletante, carezco del saber metódico para lograr dilucidar las cuestiones fundamentales respecto a lo que somos en el mundo humano. Ignoro la naturaleza y las bases epistemológicas de este saber científico.

Lo único que sé, es que mis fabulas de amor a la realidad son una excusa para averiguar con eso que seduce. Porque es amplia y sinuosa la carretera cuando uno mira hacia atrás. Y son franjas potenciales de realidad.

Intuía esa reflexión mientras leía convulsivamente un libro del genial Borges. Su nombre era ficciones y, con ello, me involucré en todas esas consideraciones que entrañan una necesidad obsesiva por consumir  con lo que soy respecto al Universo.

Perturbado por esa estremecimiento inconmensurable, de dimensionar esa grandeza insobornable que es el universo, de ser consciente de mi dignidad humana opte por reírme paulatinamente a medida que leía aquéllos párrafos de inspiración borgeana.

Una Física de las posibilidades. Puede ser. Una alegría que viene cuando hay un interés en estos asuntos que alguien escudriñó. Por eso mismo, tengo dificultad en expresar mi voz interior respecto a esto, pero algo acontece cuando está en referencia hacia las reflexiones de mi vida.

Siempre he sido curioso, con lo que tenga relación entre la realidad que aparece como un ángel asesino y sus fundamentos epistémicos, luego seguí envejeciendo. Además, este saber científico, en principio, nos insta a navegar por hacia una lectura de maravillas reflexivas en donde no hay cabida tanto para el nacer como la muerte. Estas sumido en un rio místico de asombros tributarios.

Para que nuestro conocimiento del uno mismo se vincula con nuestras intrépidas aventuras cotidianas que hacen su trabajo. Siendo una revolución silenciosa que emerge día a día respecto al nativo aburrimiento de nuestra condición humana. Para ello, un desarrollo avanzado de sentido común nos puede ayudar a ser más confortable esos miedos viajeros que colindan con ¿si la vida merece ser vivida? Para luego volver al maestro Borges.

De momento, me fascina esto de ir cimentando en esta errante aventura de la fe para irradiar un relato a ese universo que nos acompaña con total cinismo expansivo. Por lo que me siento vulnerable cuando entiendo que la grandeza de la vida humana reside en darse cuenta que ésta no es sino la suma de anexos repentinos.


Por eso, leo a Borges con la ironía de saberme de que siendo un penetrador de laberintos que elucida mundos paralelos en su vasta existencia pensante logra aprender la sutil diferencia entre el universo y la galaxia más cercana al maestro porteño.

Derive a un enamoramiento de la realidad y, desde luego, esas ficciones aportan con un afán de verosimilitud y de enigma de lo cual la búsqueda de la verdad posee un sentido secundario.

Es la apoteosis de la asimilación y de la humanidad, en este infinito que le embelesa escudriñar, pude recordarlo durante un día del año 2008. 

viernes, 18 de abril de 2008

Un día siendo gobierno


Ayer fue un día histórico por algunos momentos en aquella universidad del progresismo entronizador y sus dudas vocacionales. Tenia de histórico el permanente estado de asombro ante lo que aparecía.

Fue la loca aventura del día y su habitación contigua fue ese día jueves. Era una manera de expresar lo que fluía en mi mundo interior de tormentas conceptuales.

Puede ser un juego de gestos proféticos o de un torbellino de opiniones provistas de intereses afectivos adictivos. Lo fue durante una ráfaga que fluía en la opresión del tiempo como sedimento de nuestras pedanterías cotidianas.

Nuestra querida USACH observó. Era el día de la votación. Era una aventura grandiosa que concebimos con unos compañeros de la carrera de educación de Filosofía. Nos motivaba hacer de esta idea una actitud que significará romper fronteras ideológica, eso sí, no mucho.

Lo interesante estaba en la sensación térmica de ese aquel sector con algo de áreas verdes, más bien, un cierto pesimismo respecto a la intención de voto de los estudiantes.

Se decía majaderamente cual sería el resultado final. Al fragor de " torrejas cervezas” conversando acerca de temas híbridos respecto a consideraciones morales.

De repente, un roto se sentía aburrido por estar ahí pero, curiosamente, estuvo toda la tarde esperando el punto G del objetivo que nos hacia vulnerable, lograr una nueva mayoría. Un darse cuenta que entraña una memoria que no olvida de sus recuerdos. También, unas progresistas niñas fumando hierba de dudosa reputación ideológica.

Otros hacían del acallado silencio su indiferencia despreciativa al sugerir, sutilmente, que no habían participado de la fiesta democrática. Reían profusamente acerca de cualquier cosa con olor a vida.

Además, cualquier comentario era tomado como verdad revelada. Muchos rostros aletargados dejaban traslucir esa indiferencia narcisista, cuando observaban hacia la urna. Incluso los más impávidos por ese estado de cosas, en sus comportar gestual, querían ser protagonistas de este suceso lúdico de momentos demócratas.

A propósito, en relación a esto, nadie, al principio del proceso de postulación de listas había optado por competir. En eso, nos comportamos como siempre. Nadie quería tomar riesgos. En efecto, todos orinaban fuera del inodoro del baño de crédito de fondo solidario.

Esa es la cuestión. Aun así, estaba esa insaciable curiosidad, de algunos estudiantes, que intentaban ser protagonistas en este experimento llamado vida, pero surgían imágenes paganas. Como un curanto de sensibilidades diseminaba ambas listas políticas, hubo que seguir siendo adictos al otoño.

Ciertamente, detrás de cada persona había una historia personal de luces y sombras. Y palabras sacan palabras para intentar negociar con la realidad.

De repente, alguien dijo que la democracia es una superstición muy difundida, un error de la estadística. Muchos bípedos postdictadura en un estallido de hilaridad salvaje se frotaban la sinuosa " frutera", después todos argüían en ser ilustres empiristas.

jueves, 17 de abril de 2008

¿Sentidos paganos o una ética personal sin nombres propios ?




Gracias Oscar. Hiciste del dialogo sardónico, sin tapujos e intrépido en expresar genuinamente la sempiterna miseria humana, en un contexto histórico del cual fuiste un prominente tejedor del vivir envejeciendo, una obra de arte educativa.

Miradas que acontecen y seducciones paganas ante ocaso inexorable del tiempo en su obsesión lineal, él lo captó. Para ello, de la crítica mordaz así como del observar deliberado de una escuela de pensamiento, pero murió tal como una gota de agua en la ducha de los humanos.

Te reíste de los bípedos que enarbolaban la bandera de una moral sinuosa en sus vulnerables sutilezas sociales.

Te leí ávido por saber de ti. Por ello, una maravilla como "El retrato de Dorian Gray" fue ese inicio de un ritual con este hipócrita lector. Sorprendido ante esa calidez estilística y enigma corrosivo al ir navegando por tus fecundas palabras cuya sensibilidad del placer corporal junto a sus estéticas manifestaciones de una mística de taberna, derivo a verdades mutiladas.

Son una advertencia a lo que somos cuando se envejece conforme a la moral de rebaño granulada. Por lo que hay que cuestionarse, en las verdades en que vivimos, sin concesiones posibles pues él supo jugar con los mandatos entregados por el ciclo sin fin.

Fue un ferviente detractor del tutelaje moral que ofrecía su hipócrita sociedad victoriana. En esto, opte por albergar esa sensación de irrealidad ante ese relato de significación ante las aventuras cotidianas que educaban la candidez terapéutica de Dorian.

Una filosofía de los sentidos que cura el alma junto a sus fines terapéuticos sin nombres propios. Y tú ideal del hombre nuevo, sin calles a priori ni ojos dilatados, que se hacía en el bajo mundo de nuestros cinismos circulares. Esa es la cuestión que conmueve.

Miraste a los propagadores de una moral de rebaño con esa condescendencia pedante que diseminaba una cierta epifanía ante el nativo aburrimiento, del cual ya hablaba el maestro Blaise Pascal en su tiempo.

Fuiste un labrador de mundos ordinarios. Un estallido de salvaje hilaridad te acompañaba mientras conversabas con todas las sensibilidades pluricelulares de esa compleja fenomenología sociocultural durante esa época decimonónica, y algo más.

Amaste la vida humana en todo su resplandeciente velo de siniestro misterio y dulce condena. Con una seducción que fue el infierno conveniente para ti, la risa.

Te invito, en ocasiones, a una mesa a brindar por la belleza repentina de una risa cadenciosa pero planetaria.

Simplemente construiste, en la niebla, cuando pensaste que eras un reputado escultor de diálogos burgueses que satisfacen la inteligencia instintiva e inescrutable de tus anónimos interlocutores.

el jardin de pensamientos que seducen








Nuevamente Hannah Arendt labra desde su realidad mutilada y fragmentaria de un proceso irrecuperable e irreversible. Para ello, hice de su imagen, en esta ocasión, un canto a una belleza nueva que aparece radicalmente en mi voz interior de un joven dispuesto a que algo llego a su fin. Por eso, una imagen simbólica donde la fragancia opresiva de la libertad se sujeta a la prolongada sagacidad en pura perdida estética del igualitarismo.

Ahora bien, su reflexión sobre el totalitarismo es uno de los elementos más contundentes de su inserción en el pensamiento político, pero no se agota ni mucho menos en esto.

La relación con el fenómeno norteamericano estuvo dada por su activa participación intelectual en defensa de su idea de “república” y del espacio público, casi el epitome de su pensamiento, para que el país se mantuviera fiel a los principios democráticos.

Ahora bien, cabe señalar, que referirse a la obra prolífica de esta pensadora que filosofa constantemente respecto al acontecer político de los individuos siendo en el mundo una comunidad de ciudadanos que ejercen en la acción política a través de la palabra, esto es, hay un vinculo entre pensamiento y acción de lo que logran los sujetos de acción inmerso en el espacio público.

De este modo, haré alusión a la obra “Orígenes del totalitarismo” (1951). Su análisis histórico del fenómeno del totalitarismo en el siglo veinte, y particularmente la mezcolanza que estableció entre nazismo y estalinismo a partir de esos análisis.

Este correlato conceptual y geopolítico para dimensionar la significación política, desde una interpretación de la historia que vaya configurando diversos estados de evolución socio-cultural, desde dicha relación de análisis crítico, de tal modo, implicó aclarar las cuestiones fácticas de la política provista de una divagación filosófica y hermenéutica, que pueda erigir a la acción política inmersa en el espacio público como la instancia de conversión dialéctica, buscado a ella como la expresión liberal de aquel amor.

Por lo tanto, la importancia póstuma de considerar el soporte conceptual que, en esta situación, la pensadora, del cual discurrió ostensiblemente impuso un trayecto de aprendizaje en términos políticos, a saber, el cómo negociar con la realidad en perpetua natalidad.

Respecto a esto se denota ciertas investigaciones críticas, obviamente, de lo que se dice, en aquella obra magna que transcurrió a de los inefables mandatos del ciclo sin fin. Gracias Hannah. 

Amor al mundo




Un esbozo irónicamente acabado y extenso, ignoro si será así, pero coloco a esta ilustre mujer como alguien que esculpió, en su tiempo histórico, el cautivo discurrir ideológico acerca de la política como el espacio público de lo socializado por los hablantes ciudadanos en tanto seres condicionados por su interminable nacimiento.

Hablar de Hannah Arendt es hablar de libertad en la fatalidad, la elaboración de palabras que serán palabras que versan sobre un enamoramiento pasmoso del mundo y, con ello, hacer política desde la contingencia de nuestra condición humana.

Las pasiones políticas y sus deseos utópicos de igualdad para todos en algo condimentan aquella naturaleza que suele ocultarse. De ahí que debe ser un imperativo critico que se preserve como disciplina indispensable, en el campo de acción de las ciencias sociales para albergar la posibilidad cierta de responder.

Ahora bien, el alcance y sentido de una latente historia del pensamiento político que emerge, desde la perspectiva concreta en virtud de la cual aparece ella en aquéllas verdades en que vivimos, ella pudo aprehender el sentido de lo público, a saber, un amor al mundo.

Una diversidad de opiniones ensalzadas por el discurso variopinto de vetas ideológicas que modelan realidades de fecunda intencionalidad vivencial.

Además, un estado de cosas que refleja ostensiblemente, de la democracia y la revolución como rasgos fundamentales para analizar la naturaleza recóndita del hombre como consumidor y obsecuente de realidades sociales.

A partir de la emergente historicidad multifacética para construir relaciones de poder, de la misma manera, la libertad como supuesto fundamental para crear ciertos ideales, la que ella luchó sin medias tintas. Opto por ser, como ella misma decía, una demócrata radical.

En efecto, se trata de determinar, más allá de los ideales proclamados igualdad, libertad, soberanía popular, advenimiento de una sociedad sin clases-, su realidad esencial, su lógica interna, esto es, en una palabra, su principio por  el cual perpetua ese estado de cosas. Por ende, no constituye una exposición de hechos o de doctrinas, sino un análisis conceptual así como riguroso de la democracia moderna en sus dos versiones antitéticas.

Por un lado, las instituciones representativas de los grandes países occidentales y, por otro lado, las democracias populares.

Para las primeras, al conquista del poder es el resultado de una competición pacifica, su ejercicio apela al arte del compromiso, de modo que resulta perfectamente posible la expresión del descontento categorial propio de un estado social intrínsecamente imperfecto.

Por el contrario, en el segundo caso, los gobiernos basan su legitimidad en un proceso revolucionario, con todas las taras congénitas que ello contrae, llevado a cabo en aras de una doctrina milenarista que justifica la eliminación de los opositores y la imposición de un partido único al conjunto de la vida social.






viernes, 11 de abril de 2008

escribir es vivir




Cada día hacemos de la realidad, que nos observa, un constante caminar por nuestras propias miserias circulares tal vez, escribir sea un refugio espiritual que motiva esa capacidad de asombrarnos así como de buscarnos sin piedad.

Ese algo que nos mueve a cambiar lo que somos. En ocasiones, existe un deseo insatisfecho de amar sin límites generacionales, pero ¿si la única medida del amor es el amar sin medida?

Cuestionarse la realidad que, de pronto, se nos obsequia cuando despierto en un mundo resulta esperanzador para nuestro relato de testimonial encanto pensante.
Además, esa mano que proyecta una intencionalidad de comunicar algo. Su importancia radica en el uso que hacemos cuando el tiempo es una ilusión y no vuelve más.

Mantenernos en un permanente estado de adicciones personales nos envuelve, nos ironiza, nos acalla, nos ennoblece y nos insinúa una historia personal que labra acerca de que el hoy es siempre todavía. Es solo una cuestión de actitud usar pañuelo desechable estando resfriado.

Aniquilar el cáncer de la sumisión intelectual y sus consideraciones tutelares. Por ello, esa mano que acontece en el tiempo nos enseña a vivir a través de sueños de libertad, desde la vereda del anónimo personaje que esta al lado del camino.

Vamos a encontrar los espacios sagrados de esas imágenes paganas que nos preservan la locura a ventura de la fe por cambiar el mundo.

Porque hacer locuras es ir en contra de las verdades bibliográficas que nos ahogan cuando cambiamos de mirada.

Esa actitud de ir hacia adelante significa mucho cuando uno escribe sus verdades santas en las tabernas del bajo mundo de los gestos sinuosos.

Y el frenesí de amarse en el abismo pensante de esa niebla que provocan esos vicios que acontecen una sola vez en la vida. En cambio, hay otros, que se frotan con aquel instrumento de interpretación motriz su hermética " frutera" y se sienten como en el paraíso de sus placeres estéticos.

Puede que rascar y disculparse por aquello es un riesgo inconmensurable para las sutilezas sociales de los humanos mientras envejecen. Ser humilde es muy valorado cuando nos equivocamos.

También estar en la soledad absoluta del dormitorio es estar atento a la irrupción de la palabra inicial que nos seduce sin bondad, sin piedad, sin dejarse engañar las flores del mal, y con ello, nos redime como seres que viven en la ilusión de sombras y luces que labramos sombras en ese proceso irrecuperable e irreversible.

La vida nos invita a celebrar a su mesa por hacer de la escritura una epifanía, un refugio espiritual que sofoca la estupidez con énfasis, detentada por los bípedos que son hipócritas para criticar su propia hipocresía.

jueves, 10 de abril de 2008

Mirada que seduce





Siempre cabalgó por aguas turbulentas. Este genio del existencialismo full HD e incertidumbre creadora fue el paradigma andante del sufrimiento humano, bueno, ahora entendemos por qué le decían el pintor de almas humanas.

Su navegar por la conciencia humana fue una obra de arte en movimiento enfermizo cuyas pinceladas vivenciales, que mezclaban la exultante alegría de amar la vida más allá de toda razón, de toda lógica como la ruin degradación de saberse una errante sombra junto al equívoco de aventuras cotidianas que esculpió a medida que observaba a alguien.

Siempre me ha parecido una bestia sideral, en donde su inconmensurable capacidad de hacer el éxtasis místico de la miseria y drama humano una epifanía de lo construía era compartir las tierras vírgenes y abisales del país de las lágrimas.

Fue un contumaz enamorado de la Rusia zarista.  Esas circunstancias históricas el régimen de servidumbre era un canto a la estética revolucionaria inmerso en las relaciones humanas impregnadas de manipulación, cinismo descarnado, paraísos pavorosos, la libertad como un abismo intrépido, hacer de los escarnecidos y ofendidos su modelo de realidad prevaleciente.

Gracias Fedor por labrar y perpetrar con tus fértiles palabras de insondable verosimilitud, la alegría de simplemente cree en ciclo sin fin. Esa es la cuestión.

En tiempos del Hoy, un día en la vida de Abril, durante años habrá comentarios al respecto, de la misma manera las personas que hacen de su vida un testimonio de amor en la abyección póstuma de los desorientados decidieron algo a través de la mirada inquisidora ¡las personas no cambian!

Nadie se atrevió a nombrar a Fedor por su segundo nombre.

jueves, 3 de abril de 2008

Un Tiempo que insinua





Hoy, siguen naciendo y muriendo personas, soy tiempo mientras busco en la mundanidad confusa de mis reflexiones de mi vida cuando hay educación en lo que vivimos. De lo que será, será.

Lo vivido hace construir un universo psíquico de sensaciones evanescentes y otoñales. Toda una vida creyendo, en lo que se debe hacer, conforme al sistema de normas morales patentizado por mis dioses olvidados. A veces, a veces podemos captarlo en nuestro dormitorio.

En ese dormitorio que crea realidades. Algo empieza a insinuar con sus errantes sombras cuando uno se duerme. Y no hay caso. A cada momento, un éxtasis místico respecto a si la vida merece ser vivida inmerso en la arrogante democracia que nos legaron las respetables musas, esto es, la igualdad y la libertad.

Siempre ha habido ese corrosivo equilibrio entre ellas. Decir lo contrario es detentar la categoría subliminal de la imbecilidad a la orden del día de los furtivos bípedos " después del golpe".

Un penetrador de laberintos morales cuando la mirada acontece. Donde la mágica actitud del eterno retorno del instante transcurrido nos induce a demostrar lo que la historia personal de cada individuo nos otorga dadivosamente, a fin de cuentas, enamorarse de la realidad significa alcanzar la palabra inicial de lo que callamos.

Por eso, estoy en algo que vitalice esos sinuosos espacios sagrados acerca de la galopante incertidumbre del lenguaje, como un adentrarse a mundos paralelos siendo humano. Y desde la ventana, en el cielo solo el tiempo tenía hambre bestial por gobernar.

miércoles, 2 de abril de 2008

Ilusiones de lo que fue









Vengo agotado de pensar en la niebla, más aun, en la patética democracia de los consensos agitados, en este sueño americano que me genera una confusa perplejidad y una despreciativa indiferencia, de lo que dicen aquellos melancólicos republicanos con olor a delirios neoliberales.

Estoy sorprendido de estar hablando acerca de política contingente, en sus desvaríos de sobrevalorada humanidad, pero, es así, mi curiosidad insaciable por descubrir todo lo que tenga fragancia a vida humana lo hace un imperativo moral para mis dotes de contumaz observador, en la estepa de mi inocua oficina, de diagnostico medico.

Tengo a mis lacayos que hacen su trabajo de manera competente. Por ejemplo, el oscuro de Foreman - cara de palta- tiene más calle y menos Prozac, y eso, para mí, dice mucho, pues, como saben, me fascina regirme por ciertas normas que considero necesarias para el propósito en cuestión.

Y este cínico individuo lo percibe, aun cuando, su tozudez por ser yo le ha sido un incentivo para perpetrar delirante dedicaciones al caos. Por lo visto, también existe alguien llamado como Dr. Chase que huele a pudiente paternalismo australiano.

Siempre considera que está en lo cierto. Por lo mismo, felicita a sus instintos megalómanos y seductores, cuando es así, severamente con su dosis enigmática de mordaz ironía ante lo que ofrece el fenómeno de la vida.

Se comporta como un adonis diagnosticando y siendo adicto a lo que observa, siendo su especialidad nefrólogo pero también las enfermedades infecciosas.

Y esa inocente Cameron que esta como un queso, según lo que ha murmurado. Se lo dije la primera vez que me pregunto por qué la había contratado. Mi respuesta es que poseía un simétrico cuerpo susceptible de ser esculpido y algo más.

Ella considera que la condición humana es un paraíso de bellas y fraternales intenciones. Sin embargo, él defiende que la vida apesta y, por cierto, en ocasiones, lo olvida, que todos los pacientes mienten. No obstante lo cual, su excelencia médica es indesmentible. La misma mujer de las miradas acogedora es un oso de peluche y de una mirada de seductora inocencia que acontece.