sábado 31 de diciembre de 2011

Romántico Viajero

despues de la lluvia todos son empiristas y todos somos rotos.

Penetró con total adultez asumida el sonido silencioso de una sintonía FM, permitía mitigar el duro peso del día en cuestión, gestos dispersos y miradas perdidas en dirección a los rostros de los jugadores, en cuyo caso, las horas generaban una cierta inclinación a mantenerse como meros observadores. Observando la cruel sensibilidad de algo que seria fugaz.

Ese día jugar por la “U” experimentaba la inmanencia mística de ser dignos de su propio sufrimiento. El enigma de los enigmas para la modernidad.

La modernidad aparentemente se comportaba tal como le habían enseñado, pensamos para existir en nuestra fluyente realidad.

Durante esta realidad la “U”, durante esos 90 minutos aprendió a negociar con esa realidad, persuadirla de que muchas veces los humanos mueren agobiados producto de sus pesares, ahora mismo, no era así, contrariamente a lo mencionado por su historia, emergió un espectacular deseo de jamás tomarse demasiado en serio, por eso mismo, el romántico viajero iba ganando 3 a 0 a LDU.

Indudablemente ese marcador nos recordaba nuestra frágil condición histórica, solo importaba la presencia corrosiva del presente que decía que la “U” aprendió su lección de vida, o eso quiso creer.

Ayudaba a este fenómeno deportivo los escasos minutos por jugar, con pases atildados y coordinados por parte de los jugadores azules, alegorías de milagros inesperados, cuando llegaban al arco contrario 6 jugadores azules.

Ayudo este día a su aleccionador viaje por los rincones veraniegos del Estadio Nacional, cada uno de las butacas permitía  entrever su degradación de estar envejeciendo y las ansias de narrar inventivas humanas, celebrar un titulo internacional junto a ese día, habría que ver su siniestra bondad, más de algún niño durmió.