sábado 24 de diciembre de 2011

Romántico Viajero

Después de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.




Para mi, que la vida tiene sus propios juegos del lenguaje en lo relativo al futbol, o creemos creer que existe eso, inexorablemente, hubo que tomar decisiones. Son esas decisiones que influencian al alma humana. Ella no comprende las razones cronológicas del árbitro.

No hubo problema alguno en describir ese esa sagrada enfermedad que era ser parte del romántico viajero. Estar militando en la fugaz expresión de enamoramiento a una pasión indecible. Ponía en cuestión los supuestos fundacionales que definían a un ser enigmático, el futbol. Ese sujeto popular imponía sus lugares comunes y juicios dispersos.

Luego del 2 a 0 de la “U” sobre LDU, la vida humana se congregó en esos miles de miles de hinchas azules enarbolando una camiseta de color azul, ese azul que respiraba por la herida abierta, lograríamos un torneo de corte continental. Por fin.

Todo nacía para morir en cada uno de los pases creados por los jugadores de la Universidad de Chile, la cancha de futbol seria una excusa bien hecha para mantener la incorregible magia del hoy, con Eduardo Vargas jugando a media maquina pero haciendo de las suyas explosivas, nadie podría entender su lenguaje explosivo.